NARUTO no me pertenece, es propiedad de masashi kishimoto.

Earu es toda mía XD

FOUR WORDS

CAPITULO 6

-¡Naruto! ¡Naruto-chan! ¡Ábreme!- decía una insistente voz femenina mientras golpeaba la puerta del departamento del niño rubio.

-ya voy- contesto el pequeño soñoliento y abriendo la puerta, de inmediato vio a la guardiana de los Uchiha y de el mismo frente suyo. -¿nee-chan? ¿Qué haces aquí?- pregunto confundido reconociéndola.

Earu suspiro, a veces Naruto era muy lento.

-acuérdate de tu cita con Hinata- dijo la guardiana exasperada.

Naruto entonces lo recordó, era cierto, acordaron ir al festival de esa noche, pero él había estado entrenando toda la mañana, en la tarde recogió un poco su departamento y se quedo dormido, había olvidado por completo lo de la cita, y por supuesto que el alistarse para dicho evento, aunque ahora que lo recordaba el no tenia ropa para ese tipo de festivales, nunca le había importado el cómo vestir y otras veces simplemente no iba ¿para qué si la gente lo despreciaba y lo apartaba como si fuera una peste?

-no te preocupes Naru-chan, te he traído algo que vestir esta noche- dijo Earu como si hubiera leído sus pensamientos.

-¿eh?-

Earu sonrió y de detrás suyo saco varias bolsas –he dejado a Itachi a cargo del atuendo de Sasuke y estoy segura que Hinata tiene a muchos a su servicio en su casa tradicional así que yo me hare cargo de ti y de paso yo también me alistare aquí en tu casa- explico

De repente Naruto se vio arrastrado hacia su cuarto de baño donde la guardiana abrió la llave de la tina en lo que lo desvestía, el niño estaba más que sonrojado al verse desnudo frente a la guardiana, de repente ella lo metió con facilidad a la tina y comenzó a bañarlo como si hiciera eso diariamente.

Pronto la Uchiha mayor noto la incomodidad del rubio.

-¿Qué pasa Naru-chan?- pregunto la guardiana de lo mas campante tallando el brazo del niño con una esponja con jabón.

-emm… umm…- decía Naruto tímidamente.

Entonces la guardiana cayó en la cuenta.

-¡ah! Gomen Naru-chan-se disculpo la guardiana –es que tu sabes que yo he sido la guardiana de Sasuke desde que estaba chiquitillo, prácticamente desde que nació ¿verdad?- Naruto asintió –pues estoy acostumbrada a verlo así ¿entiendes?-

Naruto se sorprendió -¿entonces lo vigilabas hasta cuando se bañaba?- pregunto curioso.

Earu asintió –pues si, al principio no era difícil era tan chiquito, una cosita hermosa, y pues lo bañaba la adorable Mikoto así que todo estaba bien- explico la guardiana sonriendo –pero la cosa cambio cuando Sasuke creció e Itachi-san decidió tomar más en serio su rol de hermano mayor-

-¿Cómo Earu nee-chan?- pregunto Naruto divertido, no se imaginaba a Sasuke como un tierno bebe.

-pues ahora él se encargaba de Sasuke, se bañaban juntos así que yo tenía que estar al pendiente de que no se resbalaran con el piso mojado, Sasuke era muy travieso ¿sabes?- dijo Earu divertida al recordar esos tiempos con un alegre e hiperactivo Sasukito de 3 añitos y un amable y atento Itachi de 8 años.

Naruto rio alegremente al imaginarse todo eso -¿entonces los veías a los dos sin ropa?- pregunto

Earu se encogió de hombros –pues sí, no se pueden bañar con ropa ¿o sí? Además soy un ángel, no tengo por qué avergonzarme al ver a dos niñitos bañándose, por eso es que te puse en esta situación, no me di cuenta, estoy acostumbrada ¿entiendes?- sonrió cálidamente, como lo haría una hermana mayor.

