La historia de Jill Sutcliff: Capitulo 44: Amanecer
Me vi rodeada por el Cinematic record de Sebastian, todas sus memorias estaban ahí, desde el momento en que conoció a Ciel en aquel ritual. Él lo rescato aquella noche que hizo el contrato, y fue solo el comienzo de los problemas de ambos.
Ante mi pasaron sus memorias, los problemas que él y Ciel pasaron, Ciel era solamente un pequeño niño mimado, y Sebastian no sabía absolutamente nada de ser un mayordomo, ambos habían salido adelante fastidiándose el uno al otro. Sebastian arruinaba las comidas, el agua del baño la dejaba hirviendo, además de que siempre hacia mucho ruido antes de asesinar a aquellos que entraban a tratar de eliminar a Ciel.
Ambos mejoraron gradualmente, mire en sus memorias el día en que la reina le devolvió las tierras de los Phantomhive a Ciel, y lo condecoro como el perro guardián de la reina. Sebastian intento tomar el alma de Ciel en ese momento, pero la determinación del mocoso fue lo que lo llevo a buscar su venganza, y ordenarle a Sebastian que jamás lo traicionara.
Ahora Ciel caía arrojado por Undertaker desde la segunda planta, y Sebastian había sido totalmente atravesado por la Death Scythe de Undertaker. Salte en dirección a ambos, al tiempo que Sebastian recobraba la conciencia, sus ojos brillaron, y mostro los colmillos, logro sujetar a Ciel y darse una vuelta en el aire apara amortiguar el golpe del mocoso. Logre atraparlo en mis brazos mientras caía, ahora seria yo la que amortiguaría el duro golpe de ambos.
Caímos al suelo, el dolor me invadió de inmediato, vi como Undertaker saltaba de la segunda planta y aterrizaba frente a nosotros.
- supe que podrías proteger al conde- se rio a ver a Ciel entre los brazos de Sebastian
Ciel se incorporo, tenía la cara manchada de la sangre del mayordomo, incluso mi vestido estaba comenzando a empaparse de su sangre.
- Sebastian!- lo llamo Ciel
- hey Sebastian!- lo llame suplicantemente al ver que también la sangre salía de su boca- Sebastian despierta!- exclame con lagrimas apunto de brotar de mis ojos
- Sebastian!- le grito Ciel
- ustedes dos son bastante ruidosos- susurro abriendo los ojos- yo.. Puedo oírlos perfectamente
Me alegre al ver que se incorporaba, escupió algo de sangre y miro desafiantemente a Undertaker.
- tu registro fue interesante- se burlo- parece ser que solo haces miserable al conde- agrego levantando la guadaña- deberé terminar con eso de inmediato!
Empuñe la katana lista para atacar, pero el barco vibro repentinamente, y comenzó a inclinarse bruscamente, Sebastian sujeto a Ciel, vi como la inclinación del barco arrastraba a mi hermano y a Ronald, Sebastian se sujeto de donde pudo para evitar ser arrastrado. La inclinación comenzó a llevarme al mismo tiempo que a Ryan. Me sujete de una columna, Ryan intento sujetarse de mi vestido, pero el trozo de tela se desgarro.
Grell salto, y se coloco sobre la barandilla de la cual Sebastian se sujetaba. Hizo el juicio de rutina para Ryan. Después miro a Sebastian el cual colgaba debajo de el.
- como vez no queda más tiempo sebas-chan- le dijo- así que yo me lo llevare; tu.. Solo quédate ahí y observa
- eso no lo hare- le respondió Sebastian
- Sempai es más fuerte que yo así que le dejare ese- dijo Ronald señalando a Undertaker- así que yo terminare al debilitado de aquí- agrego atacando a Sebastian
Sebastian los esquivo y se sujeto de una columna.
- no puedo tenerte subestimando a mi mayordomo- le reclamo Ciel- debilitado? esa ni siquiera es una buena broma, verdad Sebastian?
- así es- respondió Sebastian mirando desafiantemente a Ronald pero de inmediato comenzó a toser sangre
- oh rayos- murmuro Ronald molesto- parece que estoy molestando al débil de aquí
Apenas termino de decir esto, cuando Sebastian le propino una fuerte patada en el rostro. Después le propino otra en el estomago y lo envió rebotando al otro lado de la estancia. De pronto lo sujeto por la corbata.
