DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia abicyclesarecool. Yo solo me adjudico la traducción.

Capítulo beteado por Yanina Barboza, Beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)


Simple as This

Capítulo 2

Alice me lleva a la escuela porque está lloviendo y hubiera tenido que usar mi bicicleta de otra manera. Papá había estado intentando conseguirme un auto de uno de sus amigos, pero aún necesita muchas reparaciones, comienzo a pensar que necesitaré de Alice y su auto por siempre. Ella se pasa todo el camino hablando sobre Jasper por encima de la música que escuchamos tan fuerte que apenas y puedo escuchar lo que dice, sin embargo, ella golpea mi mano cada vez que me inclino por el modulador de volumen.

Ella continúa hablando sobre Jasper mientras nos estacionamos y caminamos hacia el gimnasio para recoger nuestros horarios, deteniéndose solamente en el momento de separarnos. Mi horario este año es bastante bueno: Inglés avanzado, Cálculo, Física, Gimnasia, Ciencias políticas y dos periodos en el salón de estudios. Uno de ellos es un curso sobre Historia del arte. Técnicamente, la escuela no ofrece ese curso pero me dejan tomarlo porque una de las maestras de arte, la señora Cope, me ofreció ayuda. He tenido a la señora Cope durante toda la preparatoria, una vez en un curso de arte en general, otras veces por pintura, cerámica y dibujo. No era buena en ninguna de esas cosas pero nos gustaba hablar sobre el arte y ella apreciaba mis esfuerzos.

—Bella, por favor dime que tienes el almuerzo en el sexto periodo —dice Alice cuando me alcanza.

—Tengo el almuerzo en el sexto periodo —digo, comparando nuestros horarios. Lo único que tenemos en común es el almuerzo y Ciencias políticas pero era mejor que nada. Los profesores nos apresuran para las clases del primer periodo, así que nos separamos y yo camino hacia Física, hacia el final del edifico. Los de primer año caminan por los pasillos mirando hacia abajo y hay dos chicas de segundo año riéndose demasiado fuerte frente a mí. No hay nada nuevo y tengo que resistir un bostezo ante ese pensamiento.

Cuando llego a Física, Rosalie Hale está sentada a la mitad de la segunda fila, como lo ha hecho en todas las clases, todos los años. Lauren Mallory y Jessica Stanley están a su lado, susurrando entre ellas mientras Rosalie acomoda sus cosas en su escritorio con sus dedos con perfecta manicura.

Encuentro un asiento al fondo del salón y saco mi biografía de Van Gogh. Salto un poco, sorprendida, cuando el profesor entra y empieza la clase.

De esa manera transcurren mis clases hasta el almuerzo.

Alice prácticamente está corriendo hacia mi casillero, donde intercambio mis libros y trato de ignorar la mirada de Jessica Stanley desde el otro lado del pasillo. Solíamos ser amigas en la escuela secundaria pero al final nos separamos. No sé por qué está mirándome con tanto odio, pero comienza a incomodarme.

—¡Tengo tanto que decirte! —chilla Alice cuando llega junto a mí. Toma el último libro que necesito de mi casillero y azota la puerta antes de conducirnos hacia la cafetería. Alice y yo tenemos movimientos completamente opuestos, los míos son lentos, calculados. Las manos de Alice nunca dejan de moverse y su ritmo al caminar es como el de alguien del doble de su tamaño.

La cafetería ya está algo llena, la línea para la comida es larga pero nos formamos de todas maneras, tomando pizza y tazones de fruta. Alice nos compra un pequeño paquete de galletas para "celebrar el primer día del último año".

Una vez que encontramos una mesa al fondo del lugar, cerca de las ventanas, Alice comienza. Yo comienzo a morder mi pizza.

—¡Okay, adivina quién está en mi clase de Inglés! —No estoy segura si debo contestar, porque la respuesta es dolorosamente obvia, pero ella se queda callada así que decido hacerlo.

—¿Jasper? —contesto mientras muerdo un pedazo de peperoni.

