La historia de Jill Sutcliff: Capitulo 28: Revelación
Arthur se congelo en la base de la escalera, sus ojos denotaban una enorme sorpresa, estaba temblando, y balbuceaba incoherentemente algo como que era imposible, Sebastian lo observo desde la mitad de la escalera, parecía estar divertido con la situación.
- Si te hubieras marchado en el carruaje hubieras regresado a tu tranquila "realidad", por que volviste?- le pregunto
- Por que estaba dudoso de lo que había pasado
- No te das cuenta de que de saber la verdad no podrías volver a casa- se rio Ciel, Arthur lo miro perplejo- Solo bromeo, pero, es como tu supones- le dijo Ciel dándose la vuelta - Woodley no era el criminal, al menos en "este caso", pero no nos quedemos aquí parados charlando, Sebastian prepara unos bocadillos.
- Como diga Bocchan, pero antes, por favor permítame guiarlo- le dijo aproximándose a Arthur, el cual solo comenzó a temblar de nuevo- Acaso no desea saber la verdad?
- Tranquilízate, no te morderemos- le dije guiñándole un ojo- Así que por favor acompáñanos
Sebastian nos llevo al invernadero para tomar el te, además de eso preparo algunos pastelillos de chocolate y crema. Arthur miro la comida con desconfianza, aun estaba nervioso, y confundido por la situación.
- No esta envenenado- le dijo Ciel tomado su taza de te- Así que por favor come con confianza
- Como supo que estaba vivo señor conocedor de las palabras?- le pregunto Sebastian
- Es solo que había cierta disconformidad en mi interior, tanto el mayordomo Sebastian como el pastor Jeremy eran demasiado perfectos, y tanta perfección me resultaba bastante extraña, y eso no me dejo estar tranquilo.
- Así que solo fue una suposición- dije tomando un pastelillo- Solo tu intuición humana
- La manera de actuar del mayordomo siempre me fue muy extraña, era como si el supiera todo de antemano.
- Es por que lo sabíamos- respondió Sebastian sonriendo- Sabíamos que en la fiesta habría alguien que intentaría perturbar al joven amo, además supusimos que lord Siemens seria un sacrificio para llegar a el; y que yo, seria asesinado- agrego sonriendo con algo de perversión.- Cuando entre a la habitación, escuche que algo se había roto, además, cuando revisaron el cuerpo, no me dio olor a sangre, por lo que yo mismo deduje que había una botella de veneno en algún lado.
- Un asesinato en esas circunstancias, a mi me parecía bastante actuado, pero aun así, sabia que no podríamos atrapar al criminal solo así
- Por lo que ordenaste a tu mayordomo que limpiara las cenizas de una habitación vacía?- Le pregunto Arthur
- Las ordenes eran inspeccionar la chimenea muy de cerca- Respondió Ciel
- Aun si eso implicaba que Sebastian fuera asesinado? - le pregunte
- Sabíamos que eso pasaría- respondió Sebastian- Ya que esa noche fui asesinado por aquel que había venido a atormentar a mi amo
- Pero entonces el verdadero asesino- murmuro Arthur
- Es nada menos que... el conde Grey- Murmuro Sebastian- Después de su ataque, me adelante hacia la bodega de vinos, en donde habíamos situado al amo Siemens, justo después de mi, el conde entro a la bodega, y Siemens se puso de pie, argumentando que todos habían creído lo del asesinato, pero el conde Asesino en ese momento a Siemens, argumentando que ya no le servía en absoluto.
- ESTAS DICIENDO QUE SABIAS DESDE UN PRINCIPIO QUIEN ERA EL ASESINO!- exclamo Arthur visiblemente conmocionado
- Es por eso que tuve que esperar cerca de dos horas para salir y bajar a la bodega de vinos- murmure- Tenia que esperar a que Siemens de verdad estuviera muerto para completar mi misión
- Es por eso que le pedí que esperar unos momentos lady Sutcliff- me respondió Sebastian
- Pfff, sabes que gracias a eso tendré que hacer horas extraordinarias
Arthur nos miro perplejo, era obvio que no entendía nada de lo que hablábamos, pero no lo culpaba, su mente humana, a pesar de ser escritor, era tan cerrada como la de la mayoría de los humanos, trataba de encontrar lógica en los sucesos, sin detenerse a pensar que la respuesta real era tan sencilla como sobrenatural.
