La historia de Jill Sutcliff: Capitulo 15: La Bestia detrás de un hombre

Ciel durmió todo el día siguiente, no fue sino hasta que anocheció cuando entre a su habitación acompañada de Sebastian.

- Buenas noches enano dormilón- Le dije sonriendo

- Que hora es?- le pregunto a Sebastian

- las 7:14 pm - Le respondió Sebastian, le he traído la cena, Bocchan

- Por que no me despertaste?

- Fue una decisión basada en que un mayordomo tiene que proteger la salud de su amo, La cena de hoy para esta noche es risoto de leche con tres tipos de hongos con cerdo y vino *pot-au-feu ... El postre es compota de manzana cubierta con yogurt... entonces Bocchan, diga "Ahhhhh"- le dijo a Ciel ofreciéndole la comida en la boca

No pude contener mi risa, la expresión de Ciel era de lo mas graciosa que había visto desde que me habían condenado a pasar un tiempo en este mundo, estaba todo nervioso y sonrojado.

- QUE ESTAS TRATANDO DE HACER SEBASTIAN, DETENETE AHORA MISMO ES UNA ORDEN!- le reclamo todo rojo.

- El príncipe Soma dijo que a los pacientes hay que consentirlos, no le complace, Bocchan?

- No necesito de tu consentimiento, me es desagradable

- En ese caso me disculpo Bocchan... lo olvidaba, cerca de las 4 de la tarde recibí una llamada de Tanaka desde la mansión principal, parase que lady Elizabeth esta de visita. Al parecer no tiene intenciones de marcharse hasta no haberlo visto a usted.

- Por que no me lo dijiste antes

- Quería que el joven amo cenara tranquilo.

- Has buscado la casa del Barón Kelvin no es así?

- Tuve tiempo suficiente para hacerlo, es una mansión que queda a un día de Londres conduciendo carruaje, o en ferrocarril.

- Si eres tu estaremos ahí en una hora cierto?... Es una orden, terminemos esto rápido, y volvamos a la mansión principal.

- Al fin... comenzaba a aburrirme de esperar en esta casa- dije metiendo la mano a la bolsa de la pernera

- Que es lo que harás tu?- me pregunto Ciel

- No dejare que se marchen sin mi esta vez - dije sonriendo mientras me colocaba mis gafas frente a los ojos - Que empiece "la Función"

Ciel sonrió con ironía, bajamos las escaleras, pero Soma se interpuso, preguntándole a Ciel si ya estaba mejor, a lo que el le respondió dándole la gracias con una cálida sonrisa... pero solo la uso de distracción para poder pasar al lado del príncipe.

Llegamos en menos de la hora que teníamos contemplada, Mire al cielo, buscando alguna silueta, sabia que Will estaba ahí, podía sentirlo, mas no podía verlo, vi volar un cuervo que provenía del techo de aquella imponerte y obscura mansión que se levantaba frente a nosotros, las ventanas estaban obscuras, al parecer no había luz adentro, tal solo el brillo de la luna llena que se alzaba en el cielo frio del campo.

La puerta principal se abrió, y Joker, el maestro de ceremonias del circo nos recibió con amabilidad, pidiendo que lo siguiéramos, dudaba de el, y automáticamente baje la mano a la empuñadura de la katana que esta vez traía atada a la cadera.

- No lo hagas- me dijo Ciel- Entremos con el.

Suspire, aparte la mano de la katana, y seguí a Ciel al interior de la mansión, había pocas velas, las cuales solo daban una débil luz hacia unas muñecas destrozadas que adornaban todo el hall principal.

Joker no se detuvo, siguió de largo hasta un mugriento y empolvado comedor, con sillas dispuestas en solo un costado de la mesa, estaba iluminada con muy pocas velas dispuestas sobre el mantel, los candelabros que colgaban en el techo estaban a obscuras, Joker nos condujo hacia la esa, en donde nos aguardaba un hombre, estaba en una silla de ruedas, y tenia vendas en todo el cuerpo, las manos, los pies, la cara, todo, absolutamente todo estaba cubierto.

Joker le ofreció una silla a Ciel, después me ofreció el lugar consecutivo al de el, Sebastian por su parte permaneció de pie.

-Es un honor que me hayas visitado conde Phantomhive, aunque me avergüenza que después de todos estos años me tengas que encontrar en este estado. Es un sueño tenerte tan cerca de mi.

- Tu eres el barón Kelvin?

- No seas tan desconfiado, para ti he preparado este banquete, no esperaba que trajeras contigo a tan refinada damisela, pero aun así, hay comida suficiente,- Dijo chasqueando los dedos, de inmediato un grupo de niños vestidos como sirvientes, llevaron la comida, los mire con atención, tenían la mirada vacía, dentro de ellos no había nada de emociones en absoluto, no me imagino lo que debieron pasar, los traumas que debían tener para terminar como simples muertos vivientes.- Y el vino, es del año 1875, del año en que tu naciste.- agrego con demasiada obsesión, aquel hombre comenzaba a repugnarme.

Joker nos sirvió una copa a Ciel y a mi, el solo tenerla enfrente me hizo poner una mueca de desagrado, demasiado alcohol para mi durante esta noche, la que posiblemente seria la mas esperada desde hace mas de dos meses. Por su parte Sebastian tomo la copa de Ciel y la probo, cerciorándose que no estuviera envenenada.

