Buenas mis creaturas de la noche! (? aqui esta la sengunda parte esta loca y tierna historia de amor. Espero les guste y dejen muchos reviews! (eso fue una rima?)
A proposito quiero agradecer a NekoKH: gracias por tu review y darle una oportunidad por que al parecer tambien a ambas nos gusta el AOSAKU (aomine x Sakurai, es bellisimo!) no te preocupes que pronto subire una historia aosaku y te la dedicare a ti ^^
Sin mas que decir
A LEER!
Habían terminado el entrenamiento de manera normal para ser el primer día. Pero había algo que olvidaron, era que tendrían que encontrar su cuarto, y así encontrarse con su compañero de cuarto.
—¡Demonios!.—Exclamo Furi irritado al comparar números.
—Ya Furi-kun, no maldigas así.—Poso su mano en el hombro de su amigo para tranqulizarlo.
—Lo se, pero es que quería que nos tocara con alguno de nosotros.—Miro decepcionado a sus amigos, tenían el numero de cuartos dispares. Sakurai le sonrío comprensivo.
—¡¿Y tu crees que yo no sufro?!.—Exclamo dolido Kazunari, tan dramático como siempre.—Si no es con ustedes y tampoco con él, ya no tiene ningún sentido vivir.—Se dejo caer de rodillas ante tal dramatización de dolor y tracción. Parecía una novela.
—Kazunari kun, no hagas eso.—Ryo fue hasta el pelinegro para ayudar a levantarse.
—¿Y quien es "Él"?—Curioseo cuando vio el sonrojo de Takao cuando dijo "él".
—¿Quien mas? mi todo, mi único, la luz de mis ojos, el dueño de suspiros, el que alegra mis mañanas, al único que le daría mis días y noches y mi eternidad.—Sus ojos brillaban y sus mejillas se teñían en rosa al decir cada cosa bonita que se le ocurria. Tanto poema y no les decía quien era.—…mi amor: Midorima.—Por fin.
—¿No era aquel que fue tu compañero?—Adivino Sakurai.
—Ese mismo…—Suspiro llevadores una mano al pecho al recordar su imagen.
—Pero apenas y lo conoces.—Recalco Kouki, recibió una mirada de reproche.
—Ya te lo dije, es amor. Amor a primera vista.—Sigue firme en su decisión.
—Perdón pero creo que no pue-
—Olvidado Ryo, no te hará caso.—Y tenia razón pues Takao seguía en su nube rosa de fantasía en donde incluía su nombre con el apellido Midorima, su hermosa familia y el futuro que les esperaba.
Después de tratar de entra en razón a su amigo romántico, tomaron todos su camino hacia sus nuevos dormitorios.
Con Sakurai
Se encontraba frente la puerta, nerviosos e indeciso, pensaba que si entraba incomodaria a su compañero y no quería esa primera impresión. Abrir o no abrir, se decidió a tomar el riesgo, tomo la perilla girandola.
—Con permiso.—Al abrirla nadie le contesto, mas que el ronquido de la litera de arriba. La luz de la mesa de noche encendida y unas maletas en una esquina. No reconoció al chico que ahí estaba dormitando.
—Mmm…—Se quejo quien escondía su rostro tras la revista, la cual aparto para ver quien era el que hablo. Se sorprendió al verlo ahí.
—¡Perdon!—Se apresuro a disculparse. Al ver esos ojos azul eléctrico con filoso mirar.—¡No quise molestarte, es que me toco este cuarto pero no te molestare mas lo juro! ¡Perdón!.— El de ojos azules solo alzo una ceja, pues estaba somnoliento y no alcanzo a procesar media palabra, solo entendió que era compañero de cuarto.
—¿Y? ¿no vas a entrar?—Pregunto para saltar de la litera, estiro los músculos de la espalda.—Soy Aomine Daiki. —Se presento teniendo al castaño ya a un lado de él acomodando sus cosas.—Te conozco, también eres del equipo de basket, eres…—
—Sakurai Ryo, encantado.—Saludo formalmente y amable. El peliazul solo se rasco la nuca.
—Bueno Ryo…—Se volteo al armario en busca de su pijama, pues tenia el uniforme de ejercicio desde que llego. Es un confianzudo como para llamarlo por su nombre.—La mitad del armario es tuyo, la litera que quieras también, a mi no me importa cual. Y espero y no te moleste que haga un poco de desorden.—
—Me quedo con la mitad y la litera de abajo esta bien…—Contesto al poner su ropa comoda al igual que Aomine.
Tal vez, no seria tan malo tener un compañero diferente. Hasta ahora todo bien.
Con Furihata
—Con permiso.—Anuncio al entrar y encontrase con un pelirrojo que tenia puestos unos cascos escuchando música. Se los aparto al ver a su compañero.
—Yo~—ese saludo lo reconoció fácilmente, pues Furi también estuvo en America.
—Soy Furihata kouki y seré tu roommate.—Dijo seguro y amistoso al adentrarse al cuarto.
—Kagami Taiga. Encantado.—Saludo cortes y serio, dejando su musica de lado para recibir al roommate.— Puedes escoger la cama que quieras, me voy a cambiar.—Así como lo dijo era mas bien para darle espacio al castaño y se organizara.
Hasta ahora todo bien y sin ningún problema.
Por ultimo con Takao.
No le interesaba el cuarto o el compañero en ese momento, él solo podia pensar en esos ojos verdes que le conquistaron el corazón. Si, en definitiva el verde era su color favorito. Cayo en cuenta de que debía de abrir la puerta de una vez y enfrentar lo que se venga.