- que fue lo que dijiste... de molestar al débil?- le pregunto propinándole otro golpe
Ronald intento atacarlo, pero Sebastian siguió propinándole de patadas, hasta que lo arrojo a un lado de donde yo estaba
- porque sigues moviéndote?- exclamo
- yo tengo que seguir las ordenes de mi amo, intentando parecer por completo genial aun cuando ya no pueda ni ponerme de pie- dijo Sebastian tronándose los dedos de la mano, preparándose para darla una golpiza a Ronald
Me interpuse entre ambos, Sebastian ya le había dado una paliza a Ronald, al verme en medio detuvo de inmediato su ataque, era obvio que si ese puño hubiera golpeado a Ronald, lo hubiera matado, o por lo menos dejado en coma.
-lady Sutcliff!- exclamo Sebastian
- sabia que en el fondo sentías algo por mi!- exclamo Ronald seductoramente mientras limpiaba la sangre de la comisura de sus labios
- Por ti?- exclame cortantemente- Primero muerta- agregue mirando suplicantemente a Sebastian- Sebastian por favor...! estas demasiado débil, no desperdicies tus energías con el
- Jill que estás haciendo!- me reclamo Grell el cual combatía con Undertaker
- Vaya!- exclamo Ronald- Una noche en la cama, y caes rendida a sus pies? No sabía que fueras tan "fácil" querida Jill
Estas palabras me molestaron, me di media vuelta y le plantee una patada en la mejilla con todo y tacón, estaba a punto de golpearlo más, pero Sebastian me sujeto los brazos situándose a mi espalda.
- my lady, no debería de esforzarse tanto en una alimaña debilucha como esta- me susurro a oído
- Nee sebas-chan... no quieres susurrarme al oído a mi también- dijo Grell emocionado, a lo que Sebastian solo le respondió arrojando a Ronald contra él.
- Espera... Sebastian!- le reclame al ver que Ronald se había estrellado con Grell- Has lo que quieras con Ronald, pero deja de herir a mi hermano sin motivos!
- Parece que a lady Sutcliff no le agrado!- me dijo mirándome seductoramente, pude notar que había un brillo carmesí en sus ojos, y que aun notaba sus colmillos
- Nee Jill ... podríamos hacer un trío... estar con dos chicas lindas es el sueño de todo hombre apuesto- me dijo Grell, esto causo que me sonrojara, aun no asimilaba que me estaba enamorando de Sebastian, y Grell hacia esos comentarios
No le pude reclamar nada, el barco se inclino aun mas, y el ventanal que estaba situado sobre el salón se termino de hacer pedazos por la presión del agua en el exterior.
La corriente estaba por arrastrarme, pero fui sostenida por el cuerpo de Sebastian, el cual con una mano abrazaba a Ciel, y con la otra se sostenía del pilar.
- Parece que es momento de despedirnos- se rio Undertaker
Grell y Sebastian no permitirían eso, ambos se lazaron al ataque, Undertaker esquivo ambos golpes, pero la patada de Sebastian le arranco los medallones fúnebres que cargaba consigo todo el tiempo, los cuales fueron atrapados por Ciel.
Vi sorpresa en el rostro de Undertaker, después, resignación, tomo su guadaña con ambas manos, y miro con melancolía al pequeño conde.
- las dejare a tu cuidado conde, cuídalas bien ya que son.. Mi tesoro- murmuro haciendo un último ataque con la guadaña, el cual uso para escapar de nosotros, y causo que el barco se partiera en dos.
El agua comenzó a entrar con mayor rapidez debido a Undertaker, teníamos que salir de ahí cuanto antes. Sebastian cargaba a Ciel en su espalda. Se sostuvo de la barandilla y me miro fijamente.
- tenemos que marcharnos lady Sutcliff!- me dijo tendiéndome su mano
Tenía dos opciones, tomar su mano e irme con él, o quedarme donde e estaba, buscar a Ronald y a Grell, a los cuales había perdido entre la marea de escombros en cuanto el barco se partió. Si me iba, podría salir ilesa de ahí, si me quedaba corría el riesgo de hundirme con el barco. Y me costaría salir del agua si el barco me succionaba.
