CAPITULO IV

La joven Comandante abrió sus ojos fuertemente cuando miró el reloj en su consola, verifico la fecha y dio un salto de sorpresa - ¡Dios mío es tardísimo! ¡No voy a llegar! – hablo desesperada mientras comenzaba a ordenar su módulo

- ¿de que hablas? – preguntó la morena a lado de ella extrañada por el comportamiento nervioso de su mejor amiga

Lisa trataba de ser lo más veloz posible, cerró los canales de su consola, dio una última revisada a sus pendientes y tomó su saco para salir del puente lo más rápido posible - ¡¿Cómo se paso el tiempo tan rápido? – se reprochó mientras daba una última revisada a la terminal central

- Lisa cálmate, me estas poniendo nerviosa – demandó Claudia - ¿Que pasa?

- Lo siento Claudia pero no tengo tiempo de darte una explicación – se dirigió hacia la salida y levantó su mano para despedirse - ¡Te llamo al rato!

Claudia se quedó en medio del puente observando a la siempre elocuente y educada Comandante Hayes correr como rayo veloz a quién sabe donde, dio un profundo suspiro y regreso su atención a la consola, últimamente su mejor amiga, no era la misma que conocía.

- ¡Diablos!¿Cómo pude olvidar que hoy termina el entrenamiento de Karl? – se recriminó mientras caminaba hacia la central de pilotos – Espero que aun pueda llegar a la ceremonia – antes de entrar al recinto se miró en una ventana, arregló su uniforme, acomodó su cabello y entro silenciosamente para buscar un lugar en donde sentarse.

Karl había cumplido su entrenamiento básico de pilotaje de seis semanas, había hecho su mejor esfuerzo y poco a poco había descubierto que ser piloto era algo que parecía dársele bastante bien, unos días antes de que el programa finalizara le había pedido a Lisa que lo acompañara durante la ceremonia, sentía que el paso que estaba por dar se lo debía a ella. Lisa por su parte en más de una ocasión le había afirmado que estaría en primera fila, lamentablemente Karl durante el inicio de la ceremonia no logró divisarla, ya había perdido las esperanzas de que ella llegara cuando justo antes de que le asignaran su escuadrón la vio llegar apurada con las mejillas coloradas a causa de la carrera que parecía haber dado.

Luego de calmar su respiración y de encontrar un asiento vacío, Lisa se logró ver a Karl en la fila de nuevos pilotos, le costaba trabajo creer lo que estaba viendo; Karl Riber el empedernido pacifista que huyo de la tierra por la Guerra Global hacía más de diez años, estaba finalizando su entrenamiento como piloto de combate. Era una sensación extraña observarlo, ver que ni él ni ella eran lo que ambos recordaban del pasado, era algo que habían descubierto en últimas semanas – No somos ni la sombra de lo que fuimos – murmuró para si misma. Emitió una sonrisa cálida y genuina cuando escuchó que lo nombraban, aplaudió como el resto de los presentes cuando Karl dio el paso al frente e hizo su primera venia como piloto, no podía negarlo, ella se sentía un tanto feliz de ver que el hombre que la dejo tantos años atrás parecía estar cambiando su vida entera solo por ella. Cuando terminó la ceremonia, espero en su asiento a que Karl bajara del estrado

- ¡Hey tu! ¡llegaste tarde! – le extendió la mano para ayudarla a levantarse del asiento y poder darle un pequeño abrazo

- Lo siento mucho había mucho trabajo en el puente – se excuso de la forma más sincera

- No importa – le dijo mientras se acercaba para besarla suavemente en los labios – Gracias por estar aquí

La abrazó de nuevo para enterrar su rostro en el hueco de su cuello, estaba contento, no solo por haber terminado el entrenamiento sino por que ahora finalmente sentía que su vida tenía una dirección, al fin sentía que su vida estaba regresando a la normalidad. Lisa en ese abrazo sintió por una fracción de segundo una claridad y seguridad nunca antes percibida, Karl de verdad quería que las cosas funcionaran, lo podía sentir por la forma en que la abrazaba y ella de algún modo lo quería también, quería darle la vida que le había sido arrebatada durante su cautiverio en las fuerzas enemigas, quería genuinamente hacerlo feliz. Lo beso con la misma emoción que el, le hizo saber con ese gesto que él era alguien importante en su vida.

