***CAPÍTULO 2***
Los gritos que provenían del otro lado de la pared la hicieron despertarse de forma repentina, se levantó de su cama y confirmó que los gritos salían de la habitación en la que Karl dormía, abrio la puerta y lo vio retorciéndose entra las sabanas, dando gritos y soltando golpes contra el colchón, rapidamente se acercó hasta el y lo tomo por los hombros para intentar despertarlo
- ¡Karl!¡Despierta! – luego de sacudirlo un poco, él abrio los ojos precipitadamente y su primer instinto fue alejarse de Lisa, como si ella fuera algo peligroso – Karl, tranquilo, fue un sueño – ella se acercó lentamente hasta el y tomo una de sus manos, estaba temblando – Aqui estoy – luego de unos segundos él pareció reconocerla, pero no se movio de donde estaba. Lisa estaba asustada, el parecía otra persona, su cuerpo estaba tenso y su mirada estaba perdida, cerraba y abria sus ojos como intentando dejar de ver algo y sus manos apretaban fuertemente su cabeza – Fue un sueño, fue solo un sueño – intento abrazarlo, pero el se alejo
- Lo vi….lo vi de nuevo – la forma en que Karl habló fue terrorifica, en cuanto las palabras salieron de su boca todo su cuerpo empezo a temblar fuertemente – él…él me miraba con sus ojos...- Lisa se acercó de nuevo y tomo su rostro con sus manos – ¿A quién viste? – las mirada de ella lo tranquilizo un poco, lo hizo regresar de la pesadilla que durante muchas noches lo atomerntaba
- Lizzie, yo no te he contado todo…- el apretó su mano más fuerte – Tenía miedo de que supieras todo – ella se acercó hasta el y le rozo la mejilla – tenía miedo de recordar esos años con los zentraedis, pero los recuerdos me atormentan todas las noches, no me dejan dormir, yo ya no se que hacer - Sabes que puedes confíar en mi, estoy aqui para apoyarte – Karl tomo la mano de Lisa y la apretó fuertemente – A veces es bueno desahogarse – él respiro profundamente y dejo que su mirada se perdiera en el espacio que dejaba ver la ventana de la habitación, cerro de nuevo sus ojos y empezó a recordar esa historia de terror que lo había marcado de por vida.
- Ellos…experimentaron con nosotros – su voz salio en forma de un susurro – Querían saber como funcionabamos, como vivíamos, como nos reproduciamos – sus mano se soltó de la de Lisa y se apoyo sobre sus rodillas – Nos hicieron copular como si fueramos animales – los ojos de Lisa se abieron por completo – Nos veían a través del cristal mientras nosotros haciamos lo que ellos nos ordenaban, una y otra vez – Karl se levantó de la cama y caminó hasta la ventana – Eramos más hombres que mujeres, asi que imaginate lo que ellas tuvieron que soportar….y Lisa…yo pedia perdón a tu recuerdo y a la mujer que estaba conmigo por hacer lo que ellos me pedían - Lisa llevó su mano hasta su boca – era asqueroso. Pero el verdadero tormento empezó cuando ellos descubrieron nuestro sistema de reproducción – Karl giró su rostro para encontrarse con la mirada de Lisa, sus ojos se cristalizaron en cuanto vio la mirada de ella llena de tristeza – Al final, solo una mujer sobrevivio – respiro para tratar de controlar su voz – Melía – cerro sus ojos y recordó el rostro de ella - Fuimos varios hombres los que no acostamos on ella, los malditos Zentraedi siempre nos veían, no tenían fin a su curiosidad, a veces eran horas las que ella tenía que soportar, sus ojos se llenaban de lagrimas y sus quejidos se mezclaban con los murmullos de los que nos observaban - Cuando Melía descubrio que estaba embarazada, intento abortar de todas las formas posibles – un sollozo salio de la boca de Lisa – Era lo mejor Lizzie, ella tenía miedo de lo que ellos podrían hacerle al bebe, pero la descubrieron y se la llevaron – Karl se recargo sobre la pared y se dejo resbalar – lograron sacarle el feto, pero ella no sobrevivió, su cuerpo termino en la celda de a lado, descomponiéndose como el resto de los que no habían logrado resistir – Lisa se levanto y se acercó hasta sentarse en frente a Karl, tomo de nueva sus manos – Pasaron meses, creímos que el producto también habia muerto, pero no fue asi. Una noche nos sacaron de nuestras celdas y nos llevaron a una especia de laboratorio y Lizzie…me quise morir – el solto un quejido – ahi estaba, lograron hacer que terminara de gestarse, solo que en el proceso modificaron sus genes para que tuviera el mismo tamaño que los zentraedi – el pecho de Karl empezo a convulsionar, sacudia su cabeza como si tratara de sacar las imagenes de su memoria, Lisa se acerco mas y lo tomo entre sus brazos, él lloraba como un niño – Uno de ellos me pregunto como podíamos hacer otro, pero gracias al cielo Melía fue la ultima mujer, por que de no ser asi, yo no se de que hubieran sido capaces - Lo mataron haciendo experimentos, su cuerpo estaba abierto por todos lados y en su rostro se había quedado el dolor que él había sentido– las manos de Lisa empezaron a temblar, le era imposible imaginar ese horror - ¡era un bebe!¡un ser inocente que fue victima de esos desgraciados! -
- No fue tu culpa, no podías haber hecho nada – Karl movía su cabeza de un lado a otro – Karl, no puedes culparte, los obligaron -
- Lizzie….el bebe tenía los ojos color café – entonces ella se quedo muda y comprendió el tormento de él - ¡Yo era el unico de todos que tenían los ojos café!¡era el único! – el rostro de Karl se descompuso por completo, movia su brazos, apretaba sus puños, respiraba como animal, y dejaba que las lagrimas le empañaran el rostro - ¡era mio Lisa!¡era mio!¡y esos malditos lo torturaron hasta matarlo! – ella no supo hacer otra cosa que tomarlo entre sus brazos, Karl al principio se resistio, intento alejarla, pero ella no lo dejo, después de varios minutos de luchar contra los brazos de él Lisa logro envolver el cuerpo de Karl con sus brazos
- Ya estás aqui….ya paso Karl…ya paso – se quedaron ahi en el suelo hasta que él logro calmar su llanto, Lisa podía sentir sus hombros empapados por las lágrimas de el, ella misma había llorado silenciosamente, luego de un rato ella lo levanto del piso y lo dirigio hasta la cama, en donde ella misma se recosto a su lado.
