La historia de Jill Sutcliff: Capitulo 19: Nina Hopkins

Como no quedaba absolutamente nada que hacer regresamos a la mansión principal del campo, tenia muchos deseos de tumbarme en mi cama y dormir, después de tomar un baño y deshacerme de este olor a demonio que me estaba rodeando por completo.

Eso no pasaría muy pronto, al llegar a los limites de la mansión, descubrimos que la mitad de ella había sido volada en pedazos, y los causantes obviamente eran esos tres.

Después de reprenderlos, los mando a hacer la limpieza, de inmediato Lizzy corrió hacia Ciel, diciéndole que lo quería ver, y que fueran a pasear en bote por el lago, a lo que Ciel se negó rotundamente, ya que gracias a la explosión de media mansión, todos sus trajes habían sido destruidos, así que no tenia ropa para cambiarse y salir de paseo.

- Podemos llamar un sastre- le dijo Lizzy con los ojos llorosos

- Muy bien- dijo Ciel sin mostrar resignación- Sebastian se encargara de llamarlo una vez que lleve a Jill a la sala de dibujo, que es la única que queda en pie.

- La señorita Jill?- pregunto, era tan distraída que no se había percatado que estaba sobre la espalda de Sebastian - Que fue lo que paso?!- Exclamo al verme

- Un accidente en Londres- Respondí tratando de que no hiciera mas preguntas

- Pero.. ya la reviso un medico

- Ya lo hizo- respondió Ciel entrando a lo que quedaba de la mansión- Dijo que estaría bien y que descansara tranquilamente, así que la traje de vuelta, pero no esperaba encontrar esto así.

Sebastian nos llevo a la sala de dibujo, después de haberme dejado recostada en un cómodo sofá, se retiro a preparar unos bocadillos y a llamar un sastre para Ciel.

Pocas horas después llamaron a la puerta de la mansión, En seguida de haber percibido una pequeña exclamación de Mei Rin, una mujer vestida elegantemente, pero con un tanto mas... de escote según los hábitos de los londinenses, fue conducida por Sebastian hacia donde estábamos.

- Miss Nina!- exclamo Lizzy poniéndose de pie para saludarla, estaba muy entusiasmada.

- Esta de muy buen humor hoy lady Elizabeth- le respondió saludándola con un beso en la mejilla- Siempre eres tan amable conmigo.- Después miro a Ciel con ojos brillantes- El conde Phantomhive siempre es un niño tan hermoso, que maravilla!- Exclamo con entusiasmo

- Entonces Miss Hopkins- Dijo Sebastian sacando una libretita negra- Necesitamos que confeccione unos trajes para el joven amo, y un Traje para lucir en semana santa junto con un vestido a juego para Lady Elizabeth

Nina miro con desprecio a Sebastian, era muy claro que no se llevaban bien. Después se percato de mi presencia, y me miro muy fijamente, trague saliva, me parecía bastante raro esa manera tan seria de mirar.

Se lanzo sobre mi para abrazarme, lamentablemente no podía huir de ella.

- También confeccionare un hermoso vestido que vaya contigo- me dijo al oído al tiempo que pasaba su mano sobre mi pierna, y colocaba la otra sobre uno de mis senos

- S...si haga lo que quiera... pero por favor... podría parar ya- le dije toda roja

- Bien... dijo alejándose de mi y desprendiendo la falda de su vestido, quedando solo en unos pantalones cortos y unas botas largas sujetas con ligueros

- Whaa!- exclamo Lizzy- cubriéndose el rostro visiblemente sonrojado- Miss Nina... mostrando las piernas de ese modo es tan... poco decente

- A mi no me importa en absoluto- murmure tranquilamente, a fin de cuentas, yo estaba vestida de una manera similar

- Eso es por que mi dulce dama me entiende- dijo Nina lanzándose sobre mi de nuevo y volviendo a tocarme las piernas desnudas.

- No creo que sea necesario hacer esto- le dije nerviosa y completamente roja

- Además la ropa de este estilo esta pensada para la mujer activa- Agrego Nina volviendo a levantarse del sofá- Las mujeres que descartan las vestimentas restrictivas son un poco mas libres, es lo mismo que con la ropa griega o japonesa, son fáciles para moverse y dan una silueta relajada.

