DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia abicyclesarecool. Yo solo me adjudico la traducción.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, Beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)
Simple as This
Capítulo 15
Los sollozos se escapan de mi garganta antes de que pueda evitarlo, mi mano vuela hacia mi boca con sorpresa porque es Edward y está aquí. Su cabello está más largo, está usando esos jodidos pantalones negros y una linda camisa de botones con una corbata negra, sus manos están en sus bolsillos y sus ojos están en mí, tan verdes y brillantes.
Estoy llorando ahora, no tan fuerte pero lo suficiente para que sienta mi cuerpo temblar mientras trato de evitarlo.
Edward está aquí.
Mi cerebro no puede procesarlo, siento como si fuera a despertar en cualquier momento, como si esto no estuviera pasando.
Pero Edward está caminando hacia mí y pronto, su cálido brazo está a mi alrededor, llevándome a la puerta principal, por una esquina hasta llegar a un iluminado y vacío corredor. No hago nada, solamente me quedo mirando su salvaje expresión, no puedo formar palabras y no puedo controlar mi respiración.
—¿Necesitas agua o algo? —pregunta y el tono rasposo de su voz me golpea como un ladrillo en el estómago. Lo único que puedo hacer es sacudir la cabeza.
Él presiona su espalda contra la pared junto a mí y se desliza hacia abajo con lentitud, estirando sus piernas frente a él, exhalando profundamente mientras se sienta. Imito sus movimientos, así que ahora ambos estamos en el suelo, sin tocarnos pero si me muevo ligeramente, lo estaríamos haciendo.
Estamos en silencio, excepto por mi respiración agitada mientras trato de calmarme, estoy tan mortificada por mi reacción y creo que ésta es la única vez que he visto el rostro de Edward tan… muerto. Es tan extraño, anhelo sus sonrisas, su risa.
«Di algo, Bella», estoy gritándome por dentro, pero mi mente está revuelta y es incapaz de encontrar algo que valga la pena decir. Finalmente, a mi mente le llega el aviso y comienza a actuar.
—¿Q-qué estás haciendo aquí? —Difícilmente tengo una voz, sueno tan pequeña y no me siento diferente. Edward suspira profundamente.
—Estudio aquí —dice con simpleza y es casi como si no hubiera hablado. Edward no dice nada sin la pasión ni alegría de miles de soles.
—¿Por qué nunca…? —No puedo terminar la pregunta, pero él sabe lo que quiero decir, como solía hacerlo.
—Iba a sorprenderte en la graduación pero nunca tuve la oportunidad. —Siento mis ojos arder con nuevas lágrimas. Todos esos meses sin decírmelo, soy tan estúpida por nunca haberlo averiguado. Hubiéramos estado en la misma ciudad. Podríamos haber seguido juntos.
—Lo siento —le digo, y sé que es completamente estúpido y que jamás me disculparé tanto como lo necesito—. Por todo. Fui horrible.
—Lo fuiste.
—Es solo que... estaba tan asustada por perderte, no te merecía, no podía lidiar con más pérdidas.
—Bueno, espero que eso haya funcionado para ti, Bella —dice y mi corazón tiembla ante el sonido de mi nombre en sus labios, incluso el tono en su voz es helado.
—No lo hizo, fui estúpida. Lo sé ahora, lo siento. —Él aún no me mira, pero lentamente comienza a pararse y de repente se está alejando—. ¿Dónde vas? —lo llamo, sin molestarme por disfrazar la desesperación en mi voz mientras lucho por ponerme de pie. Él se congela y no se gira inmediatamente. Cuando lo hace, sus ojos son salvajes y siento como si estuviera a punto de toparme con una tormenta.
—De vuelta a mi exhibición —dice sin emoción.
—Tú me dibujaste —le digo con voz baja, sin estar segura de que me haya escuchado. Él cierra los ojos, exhalando—. ¿Por qué? —pregunto, tratando de sonar más clara, con más confianza mientras camino hacia él. Necesito saber si esto ha terminado para él, como nunca lo ha hecho para mí. Sus ojos se abren de repente y estamos cerca ahora. Si me estiro un poco, lo estaría tocando.
—Porque no puedo dibujar nada más, tú no dejas mi jodida cabeza —dice él, y pasa una mano por su cabello.
—Lo siento —repito, y él suelta una corta risa.
—¿Lo sientes? Dios, Bella, tú lo eras todo para mí y solo me tiraste como si no significara absolutamente nada para ti. Yo lo hubiera hecho todo por ti —prácticamente está gritando y estoy sorprendida de que nadie haya salido a callarnos y de repente él está muy cerca de mi rostro, toda la rabia y el dolor están ahí, luchando por salir a la superficie y todo es demasiado para mí, pero no es suficiente, la sangre hierve en mis venas y mi rostro está rojo mientras lo miro a los ojos.
