Sigo viva XD Siento mucho la espera pero se me acumularon los exámenes y he tenido que esperar hasta tener vacaciones...Eeen fin, espero que esteis pasando unas felices navidades y que tengáis un feliz año nuevo!
Dicho esto, espero que disfrutéis de este capítulo XD
CAPÍTULO 13
Kankurô envió a Sasori en dirección a Benjiro pero éste lo esquivó con facilidad. Marionetas… No podría tener más suerte… Pensó con una media sonrisa. El marionetista siguió enviando ataques hacia Benjiro pero el ninja siempre conseguía escapar. Viendo que la estrategia no llevaba a ninguna parte, Kankurô decidió cambiar su táctica de ataque y envió a Karasu para apoyar a Sasori.
-Sigues enviando marionetas, una tras otra…-dijo Benjiro cargando su puño con electricidad-¡deberías tener cuidado porque a lo mejor alguien viene y…!-cuando tubo a Karasu delante le pegó el puñetazo cargado que lo hizo añicos-¡Te rompe los juguetes!-exclamó Benjiro soltando una carcajada.
Kankurô seguía mostrando un rostro de seriedad a pesar de que se había quedado sin Karasu. Está claro que con dos marionetas tampoco consigo nada… ¿Qué hago? Tampoco sé si debería capturarle o ir a por todo y matarle aquí mismo… -Tch, que problemático…Bueno, siempre puedo hacer algo entre medias-dijo con una media sonrisa.
-Si eso es todo lo que tienes, te recomiendo que te retires. Sé cómo trabajan los marionetistas y por tu cuenta no podrás hacer nada-dijo Benjiro.
-Eso ya lo veremos-respondió mientras, con un movimiento de manos, hacía aparecer a Sasori cerca del ninja con la intención de atacarle con las hojas afiladas que le salían de la parte superior de la cadera. Benjiro se agachó en cuanto vio las hojas. Kankurô vio la oportunidad y, moviendo sus dedos, hizo que del estómago de Sasori saliera el cable recubierto de veneno que escondía. El ninja no se esperó el ataque que se le venía y la punta del cable, que estaba afilada, le atravesó el hombro. El cable empezó a moverse y a envolverse alrededor de su cuerpo y todo el cable pasando por la herida de su hombro, causándole gran dolor por el movimiento. El marionetista soltó una risilla:-¿Qué decías sobre los marionetistas? Parece que te he cerrado la boca
-Si crees que esto va a detenerme…-empezó mientras intentaba liberarse-está claro que no sabes con quién estás luchando-dijo rompiendo el cable y liberándose. Seguidamente, cogió parte del cable y atrajo hasta él a Sasori estampando otro golpe contra la marioneta que hizo que chocara contra el suelo con fuerza y se rompiera.
Kankurô se quedó sin habla al ver que se había liberado del cable de hierro sin dificultad alguna. ¿Pero de qué está hecho este tío? Mierda… al menos espero que el veneno sí que le haga efecto… Pensó el marionetista mientras hacía sellos con las manos.
-No sé por qué os estáis esforzando tanto en llevaros a la chica… No es a ella a quien queremos. Ella solo era el cebo para atraer al nuestro verdadero objetivo
-Eso ya lo sabemos. Pero-dijo acabando de realizar los sellos-te has llevado a la chica equivocada
-¿Y eso por qué? No es más que una kunoichi más-dijo con total seriedad.
Kankurô rió por la afirmación que hizo el ninja:- ¿Una kunoichi más dices? Está claro que no eras tú el que se encargaba de buscar información porque entonces sabrías que ella es la hermana del actual Kazekage e hija del anterior y te puedo asegurar que no es una kunoichi más
-¿Hija del anterior Kazekage dices? Eso es interesante… Pero, aunque suena tentador lo que me dices, no me interesaba ella. El que debe pagar por todo esto es Nara Shikamaru. ¡Él fue quien mató a Hidan-sama! ¡Y por ser cercano a él, ella pagará también!-gritó cargando todo su cuerpo con electricidad y dirigiéndose a gran velocidad hacia Kankurô.
