DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia abicyclesarecool. Yo solo me adjudico la traducción.

Capítulo beteado por Yanina Barboza, Beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)


Simple as This

Capítulo 6

Rosalie Hale está mirándome de la manera en la que lo hizo en casa de Emmett el sábado por la mañana. La campana apenas acaba de sonar y estoy caminando hacia Física lentamente, aún cansada por no haber dormido en Halloween. Papá me había dejado dormir hasta las nueve la siguiente mañana pero me despertó cuando, accidentalmente, azotó la puerta al salir de la casa.

Realmente, no había nada inusual ahí.

Lo que es inusual es Rosalie mirando a cualquiera —especialmente a mí— sin su usual mirada de indiferencia. Preocupada, me paso una mano por el área de la nariz y la boca, por si tengo algo en el rostro. Ella arquea una de sus perfectas cejas y finalmente deja de mirarme para mirar al pizarrón. Tomo una profunda respiración.

Estoy preocupada de que Jessica le haya dicho algo acerca de mí y Edward. No es que haya algo que contar, pero Jessica es propensa a sobre reaccionar.

Pienso demasiado acerca de esto por el resto del día, aunque Rosalie dejó de mirar en mi dirección.

Cuando llego a Estudio independiente, Edward ya se encuentra sentado en nuestra mesa, dibujando furiosamente. Su cuerpo entero está concentrado en su trabajo. Cuando paso junto a él, alcanzo a ver un poco de unas perfectas líneas negras en el papel frente a él. Dejo mi mochila en el suelo con cuidado, no queriendo interrumpirlo. Mechones de cabello cobrizo caen en su frente y siento mi corazón encogerse. Alejo el sentimiento sacudiendo mi cabeza y dirigiéndome al escritorio de la señora Cope para mostrarle mi progreso con mi Paint-by-Numbers. Hablamos un poco sobre eso y ella mira el ensayo que he escrito para acompañarlo.

—Estoy impresionada con tu trabajo, hasta ahora, Bella. Este tipo de investigación y redacción es de nivel universitario —dice ella, y le sonrío—. Definitivamente quiero mirar tus ensayos de solicitud antes de que los mandes. ¿Qué escuelas solicitaste?

Comienzo a contar las escuelas con mis dedos mientras las enlisto.

—La Universidad de Washington, la Seattle Pacific, la Oregon State, algunas escuelas privadas en California, aunque Northwestern es mi mayor sueño imposible.

La señora Cope parece complacida, aunque algo molesta, con mi última frase.

—No hables de esa manera, Bella. Eres una excelente estudiante, ellos serían afortunados de tenerte.

—La matrícula por sí sola cuesta más que la casa de mi padre. —Suspiro.

—Préstamos y becas, cariño. Ahora ve a trabajar. —Se voltea para seguir trabajando en la cerámica y yo regreso a mi asiento, Edward ya no está dibujando. Está mirándome, con las cejas alzadas y una pequeña sonrisa en sus labios.

—¿Qué? —pregunto preocupada. ¿Por qué todos están mirándome hoy?

—¿Northwestern, eh? —pregunta y parece como si estuviera tratando de reprimir su sonrisa.

—Sí —le digo lentamente, sacando mis pinturas y sentándome frente a él.

No puede resistirlo más, una enorme sonrisa divide su rostro en dos.

—¿Vas a explicarme qué es lo que sucede? —pregunto, y él ríe.

—No, es mi turno de ser misterioso, creo. —Sé perfectamente de lo que está hablando y siento mis mejillas sonrojarse.

—¿Cómo estuvo tu día? —pregunto, esperando que las cosas no sigan raras entre nosotros.

—Bien, supongo. —Suspira—. Tyler Crowley terminó con una chica de primer año en el almuerzo enfrente de todos en nuestra mesa y ella estaba tan triste, fue terrible.

—Eso suena terrible —le digo con simpatía. Recuerdo haber visto a alguien alejarse corriendo de su mesa a la mitad del almuerzo. Estaba demasiado distraída mirando a Edward para notar quién era.

—Apesta que Jasper no tenga el almuerzo en ese periodo. Tyler y Jess y todos los demás están bien, supongo, pero no lo sé. Siento que no tengo nada de qué hablar con ellos. Solamente estoy… ahí. —Eso me molesta. No estoy segura porqué, pero el pensamiento de Edward sintiéndose fuera de lugar me oprime el pecho. Me doy cuenta de que quizá él no es tan abierto con todos como lo es conmigo.

Lo que ocasiona que diga mi siguiente oración.