Naruto asintió, entonces Earu vio la hora en el reloj –kami, ya se nos va a hacer tarde, hay que apresurarnos- dijo echándole el shampoo encima al rubio para lavarle el cabello, luego le termino de tallar con la esponja y le enjuago. Lo saco de la bañera y lo envolvió en una toalla, lo cargo en brazos y lo llevo a la habitación, después saco su ropa y se la extendió.

Naruto se maravillo al ver un precioso kimono para varón (no tengo ni idea de cómo canijos se llaman ¬_¬) color naranja con detalles en rojo como flamas, en la espalda llevaba una espiral roja (ya saben, el símbolo Uzumaki).

-wow! – Exclamo asombrado el pequeño apreciando el regalo y sonrió –arigatou nee-chan- agradeció.

Earu sonrió encantada –bueno, comienza a vestirte en lo que me doy una ducha rápida para cambiarme también- le puso el kimono en la cama.

-mo, nee-chan te pudiste haber bañado conmigo- dijo Naruto haciendo un puchero, a él le hubiese gustado que la guardiana se bañara con él, después de todo la quería como a una hermana y hubiera sido de lo más divertido, se sentiría como en familia.

Earu sonrió –luego y con más calma- dijo –te lo prometo- agrego para que Naruto volviera a sonreír, lo cual logro.

Cuando Earu se metió al baño se llevo su ropa con ella y cerró la puerta, en eso Naruto comenzó a vestirse, mientras en el baño la guardiana se duchaba y vestía con un kimono color verde que combinaba a la perfección con sus ojos. En realidad no hizo mucho con su imagen personal ya que su belleza era natural además de ser una ángel, desprendía un aura divina, sonrió al verse en el espejo del baño y salió para encontrarse con un adorable rubiecito.

El niño se maravillo al ver a la guardiana con ese kimono verde con flores blancas al igual que el moño en la cintura, se veía hermosa en todo sentido, Sasuke era afortunado por tener una guardiana como ella… aunque ahora que lo pensaba él no sabía mucho de ángeles guardianes, y además se suponía que Earu también lo cuidaba a él, así que también era su guardiana, no tenía por qué pensar que Sasuke era el único afortunado…

-vámonos ya Naru-chan- dijo Earu guardando todo rápido y cogiendo un pequeño bolso que combinaba con el kimono que portaba, tomo a Naruto de la mano y salieron del departamento a la velocidad de la luz (nota: no se lo tomen literal X3)

Ya en el festival…

"¿Dónde estará ese usuratonkachi? ¿Y Earu? Dijo que lo traería ella misma para que no se le hiciera tarde, pero parece que lo empeoro todo"

-Sasuke-kun-

Sasuke salió de sus pensamientos y volteo a ver a su acompañante.

-¿crees que les haya sucedido algo?- pregunto preocupada Hinata.

Sasuke sonrió tranquilizadoramente –no lo creo Earu es muy fuerte, no te preocupes Hina-chan- contesto.

Los dos estaban en la entrada del festival esperando a Naruto y Earu. Hinata llevaba un hermoso kimono color lila con adornos de flores de Sakura, mientras que Sasuke llevaba un kimono en azul eléctrico sencillo con el símbolo de los Uchiha en la espalda.

-¡Sasukeeeeeeeeeeee! ¡Hinata-chaaaaaaaaaaaaan!-

Los mencionados voltearon a ver quien los llamaba, se encontraron con Naruto y Earu que caminaban rápidamente hacia ellos, al alcanzarlos Naruto les dio un abrazo compartido y estrangulador a ambos.

-sentimos la demora- dijo Naruto divertido en cuanto los soltó para mirarlos a la cara y luego a sus atuendos.

-Dios, que no le debí creer a Itachi- dijo la guardiana mirando y evaluando a Sasuke con el kimono sencillo –no vuelvo a dejar que Itachi te arregle, seguro que saco lo primero que encontró- se quejo.