-¿De verdad piensas que vengándote contra ellos dos vas a solucionar algo?-preguntó el marionetista sin moverse del sitio.
-¡Sí si consigo llevar a cabo el ritual!-respondió levantando el brazo y golpeando a Kankurô. El golpe que le dio provocó que el marionetista se fuera directamente al suelo, cerca de su pies- Si no sois capaces de entender el porqué de todo esto, no sois rivales para mí-dijo observando el cuerpo inmóvil del marionetista.
-Ni lo entiendo ni me interesa entenderlo-escuchó decir en algún rincón de la sala-Lo único que sí entiendo es que te has atrevido a tocar a mi hermana y eso no te lo perdono
¿Cómo? ¿Pero qué…? ¿De dónde viene su voz? Si el cuerpo está aquí…entonces… Pensó Benjiro mientras intentaba deducir el origen de la voz.
-Kurohigi: ¡Sanshouo!- el supuesto cuerpo del marionetista, que se encontraba en el suelo a los pies de Benjiro, se transformó y se convirtió en Salamandra para intentar capturar a Benjiro. El ninja intentó escapar pero fue tan rápido el proceso de captura que no lo consiguió a tiempo y Salamandra lo capturó. Para evitar que se escapara, Kankurô reconstruyó a Sasori, lo acercó a Salamandra y lo envolvió con los cables. Con suerte el veneno ya estará haciéndole efecto y debería estarse quieto… Pensó mientras se transformaba de nuevo en sí mismo. Se había transformado en el cuerpo caído de su marioneta Karasu que se encontraba a buena distancia de donde estaba Benjiro-Menos mal que estos trucos siempre funcionan…-dijo soltando un suspiro de alivio.
-¿Nii-chan?-preguntó extrañada la niña.
Shikamaru se encontraba en su característica pose con las manos en forma de "o" después de haber dejado tumbada en el suelo a Temari y haberle puesto su chaleco táctico para que cogiera algo más de calor.
No es normal que un antídoto tarde tanto en hacer su efecto… Tienen que haberle hecho algo más… ¿Pero el qué? Piensa Shikamaru, piensa…
Asuka no entendía por qué de repente el ninja de las sombras se puso tan serio. No se atrevía a preguntarle por miedo a desconcentrarle por lo que decidió quedarse al lado de la rubia de la Arena.
-Tengo que encontrarme con Shikamaru y los demás-dijo Sakura.
El pasillo se encontraba en muy mal estado. Tanto que, un solo paso podría significar caer al vacío, algo que a la peli rosa no le hacía mucha gracia.
-Esto no me gusta. Está demasiado dañado como para salir de aquí. ¿Qué hago?-dijo preocupada la peli rosa. Sakura iba andando con cuidado de no pisar una grieta en el suelo que la hiciese caer pero, cuando se encontraba cerca de llegar a la zona que no estaba dañada, el suelo se desplomó bajo ella.
Sakura cayó por el agujero pero de repente notó que alguien la había cogido por la muñeca.
-¿Estás bien, Sakura-chan?
-¡Mierda!-maldijo el Nara golpeando el suelo con rabia. No se me ocurre nada de lo que le podrían haber hecho… No pude evitar que se la llevaran, no he podido evitar que le hiciesen daño por mi culpa y no puedo averiguar qué le han hecho… ¿Solo puedo quedarme aquí sentado sin hacer nada?
-Nii-chan…-susurró Asuka observando la frustración de Shikamaru por no poder ayudar a Temari.
A pesar de que Shikamaru estaba sumergido en sus pensamientos, pudo notar la presencia de diferentes chakras acercándose hacia ellos a toda velocidad-Algo se acerca-dijo sacando un kunai y poniéndose enfrente de Temari y Asuka. Si no podía averiguar lo que le pasaba a la rubia al menos la protegería hasta que lo averiguara.