Sebastian le explico detenidamente a Arthur el como había hecho las cosas, desde la comida que había dejado, las instrucciones para Bard, las ordenes de liberar el búho para Mei Rin, el reporte para Ciel oculto en una almohada, el como el mismo había tenido que apuñalarse con el atizador, el como fingió estar muerto frente a todos. Así como la orden que Ciel le había dado mientras yacía tumbado en el suelo.
Después de eso, había atrapado al búho nuevamente y había regresado justo a tiempo antes de que bajáramos al sótano, para buscar la llave.
- Fue la primera vez que me dejaba ver de una manera tan humillante al dejar que me desvistieran- dijo con algo de desagrado
- Dímelo a mi, tuve que salir de la bodega al ver como desvestían tu "cadáver"- murmure con molestia, sonrojándome levemente.
- Lamento esa desagradable experiencia my lady- se disculpo Sebastian- Bien, continuemos... después de que revisaron mi cuerpo, salí al jardín a recuperar los fragmentos de la ampolla de cristal que el conde Grey había arrojado, tal como el joven amo me lo había ordenado. Después los arroje en la chimenea , y me disfrace del pastor Jeremy, y regrese llevando al búho y el boleto como mis coartadas.
- Entonces el boleto era falso?!- Exclamo Arthur derramando la taza de te accidentalmente.
- Es totalmente autentico, viaje a Londres para comprarlo durante un descanso que hubo en la cena.
- Eso es imposible!
- Si tiene alguna duda, por favor cuando vuelva a Londres permita que el talón sea inspeccionado- le dijo Sebastian sonriendo y entregándole el boleto
- Así que absolutamente todo fue solo un plan, incluyendo el búho y la nota
- Que estaba escrito en la carta del búho?
- Eso... era un papel en blanco... era solamente Sebastian intentado ser gracioso- respondió Ciel con fastidio.
- Pero... pero yo investigue tu cadáver con Jeremy
- Lo que paso en ese momento fue que pedí que movieran los cuerpos a habitaciones separadas, mientras yo me cambiaba la ropa que traía- respondió tranquilamente- Fue en ese momento que volví al sótano para que los sirvientes llevaran mi cuerpo a una habitación, una vez que fui dejado solo, me levante y volví a personalizar a Jeremy. Siempre me asegure el estar un paso adelante de todo.
- El único obstáculo era el conde Grey, el cual se apunto a ir con ustedes.
- Fue por eso que le pedí a lady Sutcliff que viniera con nosotros y que portara su arma en todo momento.
- Como el cuerpo de Siemens ya no me era de utilidad, aproveche ese momento para subir a la segunda planta por mi katana.
- Pero hacer eso en tan poco tiempo resulta...
- Imposible?, Señor conocedor de las palabras, acaso lo que acaba de experimentar y escuchar no le ha parecido imposible? y sin embargo ha pasado, y usted ha estado presente durante este suceso.
- Cuando pedí que me mostraran la habitación del señor Phelps, ustedes se adelantaron, en ese momento aproveche para mover a Phelps de la habitación donde estaba, a la que yo supuestamente debería estar.
- Entonces era el Cuerpo de Phelps?
- Es por ese motivo que me retrase al subir las escaleras, argumentando para justificarme que era cosa de la edad
- Pero... lady Sutcliff se retraso con usted, acaso ella también sabia que todo era una farsa?
- No suelo importarme en los asuntos del mocoso- respondí- La identidad del pastor Jeremy la averigüe después de que fue llevado al salón por los sirvientes. Mi retraso se debió a asuntos meramente profesionales, relacionados a mi trabajo- agregue- Aunque no contaba con que Sebastian movería el cuerpo de lugar, lo que me retaso mas aun, pero al salir de ahí logre darle alcance a Sebastian.