-¡Estoy muy orgullosa de ti Karl! Ya eres un piloto – dijo con una sonrisa

- ¡Gracias! Me siento como nuevo, como si fuera otra persona – llevó sus manos hacia su cabello como hacia cada que se ponía nervioso – no se ni como explicarlo – se encogió de hombros – pero ¡tenémos que celebrarlo esta noche con una cena! Hay muchas cosas que celebrar, ser piloto, la entrega de mi barraca, son tantas cosas que siento que la euforia no me cabe en el pecho – la abrazó de nuevo levantándola un poco haciendo que Lisa soltara una carcajada

- Lo se, recibí la copia de autorización para la entrega de tu barraca, debes estar muy contento

- Bueno, voy a extrañar mucho vivir contigo – dijo sincero – pero quiero sentir que tengo una vida propia, tu sabes mi espacio, mi lugar…¡pero solo será temporal!¡Por que en cuanto te descuides te voy a robar!

- ¡Eres un tonto! – le dio un pequeño golpe en el pecho – No me dejare tan fácil – habló mientras caminaban hacia la salida - Por cierto, no alcance a escuchar a que escuadrón te asignaron

- Al Escuadrón Skull – dijo Karl un tanto despreocupado

- ¡¿que? – Lisa se detuvo de golpe y no pudo evitar soltar un grito de sorpresa

- Mis puntajes en los simuladores fueron bastante altos, así que me asignaron al mejor escuadrón de la nave -

- No creo que sea buena idea – analizo Lisa al imaginar a Rick y Karl en el mismo equipo - Será mejor que te transfieran a otro - finalizo

- No te preocupes – sonrió – se que me exigirán mucho, pero quiero sentirme realmente útil

- Pero…pero hay otros escuadrones igual de importantes – protestó Lisa, El Hope, el Prometeo, Ghost, todos son igual de importantes – Karl detuvo su andar y busco la mirada de Lisa

- ¿Por que estas tan nerviosa? – preguntó lleno de curiosidad - ¿Hay algo que no te guste el Skull?

- No es eso – negó rápidamente

- En cuanto escuchaste a que escuadrón fui asignado te pusiste muy nerviosa – afirmó - ¿Que pasa? ¿Hay algo que deba saber?

- No es nada – Lisa dio un suspiro y trató de cambiar el tema – No me hagas caso

- Esta bien, paso por ti al puente y de ahí nos vamos a cenar algún lado – Lisa afirmó con su rostro y le dio un suave beso en la mejilla

- Te veo al rato

Esto es una mala jugada – pensaba Lisa mientras caminaba de regreso al puente- ¡por que habiendo tantos escuadrones lo asignan al Skull! Rick y Karl no pueden estar en el mismo grupo ¿como voy a solucionar esto? – el mono diálogo que Lisa tenía a voz alta fue percibido por más de una persona que se detuvo al cruzarse con ella para mirarla con extrañeza - Espera un momento –se regañó a si misma- No tiene por que ser un problema, yo no tengo nada que ocultar, solo tengo que tomar las cosa con madurez, Karl mi "novio" estará en el mismo escuadrón que Rick Hunter mi amor platónico de los últimos meses – sonrió de forma sarcástica al tiempo que entraba al puente y se encontraba con su mejor amiga

- ¿Cómo te fue en tu cita misteriosa? – preguntó Claudia mientras veía entrar a su amiga
- Bien – respondió Lisa secamente
- ¿Ya me dirás a donde fuiste? -
- Hoy finalizo el entrenamiento de Karl, y fui a la ceremonia
- Vaya, dale mis felicitaciones al nuevo piloto – acotó Claudia – ¿Pero por que presiento que no estás del todo contenta? – la atención de Lisa fue capturada por Claudia
- Lo creas o no – Lisa hizo una pausa – Karl fue asignado al escuadrón Skull

- ¡¿Qué? – gritó Claudia llena de sorpresa

- Así es – habló con resignación – De veintidós escuadrones que hay en la nave, lo asignaron precisamente al más difícil, liderado por el piloto más problemático

- Eso si que es una coincidencia – comentó Claudia mientras veía el rostro preocupado de Lisa, pero no por eso logró contener sus ganas de molestarla – Tus dos caballeros en corcel estarán contigo a través de la red táctica ¡que romántico!