Parecía en un trance, hablaba demasiado rápido y había un brillo impresionante en sus ojos.

- Por supuesto la ropa de los hombres también es importante, así que conde... comencemos de inmediato.- Dijo comenzando a tomarle medidas- Esperaba que hubieras crecido un poco- dijo al tiempo que seguía midiendo- Ahh es aun tan pequeño, por cierto, no volvió a usar aquel vestido rosa con muselina que le confeccione a mano

Ciel se puso nervioso, por lo menos Lizzy era tan distraída que no había escuchado nada.

- Parece que tus medidas casi no han cambiado, solamente que el talle ha adelgazado un poco- dijo revisando las anotaciones que había hecho al tiempo que tomaba las medidas- Mientras mas las miro mas esplendidas son estas proporciones... piernas delgadas juveniles, hombros delicados, cintura delgada- de inmediato Nina comenzaba a llenarse de un extraño entusiasmo, incluso su aura comenzaba a cambiar. - LO TENGOO!- Exclamo nuevamente con aquel extraño brillo en los ojos- EL MANATIAL DE MI IMAGINACION ESTA FLUYENDO, YA LO TENGO!

" Creo que se volvió mas loca de lo que ya estaba" pensé al verla dominada por toda aquella repentina emoción.

- Lo tengo, lo tengo, lo tengo... el taje de semana santa del conde será un traje de cola con pantalones de traje cortos, con negro en la base y una imagen de invierno, el bouquet de flores cerca del cuello tendrán narcisos llamando a la primavera, los énfasis serán las trenzas doradas y los botones decorados. En cuanto a Lady Elizabeth tendrá un vestido hecho de seda Shantung, lucirá mas madura con un listón negro y borlas, y finalmente sus sombreros serán decorados con abundantes narcisos y listones.- Dijo con ojos brillantes- Tu! Dame una pluma!- le dijo a Sebastian

- Por supuesto- respondió este

Me quede con los ojos muy abiertos por la sorpresa, Miss Nina seguía hablando cada vez mas rápido al tiempo que dibujaba trazos sobre el papel, estaba haciendo los diseños de ambos trajes de semana santa para Ciel y Lizzy, y además de eso, también hacia los trajes cotidianos que usaría el pequeño mocoso.

Sebastian la interrumpió al escuchar que Nina había mencionado algo sobre un listón rojo para el cuello; argumentando que esos colores harían parecer al conde mas infantil. Al ser la Cabeza de la casa Phantomhive, Ciel debería de parecer un chico mas maduro, por lo tanto los colores un poco mas fríos le sentarían mejor.

A Nina no le agrado el cometario de Sebastian, incluso se sentía la tención en el aire.

- No tengo tiempo que perder con novatos aficionados Sr. Estricto- le dijo a Sebastian- Así que por favor no me molesten hasta la prueba- Agrego sacándolos de la habitación

- No me dejen aquí- dije tratando de ponerme de pie, pero no pude dar ni un solo paso así que caí sobre los delicados brazos de Nina.

- Aunque me gustaría tener tu compañía...- dijo restregando su mejilla con la mía- Tampoco me gustaría que me distrajeras- agrego sacándome de ahí y dejándome en brazos de Sebastian, otra vez para mi mala suerte.

- Aun es temprano- dijo Sebastian- Pero por que no tenemos el te de la tarde?

Sebastian nos dejo en la salita de descanso de la Mansión, en lo que el preparaba el te, me recargue en el respaldo de la silla, necesitaba dormir un poco, de lo contrario mi recuperación será mas lenta, además, no había dormido nada desde el día anterior, y a diferencia de los demonios, los shinigamis necesitamos dormir al menos un par de horas al día.

Sebastian volvió momentos después con una bandeja de dulces y el te. Lizzy estaba emocionada y no sabia cual probar primero. Apunto de decidirse Nina irrumpió en el salón, argumentando que ya era hora de la prueba para Lizzy y Ciel.

Nina le probo un traje con muchos olanes a Ciel, a Lizzy parecía gustarle, pero a decir verdad, era un diseño muy infantil al menos a mi parecer, y tal parece que lo mismo pensaba Nina ya que de inmediato desgarro la camisa.