—¡SÍ! —grita con una enorme sonrisa—. Se sentó junto a mí. Habló con Edward todo el tiempo pero aun así, tiene que significar algo, ¿cierto?

—Totalmente —le digo, y aunque no estoy tan segura, su sonrisa crece aún más. Lo dejo ir.

—¿Por qué Jessica está mandando tan malas vibras hacia tu dirección? —pregunta Alice, apuntando sobre mi hombro. Me doy la vuelta y ahí está Jessica en la línea para la comida, con los ojos, prácticamente, lanzando fuego hacia mí. Le doy una mirada que dice: "qué-estás-haciendo" y ella me ve con más odio. Me volteo hacia Alice cuando Edward Cullen me mira desde el otro lado de la cafetería. Me mira directamente a los ojos pero desvía la mirada con rapidez, como si lo hubiera atrapado o algo así. Toma su pizza y asiente a algo que el chico sentado frente a él le dice y no puedo evitar notar lo musculosos que se ven sus brazos en la playera que está usando. Tiene una mancha negra en su mano y su cabello bronce se ve más revuelto de lo habitual.

Como sea. Me vuelvo hacia Alice ahora.

Ella está sonriéndome.

—¿Qué? —pregunto, comiéndome una fresa.

—Acabas de mirar a Edward Cullen a plena luz del día en la cafetería —Alice ríe—, no hay duda alguna del porqué Jessica quiere arrancarte la cabeza. —Ruedo los ojos dramáticamente.

Él estaba mirándome —le contesto y ella me sonríe con sospecha. Sé hacia dónde se dirige esto así que le digo—: Me pregunto lo que Jasper pensó de tu atuendo.

Alice sonríe y no menciona a Edward Cullen por el resto del almuerzo. Trato de mantenerme enfocada en Alice pero siento que alguien está mirándome, quizá Jessica. Quizá Edward. No volteó a ver quién.


—Diviértete en Gimnasia —dice Alice después de Ciencias políticas. Gimo, porque odio Gimnasia. No tengo coordinación alguna ni el deseo de jugar basquetbol con un montón de chicos competitivos. Para empeorar las cosas, Rosalie y Jessica están en mi clase y ya están sentadas en las gradas cuando entro al gimnasio.

Trato de pasar rápidamente pero la suave voz de Jessica me detiene. Todo lo que dice suena dulce, incluso si está abusando de ti verbalmente. Me preparo para esto.

—Así que, ¿tú y Edward Cullen, huh? —Escucho el escepticismo, pero también los celos, en su voz. Rosalie me mira con indiferencia.

—¿Qué? —pregunto con incredulidad. Agradezco que nadie esté a nuestro alrededor, los chismes viajan con rapidez en una escuela tan pequeña como esta.

—Los vi ayer en el Spartan —me dice—. Y su pequeño intercambio de miradas en la cafetería.

—Él y Jasper solo se detuvieron para hablar con Alice. —Suspiro—. Créeme; no está pasando nada conmigo y Edward Cullen. Es todo tuyo.

Esto parece satisfacerla porque me dedica una última mirada y se gira hacia Rosalie, permitiéndome irme, a la parte trasera de las gradas.

El entrenador Clapp nos da nuestros uniformes y comienza a pasar lista mientras leo mi libro hasta que es tiempo de mi última clase en el día: Estudio independiente. Prácticamente suspiro de alivio cuando entro al salón de la señora Cope. Ella tiene las luces fluorescentes apagadas y lámparas prendidas por todo el salón, con el sonido de la lluvia golpeando suevamente las ventanas al fondo del salón. Tiene trabajos de estudiantes pasados pegados por las paredes y siempre está sonando música instrumental en el salón. Estoy más que calmada; su salón es mi único lugar seguro en la escuela.

