La historia de Jill Sutcliff: Capitulo 38: Muertos Andantes
Ahora estaba adentro, había sido un verdadero golpe de suerte haberme topado al vizconde ecchi. Gracias a él me ahorre entrar por los ductos de ventilación, o haber tenido que robar un broche de algún miembro. Mire un Reloj que estaba en la pared, eran exactamente las 11:50 p-m. Aun faltaban 10 minutos, y Sebastian y Ciel aun no aparecían por ningún lado.
- Parece que algo te inquieta mi pequeño colibrí- me dijo Druitt tomándome del mentón con una mano y agarrándome de la cintura con la otra- O será acaso que deseas estar en un lugar un poco más... privado- agrego bajando su mano a mi cadera.
- " Lo voy a matar"- pensé tratando de controlarme, hasta que escuche que alguien grito algo así como "el fénix" en dirección a la entrada.
Desvié la mirada de Druitt para ver qué pasaba, y logre divisar a dos personas, un hombre alto y un niño, haciendo una extraña pose como de kung Fu, era obvio que se trataba de Ciel y Sebastian, a pesar de que se habían disfrazado para no ser reconocidos.
El hombre mayor que le había entregado las insignias a Druitt estaba con ellos, los miraba seriamente, pero en su segundo imito la misma pose que ellos dos. Les dio la bienvenida y les entrego insignias también. Estuve a punto de soltarme a reír. Me aproxime poco a poco a ellos. Sebastian se había inclinado para ponerle la insignia a Ciel en la solapa de su saco.
Una mancha negra me nublo la visión que tenia de ambos, de pronto se hecho a reír, me percate de que era el sepulturero de Londres, Undertaker. Era obvio que estaba casi llorando de la risa, es mas hasta yo lo hubiera hecho. Parecia que Ciel discutía con él. De pronto algo llamo su atención, un nuevo grito diciendo "el fénix". Esta vez proveniente de Druitt, aunque el muy ególatra había cambiado la pose totalmente.
Comenzó a acercarse a ellos, cosa que también aproveche yo. Ciel se puso nervioso y se escondió detrás de Sebastian. Druitt se puso a charlar con el acerca de cómo se habían enterado de la sociedad. Para lo cual Sebastian menciono un artículo. Acto seguido se percato de Ciel, Lo tomo del mentón preguntándole si se habían conocido antes. Ciel estaba muy nervioso, y no lo culparía. El vizconde es ese tipo de personas que no te quieres topar en ningún lado.
- Que lamentable vendaje tienes ahí? le dijo al ver su vendaje en el ojo derecho
- Mi... Mi padre dijo que si venia... tal vez podrían sanarlo
Comencé a reírme, al escuchar eso, y ver la expresión de Sebastian, era más de lo que podía soportar.
- Tu!- me reclamo Ciel- Que haces aquí?!
- Lo mismo que tu... y disfrutando tu pose de "fénix" - le dije divertida, causando que se sonrojara
- Donde.. Donde está Undertaker?- pregunto Ciel percatándose de la ausencia al tratar de desviar la mirada de mi
- Ara?!- Exclame confundida- donde se habrá metido?- agregue buscando por la habitación
- Hey ustedes!- exclamo Druitt pasando sus brazo por mis hombros y el otro por los de Sebastian- Está comenzando!
Justo en ese momento entraron 4 hombres vestidos de negro cargando un ataúd. Y detrás de ellos venia un hombre alto, joven, apuesto, totalmente vestido de blanco, su rostro presentaba una amable sonrisa.
- El es el fundador- nos dijo Druitt- Ryan Stocker
Ryan se paro frente a todos y recito el lema de la sociedad, después la finalizo con la pose rara del fénix. Nos dio la bienvenida a la sociedad, después hablo de la medicina moderna, y la "completa salvación" además de que el podía evitar aquel terrible destino que llamaban muerte.
Abrieron el ataúd, el cual contenía el cuerpo de una chica de aproximadamente 17 años. Creí que era mentira, pero ese cuerpo emanaba un horrible olor a muerte que solo Sebastian y yo percibimos. Debía de tratarse de una broma, ese cuerpo estaba muerto, no había modo que lo devolviera a la vida. Conectaron varios cables al cuerpo, y le hicieron pasar corriente mientras Ryan explicaba la completa salvación y el resucitar de los muertos. Mire el reloj de reojo, faltaban cerca de 3 minutos para la media noche.
- Levántate de la muerte!- Le dijo Ryan al cadáver- Levántate como el Fénix!
Ante la sorpresa de todos, el cadáver comenzó a levantarse, e incorporarse en el ataúd. No tenia palabras para describir lo que veía, una anciana que estaba ahí el abrazo de inmediato, al parecer era su hija.
- Que está pasando?!- Exclamo Ciel- Realmente revivió al cadáver?
- Eso... eso debería de... de ser im..im...imposible- balbucee, todos en la sala estaba aplaudiendo
Algo salió mal. El recién revivido cadáver ataco a aquella anciana que la abrazaba. Y comenzó a devorarla. Toda la sala se convirtió en un caos, la gente salió huyendo como pudo.
- Sebastian!- le ordeno Ciel
- Yes my Lord!- respondió este lanzando cuchillos sobre el reanimado cadáver.
La chica no hizo nada para esquivarlos, Se clavaron en ella completamente, juraría que más de uno se había incrustado en su corazón. Pero el cuerpo volvió a levantarse mientras emitía un gemido grutal. Parecía no sentir dolor, todo lo que quería era seguir atacando.
- Que es esa cosa?!- exclamo Ciel
- Juraría que le apuñale el corazón
- Entonces no era mentira- murmure- De verdad... de verdad los muertos caminan...
- Es.. un ser que ni siquiera yo entiendo- murmuro Sebastian...
- Creí que Will bromeaba respecto a esto- murmure
- Acaso no hay modo de pararlos?- me pregunto Ciel
- Solo hay un modo de hacerlo... - les dije, pero aquel ser se lanzo a atacarnos directamente.
