VIII
Accidente Accidental
Según recuerdo, lo siguiente que hice luego de regresar del centro comercial y dejar todas las bolsas repletas de zapatos a un lado de la puerta, fue ir directo al sofá frente a la chimenea encendida y tirarme sobre él como un saco de papas.
Suspiré y me saqué las zapatillas de deporte sin desatarme los cordones y con todo y medias, subí los pies sobre la mesa ratona de madera frente a mí.
Estuve analizando por 2 minutos enteros mis posibilidades para arruinar mi fiesta de cumpleaños, mientras veía fijamente mis dedos moviéndose a través de las medias como si fuera lo más interesante del mundo.
Entonces descubrí dos cosas.
Una. Que no sabía si había algún dedito vivo envuelto en aquella tela después de la tortura china de Alice.
Dos. Que pese a lo que hiciera para boicotear la fiesta de cumpleaños, adivinaba que no surtiría ningún efecto y que, mi vida realmente podía correr peligro.
Además, Eddie de verdad se veía entusiasmado con la idea como nunca antes y, bueno, decepcionarlo no estaba en mis planes, así que me quedé allí, disfrutando de lo mullido del sofá y adormeciéndome con el crepitar de las llamas que bailaban alegremente frente a mí.
Cerré los ojos y un murmullo de pasos se sucedieron en la moqueta hasta que sentí algo rozar mi pie derecho. Abrí mi ojo izquierdo sólo para saber quién era y lo cerré inmediatamente después de descubrir que un par de ojos verdes me devolvían la mirada.
Estaba sentado frente a mí, sobre la mesa junto a mis pies y, justo antes de percatarme, ya los había tomado, masajeándolos alternativamente haciéndome suspirar y acomodarme sobre el sillón.
"Adivino que fue peor de lo que esperabas".
"Oh, no tienes una idea de lo dictadora que fue" gruñí y el rió entre dientes. "No sé qué es tan gracioso, Eddie… Si fueras tan amable de explicarme…".
"Diría que es gracioso porque no importa cuánto luche una persona, ella siempre tendrá el control" respondió.
"Dime algo que no sepa".
"Bueno, me gustaría saber si sigues enfadada por lo de esta mañana".
Quería con todas mis fuerzas gritar 'Sí', pero no sé si era el masaje que me estaba dando o era el tono que usaba lo que me estaba ablandando, así que sólo dije "No… Sería muy egoísta si arruino algo por lo que todo el mundo está emocionado". Sonreí. "Además, mis probabilidades están como 1 millón de millones a uno, así que, no me voy a arriesgar".
Edward rió conmigo y sacó mis medias mientras yo permanecía aún con los ojos cerrados.
Algo frío y resbaloso me rozó la planta del pie y bueno, sé que no debí hacerlo, pero no hubo forma de evitarlo así que, por primera vez en mi vida, los reflejos hicieron su aparición y mi pie golpeó algo con fuerza y, después de abrir los ojos, me di cuenta que fue la perfecta nariz de mi mejor amigo lo que había arruinado.
"Perfecto, Bella…" pensé "Acabas de arruinar una cara de modelo de revista".
El quejido de Edward me hizo volver a la realidad, levantarme como un resorte e ir por una toalla con hielo para detener la hemorragia que cubría parte de su boca. Algo bueno debía tener que ser tan propensa a accidentes… Por lo menos, reaccionaba rápido.
"Lo siento, Eddie" balbuceé incoherente luego de darle la toalla y que se la pusiera con una mueca segundos después. "Iré a llamar a Emmett".
Desaparecí de la estancia y corrí hasta el pasillo donde había dejado mi bolso junto con las bolsas y busqué desesperadamente mi móvil. A último momento decidí llamar a Alice primero porque seguramente estaba todavía de camino a cualquier parte y podía venir por nosotros dos más rápido que mi hermano.
