La historia de Jill Sutcliff: Capitulo 17: Batalla... Jill vs Sebastian

La mansión comenzó a arder completamente en muy poco tiempo, recorrí la casa entera, recolectando todos los registros que podía, al ser almas de simples niños no era un juicio muy laborioso, pero el hecho de tener que buscar cada victima era cansado, y ahora mas ya que el calor me estaba sofocando.

No sabia donde estaban Ciel y Sebastian en ese momento, después de aquel torbellino de fuego, decidí salir corriendo del sótano para comenzar la recolección, pero no me preocupaba en absoluto, Sebastian protegería a Ciel de estas infernales llamas que el mismo había provocado.

"apenas y llevo una cuarta parte" me queje, el fuego se salía cada vez mas de control, mi piel estaba enrojecida, el fuego no podía matarme, pero eso no evitaría que al menos saliera con quemaduras de primer y segundo grado.

Los cristales de las ventanas comenzaron a tronarse por el inmenso calor que hacia, no podía resistir mas tiempo, estaba encerrada en el tercer piso, y me seria imposible volver a la puerta principal, corrí por el pasillo hasta toparme de frente con una enorme ventana, era la única oportunidad que tenia de salir, "Ahora o nunca!" me dije enfundando la katana y cubriéndome la cara con los brazos. Golpee la ventana con el hombro, varios cristalillos que había quedado se incrustaron en mi hombro, no le di importancia, salí volando de ahí, intentaba encontrar mi punto de equilibrio para caer de pie, pero me resultaba complicado, la gravedad me atraía velozmente hacia el suelo, gire en el aire y aterrice sobre mis tobillos y rodillas.

- Creí haberte dicho que te mantuvieras alejada de este asunto, Jill Sutcliff- escuche decir a William a mi espalda, sentí un escalofrío recorriéndome la columna.

- AH! así que aquí estaba la desaparecida!- Escuche decir a alguien mas, me levante del suelo y volví la mirada, ahí estaba, justo a aquel shinigami que no quería ver

- Si no había personal me lo hubieras comunicado Will- le reclame

- Es precisamente causa tuya y de tu idiota hermano que no haya personal en esta zona- me reprocho Will acomodándose las gafas

- A todo esto... Que hace Ronald aquí!? Ni siquiera es de esta zona!

- Me enviaron a mí por que Sutcliff sempai tenia que ir a otro lado a hacer un trabajo- Me respondió Ronald burlonamente

- Oniichan!?

- Sabes... Estos meses me la pase charlando con el, fue interesante eso del destripador, sempai me lo conto todo- me dijo haciendo círculos a mi alrededor

- Que hiciste que?!

- Acaso no me oíste- dijo con un timbre inocente- Dije que aproveche tu ausencia para podre estar un tiempo con Sutcliff sempai!- me grito al oído

- Whaa! No vuelvas a hacer eso- Le reclame pegando un salto cubriéndome la oreja

- Tu expresión fue muy graciosa- se rio Ronald- Y sabes que mas, durante ese tiempo que estuviste desaparecida... sempai.. y yo...

- Que insinúas!- le reclame con tono de celos

Ronald solo sonrió pícaramente, disfrutaba estarme molestando.

- Déjense de juegos- nos reclamo Will - Por eso me preocupaba que te hubieran enviado a ti Ronald, perdiendo el tiempo de esa manera tendremos que trabajar horas extras

- Que?... pero por que?

- Déjate de juegos y has tu trabajo, tenemos que recolectar todas las almas de la lista, no debemos dejar que ese demonio se lleve ninguna

- Demonio?- Pregunto Ronald echando a andar su cortadora de césped- Acaso hay uno por aquí?

- De verdad crees que Jill Sutcliff esta en este lugar por casualidad?- Dijo dándome la espalda- Parece que tu amigo el demonio estaba buscándote

Volví la mirada, Sebastian caminaba hacia nosotros con Ciel aun en brazos, y cubierto con la gabardina que Sebastian traía cuando llegamos a esa mansión. Además de traer a Ciel con el, venia arrastrando el cuerpo de alguien mas, parecía una chica, algo mayor que Ciel, me pareció haberla visto en el circo la noche que me había colado.

-Ronald ve a recolectar esas almas- Le ordeno Will

- Ah? pero...

