La historia de Jill Sutcliff: Capitulo 20: Reunión
Pasaron las semanas, mis heridas ya habían sanado por completo, revise mi nueva misión, no faltaba mucho para llevar acabo mi recolección, tan solo eran tres Cinematic records los que tenia que recolectar, y el lugar era... la mansión Phantomhive.
Me tome mis días para relajarme, mis victimas vendrían hacia mi, así que solo tenia que esperar, aun faltaban dos semanas para eso.
Algo turbo mi paz y tranquilidad, era un ruido proveniente de la cocina, parecía como si hubieran despedazado una puerta, después se escucharon platos rotos, y por ultimo disparos, esta vez el escándalo era fuera de lo normal, me apresure a ir a la cocina, traía la katana en la mano por si acaso.
Una vez que entre no hubo tiempo de pensarlo dos veces, aparte de Bard y Mei Rin, había otros dos sujetos, pálidos y vestidos de elegantemente de blanco. Pero por alguna extraña razón estaban atacando a los sirvientes, uno de ellos estaba apunto de herir a Bard con una espada, desenfunde la katana rápidamente, y detuve su ataque con el filo de la hoja, además de eso, la punta de aquella espada había chocado con algo metálico.
El sujeto dio un salto hacia atrás, Sebastian se paro a mi lado con una bandeja de postres en la mano.
- Así que fue causa tuya aquel sonido metálico.
- Parece que Lady Sutcliff se me adelanto para detener el ataque- dijo con su ya típica y amable sonrisa en el rostro- Es un crustard Choux de crema hecho con los huevos de la avícola de los terrenos Phantomhive- le dijo al extraño
En un principio no entendí en absoluto, pero después me percate que aquel sujeto tenia clavado en su espada un pequeño panecillo relleno de crema, al cual devoro en un instante.
- Hey Sebastian quienes son estos sujetos!- Le reclamo Bard al tiempo que ayudaba a Mei Rin a ponerse de pie
- Estos sujetos son...- comenzó a decir Sebastian
- OH! es cierto, no nos habíamos visto antes- lo interrumpió el tipo con el que habíamos combatido- Mi nombre es Charles Grey
- Y mi nombre es Charles Phipps
- Somos oficiales privados de la secretaria y mayordomos de Su Majestad la Reina, y hoy somos... los mensajeros entregando una carta para el conde- dijo sacando un sobre con el sello real, después me miro y me guiño un ojo
Su acción no me agrado en absoluto, Sebastian les pidió a ambos que lo acompañara, que el los llevaría con Ciel, me marche tras ellos, tenia interés en que era lo que habían traído, y si guardaba relación alguna con mi trabajo.
Tome asiento al lado de Ciel, tan solo vigilaba con la mirada a ese tal Charles Grey, el cual tampoco dejaba de observarme.
La carta era solo una extraña petición de la Reina, quería que Ciel ofreciera una cena para un invitado que llegaría de Alemania dentro de dos semanas, esperaba con toda confianza que Ciel pudiera entretener a esa persona. El no se veía del todo convencido, pero al final termino por aceptar, ambos sujetos se retiraron, tan solo dijeron que volverían aquí en dos semanas, el día de la reunión.
Ordeno a Sebastian hacerse cargo de todos los preparativos, y conseguir invitados para esa noche, además de que contactara al Señor Lau y a Undertaker.
- Para que necesitas un sepulturero?- Le pregunte
- Eso solo hará mas entretenidas las cosas- me respondió Ciel- Esta será una buena oportunidad para que uses el vestido que Miss Nina confecciono con tanto empeño para ti, a no ser que quieras que la llamemos para que confeccione otro
- Usare ese gracias- le respondí al tiempo que un escalofrío recorría mi espalda.
El día de aquella reunión cayo una tormenta, pero aun así, Sebastian les dio indicaciones a todos, la Fiesta no se cancelaria, y cada uno tenia que empeñarse en hacer bien su trabajo, después se dirigió a mi con su amable sonrisa.
- Preparare su baño enseguida my Lady
- Y a donde se fue el Sr. estricto de hace un rato?
- My lady, no se ha ido- me respondió sonriendo- Acompáñeme por favor
Seguí a Sebastian hasta el segundo piso, el cual me dejo abandonada en mi habitación en lo que el preparaba el baño, después volvió conmigo.
- Temo que deberé decirle que esto es una fiesta importante para la imagen de Bocchan
- Y que debería hacer? creí que con usar el vestido bastaba
- Eso no será todo my lady, además de eso deberá mostrar modales mas refinados que los que habitualmente muestra en publico. Deberá mezclarse adecuadamente con la nobleza.
- No se que insinúas, pero puedo hacerlo- le dije saliendo le la habitación para ir a tomar mi baño
Regrese envuelta solamente con la bata de baño, Sebastian seguía de pie en mitad de mi habitación, con los ojos vendados.
- Aun no me queda claro por que haces eso de vendarte los ojos- le dije avanzando a sus espaldas y deshaciendo el nudo de la bata.
- Recuerdo haberle mencionado que como mayordomo no me esta permitido ver siquiera la tersa piel de una dama
- Aunque sea una shinigami?