Por las puertas de la sala empezaron a aparecer un gran número de ninjas que fueron acercándose al ninja de la hoja, empuñando armas.
-Supongo que no venís para saludarnos-dijo Shikamaru con una media sonrisa.
-¿Qué no soy digno de llamarme hombre dices? No me hagas reír. Soy más hombre que tú, ya que yo al menos sí que me levantaría del suelo y lucharía; no me quedaría en el suelo como una niña-dijo el tatuado pegándole una patada en el estómago para alejarlo de él.
El peli rojo se puso una mano en la zona donde Hiromi le dio la patada y dijo:-Si es por mantener mi promesa, me levantaré las veces que haga falta
-No sé qué es esa promesa de la que hablas pero me da igual mientras me proporciones el combate que quiero, como si estas luchando por una hormiga-dijo Hiromi y, empezando a hacer sellos, continuó-Elemento Fuego:¡Polillas!
-Elemento Agua: ¡Velo de Agua!-exclamó el peli rojo mientras un manto de agua lo protegía del ataque de Hiromi.
Es inútil. Esas polillas seguirán atacando hasta darle. Bien, me pregunto qué hará…Se preguntó Hiromi.
Las polillas de Hiromi seguían chocando contra el escudo de Akijima y parecía que cada vez lo hacían con más fuerza. El peli rojo tenía sus brazos delante de su rostro para mantener el escudo pero dejando un espacio para permitirle ver el rostro de su enemigo. Mierda, si esto sigue así, no aguantaré mucho rato…¿Tan grande es la diferencia de fuerza entre nosotros? A medida que seguían los ataques, las polillas conseguían evaporar parte del escudo dejando una brecha por la que se podía colar otra pero Akijima intentaba cerrar ese hueco como podía.
-¡¿Te estas cansando héroe?! ¡A ver si ahora eres capaz de soltar más tonterías sobre cómo ser un hombre!-gritó Hiromi lanzando una polilla de mayor tamaño que las anteriores.
La polilla impactó contra el escudo del peli rojo causando que se evaporara gran parte de él y hacer retroceder al ninja de la Arena dejando una abertura para Hiromi. ¡Esto va mal! Se dijo a sí mismo el peli rojo.
-Esto ha terminado-dijo con una sonrisa el tatuado mientras con su boca empezaba a formar a gran velocidad una gran bola de lava que lanzó contra el ninja. A pesar de la distancia, Akijima podía notar la calor que emanaba la gran esfera.
¿Cómo se supone que debo de contra atacar eso? Maldita sea…¿hasta aquí llego…? Pensó Akijima mientras veía cómo se dirigía ese último ataque hacia él. Aún le dolía el cuerpo del ataque anterior de Hiromi y no estaba seguro de cuánto chakra le quedaba pero dudaba que mucho. Antes de que diera contra él el ataque del tatuado, lanzó una mirada en dirección al marionetista y a la rubia. Lo siento Temari-sama, por no poder vengarte… Lo siento Kankurô-san, no he podido cumplir mi promesa…tendría que haber elegido a otro y no a mi…No soy apto para el puesto…¡Maldición! ¡Mi único trabajo era protegerla y mira como a terminado todo…! Si tan solo pudiese…No. No pienses en eso ahora Aki… No te llevará a ninguna parte... No dejaré que pase lo mismo que antes…¡Esta vez lo detendré! Aunque sea lo último que haga, si caigo, ¡que sea al menos luchando! Pensó el peli rojo mientras comenzaba a formar sellos.
-¡Sí que tienes ganas de sufrir! ¡Vaya idiota estas hecho!-exclamó Hiromi mientras reía.
-Elemento Agua:-dijo colocando las manos en el suelo-¡Géiser!-El suelo que se encontraba debajo de ellos empezó a temblar y a agrietarse. De repente, de la tierra que se encontraba debajo de la bola de lava, salió agua a gran presión que fue capaz de desviar la gran bola de lava que se dirigía hacia Aki y llegó hasta el techo haciéndolo añicos.