Fue entonces que me percate, Ciel estaba de espaldas a mi, y en su espalda, justo debajo del omoplato izquierdo, tenia una marca, era un extraño sello que solo podía haber sido grabado con fuego.

Ciel se puso nervioso, al parecer no quería que Lizzy se enterara de aquello, pero Nina ya estaba planeando como hacer nuevamente una nueva camisa, para lo cual necesitaba unas medidas mas justas, así que necesitaba sacarle las medidas al torso desnudo de Ciel. El cubrió la marca con una mano, poniendo de escusa que se había pinchado con un alfiler, cosa que no pareció importarle a Nina, ya que aun así insistió en que Ciel levantara los brazos.

Al no ceder, Nina tuvo que obligar a Ciel a hacerlo, dejando la marca nuevamente al descubierto, esta vez fue Sebastian quien impuso su mano sobre ella.

- Estas interrumpiendo mi medición- le reclamo Nina

-Por favor continúe- dijo Sebastian pasándose frente a Ciel sin levantar ni un milímetro su mano de la marca

Fue todo un reto mantener la mano en aquella marca, pero a pesar de todo, Nina logro las mediciones que necesitaba después de que Ciel le dijo a Lizzy que se sentía avergonzado de que ella viera su cuerpo desnudo causando con ello que se sonrojara y volteara la mirada hacia la pared.

Después de la odisea que fueron los trajes de Ciel y Lizzy, Nina se volvió a mirarme con la cinta de medir en la mano.

- Es tu turno mi bella y joven dama!- Exclamo lanzándose de nueva cuenta sobre mi

- Mi nombre es Jill Sutcliff... no es necesario que siga llamando joven dama!- le dije toda roja

- Jill.. que lindo nombre...-dijo volviendo a tocar la desnuda piel de mis piernas con una mano y con la otra tocando nuevamente mis senos

- No es necesario hacer nada para mi, así estoy bien, además, no puedo mantenerme en pie por mucho tiempo

-Hmmm, si por eso no hay problema, el Sr. estricto podría ayudarte a sostenerte pie... no es así?- le dijo a Sebastian mirándolo con desprecio, el solo asintió inclinando un poco la cabeza - Si tan solo tu hermosa, tersa y pálida piel no estuviera llena de esas horribles heridas- me dijo melosamente pasando sus dedo pulgar por mi mejilla y mis labios.

Un escalofrío recorrió mi espalda, no toleraba que alguien que no fuera mi hermano estuviera tan cerca, y mucho menos que se la pasara encima de mi a cada oportunidad que se le daba.

Sebastian me sostuvo para mantenerme de pie, mientras que Nina tomaba rápidamente mis medidas.

- Por favor resista un poco- me dijo al oído

- He estado mas cerca de ti durante este día de lo que quisiera, ya nada podría estar peor, además, es culpa tuya que este así- le reproche en un susurro

- My lady fue usted la que inicio el combate- me dijo aproximándose mas al oído, causándome un leve cosquilleo- Además recuerdo haberle advertido que no me dejaría vencer tan fácilmente.

- No te parece que estas demasiado cerca?- le dije molesta

Nina termino de medirme, Sebastian me llevo en brazos nuevamente al sofá, a pesar de que le reproche que podía caminar con algo de apoyo.

- Ya lo tengo!- Exclamo Nina de pronto- Cuerpo Delgado, y alto, piernas fuertes, pero gráciles al mismo tiempo, brazos esbeltos y tersos, cintura pequeña, y hermosa cadera... Lo tengo, Lo tengo!, un vestido primaveral de seda ligera y montones de muselina, en un tono azul claro que contraste con el color de tu cabello además estará adornado con listones y encajes en un tono negro, Además de que resaltara la cintura gracias al corsé, tendrá un escote mediamente marcado para resaltar los senos, así como un pequeño bouquet de rosas blancas para un adorno para el cabello- Comenzó a decir mientras dibujaba rápidamente el diseño

Ciel la miraba desconcertado al igual que yo, en ese momento Soma entro repentinamente en la habitación, Ciel aun no se vestía, por lo que Sebastian paso sobre el una larga capa, que poco después retiro, mostrando a Ciel completamente vestido.

- Bocchan, no debería de permanecer tanto tiempo desvestido o pescara un resfriado de nuevo.