Karl se aferró al cuerpo de Lisa, se apretó a su cintura para intentar mantener la calma, se embriago de su aroma con la esperanza de mantener alejadas las pesadillas. Lisa logro dormirlo con caricias suaves en su rostro, lo veía fijamente, observaba su rostro y sentía dolor de poder apreciar ese tormento que Karl estaba cargando. ¿Cómo es que habían llegado hasta ahí? Ella como una mujer solitaria y él como un hombre torturado, con demasiadas heridas en el alma – No te dejaré solo – sus palabras fueron un susurro que el ya no pudo escuchar, pero para Lisa fueron una especie de recordatorio, ya que ella en esa noche se dio cuenta de que Karl la necesitaba más que nadie.
Lisa despertó y trato de buscar a la persona con la que ella se había recostado, pero el lugar a lado de ella estaba vacio, se levanto con fuerza y miro alrededor de la habitación. Salio de la recamara en dirección a la sala, y pudo sentirse tranquila cuando lo vio sentado en el sofá
- Karl ¿Qué haces aquí? Me asustaste – miro el reloj de la pared, eran apenas las seis de la mañana – Aun es muy temprano
- Perdón, ya no podía dormir y no quise despertarte – se levantó y le dio un suave beso en la mejilla – te veías cansada – caminó hasta la barra de la cocina y tomo dos tazas – preparé café – ella se acerco y tomó asiento en una de las sillas en frente de la barra
- ¿Cómo estás? – el sabía a lo que ella se refería, desde que llegó a la barraca de Lisa había intentado controlar sus ataques de ansiedad para que ella no se preocupara, pero la noche anterior le fue imposible
- Ya estoy mejor, gracias por haberte quedado conmigo – le extendió la taza de café mientras el bebía un sorbo – Creo que jamás lograré olvidar lo que paso alla – Lisa pudo ver como sus ojos se tornaban tristes y resignados, como si él ya hubiera aceptado vivir con esas pesadillas -
- ¿sabes? Cuando me entere que habían atacado la base Sarah y te creí muerto, me encerre en mi dolor, no deje que nadie se me acercara, creía que yo podría sola con mi tragedia. Por que Karl…cuando me entere de tu muerte crei que terminaría muriéndome – la mirada de él pareció ensombrecerse de nuevo
- Jamás me perdonaré por haberte dejado – ella alcanzo una mano de el y la envolvió con la suya
- No te estoy diciendo esto para reclamarte – respiro profundo – te lo digo por que por experiencia propia ser que guardarse el dolor solo empeora las cosas, hace más daño y poco a poco empieza ahogarte – los ojos de Lisa empezaron a arder – Solo quiero que sepas, que si necesitas hablar con alguien, de lo que sea, aquí estoy – se levantó y le dio la vuelta a la barra para poder estar frente a el – Ya no estás solo Karl – el tardó un poco en procesar las palabras de Lisa, pero tenía razón, necesitaba contarle a alguien. Tomo una de sus manos y caminó con ella de nuevo hasta el sofá
- ¿Tienes tiempo? – ella asintió y se sentó a su lado. Karl tardo un poco en volver hablar, intentaba hurgar entre sus recuerdos para ver por donde empezar, habían sido casi diez años llenos de tragedias y sufrimiento, llegó a pensar que se volvería loco. Respiro profundo y Lisa tomo su mano para darle un poco de apoyo, el apreto su mano fuertemente.
"El día que atacaron la base Sarah nos tomaron por sorpresa, llegaron de repente, asesinando a todo lo que se les pusiera en frente, destruyendo todo…."
Flashback
Karl pudo sentir una fuerte explosión en las afueras de la base, las alarmas se incendieron y por unos minutos la luz de toda la base se apago. Se asomó por la ventana y lo único que pude ver era polvo, caminó hasta la puerta y una nueva sacudida lo hizo caer directo al piso - ¡Karl están atacando la base! – uno de sus colegas de investigación, el Teniente Richards entró despavorido al laboratorio - ¡han acabado con el lado Sur de la base, nadie responde! – una nueva explosión los hizo bajarse de inmediato al suelo
- ¡¿Quiénes nos atacan? – la luz aun no se reestablecia, asi que Karl sacó la linterna de emergencias que guardaba en su laboratorio y salio junto con Richards de ahí
- ¡No lo se! – la central de la base ya había sido alcanzada, y al parecer la luz no se reestablecería, las sirenas rojas y las luces de emergencia estaban disparadas en toda la base.
Karl y Richards caminaban por los pasillos humeantes, en algunos tramos la luz parpadeaba y en otros casi no alcanzaban a ver nada, lo unico que les señalaba el camino era la pequeña linterna que Karl sostenia con sus manos temblorosas. Llegaron a una de las salidas y todo estaba vacio, de repente uno gritos de una mujer los hicieron darse la vuelta para intentar ayudar a la persona que parecia estar en peligro, pero llegaron demasiado tarde, solo alcanzaron a ver como el cuerpo de la mujer era aventado sin vida a una de las paredes.