- ¡Claudia! Por favor! Dame un poco de seriedad – le reprochó Lisa con un rostro lleno de molestia

- Lo siento – se disculpo Claudia – Pero debes aceptar que si lo piensas es muy gracioso, Karl Riber tu actual "novio" mucho mayor que Rick será el subordinado de tu intrépido piloto

- No le veo la gracia – comentó agria

- No puedes hacer nada – señaló la morena – Lo único que tienes que hacer es poner en paz ese corazón tuyo y decidir con quien quieres estar

- Lo se – respondió rápidamente – Solo estoy un poco confundida

- Bueno cariño pues DESCONFUNDETE – esta vez Claudia habló con toda seriedad - Por que sino las cosas se te harán un poco complicadas con esos dos juntos

- Ni que lo digas – finalizo Lisa mientras encendía su consola

Las alarmas de la nave se encendieron, ambas mujeres miraron las consolas, un grupo enemigo estaba entrando al perímetro de la nave. El Capitán estaba en una reunión así que eso la dejaba a cargo

- Sammie ¿cuantos pods enemigos tenemos a la vista?

- No son muchos Comandante, pero vienen a toda velocidad – confirmó Sammie

- Den la alerta a todos los escuadrones

- Habla la Comandante Hayes, ¡todos los escuadrones en turno diríjanse al sector 4, repito todos los escuadrones diríjanse al sector 4!¡Esto no es un simulacro!

- Enterado Skull uno – apareció Rick del otro lado de la pantalla – Parece ser que nuestros "amigos quieren un poco de acción"

- Así parece, comandante Hunter

- Bueno chicos prepárense – dijo firme antes de cerrar la comunicación.

La batalla no desarrolló como siempre, en esta ocasión habían sido mucho más sádicos y desesperados, y los enemigos no se retiraron hasta que más de la mitad de los escuadrones tuvieron bajas considerables.

- Lisa ¿en que piensas? – preguntó Claudia al ver como su mejor amiga veía detenidamente la pantalla de su consola

- Algo me preocupa Claudia, hoy los enemigos se comportaron de manera diferente; su objetivo no fue acercarse a la nave como otras veces, esta vez vinieron a matar a los pilotos, hay muchas bajas para la cantidad de enemigos que hubo – razonó

- ¿estas segura?

- No te lo podría asegurar por que no tengo pruebas, pero hay algo que no me cuadra, están cambiando su estrategia de ataque

- Será mejor que lo discutamos más tarde en la oficina del Capitán Gloval

- Manda al equipo médico al hangar – dijo antes de cerrar las comunicaciones – los líderes de escuadrón me reportaron muchos heridos

- En seguida

- Todos los líderes de escuadrón espero su reporte antes de las siete – muchas voces al unísono respondieron de enterado – antes de salir hacia su oficina abrió la comunicación con cierto piloto.

- Comandante Hunter ¿podría pasar a mi oficina en cuanto llegue al hangar?

- Enterado Delta uno

Rick en cuanto llego al hangar, entregó su VT al equipo técnico de revisión, paso rápidamente por las duchas y una hora después se dirigió a la oficina de Lisa, se preguntaba que querría discutir ella, a decir verdad él también deseaba hablar con ella, algo no lo dejo tranquilo con el ataque de hace unos momentos. Se detuvo en seco al llegar a la puerta y de forma inconsciente trato de arreglar sus cabellos rebeldes, tocó la puerta

- Adelante comandante Hunter – la escuchó decir desde dentro – gracias por haber venido – dijo en cuanto lo vio entrar

- ¿Pasa algo Comandante? - preguntó mientras tomaba asiento

- No se si lo noto Comandante Hunter, pero esta vez los enemigos se comportaron diferente, hubo demasiadas bajas para un ataque tan pequeño

- Pensé que solo había sido mi imaginación – razonó – pero esta vez los Zentraedi fueron en extremo hostiles y agresivos, no parecían tener una estrategia para logar la entrada a la nave