En realidad no quería que saliera. Es hacer lo opuesto a lo que necesito hacer, necesito mantener una distancia entre los dos.

Pero mi boca forma las palabras y mi lengua las expulsa de todos modos.

—Siempre puedes sentarte con Alice y conmigo, si tú quieres. —Su alegría es escondida por una mirada escéptica.

—No quiero entrometerme —dice con cautela. Esta es mi oportunidad para arrepentirme. Retráctate. Hazlo.

—Está bien, en realidad. Sería agradable escuchar a alguien hablar de algo más que no sea Jasper Whitlock. —Edward me sonríe.

—Pero piensa en todas las cosas relacionadas con Jasper que puedo traer a la conversación —dice alegremente, y yo gimo.

—No me hagas cambiar de opinión. —Hazlo. Por favor.

—Me comportaré, lo prometo. —Su sonrisa me derrite, y me doy cuenta de que en verdad estoy emocionada por verlo en el almuerzo, no porque me guste mirarlo sino porque realmente me gusta como persona. Quería escuchar más de sus historias y más de las cosas que hacen que sus ojos brillen.

Me pregunto si él también quiere saber esas cosas acerca de mí y no puedo evitar sentirme mal por el hecho de que es probable que él nunca me conozca como yo siento que lo conozco.

—¿Edward? —digo de repente, sin darme cuenta de que he estado perdida en mis pensamientos por demasiado tiempo. Él alza la mirada desde su cuaderno de dibujos, expectante—. ¿Qué escuelas has solicitado?

—Por todos lados, en realidad —dice—. Muchos lugares en la costa este. —Sonrío pero tengo el presentimiento de que parecía más como una mueca. Mi distancia es justificada.

Él se habrá ido para agosto.


El siguiente día en el almuerzo, Edward se encuentra conmigo en la puerta. Está esperando cuando yo entro, mirando a todos lados escépticamente, pero su mirada se ilumina cuando me ve.

—¿Qué estás haciendo? —pregunto lentamente, y no puedo evitar mi sonrisa cuando veo la suya.

—Llegas algo tarde; no sabía si habías cambiado de opinión respecto al almuerzo. —Si no estuviera irradiando confianza constantemente, diría que había un poco de inseguridad en su voz.

—¿Por qué cambiaría de opinión? —pregunto, frunciendo el ceño.

—No lo , Bella. —Suspira pero parece divertido. Quizá estoy perdiéndome de un chiste. Nos paramos en la fila para la comida y Edward me pregunta sobre mis clases y yo me río de las manchas de tinta en sus manos.

Pasamos a Jessica en nuestro camino a la mesa y prácticamente puedo sentir la furia irradiando de su piel mientras tamborilea sus dedos sobre la mesa.

—Ella va a matarme —le susurro a Edward después de que estuviéramos a una distancia adecuada. Él se ríe con demasiada fuerza.

Alice ya está sentada y no parece sorprendida de vernos juntos. En realidad, difícilmente alza la mirada de su revista.

—Estaba preguntándome cuánto tiempo le tomaría invitarte aquí —murmura ella, pasando una mano por su cabello corto. Las puntas son azules ahora. Mi rostro prácticamente se encuentra en llamas. Edward le sonríe y golpea ligeramente mi hombro con su brazo.

—Creo que ella solamente quería verme sufrir —dice él. Me pregunto cuántas veces ellos han salido juntos con Jasper. Cuánto me he perdido.

—Como sea —digo, pero no termino mi oración mientras me siento frente a Alice. Edward se sienta junto a mí.

Alice sonríe pero le pregunta a Edward sobre un libro que están leyendo en Inglés.

Exhalo.


Papá está en casa relativamente temprano esta noche, y por temprano me refiero a las ocho de la noche. Me ayuda a hacer espagueti y es raro tenerlo alrededor de esta manera, así que prendo el televisor en la otra habitación para que nuestro silencio sea menos tenso. Chocamos entre nosotros de manera incómoda, prendiendo la estufa o cortando hierbas.

—¿Cómo estuvo la escuela? —pregunta mientras cuelo la pasta.

—Um, bien. Nada emocionante —le digo, mirándolo. Las cejas de Charlie están casi juntas y tengo el presentimiento de que se está esforzando demasiado.

—¿Y tus solicitudes? ¿Cómo van? —Su voz es más tensa, más clara que sus usuales murmullos.

—Van bien —digo lentamente mientras me muevo para acomodar la mesa. Él asiente y se sirve pasta en su plato, concentrándose en la comida frente a él—. ¿Está todo bien? —pregunto, y él detiene por un momento lo que está haciendo, pero continúa, tratando aún más de parecer calmado y normal.