- No debemos dejar que ese demonio se acerque a las almas.

- Parece que están hablando de mi- dijo Sebastian sonriendo educadamente - Lady Sutcliff me alegro de que haya salido con bien de ese lugar.

- Has venido a devorar esas almas?- Le pregunto Will muy fríamente

- No en realidad, no tengo interés en almas de tan baja clase como esas- Respondió Sebastian arrojado el cuerpo que arrastraba a nuestros pies.

Eso pareció una provocación para Will, de inmediato se lanzo para atacar a Sebastian, el cual solamente retrocedía, pero eso no duro mucho, Sebastian bajo a Ciel y le pido que esperara, después metió su mano a su chaqueta y saco varios cuchillos de plata.

- Parece que aun no crees en lo que digo

- No puedo creerle a un demonio- dijo Will atacando con el cortador de hojas

- No era mi intención llegar a este punto, pero me has obligado a hacerlo- Dijo Sebastian saltando y lanzando los cuchillos hacia Will.

No me pude contener, me interpuse ente Will y los cuchillos, y detuve cada uno de ellos con el filo de la katana. Ambos se quedaron sorprendidos.

- Ve y haz lo que viniste a hacer en este lugar Will- le dije sin voltearlo a ver

- Lady Sutcliff, no debería inmiscuirse en asuntos que no son suyos- me dijo Sebastian con un semblante de reproche.

- Tu y yo teníamos un asunto pendiente, Sebastian Michaelis!

- Si de verdad esta dispuesta, le advierto que no me dejare derrotar por usted, ni siquiera por ser la invitada de mi joven amo- Dijo sacando mas cuchillos

- No espero que lo hagas!- Grite lazándome al ataque

Sebastian paro mi ataque con los cuchillos, la fuerza que puse en el ataque me reboto y me alejo un par de metros de Sebastian.

- No esperaba que tuviera tal fuerza my lady- me dijo sonriendo pícaramente

- Tal parece que me subestimaste Sebas-chan

Sebastian salto nuevamente al aire y lanzo los cuchillos contra mi, di un salto hacia atrás para esquivarlos, después me lancé contra el para volverlo a arremeter con la katana. Esta vez bloqueo mi ataque con la daga ensangrentada con la cual había asesinado a Joker.

- Parece que ha practicado mucho my lady- me dijo sonriendo pícaramente

- Tus sonrisas no surtirán el mismo efecto que con mi hermano

Continué atacando mientras el retrocedía, pero esa situación no duro mucho, Sebastian comenzó a responder a mis ataques con esa pequeña daga, la situación parecía pareja, ninguno de los dos usaba sus verdaderas habilidades.

Salte para alejarme un poco de el y tomar un poco de aire, me acomode bien los anteojos y empuñe la katana firmemente con ambas manos, esta vez ataque con mas seriedad, usando mis habilidades y reflejos shinigami; Sebastian lo noto, y también ataco seriamente.

Ambos atacábamos con movimientos elegantes y fieros al mimo tiempo, parecía como si en lugar de combatir, ambos estuviéramos bailando un vals de Vivaldi o Chopin, esquivábamos los ataques del otro con finos y sutiles movimientos. Sebastian lanzo un ataque hacia uno de mis costados, el cual me encargue de esquivar dando un suave giro.

- No esperaba que fuera una experta en el manejo de la katana My lady- Susurro Sebastian desapareciendo de mi vista usando su demoniaca velocidad- Parece que se esta despeinando- susurro en mi oído, al momento que aparecía de nuevo detrás de mi y tomaba un mechón suelto de mi cabello y lo colocaba detrás de mi oreja con una mano; y con la otra sostenía la daga a la altura de mi cuello.

- Acaso estas intentando propasarte conmigo Sebas-chan- le reclame

- Me disculpo por haber sido tan agresivo- dijo retirando un poco la daga, cosa que aproveche para escapar alejándome un par de pasos.

Apoye mi peso sobre mi pie derecho y lo use para impulsarme hacia el blandiendo la katana, con lo cual logre rasgar la chaqueta.

- No es necesario destrozar la vestimenta lady Sutcliff- dijo dando un salto hacia atrás y despojándose de ella.

