DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a bicyclesarecool. Yo solo me adjudico la traducción.

Capítulo beteado por Yanina Barboza, Beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)


Simple as This

Capítulo 4

Los siguientes dos meses transcurren sin novedades. Alice y Jasper salen en más citas y se besan seguido, pero se niegan a aceptar su situación como una relación. Jasper ocasionalmente aparece en las sesiones de estudio o nuestras cenas y no tengo problema con ello. Él se ríe de mis chistes y hablamos demasiado de música.

Edward y yo hablamos más en Estudio independiente, él se sienta en mi mesa todos los días. Habla conmigo acerca de mis proyectos, ahora estoy trabando en un kit Paint-by-Numbers* de Monet para probar un punto acerca de la accesibilidad de los famosos cuadros de arte. Edward solamente habla. Demasiado. Sé que el nombre de su madre es Esme y que cocina demasiado y su jardín es su orgullo, pero aún no se acostumbra a este clima. Él es alérgico a las nueces y su lengua se inflama si las come. Su artista favorito es el realista Eduard Manet y piensa que su cuadro Luncheon on the Grass es una de las pinturas más importantes de todos los tiempos. Una vez comió tres burritos de chipotle de un solo jalón y estuvo enfermo durante toda la noche pero no se arrepintió de hacerlo porque Jasper le había apostado veinte dólares a que no podía hacerlo.

Pero no me malentiendan, Edward me hace muchas preguntas. Él se interrumpía a mitad de una oración para, casualmente, preguntarme algo así como: «¿Bella? ¿Dónde solías ir de vacaciones cuando eras niña?»

Y yo quería decir: «Realmente no salíamos de vacaciones cuando era niña. Mi mamá y yo fuimos a una playa en el norte de California un verano pero solamente porque ella y mi papá peleaban demasiado y ella amenazaba con dejarlo. Y luego en verdad lo dejó, así que las vacaciones de cualquier tipo terminaron. No he dejado esta área de Washington en más de seis años».

En su lugar, le contestaba con un: «Nunca salimos de vacaciones».

No sé si es mi tono de voz o la manera en que no lo miro a los ojos o si no le interesa en lo absoluto, pero Edward nunca me presiona con estas cosas. Acepta mis repuestas y sigue adelante, pero su tono de voz cambia, es casi distractor y casi maniaco. Cuando finalmente lo miro a los ojos, éstos están llenos de entendimiento.

Es difícil mirarlo a los ojos.

Pero es más difícil no hacerlo.

Así que mientras yo sé mucho de Edward, soy demasiado consciente de que él no sabe nada de mí, aparte de vagos detalles. No puedo decidir si esto me molesta o si me gusta la distancia que pone entre nosotros. Me gusta tener esa pequeña barrera arriba, Alice odia la manera en la que mantengo a la gente lejos de mí, dice que no es emocionalmente sano pero yo no conozco a la gente demasiado bien para saber si vale la pena dejar de hacerlo. Si estás menos apegado a una persona, duele menos cuando pierdes a esa persona. Inserten a Alice rodando los ojos aquí.

Edward aún no me ha enseñado nada de su cuaderno de dibujos. Siempre lo mantiene en un ángulo en el cual es imposible ver algo y siento raro de preguntarle si puedo verlo. Los cuadernos de dibujos parecen algo personal para mí y, aunque Edward parezca una de esas personas que lo comparten todo, el hecho de que aún no me lo haya ofrecido él mismo, me hace detenerme.

Hoy, Edward me pregunta qué voy a hacer por Halloween.

—Para ser honesta —comienzo—. Ni siquiera recordé que era Halloween hasta que vi a Alice, ¿has visto su atuendo de hoy? Es ridícula.

—Sí, la falda de poodle, ¿verdad? En caso de que no lo hayas notado, Bella —mi corazón salta cuando dice mi nombre—, Jasper está usando una chaqueta de cuero y su cabello está peinado hacia atrás. No con gel. Engrasado* hacia atrás.

