La historia de Jill Sutcliff: Capitulo 26: El Pastor Jeremy
Todos se quedaron muy serios, el silencio era tan sepulcral que se podía escuchar las gotas de lluvia golpear el cristal de la ventana con fuerza. Afuera el cielo era iluminado por los relámpagos que destellaban en el cielo, seguidos de un espantoso trueno ensordecedor.
- Eso es imposible- exclamo Woodley- La idea de la existencia de una 14ta persona es ridícula, es irreal, pura fantasía!
Las puertas dobles de abrieron de par en par, Mei Rin, Finny y Bard entraron corriendo al salón, estaban visiblemente exaltados.
- Bocchan!- Exclamo Bard- Capturamos un hombre que luce sospechoso!
- Tráiganlo de inmediato!- ordeno Ciel poniéndose de pie- Que esperan!
Un hombre maduro entro a la habitación, venia atado con cuerdas, supongo que fueron esos tres quienes lo ataron, tenía un semblante frio y calculador, además sus ropas escurrían, estaba completamente empapado, lo que indicaba claramente que venía del exterior.
El salón se lleno de exclamaciones, nadie esperaba a otro invitado mas, Woodley lo tomo de inmediato por el asesino, peo Lau se levanto tranquilamente de su lugar y se aproximo al hombre.
- Es una sorpresa para mí que nuestro último invitado se muestre tan rápido- murmuro al tiempo que daba vueltas a su alrededor- Y quien eres tú?
El hombre solo lo miro con seriedad, sin responder, Ciel permaneció tranquilo, de pie junto a su sofá, observaba al extraño con seriedad, y el extraño paseaba su mirada entre él y yo, después desviaba su atención hacia los demás invitados.
- Ha pasado tiempo- murmuro Ciel- ... Jeremy?
- Este viejo es amigo suyo conde?- Pregunto Lau
- Permítanme presentarles al padre Jeremy Rathbone, el es un popular consejero de la iglesia del pueblo y de algunas personas famosas
Woodley comenzó a protestar nuevamente, comencé a lamentar el haber dejado mi katana en la habitación, en caso de tenerla hubiera matado a Woodley desde que había manchado mi camisa de te. Pero el viejo solo lo miro divertido, por fin hablo, se justifico diciendo que las acusaciones de Woodley eran sin sentido, Woodley se quedo helado al escuchar a ese hombre mencionar su nombre. A lo que Jeremy dio una alarga y complicada explicación basándose solamente en el anillo de diamante, que al parecer solo la empresa joyera Woodley podía tener y fabricar una pieza así.
- Pero por que y desde cuando esta aquí?- Pregunto Arthur
- Cuantas preguntas- se quejo- Hey tú- le dijo a Bard- Te importaría abrir el bolso que sostienes
Bard obedeció de inmediato, y abrió el bolso dejando a la vita el cuerpo de un hermoso búho blanco.
- Es el búho del señor Sebastian!- Exclamo Mei Rin- Acaso esta muerto?!
- Solo está dormido- dije aproximándome a él y observándolo detenidamente, el ave aun estaba tibia, y respiraba levemente, además, la muerte no es algo que fuera a pasar desapercibida a mi vista.
- Es muy observadora señorita- me dijo el sujeto sonriendo - Así es, le di un medicamento ya que se resistió a entrar al bolso, despertara en poco tiempo.
- Parece traer algo en la pata- dije al ver un trozo de papel
- Podría dejar que el conde lo lea por favor- me indico el pastor Jeremy, tome el papel y se lo entregue a Ciel.
- Y bien?, que es lo que dice?- le pregunte al ver que lo leía
- Es de Sebastian, al parecer el anticipaba que sería asesinado y mando una carta a Jeremy.