- Deberías de preocuparte menos por tus prendas y mas por ti!- le grite lanzándome al ataque

- Su manera de atacar es muy impulsiva lady Sutcliff, eso le podría traer muchos problemas en un combate- murmuro mientras sacaba nuevamente los cuchillos de su chaleco.

Un brillo carmesí inundo los ojos de Sebastian al tiempo que usaba su fuerza para arrojarme varios metros hacia atrás, causando con ello que perdiera el equilibrio y soltara la katana. Sebastian salto por los aires a una altura considerable, al tiempo que me ponía de pie de un salto, y tomaba de nueva cuenta la katana.

Pero era tarde, para cuando volví la mirada en dirección a Sebastian, sentí varias punzadas de dolor en mis piernas rodillas, tobillos, brazos y muñecas, baje la vista, y observe con sorpresa que tenía clavados los cuchillos que momentos antes Sebastian había sacado de sus prendas. Sentí la tibia sangre resbalar por mis extremidades. me estaba comenzando a debilitar, tanto por el agotamiento físico como por la perdida de sangre.

- Parece que he manchado sus ropas de rojo my Lady- dijo Sebastian aproximándose lentamente hacia mi con la daga nuevamente el la mano.

- Que le vamos a hacer- murmure sacándome los cuchillos de la carne, y desgarre la camisa blanca de vestir para improvisar algunos vendajes que detuvieran las hemorragias.

- Esta segura de querer continuar my lady?- me pregunto Sebastian sonriendo amablemente

- Por supuesto que si, un Shinigami no se rinde jamás, aunque esto le cause la muerte- le dije poniéndome de pie con mucho esfuerzo, aunque era mas que obvio que mis heridas no me dejarían continuar.

- Si es así como lo desea

- Que remedio- murmure acercándome a Sebastian - No creí que llegaras a ser tan rudo con una dama Sebas-chan- Dije acariciando su barbilla y guiñándole un ojo.

De inmediato me desplome hacia el suelo, Sebastian me sujeto por los hombros para evitar que cayera, estaba bastante debilitada desde que había salido de la mansión en llamas, había llegado a mi limite.

- Lady Sutcliff no debería de esforzarse tanto- me susurro al oído y me tomo en sus brazos, después de aproximo a Will - Tal parece que tu recolección ha terminado- le dijo secamente

- A pesar de haber terminado, aun hay cierto número faltante de almas, bastante considerable a mi parecer

- Posiblemente las almas recolectadas por Lady Sutcliff- dijo tomando la katana de mi mano- Y esta- agrego enterrando mi Katana en el pecho de aquella chica cuyo cuerpo había arrastrado hacia nosotros.

De inmediato el Cinematic Record broto de la herida, Will emitió el juicio de rutina y archivo el alma. Después me pidió que le entregara mi libreta de misiones. Lo hice con mucho esfuerzo, Will reviso todos los juicios emitidos, e hizo nuevamente el conteo, afortunadamente estaban todas, ninguna había sido devorada.

- Muy bien- dijo Will acomodándose las gafas con expresión seria- Jill Sutcliff en vista de tu desempeño en esta misión, he decidido ponerle fin a tu castigo de permanecer en el mundo humano

- Entonces podre volver con oniichan?

- Aun no, al ser retirado el castigo que te impuse, volverás a tus actividades laborales, las cuales presentan un importante retraso- me dijo dándome una nueva libreta- Te quedaras mas tiempo investigando el caso que se te presenta en el informe. Vuelve cuando tengas los resultados.- agrego antes de darse la vuelta para marcharse

- Nos vemos- me dijo Ronald con una sonrisa burlona- Le pasare saludos de tu parte a Sempai

- No te atrevas a acercarte a mi hermano Ronald Knox!- le grite celosa.

Ambos se marcharon, mire al cielo, aun era de madrugada pero faltaba muy poco para el amanecer. Sebastian me paso a su espalda, y se aproximo hacia Ciel.

- Espero que ambos ya estén satisfechos- nos dijo- Sebastian, vayamos a la estación de ferrocarril, hay algo que quiero ver antes de volver a la casa de Londres.

Sebastian tomo a Ciel en brazos nuevamente y nos marchamos de ese lugar, rumbo a la estación ferrocarrilera mas cercana.