-I-Imposible…¡¿Aun le quedaba tanta fuerza?!-Dijo mientras contemplaba asombrado el nuevo agujero del techo.
-No estás atento-escuchó una voz grave cerca suyo.
-¿Pero qué…?- Antes de que pudiera reaccionar, Akijima le dio un golpe con el pie a la parte de atrás de las rodillas haciéndole flaquear, le cogió del brazo izquierdo y lo alzó por encima de él-¡No he terminado!- Con la intención de hacerle chocar contra el suelo, Akijima pisó con fuerza el suelo y de él hizo que se alzara otra columna de agua a alta presión que se llevó a Hiromi hasta el techo de la cueva e impactara contra él.
Mientras su enemigo caía hacia el suelo derrotado, Akijima cayó de rodillas contra el suelo e intentaba recuperar el aire-Lo hice…Conseguí… vengar a… Temari-sama…-A la distancia podía escuchar la risa del hombre tatuado-¿De qué… te ríes?-preguntó entre respiraciones.
-Reconoceré… que he perdido… contra ti y te diré una cosa… por la batalla que me has ofrecido-Hiromi estaba en el centro de un cráter que había creado por la fuerza de la caída y se encontraba boca arriba y lleno de heridas-Pon atención porque… te interesa-dijo entre respiraciones y sin perder la sonrisa.
-¿De qué estás hablando?
-Esa chica a la que intentáis salvar-empezó el tatuado captando la atención de Akijima-no va a despertar
El peli rojo abrió los ojos de par en par incrédulo-¿Q-Qué?-dijo mientras veía a Hiromi reírse.
-Lo que oyes
-¡Mientes! –gritó Aki.
-Créeme si quieres pero lo que digo es cierto. Ni siquiera yo se la forma de revertir la técnica
Akijima se acercó al tatuado y, enfadado, preguntó:¿Por qué hacer una técnica como esa si la necesitáis para el ritual? No me puedes estar contando la verd-
-No la necesitamos despierta-interrumpió-Es la técnica perfecta-Hiromi volvió a soltar una carcajada al contemplar la cara del peli rojo cada vez más enfadado- ¡ porque así puedo ver esa reacción! ¡La cara de desesperación que tiene la gente es lo mejor de éste mund- Hiromi empezó a toser por el golpe que le dio el ninja de la Arena en el estómago con la intención de callarle.
-¡Cállate! ¡Estoy harto de todos vosotros!-exclamó Akijima agarrándole por el cuello con la mano izquierda y con la derecha acumuló el chakra que le quedaba para darle un golpe en la cara a Hiromi. Ya no podía más con estos fanáticos. Habían hecho tanto daño a la hermana del Kazekage que solo quería librarse de cada uno de ellos lo antes posible y ponerle fin al sufrimiento que la rubia sufría. Cada palabra que salía de la boca de su enemigo no hacía más que ponerle de los nervios.
-¡Aki!-el grito de Kankurô detuvo el golpe a meros centímetros del rostro del tatuado-No dejes que te provoque. Aun le necesitamos. Además no eres el único que quiere darle lo que se merece a ese cabrón
Apretando los dientes en frustración por no haber podido darle el golpe final, Akijima le soltó del cuello y alejó su puño de la cara de Hiromi, se levantó del suelo y se quedó a su lado, vigilándolo.
-No te creas que he terminado contigo
-No hay nada…-susurró la rubia-¿Qué es este sitio?
-Se podría decir que estamos dentro de tu mente
-¿Quién habla?-preguntó alarmada Temari al no ver el propietario de la voz.
-Estoy aquí-escuchó de detrás suyo.