- Lady Sutcliff!- me llamo Sebastian
- márchate- le dije con dolor en mi alma- saca a Ciel de aquí
- acaso piensas quedarte!- me reclamo Ciel
- Escucha mocoso... a diferencia de los humanos, yo saldré viva de esto, si pasas mucho tiempo en esta agua tan fría te enfermaras, o puede que incluso mueras de hipotermia!- le dije
- Lady Sutcliff.. Por favor venga con nosotros!- me suplico Sebastian
Maldito demonio, acaso no sabía cómo me sentía en ese momento?, estaba demasiado confundida, acababa de rechazar una confesión de amor de parte de Edward, su preocupación me había apenado demasiado, también, empezaba a darme cuenta que sentía algo por Sebastian, y a él lo único que se le ocurría era mirarme suplicantemente?!... estaba a punto de enloquecer, de verdad, tal vez era una shinigami, pero aun así seguía siendo una mujer!... una mujer que estaba terriblemente confundida.
En medio de mi confusión, solté accidentalmente la katana que sostenía con mi mano derecha, fue como un terrible golpe para mí el haber sido tan torpe, la mitad del salón estaba llena de agua, el barco comenzaba a ser atraído hacia el fondo del océano cada vez a mayor velocidad.
- Jill!- me llamo Sebastian esperando una respuesta
Lo mire con sorpresa en los ojos, era la primera vez que me llamaba por mi nombre tan seriamente. Aun tenía su mano extendida hacia mí. Mire fijamente sus suplicantes ojos rojos, sin duda sabia como seducir a una chica. Me solté de aquella columna en la que estaba aferrada y me aferre a el abrazándome de su cuello.
- Salgan de aquí!- le pedí besando su mejilla. Después me solté de el, y caí al agua, estaba muchísimos mas fría de lo que esperaba. Pero así me fuera con el barco hasta el fondo del océano, no me marcharía sin la katana.
- Jill!- exclamo Ciel al ver que me había dejado caer
Salí a flote casi inmediatamente después de haber caído, el vestido se estaba volviendo bastante pesado, pero no era nada que no pudiera superar.
- me reuniré con ustedes después!- les grite antes de sumergirme a lo más profundo del salón.
El barco comenzó a crujir, la popa repentinamente se vino abajo, y el agua comenzó a filtrarse mucho más rápidamente que antes. Nade lo mas rápido que pude, había demasiados escombros en ese lugar, me molestaba no poder encontrar mi katana. Moví como pude varias mesas, los pasamanos de la escalera, la escultura que se había desprendido, e incluso el reloj.
Finalmente la encontré, sobre una sección retorcida de los pasamanos, debajo de una mesa. La tome de inmediato, y me dispuse a salir. Mis ojos percataron una mancha roja. Era Grell , estaba intentando sacar a Ronald de debajo de una pila de escombros. Guarde la katana con dificultad, y me aproxime a él para apoyarlo. Logramos sacarlo, lo apoyamos en nuestros hombros y salimos a la superficie.
- ese idiota solo da problemas- me queje mirándolo. Estaba inconsciente
- tenemos que salir de aquí!- exclamo Grell
Repentinamente vi una enorme sombra sobre nosotros, al alzar la mirada, vi que la popa del barco comenzaba a levantarse de nuevo, jalada por la pesada proa que estaba llena de agua.
- Esto no es bueno!- chasqueo Grell- Jill yo llevare a Ronald, nada lo mas rápidamente que puedas, tenemos que alejarnos de la estructura del barco
- aunque logramos salir, el peso del Campania nos succionara!- le recordé
- escapar de la succión será más sencillo que escapar del barco si quedamos nuevamente dentro de la estructura de la popa!- exclamo.
Mire rápidamente a mi alrededor, ambas partes del barco aun estaban unidas por un montón de fierro retorcido, si lográbamos apoyarnos en ellos, podríamos impulsarnos por el aire, y saldríamos rápidamente de en medio del barco. Le explique mi plan a Grell, le pareció una idea disparatada, pero la pondríamos en marcha. Nadamos hasta un conjunto de tuberías que estaba cerca, por el modo en que estaba doblado pudimos ponernos de pie en el. Sostuve al inconsciente Ronald mientras Grell subía, después el lo tomo y me ayudo a salir del agua.
