La historia de Jill Sutcliff: Capitulo 12: Scotland Yard
Ciel regreso a la mansión principal, parecía que con ese asunto arreglado la mansión estaría en calma, pero, la realidad fue muy diferente, en lugar de regresar a su país, Soma decidió quedarse para demostrarle a Ciel que se convertiría en un buen hombre.
El día estaba repleto, al menos para Ciel, Primero atender negociaciones, después lecciones de piano, y francés, y por ultimo la visita del jefe de Scotland Yard, lord Randall, me sonaba a un día aburrido.
Sebastian puso manos a la obra, y encomendó una tarea a cada uno, Mei Rin puliría las barandas de la entrada, Finny quitaría la nieve de los arboles, y Bard, prepararía la carne de la cena, incluso Agni se ofreció a ayudar un poco, por lo que Sebastian le encargo la limpieza de las ventanas.
- Lady Sutcliff, el salón de esgrima estará libre este día, siéntase libre de practicar tranquilamente con su katana- Me dijo Sebastian amablemente
- Estas seguro de lo que estas diciendo demonio? - pregunte - Sabes perfectamente mi verdadera naturaleza, dime, de verdad estas dispuesto a dejarme entrenar con esta arma
- My lady el entrenamiento le vendría bastante bien, o perderá condición, si me disculpa, aun hay muchas cosas que debo hacer- me dijo haciendo una reverencia y retirándose hacia la cocina
Lo seguí con la mirada, el sabia perfectamente que estaba esperando la oportunidad de tener un enfrentamiento contra el, y aun así, me dejaba practicar libremente en el salón de esgrima, al parecer estaba muy confiado de poder detenerme cuando el momento llegara, Sebastian había derrotado a mi hermano hace tiempo, pero el me subestimaba, mi fuerza y la de Grell no se comparan en absoluto. "No sabes con quien te estas metiendo Demonio" me dije subiendo a la habitación por la katana para comenzar a practicar.
No habían Pasado mas de 10 minutos, cuando escuche un golpe seco proveniente del jardín, como si algo grande hubiera caído de repente, me asome por la ventana, y justo como lo esperaba, Finny había derribado accidentalmente un árbol, "Si sigue así, destrozara el jardín entero" pensé, pero al observar nuevamente, vi que Agni se dirigía hacia el, y con su ayuda, lograron quitarle la nieve a los arboles sin dañarlos o derribarlos.
Reanude la practica, pero nuevamente un fuerte ruido proveniente de la cocina similar a una explosión hizo vibrar toda la casa, Asome la cabeza fuera del salón, y vi toda la sala llena de humo, Bard no había hecho de nuevo. No le di mucha importancia, y me tranquilizo ver que Agni se dirigía hacia la cocina. Regrese al interior del salón, rezando por que ya nada me interrumpiera.
El día transcurrió sin problema, practique arduamente y sin descanso, hacia media tarde mi cuerpo y mi rostro estaban cubiertos de pequeñas gotitas de sudor, que iban resbalando poco a poco, mi entrenamiento consistía en blandir la espada como si estuviera atacando, a mismo tiempo que me servía para despertar mis reflejos; alguien abrió la puerta a mis espaldas, instintivamente ataque, pero logre detenerme a escasos centímetros del rostro de Sebastian.
- My lady, lamento interrumpirla, pero es momento de que tome un baño
- Momento?
- Lord Randall del Scotland Yard vendrá esta noche a cenar con el joven amo
- Un invitado eh?, Muy bien, dije enfundando la katana y saliendo del salón
- Me tome la libertad de preparar el baño y la ropa que usara esta noche
- Otro vestido cierto?- Pregunte desganada
Subí a bañarme, El baño estaba ligeramente cubierto de vapor debido al agua caliente de la bañera, la cual tenia mucha espuma, y olía bastante bien debido a las sales minerales y los aceites relajantes que se le echaban al agua al tiempo en el que la tina de iba llenando, deje la katana al lado de la puerta, al terminar de desvestirme, deposite mi ropa en una pequeña cesta que estaba en una esquina del baño. Me solté el cabello, no pude evitar mirar mi cuerpo en un gran espejo empañado por el vapor.