—Con permiso…—Al entrar dejo caer su mandíbula y abrio sus ojos.
—Así que tu eres mi compañero, nanodayo.—Se ajusto las gafas de marco negro.
¿Era real? ¿no era una especie de ilusión? ¿le cayo mal la comida? ¿el destino estaba jugando con su pobre corazón? ¿Estaba en verdad ahí? Si, aquel peliverde por el cual cayo rendido estaba ahí sentado sosteniendo un libro y mirándolo de reojo.
Bueno Kazunari respira, mira tu cabello revisa tu aliento, estas listo. Ahora habla.
—Soy Takao Kazunari, encantado—Canto alegre y energico, un buen comienzo para el primer saludo.
—Midorima Shintarou, Cancer y poseo la litera de abajo si no te importa. Nanodayo.—Un escalofrío le recorrió la piel al escuchar el nombre completo.
No perdió tiempo en acomodar todas su cosas y compartir algunas palabras con su amor platónico. Solo unas cuantas palabras hasta que el de gafas decidió que era hora de dormir y el pelinegro hizo lo mismo. El mayor no tardo en caer dormido pues era disciplinado con ese ámbito pero para el menor no, ni siquiera tenia sueño. Tenia al amor de su vida durmiendo abajo de él, estaban compartiendo cuarto. Y si era un sueño como decía, que nadie lo despierte.
Para pasar mas tiempo con su Shin-chan.
AL DIA SIGUIENTE, HORA DE COMER.
Los castaño buscaban una mesa adecuada para comer a gusto. Al encontrarla se dispusieron a centarse y platicar, entonces llego cierto pelinegro con una sonrisa tonta y un rosado en sus mejillas. Tenia la cara de "idiota enamorado".
—¿Y ahora que te paso Kazunari?—Curioseo Furi, pues ya sabia a que venia todo el tema.
—Ah, mis niños. Dios se acordó de mi…—Suspiro al negar levemente con la cabeza, mirando a la nada.— Mi compañero de cuarto no es nadie mas que el dueño de mi corazón.— Amibos castaños se miraron entre si al escuchar eso, sorprendidos pues no parecía mentira esa amplia sonrisa boba.
—Bien por ti Kazunari kun.—Respondió amable al posar su mano en el hombro de su amigo.
Seguía en su nube rosa, esto solo lo alentaba mas.
—Oye Kazu, ¡hey!.—Le trono los dedos para que despabilara.
—Que pasa mi Furi~.—Pregunto en tono meloso, con la vista aun perdida.
—Creo que tu príncipe azul va a comer solo. Por que ahí va.—Señalo y antes de que dijese alguna otra cosa una estela de polvo de la figura de Takao quedo en su lugar acompañado de una brisa.
Y ahí estaba, sentado al lado de su "amor"
—¿Que mas se puede hacer?—Se alzaron de hombros y prosiguieron con su receso.
EN LOS TALLERES.
Se coloco un delantal, se aseguro que no hubiese nada fuera de su lugar y que nada faltara antes de que el profesor llegara. Estaba firme y listo para que la clase de cocina comenzara.
—Buenas tardes alumnos.—Saludo el profesor entrando siendo recibidos por los alumnos con el saludo formal.— Bien seré su maestro de cocina, y su chef. Aquí desarrollaremos sus dotes para complacer a los paladares…—Y así siguió con una larga oda a la cocina que inspiraba a muchos y aburría a pocos.—En fin, reunanse con un compañero y haremos algo simple.—
Todos sintieron ente la orden del chef y buscaron a su pareja. Lastima que Sakurai era tímido para eso, que en ocasiones prefería que el maestro escogiera las parejas. Miro decepcionado a su alrededor a la parejas ya formadas y el solo…
—Yo~.—Un suave toque en su hombro lo hizo temblar.
—¡Perdón!.—Y ahí iba otra vez con las disculpas, pero antes de seguir vio a quien tenia a sus espaldas.—Eres…—Trato de recordar al ver esos ojos rojos.
—Soy Kagami, nos conocimos en el club de basket ayer.—Le recalco y todo volvió a la memoria. Formando una perfecta "o" en sus labios.—Al parecer también compartimos el mismo gusto por la cocina¿ huh?—Se ajusto el delantal.
—Vaya que si, je—Si estaba impresionado, ademas de ser un prodigio del basket también podía tener alguna habilidad en la cocina.
—Bueno, era la única clase que me llamo la atención, y si, quisiera mejorar en mi cocina ¿y tu?—Presto atención a este dialogo el cual no dudo en contestar.
—Algo así, después de la escuela, estudios y basket esto junto con dibujar o leer me relaja.—Expreso tranquilo y sereno, lo cual no paso desapercibido por el pelirrojo.
—Creo que tienes razón.—Ambos se miraron al compartir una cálida sonrisa, tomaron nota del platillo sencillo que harían y empezaron a trabajar.
Quien diría que la compañía de ese castaño seria tan grata, ademas de tener la "facultad" de pedir perdón era un excelente jugador y tirador, transmite confianza y serenidad para el pelirrojo. Ambos se podían entender y también podían compartir parte del mundo del otro.
El inicio hermoso de una amistad, o también y si se esfuerzan…en algo mas.
Que tal? les gusto? me dejan review? ma odian? QwQ todo se vale!
Nos vemos que tengo que estudiar para los examenes (no! no quiero T.T)
See you next time!