- Es lo mismo que pensé, lograron derribar muchos de nuestros cazas – confirmó – Páseme su reporte más tarde y lo platicaré con el Capitán puede retirarse – Lisa dio por terminada la plática, pero Rick tenía otros planes

- Estaba pensando Comandante si le gustaría comer conmigo – soltó de golpe

- Rick estoy ocupada y no quiero seguir discutiendo de las mismas cosas contigo – puntualizó

- ¡Anda vamos! – la animó – Te prometo que no diré nada que tu no quieres escuchar, será una comida de amigos…

Lisa pensó en la propuesta de Rick por unos segundos, como el mismo lo decía, sería solo una comida entre compañeros de trabajo; al diablo con lo que pensaran los demás si los veían juntos, solo eran amigos y no estaba haciendo nada malo; como ella misma se decía solo era cuestión de tomarlo con filosofía y madurez.

- Esta bien – se puso de pie – pero te advierto que en cuanto quieras pelear, me retiro

- Ya te dije que no lo hare

Llegaron al comedor con la firme intención de tener una comida tranquila y sin temas incomodos, de alguna manera Lisa quería seguir en contacto con Rick, no quería perder esa relación extraña e indescriptible que habían construido durante los últimos meses, por su parte Rick no estaba bajando la guardia solo que estaba intentando una nueva táctica. Volverse el mejor amigo de Lisa y así poco a poco irla convenciendo de que su relación con Karl era caso perdido. Rick ordenó desayuno americano mientras que Lisa pidió café y waffles.

- No pensé que fueras del tipo de personas que comen waffles – dijo Rick con una sonrisa traviesa y llena de diversión

- Me gustan los waffles – afirmó Lisa - ¿Algún problema?

- ¡Hey tranquila! Solo era un comentario – habló divertido - ¿Como han estado las cosas?

- ¿A que te refieres? ¿Trabajo o personalmente?

- Digamos que un poco de ambos, me interesa saber como estas

- El Capitán esta planeando la estrategia para cuando lleguemos a la tierra, todos los civiles querrán salir en cuanto entremos a la atmósfera terrestre, pero si me preguntas a mi creo que no será nada fácil, con los Zentraedi encima de nosotros y la administración del alto mando en la tierra no nos harán las cosas sencillas

- ¿Crees que el alto mando pondrá pretextos para que los civiles no puedan abandonar la nave?

- No exactamente – corrigió Lisa – es decir no lo se, el consejo de la tierra tiene una filosofía muy distinta a la del Capitán Gloval, incluso el Almirante Hayes esta a favor de continuar con la guerra hasta que los enemigos se rindan, pero todos en esta nave sabemos que los Zentraedi nunca se rendirán, es por eso que Gloval quiere intentar negociar la paz

- ¿Almirante Hayes? – preguntó extrañado al darse cuenta de la coincidencia de apellidos entre ella y el hombre que acababa de mencionar- ¿Es algún familiar tuyo?

- Es mi padre – dijo con tranquilidad

Rick casi se atraganta con el pan tostado, sabía que Lisa provenía de una familia militar, Roy se lo había dicho, pero jamás pensó que su padre fuera miembro del GTU

- No tenía idea de que tu padre fuera tan importante – señaló – Si lo es ¿por que estas en esta nave? Podrías estar en cualquier otro lado que quisieras

- Mi padre y yo nunca congeniamos sobre la dirección que debía tomar mi carrera militar, estoy aquí por mis propios méritos nunca deje que mi padre se inmiscuyera en mis asuntos para mi propia conveniencia, de hecho el nunca estuvo de acuerdo en que yo fuera asignada al Sdf-1, desde que estoy aquí no e sabido nada de el – Rick observó como la mirada de Lisa se ensombrecía

- Lo siento mucho, no quise tocar algún tema delicado

- No te preocupes no me molesta hablar del tema, es algo que es parte de mi vida y no puedo evitarlo

- ¿Piensas verlo en cuanto lleguemos a la Tierra?