- Usted es la invitada de Bocchan
- Vaya que los demonios se toman muy enserio sus contratos no es así?
- Solo soy un simple mayordomo my lady
- Jamás te cansaras de decir eso verdad- dije soltando una risilla- Sal un momento, necesito ponerme ropa interior, y no confiare en ti aunque me jures que no trataras de espiarme
- Esperare afuera para venir a ayudarla a terminar de vestirse- me dijo saliendo
Me quite la bata de baño y me vestí rápidamente, después tome el corsé y lo acomode en su lugar, tan solo faltaba que Sebastian lo ajustara, así que lo llame para que entrara de nuevo.
- Me parece que a Lady Sutcliff ya no le molesta mi presencia- dijo tomando los cordeles
- Me acostumbre a ella, aunque aun espero que en cualquier momento me ataques por la espalda- no bien había dicho esto Sebastian tiro de los cordeles con toda su fuerza.- Acaso esta ves trataras de asfixiarme en lugar de clavarme cuchillos por todo el cuerpo?
- Solo ajusto correctamente el corsé para la ocasión my lady, por favor no lo tome como agresión.
Después de anudar los cordeles, Sebastian me coloco el vestido, y me pidió que llevara la katana oculta en todo momento.
La noche cayo, y los invitados comenzaron a llegar, el mal tiempo no había hecho sino empeorar, Sebastian estaba en el despacho de Ciel, por lo cual me pidieron que intentara mezclarme en la fiesta, que bajarían en un momento más.
Lance un suspiro, algo fastidiada, tenia que intentar pasar inadvertida con los humanos, al menos se me facilitaba mas que a Will hacerlo, pero, aun así no me era del todo agradable.
Baje sola las enormes e imponentes escaleras, al menos no había tanta gente como creía, tres hombres con taje muy elegante, y una mujer con un hermoso vestido blanco, y una cabellera ambarina elegantemente peinada. Además de un hombre joven, vestido mas modestamente que los otros hombres, que además se veía muy nervioso entre toda la gente, vi entrar al Señor Lau vestido elegantemente con una túnica china, acompañado de aquella chica del día de la competencia, Ranmao, que venia vestida un tanto provocativa.
Me aproxime a ellos, eran los únicos que concia hasta el momento, pero accidentalmente choque con el pobre chico nervioso cuando este estaba retrocediendo para alejarse un poco de la gente.
- Esta bien?- Le pregunte amablemente
- S...si- me respondió retrocediendo hacia el otro lado, chocando en codo con los pechos de Ranmao que acababa de acercarse junto con el señor Lau, provocando que el pobre se pusiera completamente rojo. - Discúlpenme
- No es bueno estar distraído por aquí y no disfrutar de esta cálida reunión
- U...Ustedes son actores?- les pregunto al ver sus vestimentas
- Solo soy un humilde administrador de una empresa comercial, mi nombre es Lau, y esta es mi pequeña hermanita Ranmao... y esta bella dama de aquí- dijo señalándome- es una conocida del conde Phantomhive
- Mucho gusto, mi nombre es Jill Sutcliff- le dije cálidamente.
- Y tú eres...
- Yo... no es importante, solo soy un experto en la vista, y a veces la hago de escritor- respondió sobándose la cabeza
- Un conocedor le las letras- dijo Lau amablemente
- No soy tal cosa- respondió sonrojándose- Aun no conozco al conde, así que no se realmente por que he sido invitado.
- Quien sabe que es lo que ese sujeto malhumorado este pensando- dijo Lau- Pero definitivamente... algo interesante va a pasar.
- De verdad tiene tan mal humor- pregunto el chico con curiosidad- Que tipo de persona es el?
- Veamos, odia con firmeza la vida social, es la primera vez que ofrece una reunión aquí, en su propia casa. Dijo Lau llevándose el dedo índice a los labios- tiene una mirada tanto agria como enojada, con un orgullo extremadamente alto- dijo finalmente, me lleve la mano derecha a los labios para ocultar la risa que estaba apunto de darme si Lau seguía describiendo así al Chibi-conde- Además es como un pirata, con un parche en el ojo.
- Por que no dejas aquí las burlas a los invitados!- dijo Ciel bajando las escaleras acompañado de Sebastian
- Un niño?- susurro el joven.
- Ese diminuto y pequeño niño es el conde Phantomhive
- El pequeño fue innecesario!- le reclamo Ciel, yo evitaba con todas mis fuerzas reírme a carcajadas
Ciel termino de bajar las escaleras y se presento formalmente ante todos como el líder le la casa Phantomhive y dueño, presidente y administrador de las empresas Phantom. Después agrego que los saludos formales serian intercambiados después de la cena, además de que aun faltaba el invitado de honor, pero nos iríamos adelantando.
En ese instante Mei Rin anuncio un nuevo invitado que acababa de llegar acompañado del mayordomo de la reina Charles Grey, era un hombre algo mayor, el cual se presento como George von Siemens.
- Vamos a intercambiar saludos formalmente mas tarde- le dijo Ciel- Por favor siéntase libre de charlar libremente en el bufete, por aquí por favor- Dijo Ciel mostrando el camino, todos lo seguimos.