Ahora, ¿no se suponía que Edward estaría con Jasper y Emmett haciendo cosas de chicos?
La voz de soprano de mi amiga canturreando "Belly-Bells" al otro lado de la bocina me hizo recordar por qué la llamaba.
"Alice, tienes que volver…"
"¿Dejaste algo en…?" me interrumpió.
"No me interrumpas, Alice… Acabo de golpear a tu hermano y está sangrando".
Ok, eso no sonó exactamente bien pero al menos ya había escuchado el frenón que Alice le había dado a su precioso porsche y sabía que venía en camino.
"Isabella Swan, ¿Por qué golpeaste a Edward?".
Me mordí el labio mientras iba de regreso a la sala de estar a ver como seguía Edward.
"Podría decirse que fue un… ¿accidente?" tanteé mientras me asomaba por el comedor e iba directo al cuarto de baño.
"¿Cómo un accidente?"
"Sip, eso… ¿La clase de accidente accidental como el que pasó en tu onceavo cumpleaños y yo resbalé empujando a Edward contra tu pastel de 3 pisos mientras te vestías y el se echó la culpa?".
Ok, eso tampoco sonaba tan bien como debería, pero, ¿Qué otra cosa podría habría hecho en esa situación? Yo estaba por decirle que había sido mi culpa luego de verla llorando a lágrima viva y él me había interrumpido diciendo que sólo había tropezado y que tendrían otro para ese mismo día y no habría problema. Llamó a la pastelería y en cinco minutos estuvo uno exactamente igual al que yacía en el suelo completamente destrozado alimentando a las hormigas… Edward siempre tenía un respaldo como aquel, en mi cumpleaños o en el de su hermana… Era así de previsivo y parecía capaz de leer tu mente, aunque, bueno, no hay que ser ni un lector de mentes ni adivino para saber que, dónde sea que me esté y en cualquier momento, los accidentes pueden encontrarme más rápido de lo que yo encontraría las puertas de urgencias.
Sí, lo sé. Mal chiste en mal momento, pero ya estaba en el baño y había atravesado todo el apartamento de arriba abajo y no lo encontraba, tomé algunas gasas que mi hermano y Edward siempre tenían en reserva allí y salí. Incluso pasé por su habitación y echado un vistazo pero mí conciencia me hizo cerrar la puerta sin haber pasado dos segundos.
No era momento de curiosear en ninguna parte y mucho menos en el espacio privado de la persona que había hecho sangrar y que…
"Nunca me dijiste que fuiste tú, Bella" resonó el auricular y, por un segundo, olvidé que estaba hablando con Alice. "Aunque siempre lo supe… Mi hermano no es de los que se tropieza con cualquier cosa… Es más algo que te pasaría a ti".
Rió.
La cocina. Me había pasado de largo la cocina.
"Pues siempre me sentí culpable de haberte mentido acerca del pastel" dije mientras caminaba de regreso por el pasillo hacia la puerta de vaivén que daba a la cocina.
"No sé si alguien te lo ha dicho… Pero eres una pésima mentirosa".
"Nadie lo ha dicho… Pero lo sé" respondí mientras abría la puerta y justo me encontraba con Edward de perfil tragándose unas pastillas y después un vaso de agua.
La hemorragia se había detenido pero eso fue lo último que noté. Claramente la visión del cuello níveo de mi amigo y el movimiento que hacía su nuez al tragar era muchísimo más interesante para mis hormonas y, por regla de tres, para mí.
Me mordí el labio compulsivamente al volver la sensación de querer besarlo de hacía algunas noches. Esto se estaba saliendo de control.
Carraspeé un poco intentando aclarar mi mente y lo único que logré fue que me enfocara con sus grandes y expresivos ojos verdes quitándome el aliento momentáneamente.
"Alice, creo que ya no es tan necesario que vengas…Edward ha dejado de sangrar".