- No lo creo – ambos guardaron silencio un rato

- Bueno pasando a temas más amables ¿ya viste el nuevo modelo móvil? – preguntó Rick emocionado - Esta genial hace todo lo que no imaginas pueda hacer un aparatito de esos

- La verdad es que no sigo mucho los avances tecnológicos de ese tipo, para mi es suficiente con recibir llamadas de emergencia a mi celular

- ¿Qué modelo tienes?

- No lo se – respondió nerviosa – pero ya te dije me basta con recibir llamadas..

- a ver déjame verlo – presionó Rick

- ¡no! – habló a la defensiva - No quiero que te burles de mi

- No lo haré, anda déjame verlo

Lisa casi a fuerza saco de su bolso su celular y Rick casi da un grito

- ¡No puedo creer que uses esto! ¡este modelo es viejísimo! ¡Casi prehistórico!

- ¡Oyeee! – respondió indignada – Ya te lo explique no necesito algo más sofisticado

- Pero Lisa este móvil no es digno de una Comandante, con tu salario puedes costear algo mucho mejor

- ¡Ya deja de criticar mi celular! - Lisa roja de pena arrebato el celular de las manos de Rick quien seguía examinándolo como si fuera una pieza de años de antigüedad, y mientras más lo veía más risa le daba

- Ja, Ja, creo Comandante que necesita algo más moderno

- ¡Eres un criticón!

- Esta bien esta bien – levantó los brazos para pedir paz – dejaré el tema ¿a que hora terminas tu turno?

- A las nueve – confirmó - Por cierto ¿cuando es que recibes nuevo pilotos a tu escuadrón?

- Mañana hay nuevos ingresos, pero si te soy franco no me siento nada cómodo recibiendo nuevos pilotos, son muy inexpertos y se convierten en blancos fáciles para los enemigos

- Pero sabes que son necesarios, de otro modo nuestras defensas se debilitaría más y las cosas se complicarían

- Si lo se, es solo que me da tanta rabia pensar en todo lo que se esta sacrificando

- Hay que tener fe Rick, hay que confiar en que tarde o temprano las cosas se solucionarán

- A veces me siento tan solo en esta nave, no tengo a nadie más que al Skull uno, y eso es bastante feo tomando en cuenta que es un avión, siento que a veces me falta la respiración y me cuesta trabajo mirar hacia adelante…esto de la soledad no es nada bueno…- Sin saber por que, Lisa tomó la mano de Rick y lo miró con la más dulce mirada que jamás alguien le había visto

- No estas solo Rick, siempre he estado aquí y siempre voy a estarlo, cuando lo necesites háblame, yo estaré ahí contigo

Rick sintió el más cálido sentimiento jamás experimentado, le inundó el alma y le lleno de esperanza el corazón, esa mujer que estaba ahí frente a el, era la razón de su existir, era quien le hacía segur adelante pese a todo.

- Te ves tan hermosa cuando sonríes – apretó la mano de su Comandante y la miró soñadoramente, ella al sentir el contacto, sintió nervios y soltó la mano de forma inmediata
- Tengo que irme, mi hora de comida ya paso – se puso de pie y sacó un par de billetes para pagar su parte - Gracias por la compañía

- Gracias a ti Lisa, nos veremos después

El resto del día paso demasiado rápido para el gusto de Lisa, la comida con Rick había sido encantadora, y tal y como el lo había prometido no discutieron de nada, de hecho descubrió que Rick cuando se comportaba era una persona extraordinaria llena de carisma y encanto.

- Señorita Hayes ¡Despierte! – escuchó a su mejor amiga gritar

- ¿Eh? -

- ¡Cada día estas peor! – meneo la cabeza dramáticamente - ¿Ahora que hizo el comandante Hunter?

- Que te hace pensar que es en el en quien pienso -

- Por la cara que pones – Claudia se acercó y le rozo una mejilla con un dedo – siempre es la misma

- no digas tonterías – intentó cambiar el tema - No estaba pensando en el

- si como no – dijo Claudia en tono irónico

- Por cierto, ¿Cuando entra en servicio Karl?

- Mañana

- ¿Te preocupa?

- Un poco – dijo tímidamente – Pero Karl ha cambiado mucho, es muy valiente y estoy segura que lo hará muy bien

- No lo dije por eso, sino por que estará en el mismo escuadrón que Rick ¿no te preocupa que tengan algún tipo de enfrentamiento?