Temari al darse la vuelta se calmó al ver la persona que había y con una sonrisa en el rostro dijo:-Siempre apareciendo de la nada… Nunca cambias, Gaara
El quinto kazekage se encontraba a unos metros alejado de la rubia y estaba con los brazos cruzados delante del pecho, mirándola con seriedad y sin intención de moverse de donde estaba.
Temari notó la mirada de seriedad de su hermano y no dudó en preguntarle:-¿Qué pasa?
Gaara permaneció en silencio unos minutos. El silencio que quedaba después de una pregunta que le hacía a Gaara siempre la ponían nerviosa ya que nunca sabía con qué podría responderla, si con otra pregunta, con la respuesta a su pregunta o simplemente silencio. Ella sabía que su hermano tenía la costumbre de hacer las cosas sin antes decir nada al respecto y, a veces, eso la pillaba por sorpresa aunque a día de hoy le consulta más las cosas antes de hacer algo. Pero cuando se trata de algo entre ellos dos, Gaara no tiene a nadie a quien consultar por lo que Temari no sabía qué esperarse.
-Temari-escuchó decir a Gaara-¿Qué es el amor para ti?
Eso pilló por sorpresa a la rubia. ¿Por qué será que mi hermano hace las preguntas que menos te esperas? Pensó. Soltando un suspiro dijo:-¿Eso es lo que has estado pensado todo el rato? Bueno, yo creo que es cuando haces cosas que normalmente no haces sin tener en cuenta lo que pueda pasar después porque eres capaz de darlo todo por la persona que quieres, incluso lo que no tienes-acabó Temari con un susurro.
-Entonces, ahora te pregunto ¿Qué serías capaz de sacrificar por Shikamaru?
Sorprendida de nuevo por las palabras de su hermano, la kunoichi dijo con un hilo de voz:-¿Eh? Espera, ¿A qué viene esto?-Temari empezó a caminar en dirección a Gaara cuando notó que éste empezaba a desaparecer. Acelerando el paso llegó hasta él, le cogió por los hombros y dijo:-Gaara, ¿Qué intentas decir con que qué sacrificaría?
-¿Serías capaz de abandonaros a Kankurô y a mí solo para irte con un shinobi de otra aldea? También añadiré que, aunque esté pactada esa alianza entre ambas aldeas, existe el riesgo de que entremos en guerra entre Arena y Hoja-El tono del kazekage era monótono pero a la rubia le parecía que era más bien un tono acosador, como si le estuviera echando la culpa de algo.
Temari empezó a respirar cada vez más rápido y a temblar al pensar en la situación en la que se encontraría. Sabía hacia dónde se dirigía Gaara con esas palabras. No lo digas… por favor…
-Si eso llegase a pasar-dijo mirándola directamente a los ojos-¿qué bando escogerías?
Temari abrió los ojos de par en par y soltó a Gaara retrocediendo unos pasos hacia atrás sin apartarle la mirada. No podía creer que su propio hermano le estuviera haciendo esa pregunta. La pregunta a la que no tenía respuesta. Pregunta que no quería que se hiciese nunca realidad. Si eligiese Konoha… iría en contra de mi propia gente… pero si escojo Suna, entonces… Shikamaru…Temari apretó los puños para intentar calmarse. Qué bando…-G-Gaara… no me hagas escoger …-susurró.
-Con eso dices más que suficiente. Adiós-dijo dándose la vuelta para irse mientras acababa de desaparecer.
-¡Espera!-gritó Temari intentando llegar hasta él con la mano pero la figura de su hermano se desvaneció antes de que llegase a tocarlo.
Temari se quedó en el mismo sitio sin moverse, observando el lugar donde se encontraba minutos antes Gaara, recordando lo que le había dicho. No puedo elegir uno… La princesa del viento cayó de rodillas contra el suelo y se abrazó a ella misma para intentar calmarse y parar de temblar. No quiero ni pensar en una situación así… Pero…si realmente pasase…¿Qué haría? ¿De verdad sería capaz de sacrificar toda mi vida en la Arena para estar con Shikamaru? ¿O sería capaz de olvidarle y permanecer en mi aldea para estar con mi gente? No lo sé…
-¡No acaban nunca!
