La historia de Jill Sutcliff: Capitulo 16: Destrucción
La expresión de Ciel era algo que jamás había visto, una mezcla entre el miedo y el odio, los deseos de matar, las ganas de cobrar venganza. que razón tenia el barón Kelvin para hacer todo eso?
Lo supe de inmediato, hacia 5 años, el barón había conocido al padre de Ciel en una fiesta de caridad, ahí fue donde vio por primera vez el hermoso y tierno niño que el era, después de eso, quedo obsesionado, había algo en los Phantomhive que le llamaba la atención, llego al punto de querer cambiar su cuerpo, para convertirse en alguien digno de estar a lado de aquella misteriosa familia.
"Así que esa es la razón de que muestre esa apariencia" me dije mirándolo de nuevo, había detenido su transformación a un ser "perfecto" solo por que le habían llegado informes de de la familia Phantomhive había sido asesinada, aunque después se entero de que el niño del que el había quedado fascinado aun estaba con vida, y lo usarían en un ritual. En el cual, todos los asistentes fueron asesinados.
- Fuiste tu no es verdad conde?- Le pregunto, aquel hombre de verdad estaba completamente loco, su obsesión por Ciel sobrepasaba los extremos, era repugnante.- Déjame ser parte de esto, todo, absolutamente todo esta como aquel día, la habitación de la ceremonia, los corderos de sacrificio... y la ultima pieza... Eres tu conde Phantomhive... eres tu...
Dejo de hablar de pronto, un disparo proveniente del arma de Ciel lo silencio, una enorme mancha de sangre broto del enorme y asqueroso vientre de ese hombre. Mire con sorpresa a Ciel, su rostro estaba transfigurado por el odio que sentía en ese momento.
Joker se enfureció, y saco una daga que ocultaba en la prótesis de su mano faltante, se lazo Contra Ciel, desenfunde la katana esperando detenerlo, pero un chorro de sangre lo detuvo en seco, Sebastian le había cortado el único brazo que tenia y con el cual sostenía la daga.
- Por favor no interrumpas a mi amo- Le dijo amablemente, pero con una sonrisa de malicia
Joker cayo al piso boca abajo, ni siquiera se quejo de dolor, al contrario del Barón Kelvin que no dejaba de gritar
- Por favor, mátame como lo hiciste ese día conde- balbuceo entre sus gemidos de dolor, Ciel le puso un pie en la cabeza y le apunto nuevamente con el arma.
- Lo mismo que con ellos eh? - murmuro con una mirada fría- Entonces... arrástrate como gusano y suplícale al demonio que lo haga
Sentí la energía demoniaca de Sebastian a mi espalda, voltee a mirarlo, en su rostro se dibujaba una maligna y burlona sonrisa, además sus ojos mostraban un destello carmesí, Joker suplico por la vida de aquel hombre, argumentando que era el quien los había salvado de morir de hambre en las calles de Londres hacia muchos años. El le estaba agradecido por eso, y era la razón por la cual obedecía todas sus órdenes sin cuestionarlo. Aun estando consiente de que estaba mal.
- Tal vez tu luchaste por tu mundo, obedeciendo ciegamente a este hombre, pero, en este mundo solo existen dos tipos de personas, las que roban, y las que son robadas... el día de hoy te perdonare a ti, pero me llevare tu futuro conmigo.
Me di la vuelta y camine en dirección al barón moribundo con la katana en mi mano, la sujete verticalmente hacia abajo y me incline clavándola en su pecho, causando con ello que aun mas sangre brotara salpicándome la cara con algunas gotas. De inmediato el Cinematic Record surgió del corte que había hecho
-Barón Kelvin: asesino, secuestrador, ambicioso y pervertido, no se tiene información de su fecha exacta de nacimiento; Causa de muerte: desangramiento- murmure tomando la libreta de misiones que guardaba en la pernera- Fecha de muerte: Hoy, 9 de Febrero de 1889... Sin anotaciones especiales.- agregue sellando la pagina.
Archive el registro, Ciel me miraba con frialdad, Sebastian me sonreía con esa demoniaca sonrisa suya, Joker por su parte, estaba en shock, tal vez el no haya sido capas de observar como broto el Cinematic Record, pero si observo claramente como de un solo golpe, acababa con su moribundo "padre". Giro para colocarse boca arriba, se estaba riendo desenfrenadamente, era una risa histérica, como si tuviera algo planeado.