Se puso la toalla sobre la nariz de nuevo, fue directo a una de las sillas, se sentó y yo lo seguí segundos después.
"Puede que no me necesites, pero igual iré… Te veo en un segundo".
Alice colgó dejándome con la palabra en la boca y yo dejé el aparato sobre la mesa. Quedé justo entre sus piernas y su cara estaba un poco más baja que la mía, así que yo miraba hacia abajo.
Visiblemente, el tener aquellos ojos resplandecientes y trasmitiéndome un millón de emociones a través de ellos, no le harían mucho bien a mi salud mental. Sin embargo, inspiré fuertemente y me dije que podía controlarme.
Si, claro… Cómo no…
Aparté la toalla para hacer control de daños, saber qué tan mal se veía y limpiar un poco el desastre que había hecho mi falta de coordinación pero me di cuenta que sólo estaba un poco inflamado, aunque cuando le toqué suavemente mientras le limpiaba cerca, hizo una mueca.
"¿Te duele?" pregunté.
"¿Es una pregunta retórica?".
De no haber visto la sonrisa torcida de Edward habría jurado que estaba enfadado.
"No es gracioso… Estás así por tu propia culpa... Me asustaste" alegué.
"Ahora lo sé, jamás te voy a untar nada si no tienes los ojos abiertos primero".
Reímos.
"Eso que estabas tomando…".
"Eran analgésicos…" me interrumpió "y algunos anti inflamatorios, no te preocupes…".
"Pero te duele, no? Eso…" alegué.
"Todo golpe duele, Bella… Tranquilízate o te daré un calmante" me amenazó, aunque luego rió cuando me notó alarmada "Además, ya me examiné y sólo fue un golpe, el tabique está bien y lo único que hay que hacer es esperar que la inflamación baje por sí sola".
Seguí quitando la sangre seca que tenía y, no sé si fue el hecho que mis manos estaban sobre la cara de Edward o que sus ojos me estaban hipnotizando, pero, de pronto, ya no podía dejar de verlo y las hormonas hicieron estragos nuevamente.
Las ganas de besarlo volvieron como un tornado y el corazón me dio un vuelco. Nuestras caras estaban más cerca de lo que habían estado nunca y yo no tenía intención de alejarme.
Más bien quería era como acercarme.
Acercarme hasta esa boca que me estaba volviendo cada día más loca y que se veía de lo más accesible desde la posición que me encontraba. De pronto, ya no veía su boca sino sus ojos y sabía que intentaba decirme algo, más bien era como suplicar, pero soy tan mala leyendo ojos como leyendo mentes.
Pero no me aparté.
La adrenalina corría demasiado a prisa por mis venas, mi cerebro estaba embotado por las sensaciones y ya la razón ya había perdido la batalla con el deseo de saber cómo besaba mi amigo.
Y… ¡Que me parta un rayo!
¡Lo haría!
O lo habría hecho si no hubiera oído la puerta chirriar y, al voltearme a ver la razón, mirar a Alice boquiabierta.
*****
Feliz Año Nuevo!!!
Ok, sé que no tengo perdón de Dios y eso…Pero era Navidad, y bueno, quería algo de tiempo con mi familia… no es suficiente razón?? xD ^^
Además tuve algunos problemillas personales (nada que no se resuelva xD) y bueno, me alejé un poquito del trasto jejejeje…
En fin, espero que disfruten mucho éste cap porque yo sí que lo hice… Pensé que terminaría diferente, es decir, la escenita de Eddie y Bella ni siquiera la tenía en mente… Sólo salió! Jajajaja
Pero, les gustó???
A mi siii, muchísimo… y ya faltan dos días para el cumple de Bella y veremos muchas sorpresitas por ahí, eh!!! Jejeje
Quieren hacer apuestas sobre qué les regalará cada uno???
Que pasará??
Ehh…
Y de reyes puedo pedir muchos reviews??? xD
Adiositoooo
Andre!