Dejo mis cosas en la mesa y saco mi libro, el cuál casi termino para este punto del día. No creo que la señora Cope tenga en verdad una clase en este periodo así que me sorprendo al oír que alguien más entra unos minutos después. Alzo la vista para descubrir a Edward Cullen dejando su mochila en la mesa que está a mi lado, no creo que se haya percatado de mi presencia porque salta ligeramente cuando hacemos contacto visual.

—Hola —digo, más que nada para evitar el incómodo silencio que nos rodea.

—Hey —me dice con su voz rasposa, una sonrisa torcida comienza a formarse en su rostro. Noto el hoyuelo que se forma en su mejilla derecha antes de volver a mi lectura. Él está sacando cosas de su mochila y moviendo cosas a su alrededor, lo cual es más que distractor, levanto la vista para verlo con un lápiz y un cuaderno de dibujos, acomodándose en su asiento. Trato de concentrarme en mi libro pero solamente miro las páginas, preguntándome qué está dibujando, por qué está aquí y si volverá a hablarme.

Contesta a mi pregunta con otra pregunta.

—Van Gogh, ¿huh? ¿Algo interesante? —me pregunta, sus ojos verdes son suaves y su sonrisa aún es torcida.

—Por supuesto, es Van Gogh —le respondo de inmediato y Edward ríe. Estaba por comenzar a hablar sobre mi libro pero, por suerte para Edward, la señora Cope entra al salón cubierta de barro, murmurando disculpas para nosotros antes de sentarse frente a mí con un paquete en las manos.

—Bella, cariño, esto es lo que el examen abarcará, tengo algunos libros pero estaba pensando que podrías hacer algunos ensayos para prepararte, quizá algunos proyectos de arte… —Y me lanza miles de ideas que comienzo a escribir en la libreta. Puedo ver a Edward sobre su hombro todo el tiempo, dibujando y sonriendo—. Así que creo que este curso puede terminar siendo una muy buena experiencia de aprendizaje, además de obtener créditos para la universidad. El arte siempre ha sobresalido en ti, Bella.

—Lo sé, señora Cope —le digo y ella acaricia mi hombro mientras se levanta—. ¿Debo empezar a buscar artistas para compararlos? —le pregunto y ella levanta los pulgares en aprobación.

—Quizá puedas conseguir que Edward te ayude —ofrece y él levanta la vista cuando escucha su nombre—. Él solamente está perdiendo el tiempo en estos periodos.

Él rueda los ojos hacia ella y ella hace lo mismo.

—En realidad uso este periodo para trabajar en mi carpeta, ¿sabe? —dice exasperado, pero creo que su tono es de broma.

—¿Carpeta? —pregunto antes de poder detenerme.

—Para la escuela de arte —dice y se ríe porque, probablemente, luzco muy sorprendida. Nunca visualicé a Edward como un artista pero supongo que eso explica las manchas negras en sus manos.

—Eso es… impresionante —le digo con lentitud, insegura de mi elección de palabras. Él me sonríe.

—Gracias. —No hablamos más por el resto del periodo, aunque quiero preguntarle más sobre su arte. Puedo oír a la señora Cope susurrando en su escritorio y el lápiz de Edward en el papel, pero hago mi mayor esfuerzo por terminar mi libro. La campana suena y solamente me faltan dos páginas para terminar, así que me quedo y las termino, poniéndome un poco sentimental como siempre lo hago cuando leo sobre Van Gogh. Él solamente era un triste y solitario hombre que quería pintar. Estaba un poco loco pero, aun así, era un genio. Edward guarda sus cosas lentamente y, si no lo supiera, diría que lo hace a propósito. Cuando levanto la vista después de cerrar el libro, Edward se ha ido.


¡Hola a todos!

Muchas, muchas, muchas, muchas gracias por sus review´s, sus follow´s y sus fav´s. En verdad que aprecio demasiado cada uno de ellos :´)

Espero sus opiniones sobre este capítulo y aquí estos muchachos ya hablaron un poquito más, yay!, ya veremos que pasa entre ellos.

Muchas gracias por leer y a Yanina por betear :)

¡Hasta la próxima!