Entre al agua, aun estaba bastante caliente, pero para mi cansado cuerpo era relajante tome un puño de espuma en mis manos, emitía un delicioso aroma a jazmín, era reconfortante, comencé a tener visiones, me vi a mi misma dentro de la bañera, pero estaba en casa, con mi hermano, Grell cepillaba mi cabello, comentándome cuan largo había crecido.
El sonido de la puerta abrirse me saco de mi trance, era ese maldito demonio, traía los ojos vendados y una bata de baño colgada en el brazo.
- Lamento importunarla lady Sutcliff, solo vine a traerle esto, dijo colgando la bata en un percha detrás de la puerta- Me tomare la libertad de llevarme su ropa- Agrego tomando la pequeña cesta, dejare sus cosas en su habitación, con permiso
Se retiro, estaba demasiado alterada por la sorpresa, tenia ganas de matar a ese maldito demonio en ese mismo instante, termine de bañarme, me envolví en la bata de baño, y me fui a mi habitación, para comenzar a vestirme, esta vez llamaron a la puerta, nuevamente Sebastian con los ojos vendados, esta vez traía el corsé en la mano
- Permítame my lady
- Yo lo hare- dije colocándomelo y dándole la espalda- Esta vez procura ser un poco menos brusco al momento de ajustarlo
- Como usted diga- dijo comenzando a tirar de los cordeles, me parecía extraño, esta vez, no me sentía a morir por la presión
Sebastian anudo los cordeles, y después me ayudo con el vestido, que esta vez era un poco menos ostentoso que los anteriores, y de un color rojo brillante, aquel rojo que tanto me recordaba a mi hermano.
Al anochecer, Lord Randall llego era un hombre mayor, de mirada severa, y amargado de su existencia, venia acompañado de un hombre joven de cabello castaño, se impresionaba con facilidad y se ponía nervioso de todo, era del tipo de los que son muy torpes, pero siempre quieren hacer lo correcto. al cual presento como Aberline
- Bienvenidos a la mansión Phantomhive- les dijo Ciel bajando las escaleras- Los preparativos para la cena ya están listos, vengan por aquí
Seguimos a Ciel, al pasar las dobles puertas que conectaban a un pasillo adyacente escuchamos como la puerta se abría a nuestras espaldas, Sebastian corrió a cerrarla, lo seguí con la mirada, y alcance a ver a Agni en el marco de la puerta, el pobre de seguro se sentía arrepentido por los ataques que le habían obligado a efectuar, y quería entregarse.
Avanzamos por el largo pasillo, El hombre que acompañaba a lord Randall estaba fascinado con las pinturas, no me sorprendía, todas eran hermosas y muy extrañas, estaba tan acostumbrada a verlas a diario que no les di la menor importancia, mire hacia la ventana, y pude ver como Agni se asomaba por ella, Sebastian cerro la cortina de inmediato, y después miro, y me señalo que guardara silencio llevándose el dedo índice a los labios.
Camino más rápido que nosotros, cerrando una a una las cortinas, mientras que Ciel entretenía a los invitados mostrándoles cada cuadro. Llegamos a un salón del cual se podía apreciar un pequeño corredor del segundo piso, por el cual iba pasando el príncipe Soma.
- Ciel... estoy aburrido...!- Exclamo, pero de inmediato Sebastian salto a la segunda planta y logro silenciar a Soma, justo cuando Ciel abría la puerta adyacente que daba al comedor, pero para su mala suerte, Agni acababa de abrir las puertas por las cuales acabábamos de pasar justo hace un momento.
Las luces se apagaron de pronto, simplemente había alcanzado a ver la sombra negra de Sebastian moverse por todo el cuarto, provocando un fuerte viento que apago las velas de toda la habitación
- Esta todo obscuro!- exclamo Aberline- Que miedo!
- Idiota, eres un detective, compórtate!- le reclamo lord Randall
- Mis disculpas, al parecer se han apagado las luces- dijo Sebastian entrando al salón con un candelabro encendido en la mano. Vamos a continuar por este lado hacia el comedor, por favor síganme
Llegamos al comedor y cada quien tomo su lugar, Ciel en una de las cabeceras de la mesa, lord Randall en la otra, Aberline sentado en uno de los costados a la izquierda de lord Randall, muy cerca de el, y yo por mi pare en el otro costado, a la izquierda de Ciel, muy cerca de el.
