Sentimientos

Ya había pasado un mes desde aquello, me dije, había pasado un mes desde que desperté en la sala, con una almohada y una manta, con la garganta reseca y con un sentimiento de abandono, una semana desde que armé un espectáculo, desde que expresé mi miedo a perder… a perderla.*

Akane, había salido a entrenar, no la entendía; había llorado, gritado, expresado mis sentimientos y ella seguía evadiéndome. Supongo que así siempre se siente ella, cada que con mis palabras le mostraba mi rechazo, rechazo que por cierto no sentía.

-¿En qué piensas cuñadito?-preguntó Nabiki, sonreí irónicamente ante el apelativo que usó al paso que íbamos, ya no sería más su "cuñadito"

-Nada-murmuré fastidiado. No iba a arruinarme mis reflexiones, tal vez así puedo hallar las respuestas al abandono de Akane, al porque ese día bajó y me ayudó pero al siguiente siguió con su rutina de ignorarme.

-Pues parece que "nada" te tiene muy distraído-dijo ella burlonamente.

-¿Te importa?- pregunté, soné un poco brusco pero… últimamente todo me ponía de mal humor.

-Solo porque te veo: cansado, irritado, necesitado y no te soporto con ese humor esta vez te ayudaré gratis.-dijo ella, eso había captado mi atención –Cuando una chica se va es deber del hombre seguirla-murmuró y se fue.

Al principio sus palabras solo consiguieron irritarme más, pero luego las capté. Ella quería que la siguiera o eso quiso decirme.

Pero, como todo en esta vida se complica aún más en la mía pronto aparecieron Ukyo y Kodachi, Shampoo se había ido a China según me dijeron ¿razón? No lo sabía y tampoco me importaba.

-Vaya y el día parecía presagiar buen clima-murmuré entre irritado, cortante y francamente cansado.

-¿De qué hablas Ranma-sama? Estamos a veinticuatro grados-dijo Kodachi, viendo el bonito sol que brillaba en lo alto del cielo, incluso el sol se estaba burlando de mí, eso era seguro.

-Aquí hay moscas, irritantes y muy pesadas moscas- volví a probar con otra indirecta mirándola fijamente, ella contrario a todo se sonrojó, comenzó a reír y de quien sabe dónde sacó un insecticida y comenzó a rociar todo el patio con él.

Lo dije una vez, y lo diré cuantas veces sea necesario, Kodachi no entiende una indirecta aunque esta la patee en el trasero, además del obvio hecho que está loca.

-Yo lo entendí perfectamente a la primera Ranma- dijo Ukyo, con ella las cosas estaban un poco diferente, desde el día en que grité a los cuatro vientos que necesitaba a Akane nos fuimos distanciando poco a poco, supongo que ella lo veía venir.

-Si lo entiendes ¿qué haces aquí?-dije frío, ella no se merecía ese trato, de hecho nadie lo hacía pero como dije ya estaba harto, cansado, además me sentía abandonado.

-Vine a despedirme, sabes bien que a pesar de todo fuimos amigos, te perdono la deuda que tienes con mi padre, no quiero que me guardes rencor, yo no lo haré; espero tengas la mejor de las suertes y gracias por todo.-me miraba fijamente al decirme todo con una sonrisa muy sincera, solo sonreí de lado y la abracé.

-Gracias por todo Ukyo, suerte-ya la había perdonado, ella siempre sería mi mejor amiga a pesar de todo.

Ella me sonrió aún más, y se marchó tal y como había llegado.

Luego de eso, corrí a mi habitación, cogí mi maleta de viaje y comencé a empacar, no tenía tiempo que perder, ya había perdido varios días sumido en mi mal humor por el "abandono" de Akane, no podía esperar más.

-Como son de ingratos hoy en día, yo apenas llegando y otros ya se quieren ir-oí una voz familiar, giré y ahí la vi, arrimada al marco de la puerta viéndome con interés y diversión.

-Akane-susurré sin poder creérmelo, solo había pasado doce días y yo la había extrañado como un loco.

Corrí a abrazarla, no me importó si alguien nos veía, no me importaba si al día siguiente me encontraba casado con ella, no me importaba si mil locos venían en mi contra, ya todo dejó de tener sentido cuando lo admití para mí, mis sentimientos. Yo amo a Akane Tendo.

Dejaron de tener sentido las peleas, esos intentos inútiles e infantiles de esconder mis sentimientos, dejó de tener sentido buscar una excusa para abrazarla, dejó de tener sentido encubrir mis celos, incluso dejó de tener sentido fingir que dormía para murmurar su nombre.

-Te extrañé –le dije y besé su cabeza, sí, porque las cosas con Akane eran diferentes desde esa vez. Porque mi trato hacia ella era diferente.

-¿Sigues con eso Ranma?-preguntó con la cara roja y con la voz nerviosa. -Pensé que si me iba unos días, el hechizo, embrujo, conjuro, lo que sea que te hayan hecho te pasaría y dejarías de decirme esa clase de cosas-murmuró ella, preocupada- pero parece que no ha pasado nada.

-No estoy hechizado, embrujado, no usaron ningún shampoo y te juro que no me ha pasado absolutamente nada.-le dije mirándola fijamente a los ojos –te lo dije hace unos días, y te lo repetiré hasta que respondas lo que quiero escuchar. Me gustas Akane y para mí eres la mujer más linda de este mundo-volví a intentar. Así me costara días, meses, años o una eternidad haría que creyera mis palabras, porque para mí ella era la mujer perfecta y no dudaría en decírselo.

Ya no, no iba a esconder mis sentimientos, ya no más, hace un mes me lo prometí: Nunca más esconderé mis sentimientos.

N/A: Muy bien pueden matarme, o pueden lanzarme tomates si lo prefieren.

Si preguntan la tardanza pues me costó mucho terminar esta historia, adoro los finales abiertos y este final semi-abierto/semi-cerrado es lo más trabajoso que he hecho. Así que si lo sientes forzado pueden decírmelo, francamente traté de hacer todo lo más natural.

En la primera parte ella trataba de esconder sus emociones, pero él prometió dejar libres sus emociones y mejor aún sus sentimientos, por eso vemos a un Ranma completamente expresivo y a una Akane huyendo de él.

No sé cómo se lo planteen uds. Pero cuando un muchacho admite abiertamente sus sentimientos siento que algo madura dentro de él, y como un rasgo característico en este pequeño corto es que él utiliza más la ironía, las palabras para dejar claro lo que quiere. Algo todavía infantil pero ya más maduro a lo que solía hacer: huir.

Este fic está basado en pensamientos puramente masculinos, ¿cómo lo hice? Pues recordé unas cuantas experiencias, y algunas cosillas que hablaba con uno que otro amigo, en algo coincidían todos: "si una chica te gusta y sabes que te gusta, no vas a dudar en decírselo así te rechace" varias veces pregunté el por qué y ellos dijeron que así son los hombres, tarde o temprano te lo dicen porque no pueden guardárselo, yo imaginándome la situación de Ranma que siempre se contenía, y ni siquiera lo sabía pues creo que decírselo sin tapujos, sin tabúes, es lo más natural.

*Un mes desde "emociones".