—¿Estás diciendo que planearon esto? —Edward sonríe con su sonrisa enorme.

—Es exactamente lo que estoy diciendo. —Suelto unas cuantas risas. Hemos estado hablando sobre Alice y Jasper por semanas, no pudiendo comprender la razón por la que no se llaman una pareja cuando es obvio que están haciendo cosas de parejas.

—En fin, nunca respondiste mi pregunta —dice Edward casualmente mientras comienzo a aplicarle un poco de verde a mi pintura.

—Probablemente trabajar en mi ensayo para Inglés —digo y Edward suspira.

—Aunque eso suena increíble, Emmett McCarty ofrecerá una fiesta esta noche.

—Lo sé —le digo—. Lo cual es estúpido porque mi padre va a detenerla de inmediato. Ha vivido al lado de un policía durante toda su vida, es decir, vamos Emmett. —Mi parloteo es cortado por el ceño fruncido de Edward.

—¿Vives al lado de Emmett?

—Sí —le digo, hundiendo mi brocha en el bote de pintura junto a mí.

—Nunca te había visto por ahí. Huh.

—¿Estás en casa de Emmett mucho tiempo?

—No demasiado, pero él y Jasper son amigos —dice, jugando con la esquina de su cuaderno de dibujos. Ni siquiera lo ha abierto hoy. Solo está en la mesa, con las hojas usadas y algunas un poco rotas. Asiento, porque he visto a Jasper ahí. Se sientan en el porche algunas veces o juegan baloncesto si el clima es agradable.

—¿Así que vas a ir? —pregunto, rogando porque mi rostro se mantuviera en su tono pálido natural.

—Sí

—Quizá te vea ahí —le digo en voz baja, sin mirarlo. Siento mis latidos en mis oídos.

—Eso estaría muy bien. —Puedo escuchar la sonrisa en su voz.


Esa noche, papá trabajará hasta tarde, como lo hace cada Halloween, y ahora puedo ver cómo es que Emmett puede organizar su fiesta porque el último lugar que el jefe revisaría, sería su propia casa (y las casas vecinas, supongo). Alice está en mi baño, aplicando cuidadosamente su maquillaje en los ojos. Yo estoy sentada en el suelo, trabajando en una solicitud para Northwestern. No creo entrar pero Alice dice que no pasa nada con al menos enviar el formulario. Hasta ahora, he llenado solicitudes para la Universidad de Washington en Seattle y he buscado otras escuelas por aquí, aunque no estoy segura de querer quedarme por esta área.

—¿Así que Edward te preguntó si irías con Emmett? —pregunta Alice. Asiento hacia su reflejo en el espejo—. Parece que espera verte ahí. Lo que significa que necesitas apagar esa computadora y dejar que te arregle el cabello. —Gimo.

—Alice, sabes que odio las fiestas y necesito terminar con esta solicitud para poder recibir mi carta de rechazo pronto. Apuesto que no tardará nada en llegar. —Alice me ignora.

—Solo ven conmigo, no es como si fuera difícil para ti volver a casa si cambias de opinión.


Así que, una hora después, mi cabello está en rizos y es un desastre alrededor de mi cabeza y Alice dice que es "cabello de sexo" pero yo me siento como un león. Me siento cohibida cuando ella comienza a aplicarme maquillaje en los ojos y estoy agradecida de que no vaya a elegir mi ropa. Usaré unos leggings y una chaqueta.

—Bibliotecaria sexy —bromeo con Alice mientras me pongo las botas. Ella rueda los ojos hacia mí, pero no protesta. Se ha quitado su falda poodle y ahora tiene un vestido muy corto pero que tiene un buen corte y manga larga. También está usando unas grandes botas. Su cabello está recogido hacia un lado y sus labios están pintados de un rojo dramático.