- A la cuenta de tres- le dije a Grell desenfundando nuevamente la katana, estaba dispuesta a crear una corriente de aire para separar un poco las aguas y los obstáculos que pudieran aparecer- 1...2...3! - exclame usando lo que me quedaba de fuerza para blandir la katana y crear una corriente de aire lo suficientemente poderosa para arrasar con todo aquello que estorbara.
De un solo impulso salimos del barco, estábamos aproximadamente a dos metros de distancia del zozobrante casco. Nadamos lo más aprisa que pudimos, pero la velocidad con la que el Campania se hundía, nos arrastraba nuevamente hacia él.
El lujoso barco desapareció finalmente debajo de nosotros, dejando solamente una gran ola de agua fría. Grell nado con Ronald en su espalda, estaba herido y demasiado débil. Además, no veía su moto sierra por ningún lado, lo más probable que se haya ido al fondo del océano con todo y el Campania.
- alejémonos un poco de aquí- murmuro Grell nadando en dirección contraria a donde estaban una numerosa cantidad de sobrevivientes
- hermano... esas personas?
- todas ellas están en la lista Jill- murmuro Grell- solo los sobrevivientes reales son los que lograron abordar un bote salvavidas... esta recolección aun no acaba
- como lo harás sin tu moto sierra?
- no tengo la menor idea, tal vez tenga que sumergirme y seguir al barco para sacarla... pero eso será cuando encuentre un lugar seguro para ti y Ronald, aunque sea una cabecera de una cama destrozada, cualquier cosa nos vendrá bien.
Me quede seria, apresar de sus heridas, Grell estaba mas preocupado por Ronald y por mi?... Siempre había sido así, antes que su propia salud tenía que asegurarse que yo estuviera bien, era un muy buen hermano, aunque Will no lo creyera. Grell era el mejor hermano que existía, después de todo, el se había encargado de cuidarme desde que tenía 6 años. Verdaderamente lo amaba por eso.
- Creí que te marcharías con sebas-chan- me dijo Grell de pronto
- porque había de hacerlo?
- Instinto femenino- me respondió serenamente- Aun así, te sumergiste por la katana no es así? Fuiste muy torpe al dejar que se te resbalara de las manos
- Estaba distraída está bien?- le reclame sonrojada
- con sebas-chan enfrente... cualquiera de distraería- murmuro jugando- Siempre espere el día en el que te fijaras en otro que no fuera yo- agrego con melancolía- pero, a pesar de ser mi querida hermana menor Jill... no pienso cederte a Sebas-chan entendiste!
Lo mire completamente sonrojada, me abstuve de responderle algo, esperaba que solo me estuviera diciendo esas cosas en broma. Encontramos un barril en nuestro camino, Grell apoyo a Ronald para mantenerlo fuera del agua, y me pidió que me sujetara del barril.
Estaba haciendo frio, no tenía idea de cuanto llevábamos ahí. Grell parecía haberse quedado dormido, su cuerpo se estaba sumergiendo. Me solté inmediatamente del barril y me sumergí para sacarlo nuevamente a flote. Cuando asome la cabeza a la superficie, vi como una cortadora de hojas se dirigía nosotros.
- siempre causando problemas- de quejo el dueño, el cual venia sobre un bote salvavidas.- a pesar de no ser de este departamento- agrego sacando a Grell del agua con las pinzas.- honestamente... te aflojaste demasiado durante tu suspensión!- exclamo molesto- al igual que tu... Jill Sutcliff!- agrego lanzando sus pinzas contra mi
- intentas matarme?- le reclame, sujetándome de las pinzas, para subir al bote.
- Ninguno ha hecho adecuadamente su recolección... y por lo que veo- se quejo mirándome de arriba a abajo- has estado divirtiéndote en lugar de trabajar- me reclamo
El vestido se me pegaba al cuerpo, por lo cual se notaba excesivamente aquella rasgada que Edward le había hecho, además, los pequeños tirantes resbalaron por mis hombros, causando que el vestido se bajara a mitad de mis senos. Cruce mis brazos para detenerlo y que no cayera más
- por lo menos deberías de vestir algo más decente- me reclamo mirando a otro lado, y golpeando a Grell y Ronald- Despierten Grell Sutcliff, Ronald Knox!- les reclamo.