- No tiene por que haber uno, los tres somos adultos, podemos manejarlo sin problemas

- Eso espero, sino el Skull se convertirá en un escuadrón de batalla

- Tengo que irme, quedé en cenar con Karl después de mi turno para celebrar

- Comandante Hayes llego un paquete para usted – entró Sammie con un paquete entre sus manos

- ¿para mi? ¿Quien es el remitente?

- no dice – se lo extendió

- Gracias Sammie

- ¡Vaya, vaya! Así que tienes un admirador secreto

- ¡Claudia no empieces!

- Que amargada eres, no puedes aguantar una bromita

- Y tu no puedes dejar pasar ni una – le reprochó – esperaré a Karl afuera, nos vemos mañana

- ¿espera no vas abrirlo?

- Estaría loca si lo hiciera frente a ti – le guiñó un ojo a su mejor amiga antes de salir

Lisa Salió del puente intrigada por saber que era el paquete, era pequeño, se sentó en una de las bancas y lo abrió, Lisa ahogo una risa cuando vio que era y de quien venía. Era un celular
- Eres un terco Rick- se dijo así misma mientras examinaba el aparato, era bastante bonito, mucho más pequeño que el suyo, dio un salto cuando el móvil sonó

- Es un mensaje de texto "espero Comandante le guste su regalo, es el mejor aparato de la nave, lo compre con mucho cariño, bueno más bien estoy cuidando la imagen de la RDF si alguien la ve con ese teléfono suyo dirán que somos unos anticuados, nos veremos pronto…Rick" - Lisa sonrió por milésima vez y un suspiro se le escapó del pecho

- ¡Hey! ¿Llevas mucho esperándome? – Lisa dio un salto en la banca en cuanto escuchó la voz

- ¡Me espantaste!

- Lo siento, no pensé que estuvieras tan concentrada – se acercó hasta ella y le dio un beso en la mejilla

Lisa guardó el celular en su bolsa y metió todos los instructivo en la caja, y con toda la tranquilidad del mundo se paro y empezó a caminar

- ¿Que era eso?

- Me compré un celular, el que tenía ya era un poco viejo
- Después me lo enseñas – la tomó por la mano y comenzó a caminar hacia la ciudad – Nos espera una rica cena

Cenaron en un lugar de comida Tailandesa, ambos comieron tranquilamente y conversaron durante largo rato, se divertían hablando de sus aventuras del pasado, Lisa soltaba carcajadas cada que Karl le recordaba algún detalle, no se dieron cuenta de lo rápido que paso el tiempo ya que cuando Lisa miró su reloj de muñeca eran más de las doce. Caminaron tomados de la mano hacia la barraca, y en cuanto entraron ella se quitó los zapatos y le hizo un gesto de despedida a Karl

- Mañana tienes tu primer vuelo, descansa mucho y duerme tranquilo – le dio un beso en su mejilla

- Gracias Lizzie, fue una velada muy agradable – Lisa estuvo a punto de caminar hacia su habitación pero él se lo impidió, Karl la tomó por la cintura y la besó, primero muy despacio disfrutando de la calidez de su boca, luego intensifico la caricia llevando su mano hacia la base de cuello para atraerla aun más, cosa que la hizo apretarse más hacia el mientras sentía como parte de su cuerpo empezaba a temblar, Lisa tuvo que buscar apoyo en la pared

- Karl – susurro entre labios - ya debes dormirte – lo sintió apretarla aun más contra la pared mientras ella misma se perdía entre la sensación de tenerlo contra su cuerpo

- Te deseo tanto – dijo con voz rasposa – Deseo tanto estar contigo – la aprisionó aun más y llevo sus labios a la base de su cuello.

Lisa también se estaba perdiendo en las sensaciones, si se lo preguntaba en ese momento también deseaba estar con el, pero algo le decía que no podía dejar que las cosas fueran tan rápido, con extrema dificultad y sintiendo ya bastantes signos de deseo contenido, Lisa colocó sus manos sobre el pecho de Karl para lograr hacer un poco de distancia.