Shikamaru se encontraba luchando contra ninjas que tenían la cara cubierta y que habían venido a matarlos. Los habían arrinconado y parecía que no hacían más que llegar por más que derribase el Nara. Detrás de él, Asuka estaba abrazando a Temari, aún inconsciente, mientras observaba a Shikamaru eliminar a los ninjas.
-Maldita sea, parece que matas a uno y aparecen cinco en su lugar… Si esto sigue así…Tch, ¡mierda!
-¡Vamos niña, danos a tu amiga!-escuchó decir a un ninja.
-¡Kage–Kubishibari no Jutsu!-Shikamaru estranguló al ninja que intentaba acercarse a Asuka y Temari y aprovechó el cuerpo del ninja para cogerlo con su sombra y lanzarlo contra el grupo de ninjas.
Esto no puedo seguir así… Cada vez que me giro me encuentro con más ninjas cerca de Temari…Y encima nos han acorralado…¿Qué hago?
Shikamaru, sin apartar la mirada de sus enemigos, se puso a buscar en su pequeña bolsa que llevaba atrás y, cuando encontró lo que andaba buscando, realizó unos sellos-Tch, espero que funcione esto….- Los enemigos no se movieron de donde estaban, esperando al siguiente movimiento del ninja de las sombras. Cuando vieron que no ocurría nada, pensaron que la técnica había fallado y se acercaron sin dudar al Nara.
-Parece que el truco no te ha salido mocoso-dijo uno de los ninjas.
Shikamaru lanzó a unos metros delante de él la bomba de humo que había cogido antes de la bolsa, pero antes de que chocara contra el suelo se dio la vuelta y cogió a Temari y Asuka. Cuando todo a su alrededor era solo humo y lo único que podía oír era el grito de sorpresa de unos y el toser de otros, cogió un kunai con un sello explosivo y lo lanzó hacia arriba con la fuerza suficiente para que no llegara al techo. Antes de que el kunai llegase al suelo, Shikamaru empezó a correr hacia una zona más segura, evitando el ataque de algunos, saltando sobre otros… hasta que salió de la cortina que él mismo había provocado justo antes de que llegara la explosión.
¿Ha funcionado? Pensó el Nara mientras veía desvanecerse la cortina de humo. Cuando vio que de la explosión no venía nadie, suspiró aliviado y dejó el cuerpo de Temari y Asuka en el suelo de nuevo-Estamos salvados…
-¡Nii-chan!-el grito de Asuka le alertó de cinco ninjas que se habían ocultado bajo tierra y habían salido para atacarles por sorpresa y ahora se encontraban a meros centímetros de ellos y apuntándolos con las armas.
-¡Kage Nui!-gritó Shikamaru al mismo tiempo que de su sombra salían cinco agujas hechas de sombra que se clavaron en el cuello de los ninjas causándoles la muerte. Los cuerpos cayeron muy cerca de ellos y Asuka observaba los cadáveres con terror. Shikamaru se dio cuenta y abrazó a Asuka contra él para que no pudiera verlo-Lo siento, Asuka… No deberías ver esto…-dijo mientras calmaba a la pequeña.
Kankurô observó que ya no quedaban enemigos en pie en la sala y que todo el mundo se encontraba a salvo:-Parece que de momento no va a aparecer nadie más…
-Eso espero…-dijo Akijima.
-Kankurô, ¿el que hay ahí dentro…?-preguntó el Nara acercándose al marionetista con Temari en brazos y Asuka justo a su lado.
-Sí, es el cabeza de todo esto-respondió mirando a Salamandra.
-Entonces, ya podemos volver a casa, ¿verdad?-dijo Asuka con alegría.