- Aun así no podemos confiar en alguien que viene de fuera!- Exclamo Grimby- Como sabemos que no fue él el que asesino a Siemens anoche
- En realidad tengo la solución a tu falta de evidencia, en el bolsillo de mi abrigo- Murmuro Jeremy, Finny se aproximo a el para buscar en el bolsillo, y extrajo un boleto para una obra de teatro
- Cual es la fecha?- pregunto Ciel
- Ayer, para la función de la tarde del 12 de marzo, el lugar y el programa son...la...la...
- La dama del lago en el teatro Lyceum, lo que demuestra que sin duda estuve en Londres anoche... la obra finalizo cerca de las 10, incluso con un carruaje veloz me demoraría más de dos horas llegar hasta aquí, además de que este clima haría el viaje aun mas prolongado
Ninguno de los presentes se atrevió a decir nada, después de todo el pastor tenía razón, sería imposible ir y venir de Londres con este clima en menos de dos horas, al menos para un humano común y corriente.
- Eso elimina todas las sospechas de que él sea el asesino no es así?- pregunte aproximándome a él- Dudo que nos haya mentido ya que como nosotros el tiene una coartada, y ya nos lo demostró- agregue tomando el nudo de la cuerda para deshacerlo- Debe de ser incomodo estar atado tan fuertemente
- No hay motivos para tenerlo más tiempo atado, el no puede estar involucrado en los asesinatos de anoche- dijo Arthur
- Como lo esperaba de un maestro conocedor de las palabras, y una dulce pero inteligente jovencita que conoce parte del mundo.
- Como supo que soy escritor?- le pregunto Arthur
- Se puede saber mucho de las personas con solo examinar sus hábitos, vestimentas, incluso su manera de hablar, primero que nada tienes un gran callo en el dedo medio derecho, el cual es muy diferente de las personas que pintan o tocan música, por lo cual deduzco que has estado escribiendo demasiado, lo siguiente son manchas azules sobre tus mangas, hechas con tinta, además escribes dentro de tus puños gran cantidad de material que pensaste que se te podría olvidar.
- Vaya es como mi maestro, a él le gustaba mucho observar detenidamente.
- En cuanto a usted señorita, deduzco que suele viajar con frecuencia debido a su forma de vestir, la cual no es nada común en Londres, además de que tiene ciertos modismos extraños al hablar de vez en cuando, he podido escuchar varias exclamaciones en japonés desde que me han traído a esta habitación, pero siendo usted aun muy joven, no es historiadora, al menos sus manos no lo demuestran, pero, puedo percibir una profunda sabiduría acerca de ese pueblo con solo verla a los ojos, además de que sus delicados y menudos brazos ocultan una fuerza poco convencional en una dama, lo que me lleva a suponer que investigas las artes del combate japonés. Además- agrego tomando mi mano derecha- Aunque la piel de mus muñecas aun sea muy tersa, percibo ligeramente unas leves descamaciones que son causa de empuñar, con bastante fuerza, una espada.
- Una katana para serle más exacta señor Jeremy- le dije sonriendo.
- Me gustaría que me pusiera al corriente de lo que está pasando en esta mansión conde- le dijo a Ciel tomando asiento en el sofá individual de terciopelo, justo frente al lugar de Ciel.
Él le conto lo que pasaba en la mansión, cada detalle de lo que había ocurrido, desde la muerte de Siemens, las heridas de Phelps, el asesinato de Sebastian. Jeremy escucho con atención, por su semblante adivinaba que estaba meditando la situación, después de que Ciel termino de contarle los detalles, Jeremy pidió examinar los cuerpos, pero, que antes los trasladaran a habitaciones separadas, ya que estando los tres juntos en el sótano su esencia se mezclaría entre ellos y con la esencia del vino de la bodega.
Ciel no lo medito ni un instante, y ordeno a Bard, Mei Rin y Finny mover los cuerpos a habitaciones separadas. Ambos se pusieron de pie, Jeremy le pidió a Ciel que le permitiera cambiar sus ropas húmedas. Ciel le dijo que la ropa de su predecesor le quedaría demasiado ajustada debido a su complexión, por lo que le prestaría algunas prendas de su mayordomo muerto.