Para cuando empezamos a caminar hacia la casa de Emmett, los carros están abarrotados en mi calle y puedo escuchar música saliendo de una ventana abierta. Hay algunas personas sentadas en el porche, fumando, y Alice las saluda cuando pasamos junto a ellas para entrar. No es tan horrible como pensé que sería. Emmett no tenía una gran casa y hay mucha gente aquí, así que está apretado pero no fuera de control. El aniversario de sus padres es pronto así que ellos siempre se toman unos días libres y se van a una cabaña. Su mesa del comedor está siendo usada como mesa de ping pong y todo el mundo parece ya estar ebrio. Alice y yo tomamos bebidas de la cocina y salimos al patio trasero, donde hay varios grupos reunidos. Emmett está aquí hablando con Rosalie y Jasper, sosteniendo una cerveza con una mano y avivando el fuego en una fogata. Rosalie parece tan indiferente como siempre y noto que no tiene una cerveza en la mano como todo el mundo. Jasper no es la excepción y nos saluda a Alice y a mí. Su sonrisa combina con la de Alice y ella prácticamente flota hacia él, dejándome atrás.

—¿Esa es Bella Swan? —pregunta Emmett y siento mis mejillas arder.

—Hey, Emmett —le digo con cautela.

—Nunca pensé que te vería aquí, me alegra que vinieras. Conoces a Rosalie y Jasper, ¿cierto? —Asiento y Rosalie alza una ceja hacia mí—. ¿Sabían que Bella ha sido mi vecina por siempre y que nunca ha venido a una de mis fiestas? —Emmett ríe y no puedo decir si está ebrio o no.

—Wow. —Es todo lo que Rosalie dice. Miro hacia Alice en busca de ayuda pero ella está susurrándole algo a Jasper y tengo el presentimiento de que la he perdido por la noche. Por suerte, Emmett llama mi atención de nuevo y pasa la mayor parte de la hora siguiente contándome historias y chistes e incluso veo a Rosalie sonreír y es espectacular. Está a la mitad de una historia acerca de clavados en La Push cuando escuchamos que algo se rompe adentro.

—Siempre pasa —murmura y camina, extrañamente alegre, hacia adentro, con Rosalie siguiéndolo de cerca. No puedo ver a Alice o Jasper y estoy contemplando la posibilidad de irme cuando la puerta se abre y Edward Cullen entra tambaleándose con Jessica Stanley colgada de su brazo. Están riendo y tan cerca entre ellos que me encuentro paralizada por el dolor que siento en el pecho.

Porque soy tan, tan estúpida.

¿Por qué Edward me había invitado aquí? ¿Por qué pensé que algo pasaría? ¿Qué era lo que quería que pasara?

Estas repentinas emociones me dan la respuesta a mis preguntas: había empezado a sentir algo por Edward. Verdaderos sentimientos que nunca había sentido y eso es muy peligroso, ¿cierto? Estoy agradecida por la distancia que puse entre nosotros. Había tropezado hoy cuando le dije que vendría y ahora sé que había sido un error.

Dios, ¿yo con Edward Cullen?

¿Pueden imaginarlo?

Es solo que no pensé que doliera demasiado. Veo a Jessica reír fácilmente con él, lucen tan cómodos juntos y sé que esa nunca podré ser yo. Soy tan rígida, tan cautelosa. Difícilmente puedo mantener una conversación con él sin hablar de algo más que no sea arte. Soy un desastre.

Estoy dejando mi bebida cerca de la fogata y a punto de irme a casa cuando Edward me ve y su rostro prácticamente se parte en dos cuando me sonríe.

Intento demasiado no llorar.

Tan estúpida.

—¡Bella! —grita y se aleja de Jessica. Ella me dedica una mirada venenosa y sale tras de él. Pronto, ambos están frente a mí y me siento increíblemente abrumada—. ¡Bella, estás aquí! —Arroja su brazo alrededor de mi hombro y yo me encojo involuntariamente, no porque no sea agradable, sino porque nunca significaría lo que yo quería que significara. Edward me mira incrédulo, pero mantiene su brazo ahí. Es cálido y puedo sentir sus músculos moverse por mi hombro. Mantente en calma, Swan.