- Dios mio que esta pasando – Karl camino hasta donde había caido el cuerpo de la mujer y comprobo que estaba sin vida, a lo lejos escucho algo, unos pasos, la tierra debajo de ellos empezo a vibrar, y cuando alzó la vista pudo ver a una enorme figura alejarse de donde ellos estaban, sintio primero un miedo que lo dejo paralizado por unos minutos, luego cuando logro salir del estado de shock corrio hasta donde se había quedado Richards con la respiración entre cortada y con temblores mas fuertes en todo el cuerpo.
- Era enorme….que eso eso….- se escondieron detrás de un muro
- Karl ¿Qué pasa?¿que viste? – no pudo responder nada, sintieron de nuevo el temblor debajo de sus zapatos
- Debémos irnos de aquí – asomo el rostro por una de las columnas y jalo a su compañero del saco – Tenemos que correr, pase lo que pase no te detengas – a Richards no le quedo de otra más que seguir los pasos de Karl, movio sus piernas tan rápido como podía, escuchaba su respiración igual de agitada a la de su amigo. Los pasos se escuchaban más cerca, pero no se atrevía a voltear hacia atrás, tenía demasiado miedo.
Luego de casi diez minutos de carrera, Karl abrió una de las puertas de un laboratorio y se introdujo rápidamente, en cuando cerraron las puertas detrás de ellos se encontraron contra veintena de personas, hombres y mujeres, se escondían debajo de las mesas, intentando contener su llanto producido por el terror. Se acercó hasta ellos y llevo su mano hacia su boca en un gesto por pedirles el mayor silencio posible, los paso se habían detenido desde que entro al laboratorio. Se recargó sobre una de las paredes y contuvo la respiración, sentía como las gotas de sudor recorrían su frente, veía como los que estaban alrededor dibujaban temor en todos sus rostros, de pronto luego de unos minutos, todo se quedo en silencio absoluto. Giro su rostro para ver el rostor de Richards, estaba igual de serio que el, camino hasta el centro de la habitación, y lo que paso después, fue escuchar como una fuerza enorme destruía el techo del laboratorio….gritos…escombros….un olor…una neblina…y luego nada, intentó mantener sus ojos abiertos, pero le fue imposible…lo último que su memoria proceso, fue el rostro de su Lizzie.
Despertó gracias a que unos brazos lo sacudían por los hombros levemente, le costó trabajo abrir los ojos, y cuando lo logró observó unos ojos negros como la noche mirarlo de forma preocupada
- ¿está usted bien? – se incorporo y miro a su alrededor. Estaban en una especie de habitación oscura, muy humeda, con paredes rugosas y llenas de una especie de moho que hacia que el aroma del lugar no fuera nada agradable. Llevó sus manos hasta su cabeza debido a un fuerte dolor detrás de su nuca – tienes un golpe, ya lo revise – miro de nuevo a la mujer en frente de él, era delgada, alta, con un cabello color negro que le llegaba apenas debajo de las orejas, su rostro estaba cubierto por pequeñas pecas
- ¿Dónde estamos? – todos a su alrededor parecían igual de conmocionados que él mismo, estaban sentados recargándose sobre la pared con sus rostros hundidos sobre las rodillas
- Me parece que esto debe de ser como una celda, nos lanzaron una especie de bomba gaseoso que contenía una droga que nos hizo perder el conocimiento – la vio sentarse a lado de el – Me llamó Melía, era una de las nuevas residentes del ala médica – Karl se puso de pie y camino por el lugar intentando buscar una salida – ya intentamos buscar una forma de escapar, pero este lugar parece no tener salida – no le respondió nada – Parecen ser gigantes – él apretó sus puños fuertemente, no quería creer lo que les estaba sucediendo, en un momento había estado trabajando en una nueva investigación y al siguiente habían sido atacados por seres desconocidos que los habían atrapado – ¿Te dignarás a decirme como te llamas? – respiró profundo e intento calmarse
- Me llamo Karl Riber y era jefe del departamento de ciencias biogenéticas – ella le sonrió tímidamente mientras que el resto de los que estaban ahí también decían sus nombres
No supieron cuanto tiempo estuvieron ahí metidos, pero supuso que fue lo suficiente como para debilitar a todos los que estaban ahí, tenían días sin comer ni beber algún tipo de líquido, si seguían asi terminarían muriendo de inanición y deshidratándose. Luego de armarse de valor y de llegar al limite de su frustración por ver las condiciones en las que estaban en un arranque de enojo, se puso de pie y comenzó a gritar como loco
- ¡Se que nos escuchan!¡si quieren mantenernos con vida, tienen que darnos alimento y agua!¡me oyen! – se quito uno de sus zapatos y lo aventó en contra de una de las paredes y eso solo aumentó su frustración - ¡Se que me escuchan!¡malditos!¡desgraciados! – sus palabras salían mezcladas con saliva escupida desde sus entrañas, su miedo ya había pasado, ahora solo estaba lleno de enojo, de ira, de rabia por no saber que estaban haciendo ahí. Richards tuvo que detenerlo, tuvo que usar toda su fuerza para calmar los gritos y los golpes que Karl estaba dando sobre todas las paredes a las que se acercaba. Unos días después el techo del lugar se abrió y recibieron bolas extrañas comprimidas con una textura pastosa, acompañadas con unos plásticos que parecían contener agua. No les importo el sabor asqueroso y el olor hediondo del liquido, por que al menos, eso podía considerarse como alimento.
Luego de eso, regularmente les aventaban las mismas cosas, siempre que veía el techo abrirse Karl gritaba con todas su fuerzas demandando que alguien le diera una explicación acerca de donde se encontraban, pero durante mucho tiempo no obtuvo una respuesta. Una noche o día, ya no sabían en que parte de tiempo vivian, el techo se abrió, se pusieron de pie inmediatamente esperando recibir lo mismo de siempre, pero en vez de eso, escucharon una fuerte voz que les hizo llevar sus manos a sus oídos para evitar el estruendo que la voz les producía.