- Ciel por que regresaste secretamente a la mansión principal!- le reclamo

-Quien es el?- pregunto Lizzy un tanto sorprendida por la repentina entrada de Soma

- Quien es esta chica?- pregunto Soma percatándose de la presencia de Lizzy

- El es vigesimosexto hijo del rey de la ciudad de Bengal, Soma Asman Kadar- le respondió Agni a Lizzy

- Y ella es mi Elizabeth Middleford.- le respondió Ciel a Soma.

- Eres la prometida de Ciel? entonces eso te hace mi hermana menor- le dijo soma con una sonrisa dibujada en los labios.- Bien entonces definitivamente permitiré que comas del Curry de Agni

- Esperen el comedor aun esta dañado!- les dijo Ciel molesto

- No se preocupe, costo una pierna y un brazo, pero la mansión ya esta cono siempre

Me quede helada de la sorpresa, "Acaso ese demonio reconstruyo la mitad de la mansión en tan solo una tarde?", Después se aproximo hacia mi.

- Permítame llevarla al Comedor my lady- me dijo inclinándose para llevarme nuevamente en brazos

- Ya te dije que no necesito que me carguen!

- En ese caso permítame servirle de apoyo al caminar

Solté un suspiro, aunque no me agradaba la idea, no tenia mas opción que aceptar su ayuda.

- Mas te vale que esta lista para la hora de la prueba Sr. estricto- lo amenazo Nina

- Estará aquí en poco tiempo, me hare cargo personalmente de ello.- Dijo Sebastian al tiempo que me levantaba del sofá.

Ya no sentía las punzadas de dolor tan penetrantes como esa mañana, ahora sentía un pequeño cosquilleo en las heridas así como algo de ardor. Eso era señal de que las heridas estaban cicatrizando, y no tardarían en cerrar completamente, posiblemente y con algo de suerte lo harían al día siguiente.

Avanzamos a lo largo de los pasillos, no parecía que hubieran sido reconstruidos en tan solo una tarde, y que además hubiera tenido tiempo de estar en la habitación de dibujo con nosotros, y de haber preparado la cena, en ese aspecto no dejaba de ser un demonio impresionante.

Sentí una leve presencia aparte de la esencia demoniaca de Sebastian que había quedado regada por toda el ala este de la casa, no podía equivocarme, era Grell, era la presencia de Grell lo que estaba percibiendo.

- Sucede algo lady Sutcliff?, si las heridas aun la molestan podría llevarla en brazos.

- Grell estuvo aquí no es verdad?!- exclame

- parece que nada se escapa a sus agudos sentidos my lady- me dijo- Efectivamente, parece que la recolección que se llevo acabo anoche en este lugar fue hecha por su hermano. Encontré uno de sus cabellos rojos mientras limpiaba los escombros esta mañana.

- Este era el trabajo al que Ronald se refería- murmure para mi misma apartándome un poco del apoyo de Sebastian

- No debería de esforzarse tanto- me dijo al ver que caía recargada en los muros

- Acabare mi trabajo pronto y volveré, tengo que hacerlo- me dije avanzando apoyándome en la pared

- My lady me temo que deberé insistir en que no haga grandes esfuerzos este día, dijo Sebastian tomándome en brazos y avanzando al comedor.

Después de la cena regresamos a la sala de dibujo, Soma estaba contándole a Lizzy todo lo que había pasado con la enfermedad de Ciel en Londres, en cambio yo estaba intentado sobrevivir a las pruebas de Nina, aparte del diseño que había hecho, había confeccionado un muy provocativo traje de maid, cuando me obligo a ponérmelo estaba completamente roja, y mas por que se la paso abrazándome y restregándose en mi, eso sin mencionar que también aprovecho para manosearme de nuevo. En cambio el otro vestido era hermoso, justo como lo había diseñado hacia un par de horas antes, Lizzy exclamo que se me veía hermoso, Al igual que Soma no dejo de alagarme en todo el rato.

Nina se retiro después de haberme acosado por ultima vez en el día, me quede un momento con todos tomado algo de te y pastelillos. Al poco rato Ciel había caído rendido ante el sueño, se veía muy tranquilo, Sebastian dijo que probablemente estaba tan relajado por que había pasado un agradable día libre con todos.