Presiento que más de una va a hiperventilar con este cap… pero bueno…

Disfrútenlo!

V

Sonrisas

"Edward" suspiré y froté mi mejilla contra su hombro derecho que desprendía una agradable fragancia a canela, rió y me apretó más fuerte entre sus brazos aún sin decir nada, pero su respiración agitada haciéndome cosquillas en el cuello era suficiente explicación para mí.

"También me da gusto verte, Edward" respondí sonriendo mientras me soltaba aún sin quitar sus manos de mis antebrazos.

Volví mi cabeza hacia el sofá donde estaban hacía algunos instantes Alice y Jasper pero me topé con un vacío. Al parecer, pusieron en práctica de nuevo la habilidad de desaparecer.

Bufé y me reí.

"¿Qué sucede?".

El sonido de su voz me estremeció. No sonaba como yo lo recordaba pero, al mismo tiempo, hacía traspasar una agradable corriente eléctrica por mi columna vertebral. Era la clase de voz, profunda y decididamente sexy, que esperas encontrar en el chico que te gusta, no en tu mejor amigo.

"No es nada malo, no te preocupes, es sólo que, no sé, siento que hace sólo un día, Alice y yo éramos unas niñas peleándonos con Rosalie, tú eras mi vecino favorito y Em, sólo mi hermano… Es increíble lo mucho que han cambiado y yo, todavía me siento como una chica de 13 años…" tomé una pausa para respirar y la placa en su pecho volvió a relucir. "Y es increíble que tú seas médico. Mi médico".

Edward pareció asombrado. No sabía que había producido el entrecejo fruncido pero, sin lugar a dudas, era gracioso. Nunca lo había visto sin sonreír y éste gesto era, verdaderamente, una sorpresa para mí.

"Cómo lo has…?" empezó y se pasó la mano derecha sobre su cabello, gesto que reconocí inmediatamente, y que hacía –y sigue haciendo, al parecer- cuando está nervioso por algo y yo sonreí.

Había cosas que no cambiaban y me alegraba de ello.

"Era como sumar dos más dos…" le interrumpí. "Además, siempre fuiste tan sobre protector conmigo, Eddie".

Sonrió de nuevo.

"¿Sabías que nadie me ha llamado así desde hace seis años?".

"Entonces, es hora que te lo recuerden…", Me acomodé entre las almohadas, lo miré directamente a los ojos y dije, "Y, ahora, sí no es mucha molestia, tengo media hora esperando mi jugo de naranja y, ya que estoy a tu cargo, sería bueno que hicieras algo al respecto, Eddie".

Me dedicó una sonrisa torcida. Mi sonrisa favorita, una que tenía 6 años sin ver pero me causó la misma corriente eléctrica que cuando escuché su voz de nuevo. Se levantó de la cama y fue hasta la puerta y se asomó. Tuve tiempo de verlo detenidamente y caí en cuenta de algo.

Decididamente su voz y su sonrisa no era lo único sexy que encontraba en el Edward de 26 años. Que raro, pensé. Nunca había tenido esa clase de pensamientos sobre las palabras 'Edward' y 'sexy' en la misma oración y ahora me parecía algo natural. ¿Cómo rayos no recordaba que los brazos de mi mejor amigo estuvieran tan formados? ¿Y esa espalda? ¿Qué se había echado encima? ¿O es que yo estaba demasiado ciega admirándolo como a un héroe que no me había dado cuenta antes?

Edward volvió un rato más tarde, obviamente acompañado de un gran vaso de jugo de naranja y los minutos de bombardeo de preguntas a mi misma terminaron.

"Sé que esto sonará extraño, pero necesito hacerte unos exámenes de rutina, Bella".

"Seguro, no hay problema" dije tranquilamente mientras Edward se levantaba y caminaba hacia el extremo opuesto de la cama y extraía mi historial médico y un bolígrafo, luego se acercó y los dejó a mi lado y rebuscó entre los bolsillos de su bata, de donde extrajo una linterna pequeña con la que me apuntó a los ojos y después escribía.

"Unas enfermeras vendrán más tarde para tomar unas pruebas de sangre, te llevarán a hacer una resonancia y luego podría volver a la habitación… Ah! Y también vendrá un kinesiólogo a darte unos masajes las piernas".

"Justo lo que necesito, una sesión de spa" suspiré y lo miré mientras me recostaba sobre las almohadas. Entonces supe qué estaría planeando y agregué, "No le digas a Alice que dije eso o para ella significará irme un mes a uno donde me aburriré hasta las narices con masajes de chocolate que no se puede comer y me entrará alergia con todos esos olores extraños que les encanta poner a todos para 'relajarse' que más me suena a viaje al mundo psicodélico de la marihuana con algo que si es legal".

Edward movió su cabeza negativamente un par de veces y su risa, que se me antojó deliciosa, inundó toda la habitación. Yo estaba hablando en serio, pero que él lo tomara a broma y su risa me golpeara sin aviso me hizo seguirle unos segundos después.

"Adiós, Bella", murmuró después de calmarse, dejando un beso en mi frente.

"Oh, no Eddie… Hasta luego. No te librarás tan fácil de mi, eh!" respondí.

"Entonces, ¿Qué te parece, hasta que acabe mi turno?".

"Esa está mucho mejor". Sonreí y me sonrió de vuelta antes de caminar hasta la puerta por donde los chicos empezaron a entrar, saludando a Edward, acomodándose en cada uno de los lugares dónde los había visto al despertar.