- ¿Quién es el líder? – todos se voltearon a ver de forma frenética y sorprendida, hablaban el mismo idioma, los hombres dieron un paso al frente mientras dejaba a las seis mujeres recluidas en el fondo del lugar intentando protegerlas de lo que fuera, luego de discutir un poco, Karl dio un paso al frente
- Yo soy el líder ¿Qué quieren de nosotros?¿Dónde estamos? – poco a poco un enorme rostro empezó asomarse por el techo, el cuerpo entero de él se paralizo por completo, mientras que el gigante se hacia mas visible
- ¿Qué saben de protocultura?¡lo que tengan de ella, entréguenla de inmediato! – Richards y un piloto llamado Robert se colocaron a lado de Karl
- ¡No tenemos idea de lo que están hablando, no poseemos nada que ustedes quieran!¡regresenos a Marte! – una sonrisa malévola se asomo al rostro del gigante
- Marte quedó destruido y ahora estamos a millones de años luz de su sistema solar – Karl dejo salir un fuerte suspiro, no era que no sospechara que ya estuvieran lejos de Marte, pero confirmar la información fue sumamente pesado - ¡Respondan si quieren seguir viviendo! – sin previo aviso la enorme mano entro a la habitación tomando a uno de los hombres que estaba detrás de Karl, y sin ningún tipo de reparo, lo apretó tanto hasta aplastarlo como una mosca, fue tan rápido que ellos no fueron concientes de lo que sucedió hasta que el cuerpo del hombre cayó en frente de ellos con el cuerpo destrozado - ¡no estamos jugando!¡¿Qué saben de protocultura? -
- ¡No sabemos de lo que esta hablando!¡no conocemos ese concepto! – la mano volvió a coger a otro de los que estaban ahí y sin poder hacer nada, Karl volvió a ver como su compañero era aplastado con suma facilidad – ¡Detente!¡Detene!¡no te estamos mintiendo!¡no se de que hablas! – el cuerpo volvió a caer igual que el primero en frente de ellos, las manos de Karl ya temblaban fuertemete y un sudor espantoso le empezaba a cubrir el cuerpo - ¡hazme otra pregunta!¡la que quieras!¡y la responderé si se la respuesta! – el techo del lugar se volvió a cerrar de forma precipitada, termino hincado con Richards y Robert a su lado.
Melía se acercaba a ellos y caminaba hasta los cuerpos de las dos personas solo para comprobar que estaban realmente sin vida. Les cerró los ojos y dirigió una pequeña oración a las almas que pertenedieron a Loui Swain, técnico de varitechs, y a Thomas Geere, controlador aéreo. Los llevaron a una de las esquinas del lugar, y tuvieron que soportar el olor putrefacto de la descomposición de los cuerpos al paso de los meses. Karl como otras tantas veces grito hacia arriba para intentar explicar que los cuerpos debían sacarlos de ahí, pero esa petición suya no fue escuchada. Llego un momento en que el se sintió como un robot, ya no podía diferencias entre el día y la noche, entre los minutos de las horas, ya sus sentidos no parecían funcionar de forma correcta, su tacto ya no respondia igual, su olfato ya estaba infectado por el olor de orina y heces combinado con lo que quedaba de los cuerpos asesinados meses atrás, y su gusto ya no diferenciaba nada, lo que comían y bebían era apenas lo suficiente para mantenerlos con vida.
El techo se abria por periodos a veces largos y a veces cortos, y nunca había un patrón, podían pasar días, semanas, meses para que los gigantes se decidieran a jugar con sus pequeños animales. Las preguntas siempre eran variadas, algunas veces muy obvias, otras veces completamente desconocidas
- ¿Cómo viven?¿como esta conformada su civilización?¿con que armamento cuentan?¿hace cuanto salieron al espacio?¿Cuales son sus tácticas de guerra? – se turnaban para responder, dependía del estado de anímico en el que se encontraban, pero lo que siempre intentaban hacer era hacer que las mujeres tuvieran el menor contacto con los gigantes que se asomaban y lograron mantenerlas protegidas hasta que ellos preguntaron algo muy natural para los humanos, pero demasiado perverso para los alienígenas
- ¿Qué hacen los hombres y las mujeres juntos? – Gregory, un chofer de maquinaria pesada fue quien respondió
- Convivimos, nos relacionamos -
- ¿Cómo se relacionan? – Gregory se puso de pie y respondió de forma mecánica
- ¡Salimos juntos, nos besamos, tenemos sexo, muchas cosas! -
- ¿Qué es sexo? – Karl tuvo un mal presentimiento, intento hacerle una señal a Gregory para que dejara de hablar, pero él igual que el reso hablaba ya por inercia – Demuestrenos que hace el sexo – todos se empezaron a ver entre ellos – ¡Haganlo ahora! – el grito los hizo encogerse de miedo. Karl se puso de pie y trato de razonar con ellos sin saber que sus palabras serian su propia sentencia
- ¡No podemos hacerlo aquí!¡para hacerlo se necesita privacidad!¡solo debe participar un hombre y una mujer! – el gigante razono sus palabras y cerro el techo.