Sasuke bajo la mirada un tanto avergonzado, y es que las cosas no eran así, Itachi lo había estado torturando durante más de 3 horas por qué no encontraba el kimono apropiado para la ocasión, hasta que llego su madre Mikoto y zanjó la situación sacando ese kimono sencillo que a ella le encantaba. De verdad que si Itachi no hubiera nacido hombre seguro seria una hermana obsesionada con la moda…

-el mío esta genial ¿verdad teme?- dijo Naruto dando una vuelta con gracia para mostrar bien su atuendo.

-te… te ves… genial… Naruto-kun- dijo Hinata un poco sonrojada.

-arigatou Hinata, tu también estas muy linda- contesto el rubio con su sonrisa de sol.

-valla dobe, así te ves civilizado- dijo Sasuke burlón.

-¡teme!- grito Naruto en reproche.

-bueno, ya vamos al festival que tenemos cita doble- dijo Earu con una sonrisa conciliadora.

-¡ah, sí!- dijo el rubio acordándose de algo, se puso enfrente de la Hyuga y haciendo una leve reverencia le pregunto –vamos señorita Hyuga, yo Uzumaki Naruto le prometo la mejor cita de su vida´ttebayo-

Hinata enrojeció hasta las orejas al ver la mano que Naruto le ofrecía pero Sasuke supo darle un discreto codazo y salió de su aletargamiento, tomo la mano del rubio.

-vamos Naruto-kun- dijo Hinata sonriendo avergonzada.

Earu volvió a sonreír mientras veía entrar juntos a los niños, después volvió a mirar a Sasuke quien le extendió su pequeña mano.

-¿me elige a mi señor Uchiha?- pregunto la guardiana divertida, Sasuke asintió tímidamente y la chica acepto su manita-entonces vamos, o los otros dos se llevaran toda la diversión-

Así entraron juntos siguiendo a los otros dos niños a su cargo. No tardaron en acercarse a los juegos en los que el rubio no paraba de presumir que era mejor que el Uchiha cosa que no era del todo cierta ya que gracias al entrenamiento que les había dado la guardiana ambos habían elevado los parámetros de sus habilidades, solo que como siempre a Naruto le faltaba concentración y Sasuke sabia aprovecharlo bien.

Sin embargo Naruto también sabia como distraer a Sasuke y eso era por medio de la guardiana, que distraída conversaba animadamente con Hinata hasta que llego Itachi quien estaba de guardia por ahí, así que entre más avanzaba la plática con el mayor de los Uchiha mas se distraía Sasuke al ver como Itachi tenía la atención de Earu y no el.

Al avanzar un par de horas Hinata y Earu tenían ya varios premios de los diferentes juegos que ganaron Sasuke y Naruto, por otro lado la guardiana veía cada vez mas vacía su cartera ya que ella era la que pagaba al no tener los menores tanto dinero. Lo bueno de la llegada de Itachi era que él comenzó a pagar todo ya que como era un caballero no la dejaría pagar todo sola.

Después de un rato se decidieron a ir a comer algo que por su puesto Itachi pagaba.

-yo quiero ramen- dijo Naruto feliz de la vida, jamás se había divertido tanto con tanta gente que si lo quería, se sentía a gusto y ¿Por qué no? En familia.

-no lo creo dobe- expreso Sasuke de mal humor por la presencia de su hermano acaparando la atención de SU guardiana.

-oh, vamos ¿tú qué dices Hinata?- dijo Naruto a la Hyuga.

-lo que tú quieras Naruto-kun- contesto Hinata feliz, ella llevaba consigo un peluche de una conejita color lila como su kimono.

-¿Qué tal algo de té y dango?- propuso Itachi.

-claro adicto a los dulces- contesto Earu divertida –al fin y al cabo tú pagas, pero recuerda que Sasuke odia los dulces-

-de acuerdo, entonces otra cosa- dijo Itachi, después de todo el era el culpable de que Sasuke odiara los dulces.

-¿Qué tal sushi y ya? A todos nos gusta- dijo Earu y todos asintieron y se dirigieron al puesto, rápidamente fueron atendidos y comieron entre risas y comentarios provocados por Naruto que hablaba hasta los codos de todos los juegos que hacia jugado en el festival, también todas las cosas que había visto pero por sobre todo expresaba lo feliz que estaba de estar ahí ese dia con ellos.