- Karl, creo que sería mejor que esperemos– dijo mientras veía como la camisa de su uniforme ya estaba desabotonada un par de lugares – Yo también tengo deseos, pero lo más prudente es que llevemos la relación paso a paso, no quiero precipitarme

Karl observo los labios húmedos de ella, sus mejillas coloradas y respiró profundamente, se separó un poco de Lisa para posar su frente sobre la de ella

- Perdóname – dijo un tanto avergonzado - Pero a veces siento que te separas mucho de mi, como si no me quisieras

- Te quiero Karl – afirmó Lisa – Pero quiero que esta relación funcione al cien por ciento y para eso necesitamos tiempo

- Lo se – dijo resignado – Vamos a dormir

Lisa entró a su habitación un tanto confundida, quería mucho a Karl y en ese momento de desenfreno comprobó que parte de su cuerpo lo deseaba igual que él, pero aun sentía que hacer el amor con él era un paso demasiado grande, le gustaba besarlo, le gustaba sentir como el desbordaba amor por ella, y sentir que el estuviera con ella, pero lo que el le pedía era un paso muy grande y definitivamente aun no estaba preparada, se quito su uniforme se puso sus pijama para dormir y se metió a la cama, sacó su nuevo celular y leyó de nuevo el mensaje de Rick…lo dudo un poco pero finalmente le respondió " eres un bobo…muchas gracias por el teléfono espero no hayas quedado en la bancarrota, Lisa" cerro el móvil y se dejó vencer por el sueño.

Esa mañana era diferente, para la primera oficial del Sdf-1 era una mañana que le provocaba nervios, no solo por los debes diarios, sino por que esa mañana en particular Karl Riber ingresaba al escuadrón Skull como piloto de combate. No así tan diferente era el inicio de turno para el joven líder de escuadrón, estaba al tanto que recibiría nuevos ingresos, solo que no sabía que uno de ellos sería el hombre con el que se estaba disputando el amor de Lisa Hayes.

- ¡Jefe!¡listo para recibir a los nuevos pilotos! – preguntó Max bastante animado

- Emocionado no estoy – contestó seco – Pero espero estos vengan mejor entrenados que los anteriores – dijo con amargura mientras recordaba las bajas en su escuadrón durante las últimas semanas.

- Tranquilo jefe, seguro estarán bien – Max lo observó estar demasiado concentrado en su celular, y no pudo evitar la curiosidad – ¿Por cierto que te tiene tan entretenido con el celular?

- Nada que te incumba – dijo con dejo de diversión - Cuando dejarás de ser tan entrometido Max

- Soy informativo – se encogió de hombros – es diferente

Rick se dirigió hacia el Skull y no podía evitar la sonrisa que salía en su rostro al recordar el mensaje Lisa - Me traes es las nubes Comandante- pensó para si mismo mientras esperaba al los nuevos ingresos al Skull

La voz de un hombre lo saco de sus pensamientos, y se sorprendió bastante al ver el rostro de la persona menos pensada, la persona que más detestaba en estos momentos y al ver que el innombrable estaba frente a el cuadrándose, le causo una sonrisa maliciosa en sus labios.

- Teniente Karl Riber reportándose Comandante Hunter

- Descanse Teniente – dijo recalcando la palabra "teniente" - esta si que es una sorpresa, jamás pensé que dentro de sus intereses estuvieran los aviones

- Estoy lleno de sorpresas comandante – respondió igual de frio

Karl estaba preparado para ese encuentro, desde que supo que sería asignado al escuadrón Skull el rostro del líder apareció en su cabeza, no le caía nada bien, le parecía un muchacho soberbio que tuvo suerte en la milicia, incluso llego a pasar por su cabeza pedir el cambio pero luego de meditarlo llego a la conclusión de que estando en el escuadrón Skull tendría controlado a ese piloto, que por alguna razón le levantaba sospechas, lo que fuera que el quisiera con Lisa el estaría en primera fila para ponerlo en su lugar y le importaba un comino que fuese su Comandante, Lisa era suya y no dejaría que nada ni nadie se la quitara.

- Bien Teniente, vaya a su avión y prepárese para salir en 10 minutos

- Si señor – contestó formal

- Teniente una cosa más – Karl regreso su vista al joven Piloto - allá fuera el que manda soy yo, téngalo bien presente.