La siguiente vez que vieron el techo abrirse, fue para sacarlos a todos de ahí. Corrían como ratoncitos por todos lados mientras varias manos gigantes los atrapaba uno a uno. Karl termino en otra habitación con Melissa otra controladora aérea, ese lugar era una especie de cubo transparente, ella en cuanto fue colocada sobre el piso, rompió en llanto, se encogió y abrazo sus piernas mientras dejaba salir todo el miedo. Karl temía, tenía miedo de deducir por que los habían dejado en esa especie de vitrina, se acercó hasta ella y le envolvió en un abrazo para intentar calmarla. Paso un tiempo antes de que volviera a ver a uno de ellos, pero cuando los volvió a ver, no era solo un gigante, eran al menos cinco, observando la vitrina con ojos brillantes
- ¡Hagan sexo! – Karl apretó sus manos y trato de calmar el llanto de Melissa en cuanto escucho la órden
- No es asi de fácil, no es algo que se haga de esta forma – sus intentos por razonar con ellos fue inútil, un puño de uno de ellos golpeo la vitrina de forma brusca haciendo que ella llorara con más fuerza
- ¡Los matare si no lo hacen! – la poca cordura que quedaba en el cuerpo de Karl, desapareció en ese momento, sus ojos por primera vez dejaron derramar fuertes lagrimas, ya se sentía derrotado, recordó las palabras que tanto le repitieron en la academia militar "el primer deber es sobrevivir" se maldijo y giro su cuerpo para encontrarse con Melissa quien estaba postrada en una de las esquinas del cubo
- Tenemos que ser fuertes – los ojos azules de ella se abrieron por completo mientras su cabeza hacia negaciones de forma frenetica – El deber es sobrevivir, no hemos aguantado todo este tiempo para morir asi – un nuevo golpe hizo resonar la vitrina
- ¡Tienen un minuto para empezar! – Karl se arrodillo en frente de ella ¿Qué le estaba pidiendo? Todo eso iba en contra de sus principios, iba en contra de lo que quedaba de su corazón, del recuerdo sagrado de la luz de su vida, dejo salir un llanto profundo.
Melissa le tomo una mano y respiro profundo, derramo mas lagrimas mientras se desabrochaba el maltrecho uniforme – Yo tampoco quiero morir asi – esa fue la primera vez que saciaron la curiosodad de los zentraedi, hicieron una demostración de lo que era tener sexo, y para Karl fue como matar lo que le quedaba del recuerdo de su amor, pedia perdón a su Lizzie en cada vez que su cuerpo rozaba el de Melissay también le pedia perdón a ella por estar participando en un acto tan vil y tan poco humano.
Fin de Flashback
- No creo que sea necesario que sepas más o que te de detalles – bebió otro trago de café mientras sentía como la mano de Lisa le acariciaba el rostro tiernamente – Fueron tantas veces, fue tan doloroso que en algún momento me sentí como un animal en celo –
- ¡Eso no fue tu culpa! – ella se acercó mas hasta el para poder hacer que sus miradas se encontraran
- Pude haberme negado -
- Si hubiera sido asi, no estarías aquí – los ojos de el parecieron brillar de nuevo, de rotro salió una timida sonrisa
- Tu eras lo que me mantenía vivo y con esperanzas, todos los días me repetía que cada vez estaba más cerca de ti, todos – Lisa sintió una especie de dolor sobre su pecho, el había luchado durante muchos años para poder regresar, mientras que ella, en últimos meses se había olvidado completamente de el. Unas solitarias lágrimas se resbalaron por su rostro
- No llores, es lo que menos quiero provocarte – la mano de el apretó la suya, recargo su cabeza sobre uno de los hombros de el
- Ya no estas solo – lo abrazo fuertemente – Yo te ayudare a salir adelante -
- Con tu presencia me basta Lizzie, tu eres todo lo que yo necesito – tomo su rostro con sus manos mientras el depositaba un suave beso sobre la boca de ella.
El principio de su almuerzo fue más incomodo de lo que ambos hubieran querido, Lisa tomaba de su café y Rick intentaba hacer lo mismo con la taza de té, pero estaba claro que de lo que querían hablar sería incomodo y nada facil. Rick fue el primero que intento iniciar con la plática
- ¿Cómo estuvo tu mañana? – dijo en tono distraido
- Bien – intento ser simple – No hemos detectado movimiento en el enemigo
- y ¿tu? – él solo se encogio de hombros, estaba empezando a desesperarse
- Lisa ya no le demos tantas vueltas al asunto – la miró directamente a los ojos - ¿quién es el?
Lisa suspiro profundo, intento poner en órden sus ideas para tratar de encontrar la mejor forma de tratar el tema, jamás creyo que compartiría con Rick esa parte de su vida que muy pocas personas conocían.
- A Karl lo conozco desde hace mucho tiempo, él y yo fuimos novios antes de que el fuera mandado a la base Sarah en Marte. Yo estaba muy joven era apenas una adolescente -
- ¿y que paso? – preguntó intrigado - ¿Se separaron cuando se fue a Marte? – ella negó con su cabeza
- Cuando el se fue yo ingresé a la academia militar con la promesa de que cuando me graduara lo alcanzaría alla. Nos comprometimos antes de que él se fuera, pero apenas unos meses antes de que me transfirieran a Marte la base Sarah fue atacada y reportaron cero sobrevivientes.
Lisa intento contener las lágrimas trataba de sus palabras no se quebran, le seguía doliendo recordar lo que sintió cuando se enteró del ataque a la base Sarah
- No tengo forma de describirte como me sentí cuando me entese que Karl había muerto – su mirada se clavó en el café – Casí me volvi loca – llevo una de sus manos a su mejilla para poder limpiar sus lágrimas – Era como estar viva pero tener un hueco en medio del pecho, era como no poder respirar -
Rick se sintio paralizado, jamás imagino que podría ver a Lisa tan vulnerable, las lágrimas se le escapaban de los ojos, sus mejillas se teñían de un color rojo provocado por el llanto y era claro que aun le dolia hablar del tema. Sin saber por que, se sintió molesto, era una reacción extraña pero él por el simple hecho de saber que ese hombre lastimo profundamente a Lisa le hacía sentir un profundo desprecio.