-¿Volver? De verdad creéis que por haber encerrado a Benjiro y haberme derrotado, ¿ya podéis volver a casa?-acabó con una risa escalofriante el tatuado que Aki cortó con otro golpe en el estómago que le hizo toser.
-No estás en posición de decir nada-le dijo el peli rojo mosqueado.
Sin perder su característica sonrisa, el tatuado soltó:-¿Te recuerdo que aunque salgáis de aquí, la chica no va a despertar?
Kankurô y Shikamaru se quedaron de piedra al escuchar lo que dijo Hiromi y el Nara preguntó:-¿C-Cómo que no va a despertar?
-Lo que oís niñatos. ¡La chica se queda en el mundo de los sueños!
-Esa no me la esperaba, Hiromi-dijo Benjiro de dentro de Salamandra terminando la frase con una risa.
¿Qué? ¿Todavía está consciente? Pensó el marionetista al ver que aunque la punta del cable con veneno le dio hace rato, parecía que no surtía efecto.
Por su parte, Shikamaru no se atrevió a decir nada y solo se quedó mirando a la rubia que tenía en brazos. Kankurô, que vio que el ninja de la hoja no decía nada, se acercó a él:-¡Oi! No te atrevas a darte por vencido ahora. Tiene que haber alguna manera de traerla de vuelta-dijo agarrándole por los hombros para despertarle del trance pero Shikamaru seguía sin decir palabra.
-¿Traerla de vuelta? Yo lo dudo bastante a no ser que consigáis quitarle los miedos que esconde entrando en su mente-dijo Hiromi como si la simple idea de entrar en la mente de alguien fuese imposible.
-Quitarle los miedos entrando en su mente, dices…-susurró el marionetista.
-Ya veo. Así que solo he de meterme en su mente y aclararle las ideas, ¿no?-dijo Shikamaru acercándose al tatuado.
Mierda… No tendría que haber dicho eso…Pensó Hiromi. A pesar de haberse ido de la lengua proporcionándoles tal información, el tatuado intentó contestar como si no le importara haberlo dicho: -Sí, eso he dicho. Por eso es imposible deshacer la técnica. No es posible que haig-
-La hay. Pero que tú no la conozcas no significa que no exista-interrumpió el Nara al tatuado.
Hiromi, cabreado por la interrupción del ninja de las sombra dijo:-¿Qué has dicho niñato? ¿Crees saber más que yo en mi propia técnica?
-No es que sepa más pero está claro que no conocéis nada que esté relacionado con el exterior porque entonces sabrías quién era Temari y que en Konoha existe el clan Yamanaka que se especializa en técnicas como la tuya. Es más, me atrevo a decir que habéis llegado tan lejos solo por pura suerte-acabó Shikamaru con una media sonrisa. Dicho esto, Shikamaru miró a Akijima y le dijo:-Aki, ya no nos es de utilidad. Haz lo que quieras con él
Akijima al escuchar esas palabras se dirigió al tatuado con la intención de terminar lo que no pudo.
Kankurô apartó la mirada de donde estaba Aki y le dijo al Nara:-De verdad, puedes llegar a ser cruel si quieres, Shikamaru. Sabiendo las ganas que le tenía Aki a éste tío vas tú y se lo dejas en bandeja… ¿Será que entre los dos os estáis pegando costumbres?-dijo burlón.
-Dejando eso de lado. Tenemos que encontrar a Sai y Sakura y salir de aquí-dijo el Nara ignorando el comentario del marionetista-Ino es la única que puede liberar a Temari y prefiero no esperar a ver qué pasa si espero…
De repente, en la sala en la que se encontraban, empezaron a llegar una gran cantidad de ninjas que pertenecían a los fanáticos del dios Jashin y rodearon a los ninjas en cuestión de segundos.
¿Cómo no los hemos notado llegar? Pensó Kankurô.
-Mierda…¿De dónde salen tantos ninjas?-exclamó el Nara acercándose al marionetista.
-No quiero ni saberlo…-respondió Akijima que también se había agrupado con ellos después de encargarse del tatuado.