- Bien, como cada quien ya esta en su lugar, por que no comenzamos con los negocios- Dijo Ciel- Primero que nada permítanme presentarles a esta dama que hoy nos acompaña, lord Randall, Señor Aberline, ella es Jill Sutcliff, esta aquí por razones de trabajo desde hace ya casi dos meses... Lady Sutcliff, ellos son el comisario lord Randall, y su asistente Aberline, ambos son detectives de Scotland Yard
- Razones de trabajo eh?- dijo lord Randall- Y dice que esta aquí desde hace casi dos meses?- nos pregunto a mi y a Ciel
- Llegue con el conde el 8 de noviembre de este año
- Que coincidencia que fue justo después de los ataques del Destripador
- Me llegue a enterar de eso en algunos periódicos atrasados, yo lo consideraría fortuna mi lord- le dije con una falsa sonrisa de amabilidad
- Bien, las presentaciones ya fueron hechas, ahora pasemos al tema "Principal" - Dijo Ciel antes de que lord Randall formulara alguna otra pregunta
Lord Randall suspiro al momento que sacaba un sobre de su chaqueta, y lo colocaba en una bandeja de plata que sostenía Sebastian, después este se la entrego a Ciel, el cual saco un cheque firmado por la reina.
Aberline pareció sorprenderse al ver el cheque, y era obvio por que, la familia Phantomhive era como una especie de espías secretos, y el pago por sus acciones no se contaba en el presupuesto nacional, en pocas palabras, era una especie de soborno.
- Ya que el caso se ha cerrado, por que no brindamos con un poco de Champaña? - dijo Ciel tranquilamente
- Pero.. el culpable aun no ha sido arrestado!- Exclamo Aberline
- Basta! - le replico lord Randall- Si el conde dice que el caso esta cerrado, es por que el culpable ya no existe
La puerta a las espaldas de lord Randall se abrió, y Agni paso por ellas, Sebastian tomo la botella de champaña y saco el corcho, dándole de lleno en el mentón a Agni con el. La velocidad a la que el corcho había rebotado contra Agni basto para regresara a las manos de Sebastian, y derribara a Agni por completo, después de eso, entro Soma, diciendo que se moría de hambre, me di un golpe en la frente con la palma de la mano, lord Randall ya los había visto, y se había percatado de que ambos eran hindús.
- Quienes son estas personas?
- Permítame presentarlos- dijo Sebastian- Este es el príncipe de Bengal, Soma Asman Kadar, y su fiel sirviente Agni, ellos son amigos del joven amo, y están viviendo aquí mientas estudian la cultura inglesa.
Soma se lanzo para abrazar a Ciel, estaba emocionado de que Sebastian se hubiera dirigió a el como un amigo. Al parecer Randall se lo creyó, y nos acompaño al brindis por un nuevo caso cerrado.
Mas tarde, Ciel reprendió a Agni por sus intenciones de entregarse, y Soma le ordeno a Agni no volver a causarle problemas a Ciel o a Sebastian. Además de eso, Ciel dejo a Soma quedarse, y le dijo que tendría que trabajar Administrando su casa de Londres, a cambio, el recibiría un buen pago.
- Ausencia?- pregunto Soma
- Iré a Londres nuevamente- dijo Ciel
- Piensas ir de nuevo?
- Así es, tengo otro caso
- Otro? que clase de caso es esta vez?
- Es... Clasificado, pero aun así ocupo que vengas conmigo
- Para que quieres que vaya
- Te lo diré a su debido tiempo- Me digo con una actitud arrogante
Por la mañana, el carruaje ya estaba listo, con todo el equipaje en el techo, Mei Rin, Finny, Bard y Tanaka habían salido a despedirnos
- Desde hoy, estaremos en Londres por un tiempo, solo me acompañaran el príncipe, lady Sutcliff, Sebastian y Agni. Mientras yo este ausente, dejare la mansión en sus manos- Les dijo Ciel a los 4
- Yes my Lord!- respondieron a unísono.