- No te sientas mal – suaviso sus palabras e intento reconfortarla un poco – Si ya no quieres hablar del tema por mi está bien – Lisa levantó su mirada y soltó una sonrisa melancólica
- Con Karl se fueron muchas de mis ilusiones, nunca sentí un dolor tan grande como ese, todo lo que me motivaba y me hacía seguir adelante era él – respire profundamente - No se ni como logré recuperarme, lloraba todo el tiempo, me sentía sola, todo lo que yo deseaba se desvaneció en un abrir y cerrar de ojos. Los que me conocieron antes de la muerte de él pudieron notar un enorme cambio en mi forma de ser, me volví otra, me enfoque en mi trabajo y me decidí a no dejar que algo me lastimara de nuevo – se encogio de hombros – Por algo todos me dicen la Reina de Hielo – dijo en un tono lleno de indiferencia.
- Cielos Lisa – dijo avergonzado - lo siento mucho no tenía idea yo era uno de los que te llamaba asi –
- Nunca me molestó que me llamarán así – confesó – yo se por que sucedieron las cosas – terminó su café – ahora puedes entender lo mucho que me sorprendio saber de pronto que Karl estaba vivo – recordo la plática con el Capitán y Claudia – me costó mucho razonar la información – levantó su vista y lo miró fíjamente – Siempre soñé con que todo hubiera sido una mala broma, muy dentro de mi esperaba que él tarde o temprano regresara y ahora que ha sucedido llega cuando casi lo había olvidado
- ¿Casi? – Preguntó Rick con interés
- Sabes a lo que me refiero – se encogio de hombros – Pelear todos los días por la red táctica tenía una razón – sintió sus mejillas arder – Sin saber como terminé interesandome en tí más alla de nuestra relación de trabajo, pero siempre me hiciste creer que no tenías algún tipo de interés por mi -
- Lisa perdóname fui un tonto – se acercó un poco más hacia ella - yo siempre senti algo por ti, pero me lo negaba todos los días y ahora que por fin he aceptado que me gustas y que quiero una oportunidad la situación es tan complicada – bajó sus hombros en señal de resignación - Lo que quiero decir es creo que poco a poco me enamoré de ti – los ojos de ella se abrieron por sorpresa - aun no se cuando ni como, pero el sentimiento esta ahi y es real – sabía que se estaba aventurando demasiado con ella, pero saber que alguién más estaba dispuesto a estar con ella lo hacía arriesgarse más – Yo quiero una oportunidad para los dos – dijo al fin – se mantuvo callada durante un buen rato
- Rick, no se que decirte – no tenía idea de que debía decir en ese momento, estuvo esperando en meses anteriores que él notara que ella sentía algo por él y ahora que él por fin se había decidido ella ya estaba detenida por el regreso de Karl.
- No necesitas decirme nada, entiendo por lo que estás pasando – tomó otro poco de varlo – solo quiero que sepas que no voy a rendirme fácilmente, estoy buscando una oportunidad y francamente no me importa si tu exprometido esta de regreso yo no quiero perderte, no ahora que se cuanto significas para mi – acercó su mano a la de ella y la rozo levemente y apesar que esperaba que ella se alejara no lo hizo, se dejó sentir la caricia
- Rick con el regreso de Karl para mi hay un antes y un después. Yo no puedo dejarlo solo, no después de todo lo que ha sufrido, el ha estado solo mucho tiempo, no sería justo – esa excusa para Rick era totalmente invalida, había aprendido desde niño que en las desiciones terminantes de la vida se debía tomar únicamente en cuenta hechos y esa justificación no era determinante para él
- ¿Lo sigues amando? – Preguntó directamente
- No lo se – ella llevo sus manos hacia su cabeza – francamente no lo se, lo quiero mucho y estoy feliz de que esta aqui y a salvo
- Querer y amar no es lo mismo – aseguró firmemente – Yo se que sientes algo por mi – ella intentaba decir algo pero las palabras no le salían de su garganta.
- ¡Aqui estas! – escuchó una voz detrás de ella - Te fui a buscar al Puente – Lisa se giro deprisa y pudo verlo acercarse hasta ella con una sonrisa
- ¡Karl! ¿Que haces aqui? –
Lisa salto de su asiento cuando lo escuchó y lo vio parado frente a ella, unos nervios extraños le entraron de repente, como si hubiera sido descubierta en medio de una travesura
- Me dieron un par de horas de descanso y quise darte la sorpresa de verte en el
Puente para comer algo – dijo mientras observaba al hombre que acompañaba a Lisa
Riber efectivamente venía del Puente buscando a Lisa y al preguntar por ella las chicas del Puente le informaron que ella había salido a tomar un refrigerio a la cafeteria.
Ciertamente la encontró ahi pero no estaba sola, con ella estaba un joven militar, durante el momento en que los observó notó que él le hablaba muy de cerca mientras que Lisa permanecía callada la mayor parte del tiempo, eso no le hubiera incomodado tanto, pero cuando lo vio tomar uno de sus dedos sin que ella protestara algo le hizo sospechar que esa platica no podía estar relacionada con algún asunto oficial.
Ambos hombres se observaron mutuamente mientras un silencio muy incomodo prevalecía en el ambiente
- Karl – habló Lisa para intentar quitar la tensión que sentía - dejáme presentarte a Richard Hunter Lider del escuadron Skull
- Teniente Hunter el es el Teniente Karl Riber
- Mucho gusto, Karl Riber – extendio su mano para poder saludar
- Richard Hunter – Riber lo observe detenidamente y aunque intento no ser agrio el comentario que le hizo al joven piloto tensó aun más la situación
- No tenía idea de que la milicia aceptara en sus filas a pilotos tan jóvenes para ser líderes de escuadrón -
Rick percibio el comentario con el sarcasmo que Riber le dirigía y siendo tan bocafloja no pudo quedarse callado.