"Edward…" llamé antes de que saliera. Se volteó con la mano izquierda sobre el pomo.

"No te lo había dicho, pero… Gracias por todo y por cuidar de mí. Especialmente por eso"

"De nada, Bella. Fue y es todo un placer para mí".

Justo antes de cruzar la puerta de la habitación, me miró directamente a los ojos y sonrió de nuevo.

La puerta se cerró y vi cuatro pares de ojos mirándome directamente con sonrisas en sus rostros.

No sabía que se traían entre manos todos, pero mi mente estaba demasiado cansada para ponerme a adivinar qué rayos pasaba por las suyas. Quería descansar un poco y no sabía si, después de lo que me había dicho Edward, podría hacerlo mucho, así que me recosté y me dormí inmediatamente.

Para ser despertada media hora más tarde.

Las siguientes dos horas fueron una tortura, bueno, sólo un poco, al menos me sacaron de la habitación y me pasearon en silla de ruedas por dos pisos completos del hospital antes de llevarme de regreso, las enfermeras decidieron sobre la marcha, que ya que estaba afuera, pues fuera directamente a la sala donde recibí la mayor tortura física de mi vida con la evaluación del kinesiólogo del lugar.

Al franquear la puerta, sólo se encontraban las chicas, que se sentaron a mi lado en la cama y pusieron un dvd con una película que no conocía de nada.

"¿Recuerdas al sexy elfo rubio de 'El Señor de los Anillos'?" me preguntó Alice con una sonrisa traviesa en los labios.

"Claro, ¿qué sucede con él?" respondí mientras Rosalie encendía el televisor y el dvd y ponía a rodar una película.

"Pues a que no adivinas quien es ahora un sexy pirata, eh!" dijo Rose.

"Y quien es el monumento que lo acompaña" agregó Alice.

Rosalie rió, Alice rió y yo no di crédito a lo que dijeron hasta cuando no vi la primera escena de la película donde aparecía Johnny Deep y era ¿un pirata un tanto bizarro?

Y… Oh, Dios Mío. Ahí estaba y por poco vuelvo al coma.

Dos horas y media más tarde, aún estaba hiperventilando mientras las chicas reían como descosidas.

"Bells, te habría gustado la expresión de Alice la primera vez que vio la película… Y lo que siguió después".

La duende en cuestión, miró entrecerrando los ojos a Rose como retándola a decir algo.

"Alice empapeló su cuarto con fotos de Jack y Will y a Jasper no le hizo gracia… Y no siendo suficiente, cambió la foto de ambos con la Estatua de la Libertad de fondo de pantalla por una de William Turner. Jasper enfureció y se vengó poniendo una de Keira Knightley en su laptop…".

Alice intentó callarla, pero Rose siguió, "Ella no soportó el 'engaño' y la tiró del segundo piso de la consulta de mi hermano por la ventana".

Reí y reí y no podía parar de reírme y Rosalie estaba en la misma situación que yo mientras Alice no estaba nada feliz y se mantenía cruzada de brazos fuertemente y mirando hacia otro lado.

"Vamos, Al… Es gracioso, no puedes decir que no…" la abracé por la espalda y ella suspiró.

"Ok, Bella te perdono porque no lo sabías pero a la rubia no… No espera que repitamos la película para echarnos en cara a Jazz y a mi, lo locos que nos volvimos a raíz de aquello…".

"Ay, Al, no importa… Yo no soportaba a los piratas porque los pintaban tan gordos, sucios y con media docena de dientes tumbados que, aghh! Pero con ese par… Yo pido que me devuelvan al siglo XIX como sea".

"Yo también, aunque vivir ahora tiene ventajas…" dije al aire.

"¿Cómo cuáles?" preguntaron al mismo tiempo.

"Bueno, como que un sexy doctor cuide de ti por seis años…".

Cerré los ojos y repetí 'no dije en voz alta lo que creo que dije' como mantra dentro de mi cabeza.

Obviamente, no era verdad y, al abrir los ojos, me encontré con dos pares de ojos mirándome y sonriendo exactamente como lo habían hecho cuando Edward se fue.

"Con que encuentras sexy a mi hermano eh!" murmuró Alice entrecerrando los ojos perspicazmente.

"Yo… Ehhh… bueno, un poco, sí…" mi lengua se trabó y me sonrojé por completo.

"Esto será interesante…" dijo Rose mirando directamente a Alice, quien asintió a su vez.

"Muy interesante" agregó.

Estaba en problemas.

Serios y reales problemas.

*****

Con todo mi cariño MUCHO FLUFF para que se entretengan todas las que siguen y me comentan!!! XD

A qué Eddie no es un pedacito de algodón de azúcar??? *O*

Y bueno, para AlicEdward Cullen, la aclaración de las edades!!!

Edward y Emmett: 26 años.

Rosalie y Jasper: 21 años.

Bella: 19 años.

Alice: 18 años.

Oye tamy!! Eddie no está tan viejo pa que le pongas arrugas!!! Jajajaja

Y si, Carlita, Eddie es un pequeño profanador de cunas jajajjaja, mira que era sólo una niña pero, casos se han visto jajajajja

Les traje el capi tan rápido porque me desaparezco el finde. Tengo que preparar unos trabajos finales y no los he terminado y el pc es una tentación continua, así que no apareceré por aquí hasta el lunes.

Así como yo les traje el capi tan rápido espero muchos reviews!!

A que pueden darle un poco de cariño a ésta pobre chica!! Jajajajaj

Besoss!!

Andre