- Will!- exclamo Grell con emoción lanzándose contra él,- Viniste a buscarme verdad?!- agrego abriendo los brazos, pero este solo se hizo a un lado, Grell se estrello conmigo, y ambos caímos al agua de nuevo.
- Esto no es venir a recogerlos!- le reclamo a Grell hundiéndolo con las pinzas- Vine a limpiar después de que un miembro pedazo de basura no puede hacer ni siquiera bien su trabajo. Apresúrense un comiencen a recolectar... Y Jill Sutcliff.. Arregla ese vestido, tal parece que te correspondían las almas de la primera clase, pero no era necesario vestir de esa manera para hacer tan simple recolección
- El día que un caballo te golpe casi de frente.. Me dices si es fácil la recolección le reclame subiendo al bote y sacando la libreta negra de entre los pliegues de mi faldilla- Mi recolección esta completa!- agregue entregándole la libreta, las almas de primera clase están ahí, todas con su sello de completado, al igual que parte de las de tercera y segunda que le correspondían a Ronald.. Se podría decir que trabaje de mas esta noche- murmure con fastidio acomodándome los tirantes del vestido.- Bueno mi trabajo está completo- bostecé levantándome - tengo cosas que hacer- agregue antes de saltar al agua
- Jill!- me llamo Grell
- Tengo un par de asuntos que debo atender- le dije volteando a verlo- Volveré pronto a casa.
Nade rápidamente, supuse que Ciel trataría de volver con Lizzy y los demás sobrevivientes. Tenía que pasar por entre las personas que estaban aun en el agua, me sorprendí que de verdad todas ellas fueran a morir, me sumergí y pase por debajo de ellos, no quería lidiar con personas en shock.
Me aleje de ellos, cuando salí a flote de nueva cuenta vi un bote que se alejaba lentamente, en el solo había un pasajero, mi vista tardo en aclararse un poco, la sal me picaba en los ojos, pero me recobre enseguida. Divise que el pasajero era Ciel, y Sebastian nadaba empujando el bote. Me aproxime nadando un poco más rápidamente.
- Lograste salir ilesa- murmuro Ciel haciéndose bolita debajo del saco de Sebastian.
- Luces como un tempano de hielo!- me reí, lo cual me pareció irónico debido a lo que había sucedido con el Campania.
- Lady Sutcliff, debería subir al bote, también usted luce bastante debilitada debido al frio del agua- me dijo Sebastian con una sonrisa en sus labios.
No pude sonrojarme debido al frio que sentía, me apoye en él para subir al bote, y me senté al lado de Ciel, recuperaría algo de calor mas rápidamente, si tenía otro cuerpo en el cual apoyarse.
Sebastian continuo deslizando el bote sobre las obscuras y frías aguas, Ciel comenzaba aquedarse dormido.
- Ciel!- exclame tomándolo de los hombros y sacudiéndolo para despertarlo
- Bocchan no puede dormir!- exclamo Sebastian
Escuche un movimiento en el agua, justo detrás de Sebastian, trate de ver en el agua, pero estaba demasiado obscuro, no podía ver absolutamente nada. Todo fue repentino, una cabeza salió debajo del agua, justo en los pies de Sebastian, era una de esas cosas, aun estaban sueltas por ahí. Tenía la esperanza de que se hubieran hundido con el Campania, pero de alguna manera lograron salir.
- Sebastian cuidado!- exclame, pero aquella criatura clavo sus dientes en el
Este de inmediato se dio media vuelta, y destrozo la cabeza de aquella cosa de una patada. Escuche un burbujeo en el agua. Ciel lo escucho también, miramos fijamente el agua, y montones de esas cosas comenzaron a salir.
- ellos pueden moverse en la agua!?- exclamo Ciel confundido
- no necesitan respirar- respondí
- eso quiere decir que no se pueden ahogar- agrego Sebastian
Ciel miro hacia atrás, estaban todos los botes salvavidas con la gente que se había salvado, y frente a nosotros, estaban esas cosas.