- Tal vez me arrebataron lo que mas quería en este mundo... pero no olvide conde que usted también tiene a alguien que quiere proteger, en este momento mis compañeros marchan rumbo a su mansión, sabes por que nunca fuimos capturados cuando raptábamos a esos niños... Eso es por que... asesinábamos a todos los testigos.- se burlo Joker- me pregunto cuantos serán asesinados mientras buscan al conde en su mansión, incluso tus sirvientes no serán perdonados
- Mis sirvientes he?- se rio Ciel.
- Que es lo que te parece malditamente gracioso?
- Con quien crees que estas tratando?... todos ellos son sirvientes de la Casa Phantomhive- le dijo Ciel parándose frente a el.
- Acaso es un ejercito privado?.. eso no importa, todos ellos son Profesionales
- Eres libre de pensar lo que quieras- Le dijo Sebastian jugando con la daga ensangrentada con la cual le había cortado el brazo- Pero recuerda que todos ellos son personas capacitadas elegidas por mi.
Joker comenzó a derramar lagrimas, estaba desesperado, no podía moverse debido a la falta de sangre, estaba apunto de perderlo todo.
- No llores tan lamentablemente- le dijo Ciel muy fríamente - El llanto no cambiara nada, el mundo no es amable con nadie.
- Smile- susurro Joker
- Mi nombre es Ciel Phantomhive, y solo ese.
En ese momento un hombre de cabello rizado y esponjado abrió la puerta, venia en una silla de ruedas también, se sorprendió de ver al barón muerto, pero no lo hizo así al ver a Ciel y a Sebastian ahí, al parecer conocía su verdadera identidad. A lo que logre escuchar de Joker aquel era el medico del circo, y era el que hacia las prótesis.
Aquel hombre menciono que sus prótesis eran especiales, además de estar fabricadas a mano, era como la porcelana hecha con huesos molidos de reses, solo que el, usaba a los niños raptados para fabricar sus materiales.
Ciel se quedo helado, Aquel hombre balbuceaba sobre su éxito y la calidad de su trabajo, al tiempo que tomaba una niña de una de las jaulas y la colocaba sobre el altar, me paralice, estaba dispuesto a sacrificarla, quise evitarlo, pero mi cuerpo no me respondió en absoluto, Ciel se puso a gritar justo al momento en que aquel sujeto clavaba un enorme cuchillo en el abdomen de la niña.
Estaba alterado, no paraba de gritar estruendosamente, perecía estar atrapado en sus recuerdos, Sebastian se puso a su lado, tomando su mano y atrayéndolo hacia el, después tomo el nudo del parche que cubría su ojo derecho
- Di mi nombre- le dijo sin quitar su demoniaca sonrisa jalando el cordel del parche.
- Se...se...bas...tian!... MATALOS A ESOS SUJETOS! MATALOS EN ESTE MOMENTO!
Sebastian tomo en brazos a Ciel, y de un veloz golpe, atravesó al medico, después aplasto la cabeza del cadáver del barón, por Joker no de preocupo en absoluto, acababa de morir desangrado.
Me quede helada, ese era el poder oculto de un demonio, el poder maligno que Sebastian escondía bajo esa facha de mayordomo.
Se dio la vuelta para salir de aquel lugar con Ciel en brazos aun.
- Quémalo!- balbuceo Ciel
- Quemarlo? Este lugar?- le pregunto Sebastian
- Pero, si mal lo recuerdo la carta de la reina...- balbuce
- CALLATE! DESTRUYELO TODO, REDUCELO A CENIZAS... NO QUIERO QUE QUEDE NADA, ES UNA ORDEN! - le grito, lo mire fijamente, Ciel estaba en Shock, estaba atrapado por sus propios recuerdos
- Así que esta era aquella importante recolección- murmure por lo bajo- Es por esto por lo que Will se quejaba- agregue empuñando mi katana y acomodándome las gafas, lista para aquella recolección.
Sebastian suspiro, después se quiero el guante izquierdo dejando a la vista el "Sello" del "contrato demoniaco", un brillo carmesí ilumino sus endiablados ojos, se aproximo a las velas mas cercanas e hizo que las leves llamas crecieran y se arremolinaran en un torbellino de fuego.
- YES...MY LORD!