- No pienso comer nada que sea servido por esa rata, no es necesario probar la comida- Le dijo Ciel. - Además- agrego- esos niños, algunos me son familiares, es posible que sean los que fueron incluidos en el reporte de este caso.

- Aun así, me parece que hay mas victimas de las que te informaron- le dije por lo bajo

- Parece que teniendo solo una comida te aburres no es así Conde...- Dijo el hombre con la boca llena de comida- Joker, prepara "Eso" para mi

- Pe...Pero- protesto el, al parecer no le era de su agrado lo que iba a hacer

- Solo hazlo!- le ordeno el sujeto.

Joker obedeció, de inmediato se corrió un telón que estaba frente a nosotros, había varios niños enmascarados formados ahí, Joker comenzó anunciar la función, como si estuviera en el circo, solo que esta vez, los actores eran niños, sin ningún entrenamiento ni nada, la niña de la cuerda floja de desplomo hacia abajo, la cabeza golpeo fuertemente el piso, dando paso solo a un enorme charco de sangre, El chico domador de fieras, fue destrozado frente a nuestros ojos por un león hambriento.

Era repugnante, aquel hombre reía a carcajadas, disfrutando las atroces escenas que estaban ocurriendo frente a nuestros ojos, mire a Ciel, después a Joker, ninguno de los dos lo disfrutaba, había arrepentimiento en la cara de Joker, pero tenía que continuar por órdenes de aquel hombre.

El siguiente acto, dagas, había una niña atada a una mesa rectangular, dispuesta de manera vertical para el acto, Cerré los ojos, no lo soportaba, tal vez no era diferente a lo que yo, como shinigami hacia, pero no lo soportaba, estaba matando a esos niños por placer, yo mataba por juzgar, mataba por hacer mi trabajo y mantener un equilibrio en este mundo, pero aquel hombre... era simplemente un monstruo... el niño lanzo la daga hacia su compañera, justo en dirección a su rostro.

- Sebastian detenlo! - oí decir a Ciel

Sebastian detuvo la daga, y le retiro la mascara a la niña, no era muy diferente de los demás, mirada vacía, rostro sin emociones

- Ellery Nickson, sin duda esta en reporte Bocchan, es como usted sospechaba.- Le dijo Sebastian.

- Acaso no te gusta este método?- Pregunto el hombre- Joker límpialo de inmediato

- No tengo el menor interés de estar a la mesa con una bestia que es peor que los animales- Dijo Ciel levantándose- Esto es suficiente para el reporte de la Reina. Agrego avanzando hacia el - Vulgar, repugnante, pervertido- murmuraba mientras se acercaba- Es la forma mas baja de un ser humano que yo... El perro guardián de la Reina he tenido que eliminar!- Exclamo sacando un arma y apuntando con el a la cabeza del barón Kelvin.

Paso muy rápido, al mismo tiempo que Ciel sacaba el arma, Joker amenazo a Ciel con una espada, pero tuvo que detenerse ya que a su vez, Sebastian lo tenia amenazado con la daga que momentos antes había parado antes de que dañara a la niña, por mi parte, la espada de joker había chocado con el filo de mi katana, la cual había protegido al mocoso de salir siquiera con un simple rasguño.

- Co...Conde... - Balbuceo el tipo- Joker, has que el conde deje de amenazarme con esa cosa peligrosa- Acaso no me estas escuchando!

- Muévete un milímetro, y tanto tu como esta asquerosa bestia morirán Joker- le dije con voz fría y seria

- Parece que lady Sutcliff va enserio esta vez- murmuro Sebastian

- Retira tu arma en este momento, Joker- le dije- Hazlo ahora

Ciel quito el seguro del arma, estaba listo para volarle la tapa de los sesos a ese maldito hombre de una buena vez, Joker no tuvo mas opción que bajar su espada.

- Barón Kelvin, Donde están todos los niños secuestrados? - Le pregunto Ciel sin bajar el arma

- Ellos están el sótano, si quieres te puedo llevar con ellos, además, hay algo que hace años quiero mostrarte

Avanzamos tras el, se mostraba feliz, no lograba entender el por que.

- Estoy tan feliz ahora, desde ese día me he lamentado, lamente no haber estado contigo aquel día, en aquel momento- Dijo sonriendo, abriendo las puertas del sótano.

- Ahora de que rayos estas hablando!- Le reclamo Ciel sujetando más firmemente el arma.

- Por mas que me lamente el tiempo no podrá volver atrás, así que, si no se puede regresar, simplemente hay que volverlo a repetir- Dijo empujando las puertas para que se abrieran- Mira, me tomo tres años prepararlo, así que vamos a repetirlo conde Phantomhive, ese día, hace tres años.

Era un escenario extraño, una enorme sala circular, con gradas en toda la periferia, un enorme y único candelabro colgado al techo, y candelabros dispuestos a todo alrededor de las gradas le daban suficiente iluminación a la habitación, en cuyo centro había una plataforma rectangular, dispuesta a modo de altar, alrededor de ella había tres jaulas, en las cuales estaban los niños desaparecidos. Parecía una sala de demostración de prácticas de medicina, pero en el suelo estaba pintada una enorme estrella de cinco picos, encerrada en un círculo con diversos símbolos, muy parecida a la que Sebastian tenía como sello del contrato. Todo, absolutamente todo estaba dispuesto para un ritual.

*Pot-au-feu: es básicamente estofado de carne, en este caso cerdo cocinado en vino por un largo tiempo