- No podemos avanzar- murmuro Ciel
- Ciel...- lo llame sombríamente- Ciel lo más probable es que... seas el único humano que se encuentra con vida- le dije
Ciel guardo silencio, aquellos gritos de terror, y las suplicas de aquellas personas que había en el agua, habían cesado por completo. Esas cosas se aproximaron a nosotros.
- Sebastian sube!- le ordeno Ciel
Le tendí mi mano para ayudarlo a subir, nos vimos rodeados de inmediato, Ciel analizo la situación. Esas cosas solo nos rodeaban a nosotros, y no hacían el intento de ir por los demás supervivientes.
- no podemos escapar- exclamo Ciel- si lo hacemos, Lizzy, Edward y los demás supervivientes correrán peligro.
- pues parece que ellos solo están interesados en el alma más cercana a ellos- murmure
- Puedes ocuparte de ello, verdad Sebastian?- le pregunto Ciel
- no hay necesidad de preguntarle a un sirviente que haga tal cosa?- le respondió este golpeando con los remos a uno de ellos- Solo deme una orden
- Sebastian!- exclamo Ciel- Aniquílalos a todos... Es una Orden!
- yes my Lord!- respondió este tomando un remo- sujétense, esto estará un poco agitado.
Sebastian comenzó a destrozar las cabezas de esas cosas, estaba usando una cantidad exagerada de energía, me puse de pie, y ataque con mi katana, para disminuir la carga de Sebastian.
Entre los gemidos de esas cosas, escuche los murmullos y las exclamaciones de los supervivientes, ellos no podían vernos desde donde estaban, en cambio yo a ellos si podía. Destrozamos infinidad de cabezas, Sebastian lo encontraba interesante. Finalmente el sol comenzó a salir. Ambos estábamos cubiertos de sangre, las aguas del océano se tornaron rojas debido a esas cosas.
- Se ha acabado?- pregunto Ciel al sentir que el bote había dejado de bambolearse
Sebastian cayó de rodillas en ese instante, quejándose de dolor.
- Sebastian- exclamamos Ciel y yo a unisonó
- El golpe de una Death Scythe es bastante fuerte- murmuro jadeantemente- incluso para alguien como yo
- Sebastian no te esfuerces mas!- le suplique recostándolo en mis brazos inconscientemente
Ciel miro fijamente los medallones que aun sostenía, pensaba algo, pero la verdad no me sentí con ánimos de preguntarle.
- Lady Sutcliff está preocupada
- por supuesto que lo estoy!- le reclame, el me sonrió pícaramente, causando mi sonrojo.
- mientras conserve esto, estoy seguro que lo volveremos a ver- murmuro Ciel apretando los medallones
- El parecía no causarle daño a nadie- murmure molesta
- Preferiría no encontrarme con el nuevamente- murmuro Sebastian levantándose de mis brazos.
- jamás te había visto así- dijo Ciel seriamente- Incuso Jill se ve demasiado debilitada
- estoy profundamente apenado por este indecoroso estado- se disculpo Sebastian haciendo una reverencia- He fallado como mayordomo de la Familia Phantomhive
Ciel lo miro seriamente, estaba por decir algo, pero escuchamos la chimenea de un barco aproximándose. -miramos en dirección al amanecer, y divisamos la sombra de un barco, más pequeño que el Campania, pero era la única esperanza después de esa tormentosa noche.
- Sebastian- lo llamo Ciel- Yo no puedo tener al mayordomo de la casa Phantomhive de esa manera, así que tomate un descanso cuando lleguemos a tierra- agrego- Lo has hecho bien hoy
- Bocchan...- murmuro Sebastian sorprendido- por favor deténgase, para usted decir tal cosa...- agrego, pero Ciel ya no dijo nada más.
Nos aproximamos al barco de rescate, esperando que no hicieran ninguna pregunta acerca de las heridas de Sebastian, oculte la katana entre la faldilla del vestido, y deje que los oficiales de abordo me ayudaran a subir. Ahora estábamos en un sitio tranquilo. Esperando como los demás supervivientes en llegar a tierra.