-bueno, pues para rematar vamos a ver los fuegos artificiales- dijo Earu poniéndose de pie, todos la imitaron mientras Itachi se iba a pagar la comida consumida.

Salieron del local y se dirigieron a un lugar algo apartado pero alto desde el cual podrían ver mejor los juegos pirotécnicos.

-Sasuke ¿te pasa algo?- pregunto Earu una vez llegaron a su destino y se sentaron a esperar, in embargo el pequeño Uchiha se había sentado apartado de los demás y desde hacía tiempo que se le veía pensativo y algo irritable.

-nada- contesto el menor evitando su mirada.

-sabes que a mí no me puedes engañar ¿verdad?- dijo Earu sentándose a su lado –desde hace rato que te veo muy serio-

-no es nada- respondió de nuevo Sasuke mirando ahora a Naruto y Hinata conversando con Itachi.

Earu los vio también y sonrió -¿es por Itachi? ¿Te molesta que esté con nosotros?- pregunto.

Sasuke se sonrojó un poco, había sido descubierto.

Earu le revolvió el cabello con cariño –tranquilo, tu sabes que el solo está aquí para cuidarte ¿verdad?-

Sasuke no dijo nada.

-pues alégrate por que eres importante para él, tan importante que dejo su puesto y ha estado todo el dia divirtiéndose con todos nosotros pero sobre todo cuidando de ti, su querido hermanito-

Sasuke levanto la mirada cruzándola con la de su guardiana, tenía razón, no se había fijado en ese detalle, su hermano había pasado mucho tiempo con él, aunque él no lo viera. Y lo estaba cuidando esta vez sin las presiones de su padre por que el mayor se dedicara a cosas de más provecho. Sonrió y miro a Itachi, el cual en ese momento le estaba haciendo cosquillas a Naruto que se reía a carcajadas, en ese instante su hermano cruzo su mirada con la suya y Sasuke se sintió muy feliz por ello.

Justo en ese momento los fuegos artificiales estallaron en lo alto del cielo iluminando la noche pero sobre todo las miradas de las personas de la gente de Konoha ya que cada destello era una alegría recordada por cada uno de ellos, y para el menor de los Uchiha era la alegría de tener a Itachi como su hermano que a pesar de lo ocupado que este siempre encuentra un momento para él, y ese dia también falto a sus responsabilidades por él.

Cada estallido iluminaba sus corazones, en el de la pequeña Hyuga estaba la felicidad de estar con personas que la querían por lo que era y no por lo que su clan representaba; en el pequeño Naruto estaba la alegría de no estar en compañía de la soledad, de tener personas que no lo miraban feo, de sentirse en familia; en el de el menor de los Uchiha estaba la calidez de saber que no estaba olvidado por toda su familia, que siempre era lo primordial para su pariente más querido, su ejemplo a seguir, su hermano Itachi; para la guardiana estaba el orgullo y la convicción de saber que estaba cumpliendo bien con su principal objetivo en ese mundo, cuidar de Naruto, Sasuke y Hinata; en el corazón de Itachi sin embargo, estaba la fuerza por seguir adelante siempre cuidando de su personita importante Sasuke, por saber que a pesar de lo difíciles que sean las cosas tiene a Earu como su principal aliada y a los otros dos pequeños como pilares de su hermanito en caso de que algún dia él falte….

De nuevo todos estaban sentados, esta vez juntos contemplando el espectáculo en el cielo, felices queridos, seguros… sin pretenderlo tomados de la mano porque sabían que si en ese preciso momento el mundo se acabara se tendrían los unos a los otros, solo ellos cinco contra el mundo…

Deseos infantiles quizá, esperanzas sin sentido tal vez… pero lo importante ahí era creer…

NOTAS DE AUTORA: muy poético y dramático el final pero algo es algo, y tenía que avanzar en esta historia.