- Ser joven no me quitan ninguna aptitud – dijo secamente – todo lo contrario
Antes de que la situación se pusiera más tensa Lisa decidio dar por terminado el almuerzo, dejó su parte de la cuenta y se despidio
- Teniente gracias por el almuerzo, suerte con su turno -
- Fue un placer comandante – dijo en tono alto para que Karl lo escuchara
Lo vio alejarse, por fin había visto al hombre que hizo sufrir tanto a Lisa, aquel que se atrevió a dejarla abandonada. Y se propuso ahi ahi mismo que no dejaría que él se quedará con ella. Por fin había encontrado al amor de su vida y no la dejaría ir.
Caminaban por los pasillos rumbo al puente, Lisa estaba muy callada y Karl intentaba encontrar una forma de preguntar la razón del almuerzo con el piloto del Skull
- ¿Sueles almorzar con tus subordinados? -
- ¿Perdón? – Lisa notó un tono de reproche
- Que si siempre almuerzas con tus subordinados – repitio claramente
- Es mi imaginación o esto me suena a reclamo -
- Solo quiero preguntar a que se debe que tomes almuerzos extraños con pilotos de combate -
- No tuvo nada de extraño – dijo ya un poco molesta
- A mi no me pareció así – dijo en tono acusador
- Mira Karl tuve una vida antes de que aparecieras – se paró en seco para verlo directo a los ojos - asi que no intentes recriminarme mis acciones y actividades, solo fue un almuerzo
- Lisa merezco una explicación -
- No, no la mereces – habló enojada - no despúes de tantos años de ausencia - Será mejor que nos veamos al rato, tengo que iniciar mi turno
Karl tuvo que hacer un esfuerzo enorme para no hacer una escena mayor, debía reconocer que se sentía amenazada y que los celos que sentía en el cuerpo eran ocasionados por imaginar que Lisa hubiera tenido una relación con alguién más y aunque hubiera sido asi, ella tenía razón, no podía reclamarle nada. Cerró sus ojos por unos momentos y respire profundamente.
Se acercó y le dió un beso, la amaba con todo su corazón, estaba conciente de sus errores y estaba pagando por ellos. Lisa respondió el beso, pero no de la misma manera en que lo había visto por primera vez. La emoción y el shock inciar por reencontrarse con el habían pasado y ahora podía pensar con más detenimiento las cosas. Lo queria, creia que lo amaba pero ahora ya no era un fantasma lo que la atormentaba, sino el piloto Rick Hunter.
Desde el almuerzo en el comedor de la base Karl y Lisa no habían tocado el tema de Rick, estaban entrando en una etapa de asimilamiento. Se comportaban como una pareja con ciertas limitantes que la misma Lisa imponía y Karl las entendía y trataba de respetarlas quería darle tiempo y lo último que quería era presionarla.
- ¿Piensas llegar temprano hoy?
- Eso espero – cogio la carpeta de reports mientras tomaba el ultimo trago de café - hemos tenido muchos ataques en los últimos días
- No saben hacer otra cosa Lis -
- Nuestras fuerzas de defensa cada día se debilitan más, no podemos olvidar que ellos tienen una tecnología mucho más avanzada que la nuestra y eso es muy preocupante
- Bueno ya dejemos de hablar de trabajo – se acercó a ella y la beso fugazmente – termina tu desayuno
- No tengo mucha hambre – dio un mordisco al pan tostado - por cierto ¿como te sientes? Estas a unas semanas de terminar tu entrenamiento
- El panorama es muy diferente de un científico al de un piloto, hay muchas cosas que tengo que asimilar, pero estoy bien – dijo acercándose para poder abrazarla - estoy convencido que cuidar lo que quiero es lo más importante – bebio lo que quedaba de su café y abrio la puerta – Te llevó al Puente y de ahi me voy al simulador -
- Ya te he dicho que no es necesario que me acompañes
- Cuando dejarás de ser tan testaruda – la jaló de la mano mientrsa Lisa soltaba una sonrisa – me gusta llevarte
Cuando salieron de las casa de Lisa, Karl la tomo de la mano y comenzó a caminar con dirección al Puente, ella no pudo evitar sentir un poco de incomodidad, no estaba acostumbrada a caminar por la nave de la mano de alguien, varias veces intentó soltarse con la excusa de arreglar su cabello o buscar algun papel en su carpeta, pero Karl siempre la volvia a tomar.
Se dio por vencida, poco antes de llegar al puente Vanessa, Kim, Sammie y Claudia conversaban y para cuando Lisa intentó soltarse nuevamente las chicas ya la habían visto y pensó que sería más ridículo intentar soltarse asi que decidió actuar con la mayor naturalidad posible.
- ¡Comandante Hayes, que gusto verla tan bien acompañada! -
- Buenos días Sammie – las tres chicas se quedaron viendo fíjamente a Karl y Lisa conociéndolas bien sabía que no dejarían de hacerlo hasta que los presentara.
- Chicas les presento a Karl Riber – las cuatro le extendieron la mano
- Mucho gusto señoritas – sabiendo que las chicas no dejarían en paz a Karl esta decidio despedirse, se acerco hasta el y le dió un beso cargado de ternura y cariño.
Lisa entró a su estación de trabajo e inició con la coordinación de los vuelos, pudo ver que el escuadrón Skull estaba en turno, respiro y espero a que no tuvieran una pelea por la red táctica.
- Capitán Gloval tenémos un grupo de Pods enemigos en el cuadrante cero – informo Vanessa
- Comandante Hayes emita la alerta a todos los escuadrones -
- Atención, escuadrones Skull, Hope y Ghost, hemos detectado un grupo de enemigos en el cuadrante cero, preparense para la batalla, repito esto no es un simulacro, escuadrones preparense -
- ¿A que velocidad vienen Delta 1? -
- Los tendrá frente a usted en aproximadamente nueve minutos, esten alertas y tengan cuidado -
- Enterado Delta 1, Aqui escuadron Skull listos y preparados
La batalla duro relativamente poco, a veces parecía que los enemigos los buscaban solo para distraerse un poco, Lisa siempre estaba consiente de que si quisieran eliminar a todos los escuadrones podían hacerlo de forma rápida y sencilla
- Aqui Skull uno, parecen estar retirándose
- Delta uno enterado ¿cual es el estatus actual de su escudrón?