—Sí —me rio débilmente y Jessica hace ruido con su pie.

—He estado esperando que llegaras y ahora finalmente estás aquí —dice alegremente y Dios, está tan ebrio pero huele como pasto fresco y jabón.

—Ya llevo tiempo aquí —le digo y él trata de enfocarse en mí pero tiene problemas para ello.

—¿De verdad? Dios, Bella eres tan genial, ¿acaso Bella no es genial, Jess?

—Lo es —sisea y yo miro mis zapatos—. Quizá debería ir a buscarte un poco de agua —ofrece, y comienzo a separarme de él, pero aprieta su agarre en mi hombro.

—Nah, Jess, ve a divertirte. Yo quiero estar con mi amiga, Bella. —Agita su mano hacia ella y ella luce furiosa cuando entra en la casa—. ¿Cuál es su problema? —dice Edward, tambaleándose. Nos siento en una silla que estaba cerca pero aun así él no suelta su agarre en mis hombros.

—Acabas de rechazarla, amigo —le digo, y él resopla. Está poniéndose frío aquí afuera, así que la gente comienza a meterse a la casa, solo algunas personas permanecen junto al fuego.

—Bella, yo. —Suspira—. Necesito recostarme, creo. —Se empieza a estirar en la banca. Su cabeza termina en mi regazo. Él me mira con esos ojos verdes. Luchan por mantenerse abiertos, con sus oscuras y gruesas pestañas. No puedo moverme, estoy congelada, tensa como una tabla, con las manos pegadas a los costados.

—En verdad pienso que eres genial —dice después de un momento de silencio y finalmente sus ojos se cierran. Una de mis manos recorre su cabello y estoy horrorizada por la acción, ¿qué tan escalofriante puedo ser? Pero su cabello se siente tan suave que no puedo evitarlo. Está tan ebrio que quizá no recuerde esto por la mañana. Paso mis dedos por las ondas cobrizas. ¿Esto cuenta como acoso? La boca de Edward se transforma en una de sus pequeñas sonrisas torcidas y deja salir un suave suspiro.

—Oh, Bella. —Suspira más fuerte y pienso que va a quedarse dormido. En su lugar, continúa hablando, lo cual no es nada sorprendente—. ¿Por qué te gusta tanto el arte? No te ofendes, pero eres terrible para el arte, eso de Paint by Numbers quedó fatal.

Me rio con algo de dolor, no porque tenga razón sino porque está tan cerca que puedo sentir los latidos de su corazón.

—Hablo en serio —señala. Incluso abre sus ojos para probarlo—. Dame una respuesta real, no una de tus habituales respuestas misteriosas. Eres tan frustrante, ¿lo sabías?

—Lo siento. —Suspiro. Ha hecho la gran pregunta. No puedo decirle, no así, quizá nunca. No puedo permitir que viejas heridas se abran. Necesito mantener a Edward más lejos de mí que antes, está preguntándome algo que solamente Alice sabe y ella conoce solo ciertos detalles.

Pero tampoco puedo mentirle a él.

—El arte me ayuda a encontrar cosas que he perdido.


*Los kit de Paint-by-Numbers son unos paquetes que contienen un dibujo y unas acuarelas; las acuarelas vienen numeradas, al igual que las partes del dibujo para que pintes de acuerdo a los números... soy pésima explicando cosas pero espero que haya quedado un poco claro.

*En el original, se hace una referencia a la película Grease.


¡Buena noche!

No sé a ustedes pero a mi me encantó este capítulo, ¿como vieron a estos muchachos ahora? Espero sus reviews con todas sus opiniones :)

Muchas gracias a todxs por leer y a Yanina por betear *emojis de corazón*

¡Hasta la próxima!