—¿Por qué preguntas eso? —dice demasiado rápido. Alzo una ceja—. Todo está bien, Bella. Solamente estoy estresado por el trabajo.

Lo dejo pasar porque su tono me obliga a hacerlo.

Él luce como si estuviera en guerra consigo mismo por algo, y yo me pongo más agitada y preocupada por su expresión y tengo la sensación de que está ocultándome secretos. Comemos el resto de nuestra cena en un tenso silencio, solo interrumpido por el masticar de Charlie y mi tenedor raspando en el plato. Cuando me levanto para limpiar la mesa, incapaz de soportarlo más, él se aclara la garganta incómodamente mientras deja su plato en el fregadero.

—Te quiero, cariño —dice, y siento mis hombros relajarse.

—Sé que lo haces, papá. —Él sonríe por debajo de su bigote.

—Solamente quería asegurarme de que lo supieras. Sé que no estoy aquí demasiado y que no digo muchas cosas pero… —Lo deja ahí y se encoge de hombros.

—Te quiero, papá —le digo con mi rostro ardiendo. No estoy segura de qué decir o cómo reaccionar. Mi papá usualmente no es muy vocal o cariñoso, así que sé que lo que sea que está molestándole, debe de ser serio. Pero también es increíblemente honesto conmigo.

Siento que debería preguntarle directamente qué es lo que está pasando, pero estoy tan abrumada por los sentimientos y un nudo se está formando en mi garganta, así que limpio tan rápido como puedo, dejándolo frente a la televisión mientras escapo hacia mi habitación. Considero llamar a Alice para analizar la situación pero recuerdo que iba a salir con Jasper esta noche. Siento mi ansiedad crecer y necesito hablar con alguien y mi corazón salta cuando me doy cuenta de quién es la mejor opción para ocupar esa posición. Saco mi teléfono y me deslizo por mis llamadas recientes hasta que encuentro el número que quiero.

Él contesta al tercer timbrazo.

Bueno, bueno, bueno, qué sorpresa es esta —dice Edward. Su voz es rasposa pero tan alegre que casi puedo sentir la tensión dejar mi cuerpo.

—Solamente quería… hablar, supongo —le digo y me doy cuenta de que no tengo un plan para esta conversación, solamente necesitaba escuchar su voz.

¿No tuviste suficiente de mí en el almuerzo? —bromea, y ruedo mis ojos incluso aunque no pueda verme.

—Créeme, tuve suficiente. —Se ríe suavemente y me acomodo alrededor de una almohada en mi cama, poniendo el libro que estaba leyendo en mi mesa de noche.

Por favor, me extrañaste.

—Wow, ya me arrepiento de haberte llamado —le digo, suspirando dramáticamente. Él resopla.

Okay, he terminado.

—¿Estás seguro?

Sí. Algo así.

—¿Cómo estuvo tu tarde? —pregunto, mi sonrisa es enorme.

Cambiadora de tema —me dice—. Estuvo bien, mi mamá hizo filete así que en realidad fue increíble, antes mentí.

Me río y él me cuenta más de su noche, su tarea e incluso me da algunas recomendaciones de canciones y me presiona con ellas hasta que las escucho con el teléfono presionado a mi oreja. Estamos en el teléfono por casi tres horas, Charlie apenas me cruza por la mente. La voz y la risa de Edward me consumen. Es casi medianoche cuando él me escucha bostezar y bosteza en respuesta.

Ve a la cama, Bella —dice adormilado. Lo escucho moverse al otro lado de la línea. Me pregunto si también está en la cama y qué es lo que está usando. Oh, Dios, ¿cómo se ve su cabello en este momento?

—Okay —digo suavemente porque no confío en mi voz para decir algo más.

Te veo mañana —me dice.

—Nos vemos, buenas noches, Edward.

Buenas noches, Bella. —Mi pecho se siente como si estuviera colapsando en sí mismo mientras escucho un clic y él se ha ido. Pero me siento contenta con eso, mis mejillas me duelen de sonreír y me siento más ligera.

Ni siquiera tomo mi libro, ¿cómo puedo concentrarme en estructuras medievales cuando la voz de Edward Cullen está envolviendo mis pulmones?

Por una vez, me duermo en mi almohada y no en un libro, unos ojos de bosque me guían hacia la inconsciencia.


¿Cómo vieron a estos muchachos? No sé ustedes pero yo los amo :´)

¿Creen que Charlie le esté ocultando algo a Bella? ¡Espero sus opiniones en sus reviews!

Muchas gracias por leer y a Yanina por el beteo :D

¡Hasta la próxima!