- Todo mi escuadrón esta bien, salvo algunas averías en mi varitech, pero nada de importancia – Lisa analizo la situación
- Regrese a la nave, envíare a otro escuadrón que termine con el patrullaje
- No es necesario Comandante estamos en perfectas condiciones para terminar el turno
- No le estoy pidiendo su opinión teniente – esa actitud de ella era precisamente lo que lo hacia sacar su lado más prepotente
- Si revisa sus manuales y localiza la falla que mi varitech esta presentando podrá dares cuenta que no es nada de cuidado
- Eso lo decido yo – los musculos de su rostro se tensaron - por última vez regrese o lo mando arrestar
- Pues entonces espereme con la órden de arresto en el hangar por que no pienso regresar
Lisa de nuevo se sintió como la estupida más grande del universo, estaba preocupada cualquier avería mínima en el espacio era de cuidado, pero como siempre Rick Hunter tenía que rebelarse e ir en contra de sus órdenes. Recordó el regaño del almirante Gloval hace unas semanas y no pensaba pasar por esa verguenza de nuevo, respiro hondo y decidió ignorar todo lo que tuviera que ver con Rick.
- Haz lo que quieras Rick, si quieres morir en medio del espacio es tu problema, Delta cambio y fuera
Rick no esperaba esa reacción de ella, sabía que en cualquier momento ella explotaría y haria una de las tantas rabietas que el provocaba, pero en vez de eso solo observó a una Lisa Hayes cansada de pelear y discutir. Dentro de el sabía que Lisa no estaba siendo del todo profesional era obvio que estaba preocupada y por ende quería obligarlo a regresar. Y lo que a el le sacaba de quicio es que no pudiera ser sincera y decir "estoy preocupada por ti por favor regresa" pero no, siempre tenía que excusarse con asuntos militares y de protocolo.
- Escuadrón Skull vamos de regreso
Lisa mientras tanto tenía los puños cerrados y trataba de disimular su enojo
- Parece que el teniente Hunter nunca aprenderá a callarse la boca, pero tambíen creo que exageraste con la avería del varitech ambas sabemos que estaba en óptimas condiciones para volar
- No quiero hablar más del tema Claudia lo que pase con la vida de ese piloto me importa un demonio
- Siento decirtelo querida pero si fuera asi no te comportarías de esta manera, Rick es importante para ti aunque quieras negarlo
- ¿Sabes que Claudia? estoy harta de hablar de ese imbecil todo el tiempo, me voy a almorzar, regreso en una hora
Claudia no pudo evitar sonreir, la conocía bien y sabía que el corazón de su mejor amiga ya no pertenecía a Karl Riber.
- ¿Por que no me dejas en paz?¿por que no puedo dejar de pensar en ti Rick? – habló para si misma y tapo su cara con sus manos, trató de mantener su mente en blanco, su corazón estaba hecho nudos, cuando las cosas parecián tomar su cauce natural algo se salía de control y el que siempre causaba ese torbellino era Rick Hunter.
- Vas a despeinarte – sus hombros se tensaron en cuanto lo escuchó cerca
- Vete de aqui o no respondo de las consecuencias
A Rick como siempre ignore las palabras de ella por que tomo asiento en la misma mesa con una sonrisa en sus labios
- ¿que parte de no quiero verte no entiendes?¿en que idioma quieres que te hable? ¿chino, inglés, marroqui, tailandes francés?
Para Rick era muy gracioso ver a la siempre elocuente Lisa Hayes en ese grado de desesperación, honestamente le daba risa, ternura, simpatía y eso solo provocaba que Rick pensara solo en besarla.
- Tal vez en mongolí entendería...- dijo divertido
Lisa observó a Rick y por más que quiso no pudo seguir enojada, al contrario sin querer sonrió y se relajo
- Yo no se como haces para ser asi Hunter - en verdad no lo se...
- Digamos que el carisma es natural en mi
- Sobre todo carisma – dijo sarcástica
- No quiero pelear, todo lo contrario. Estas últimas semanas he estado pensadolo mucho y quiero decirte que no estoy dispuesto a perderte sin dar batalla, no me importa si Karl fue alguien importante, el fue tu pasado, y yo ahora soy tu presente.
-Rick no digas tonterías, como siempre estás confundido – intent desviar su mirada y no dar importancia a lo que Rick le decía, aunque su corazón si que estaba reaccionando a sus palabras
- ¿Acaso no te das cuenta? Soy un piloto de Guerra, puedo morir en cualquier momento, cualquier día puede ser el ultimo y ya no pienso seguir desperdiciando tiempo, ya no más y se que tarde o temprano te darás cuenta que tu relación con Karl esta basada solamente en remordimiento.
- No puedo ofrecerte más que mi Amistad – dijo mientras se ponía de pie pero Rick la tomó por su muñeca para evitar que se alejara
- Dejemos que sea el tiempo quien decida
- Me tengo que ir - Rick la tenía tomada de la mano, no sabía de donde le salía el valor para decirle todo lo que sentía, quiza se trataba del miedo por perderla
Lisa estaba como hechizada, se preguntaba en que momento Rick se convirtio en algo tan importante en su vida ¿cuando fue que el se convirtió en esa persona que le despertaba toda clase de sensaciones
- Nos estaremos viendo Rick, cuidate mucho
Mientras caminaba al Puente Lisa no dejaba de pensar en las palabras de Rick, en lo mucho que le asustaba escucharlas por que aunque ella deseara negarlo todas esas palabras y confesiones de parte de Rick le estaban haciendo efecto ya que día a día una parte de ella cada vez más dominante deseaba estar con el.