-Esto ya me está aburriendo…-dijo Benjiro desde dentro de Salamandra. Kankurô empezó a notar que Benjiro intentaba liberarse de Salamandra pero para cuando quiso hacer algo, Benjiro ya había salido de ella, rompiendo la marioneta en el proceso-Mucho mejor. Bien, entonces, ¿por quién empiezo?-preguntó apretando los puños.
Los tres ninjas, Temari, en brazos de Shikamaru, y Asuka, justo al lado de éste último, se encontraban totalmente rodeados de enemigos sin posibilidad alguna de escapatoria.
-¿Alguna idea para salir de esta?-preguntó Akijima.
-A mí no me mires… Aquí el genio es él-respondió Kankurô señalando al Nara.
Este es el peor de los escenarios en el que quisiera encontrarme… Kankurô está al límite de chakra, Akijima debe estar en peor condiciones que nosotros dos juntos, este tío parece inmortal, tenemos a dos personas incapacitadas…Eso nos deja conmigo para ofensiva. ¡Mierda! No se me ocurre nada… ¿Sería mucho pedir que ahora ocurriese un milagro? Pensó el ninja de las sombras.
-Como veo que nadie quiere ir primero-empezó Benjiro formando sellos-¡que sean todos a la vez! ¡Elemento rayo: Prisión de 4 puntos!-Antes de que terminara de realizar los sellos, los ninjas que habían llegado para atacar a Shikamaru y a los demás se alejaron tan rápido como pudieron de la zona. ¿Prisión? ¡Mierda! -¡Corr-! –Shikamaru no llegó a terminar ya que para cuando el grupo se dio cuenta del peligro que supondría el siguiente ataque de Benjiro, éste ya los había encerrado entre cuatro estacas eléctricas que se conectaban entre ellas mediante descargas de electricidad. Benjiro había conseguido encerrar a las cinco personas que habían echado por tierra todo su trabajo y dejarles en el centro de la prisión.
-¡Mierda, nos ha encerrado!-gritó el peli rojo.
Mientras los ninjas se encontraban encerrados, podían escuchar un murmullo que provenía de Benjiro. ¿Va a hacer el ritual con nosotros cinco? Pensó el marionetista. –Tenemos que salir de aquí y rápido. Ha empezado a recitar el cántico del ritual
-¿Y cómo sugieres que salgamos?-preguntó el Nara preocupado por la situación-Seguramente si intentamos acercarnos a esas estacas, tan solo unos metros, nos soltará una descarga. Tampoco podemos arriesgarnos a atacar mientras tengamos a Temari y Asuka y vosotros dos estáis al límite de chakra…
-Entonces… ¿no hay manera de escapar de esta?-susurró Aki.
-No es posible…-susurró Asuka mientras se agarraba del pantalón del ninja de las sombras y empezaba a llorar-Temari-neechan me dijo que Shikamaru-niichan nos salvaría… y volveríamos a casa…
Sobre las cabezas de los ninjas, Benjiro empezó a crear una gran espera cargada de rayos que iba aumentando gracias a la electricidad que recibía de las estacas.
Shikamaru viendo las lágrimas de la pequeña, se puso de rodillas para poder estar a su altura y la atrajo hasta él con un brazo, abrazándola, mientras hacía lo mismo con Temari con el otro brazo. Kankurô y Akijima presenciaron el acto que había hecho el Nara y en aquel momento comprendieron que Shikamaru se había dado por vencido y había decidido confortar a Asuka en el último momento. A pesar de tener enfrente una imagen tan tierna y llena de sentimiento, solo podían concentrarse en el sonido que provocaban los rayos al agruparse sobre ellos, en aquella enorme esfera, y en que su fin se acercaba por momentos.
-¡Despediros de este mundo, ninjas!-gritó Benjiro dejando caer la esfera sobre ellos.
Cerrar los ojos fue lo único que hicieron.