—¡Joder, nunca te pedí que te enamoraras de mí! —Mi voz es dura y demasiado fuerte.
—Pues lo hice de todas maneras —grita de vuelta y su pecho se agita por sus respiraciones y me siento tan caliente con este suéter pero es como si un imán nos juntara porque lo siguiente que sé es que estoy enredada a su alrededor y su mano está tirando de mi cabello demasiado fuerte y mis labios encuentran los suyos con rudeza. Mis piernas están enredadas en su cintura y su mano libre descansa en mi muslo, con sus dedos hundiéndose en mi piel a través de los leggings. Nuestro beso es rudo y desesperado, su barba raspa incómodamente mi mejilla y yo muerdo su labio un poco fuerte. Él hace un ruido desde el fondo de su garganta y yo enredo los dedos en su cabello, es más suave de lo que recordaba y cuando nos separamos, Edward se desenreda de mí y retrocede dos pasos, tambaleándose y pasándose una mano por su rostro. No puedo respirar con facilidad y él luce como si hubiera sido destrozado desde adentro.
—Edward —respiro y sus ojos encuentran los míos de nuevo y luce destrozado—. Yo tampoco puedo sacarte de mi cabeza. Sé que he cometido errores pero lo estoy intentando. Juro que estoy tratando de ser mejor. Nunca pensé que te vería de nuevo, y aquí estás y eso significa algo para mí. Es solo que… ¿realmente te he perdido?
Él retrocede un poco más.
—No te vayas, por favor —susurro y sus ojos se cierran.
—Necesito hacerlo —dice y yo me acerco más a él.
—No.
—Bella —dice suavemente, dolorosamente.
—Te amo —digo y me asombro con la verdad de eso, siento muy dentro de mi ser que lo amo.
Edward revuelve aún más su cabello.
—Te amo —digo más fuerte, con más confianza—. Antes lo jodí todo, lo sé. Mi mamá me arruinó pero esa no es una excusa. Sé que dije que no te merecía, pero realmente quiero intentarlo. Edward, tú eres… tú lo eres todo. No sé qué decir para arreglar esto, sé que probablemente nunca lograré hacerlo pero no sé si puedo dejar de intentarlo. Tú eres todo en lo que pienso, mis huesos anhelan por ti, Edward. Te dejaré en paz si eso es lo que quieres, pero yo… yo no quiero hacerlo.
—Rompiste mi jodido corazón, esperé por meses a que volvieras pero nunca lo hiciste.
—No quería lastimarte más —lloro porque no puedo soportar la mirada de traición en su hermoso rostro.
—Yo no tenía miedo de salir lastimado —me dice y finalmente comienza a caminar, de vuelta hacia la galería y yo me quedo ahí por unos momentos, tratando de mantenerme tranquila y no llorar. No sé cómo, pero logro llegar al elevador y a la puerta principal, pero ya estoy a la mitad del camino para llegar a la estación L cuando me doy cuenta de que dejé mi abrigo en la galería y está haciendo un frío terrible pero no puedo volver, solamente sigo caminando hacia la estación, con mis brazos envueltos a mi alrededor.
No estoy sorprendida por su reacción, merecía cada palabra que dijo.
No estaba segura de que iba a doler tanto, después de no tenerlo por tanto tiempo pensé que estaría acostumbrada a ello. Pero es como una nueva herida, con el cuchillo apuñalándome una y otra vez.
Cuando finalmente llego a la estación, encuentro un lugar en el fondo del vagón, tratando de distanciarme del escalofriante sujeto del bigote que está en las puertas y del grupo de veinteañeros que está en el frente. Mientras se ríen, claramente ebrios, me inclino hacia mis rodillas, enredando mis brazos bajo mis piernas y quedándome así, con mi rostro escondido y me dejo romper por Edward Cullen una vez más.
Hasta que siento a algo caer en mi espalda y me enderezo, recordando al hombre de las puertas pero no es él... es Edward, su abrigo está en mis hombros mientras se sienta junto a mí, moviendo sus dedos en sus piernas.
Tomo un profundo respiro, pero no rompo el silencio entre nosotros. Me permito mirarlo, sus ojos cansados y sus labios hinchados y me dejo disfrutar del momento, sin pensar en cuándo terminará o por qué comenzó porque justo ahora, este momento podría ser todo lo que llegue a tener.
Estamos tan cerca del final, solo falta otro capítulo y el epílogo :(
Así que... se encontraron y se gritaron, ¿qué creen que pase después?
Dejen sus opiniones o pequeñas teorías en sus reviews :)
¡Hasta la próxima!
xx