- Gracias a la mala actuación del joven amo y la preocupación del señor conocedor de las palabras, logre salir adelante con mi plan. Cuando termine la inspección el conde Grey tomo un camino diferente, así que fue una carrera contra el tiempo, Grey quería convencerse a si mismo que yo estaba muerto. Cuando entro a la habitación, me encontraba nuevamente tendido en mi lugar. Aunque me propino un buen golpe para asegurarse si estaba muerto o no
- Poco falto para que te hubiera atravesado con su espada- dije comiendo un pastelillo
- Hubiera sido mejor eso que un duelo entre lady Sutcliff y conde Grey- respondió Sebastian
- Acaso hubo un enfrentamiento entre ambos?- nos pregunto Arthur
- Sabia que Grey sospechaba que Sebastian no estaba muerto, es por eso que decidí quedarme en ese lugar
- Por eso dijiste que olvidaste algo en tu habitación?
- Exactamente, irrumpí en la habitación justo antes de que Grey incrustara la espada en Sebastian, aunque a el pareció no agradarle mi presencia, la que recibió el ataque fue la hoja de mi katana.
- El resto lo conoce ya señor conocedor de las palabras- le dijo Sebastian- Ayude al joven amo como Jeremy, y el señor Woodley fue arrestado
Arthur lucia aun mas confundido que en un principio, no entendía el como lo había logrado, para el, la situación aun era demasiado irreal, su mente humana no le daba oportunidad de pensar en algo que estuviera fuera de su pequeño, escéptico e insípido mundo. Además seguía sin comprender el por que Woodley había sido inculpado.
Ciel solo le respondió que habían sido los deseos de la Reina; ya que el verdadero rostro de Woodley era el de un traficante de armas, así como le atribuía el asesinato del presidente de la compañía Rose. La razón de haber invitado a Woodley a esa fiesta era solo para usarlo como un chivo expiatorio después.
- Pero por que un niño como tu... que son las palabras que Woodley te dijo antes de ser arrestado?.. que eres tu?
- El perro guardián de la Reina- respondió Ciel con una sonrisa fría- Rastrear a los criminales y darles un castigo es lo que yo hago... lo que sucedió esta vez no es mas que un pequeño juego en donde la reina reconfirmo si tenia o no ese talento.
- I...imposible... in...incluso si lo que me han contado es verdad... ese... tu mayordomo es...
- "No hay nada mas engañoso que un hecho evidente" no es así, señor conocedor de las palabras
- Tal parece que tu mente humana aun permanece cerrada ante esta situación- murmure- No puedes distinguir entre lo humano y lo que no lo es aunque lo tengas enfrente
- Lo... lo que no es Humano?... entonces es...
- En efecto- respondió Sebastian con un tono de voz un tanto profundo y tétrico- Si no morí anoche es debido a que Yo... no soy Humano- le susurro cerca del oído
Arthur cayo al suelo de la impresión, estaba verdaderamente aterrorizado con la situación, no dejaba de temblar, ni de mirar lleno de terror a Sebastian.
- "Ahora que lo se... Hare mi mayor esfuerzo para olvidarlo"- susurro Sebastian- No es así señor conocedor de las palabras?
Se paralizo de la impresión, ya que era obvio que era exactamente lo que el estaba pensando.
- Parece que le la verdad fue demasiado para usted- susurre inclinándome a su lado apoyándome ligeramente en la katana.
- Tu... acaso tu...
- Se equivoca- le dije sonriendo siniestramente- Yo soy muy diferente a un demonio- agregue mirándolo seriamente
- En...tus ojos...!- Chillo lleno de pánico
- En mis ojos de refleja la muerte no es así?- dije siniestramente divertida antes de que se levantara y saliera corriendo, pero choco contra el cuerpo de Sebastian en la entrada.
- Creo que no será necesario mencionar que pasara si mencionas lo que paso no es así?- le dijo tomándolo del mentón al tiempo que sus ojos emitían un infernal resplandor rojizo.
- NO... NO SE LO DIRE A NADIE! POR FAVOR!- exclamo huyendo del invernadero
- Esas palabras... me asegurare de que jamás las olvides- murmuro Sebastian sonriendo abiertamente mostrando un par de afilados colmillos.
El pobre humano salió huyendo de la mansión, era obvio que el jamás iba a olvidar esta situación, y jamás la revelaría hasta que llegara el fin de sus días, en el que yo personalmente me aseguraría de recolectar su perturbada alma.
