Pero si pensaban que la vida de una sirvienta era complicada, la vida de un príncipe que muy pronto sería rey lo era todavía más.
Una gran dama camina por el pasillo del palacio hacia el cuarto de su hijo, en el pasillo es reverenciada por sus súbditos que la quieren mucho. Cuando llega a su destino toca la puerta varias veces.
-Erwin, querido soy tu madre abre la puerta-pegando la oreja a la puerta lo único que escucha es un leve ronquido-no es posible, este muchacho se quedó dormido-dijo algo molesta la reina abre la puerta y fija su atención hacia la cama donde un bulto bajo unas finas sabanas azules se mueve perezosamente.
-Mi vida, mi cielo son las nueve de la mañana ya despierta-le hablaba y movía dulcemente, pero lo que salió de debajo de las sabanas fue un gran perro blanco muy peludo.
-¡por el amor de Dios! Charlie, casi me das un infarto-se ponía una mano en su pecho para tranquilizarse-ese muchacho seguro se escapó ¡Guardias! ¡Guardias!-de inmediato entraron a la habitación dos hombres de uniforme rojos con espadas ceñidas en la cintura
-¿Que necesita su majestad?-
-Desplieguen a los equipos de búsqueda por toda la ciudad y encuentren a mi hijo, no debe andar muy lejos-ordeno, los guardias hicieron una reverencia y salieron.
Y mientras la reina pensaba como iba a castigar a su hijo, el guapo y sexi príncipe Erwin se encontraba en el bosque de árboles gigantes junto con el capitán de la guardia del rey Mike Zackarius y dos soldados más para intentar cazar al gran jabalí salvaje.
-Entonces dígannos alteza real, ¿con quién planean casarlo?-pregunto un guardia, los otros voltearan a verlo con curiosidad.
-No lo sé, Gelgar, no pienso casarme por conveniencia solo porque mi padre quiere, tampoco me importaría romper las reglas-respondió exasperado-lo único que quiero es casarme por amor, no para hacer mas grande los territorios del reino, siempre he obedecido a mis padres, pero esta vez no me dejare manejar por ellos.
-Alteza, sus padres solo quieren lo mejor para usted, quieren que tenga a su lado a alguien que lo apoye en las buenas y las malas, por si no lo sabía su padre ya tiene tres candidatas: La princesa Petra Ral de Karanese, la heredera al trono de Sina, Frieda Reiss y Rico Brzenska princesa de Trost- comento Mike comiendo una galleta.
-Oh, hablando de princesas, esa princesa Frieda tiene un cuerpazo y un buen par de gemelas-haciendo mímica con las manos.
-Deja de ser tan pervertido Gelgar, ese vino añejo te hizo daño-añadió Henning empujándolo, en cambio Gelgar se resbalo y cayó en un charco de agua, sacando una carcajada de sus acompañantes. De repente de entre los arbustos cercano apareció un niño corriendo como de unos ocho años, despeinado y con la ropa rasgada y sucia, muy asustado.
-¡Por favor mis señores, ayúdenme!-grito cayendo al suelo cansado.
- ¡¿qué te ocurrió?!- pregunto Erwin preocupado tomando al niño en brazos.
- Unos ladrones nos emboscaron en el camino y están golpeando a los empleados de mi papá, si no los detienen pronto se llevaran todo y esa mercancía es muy valiosa. ¡Por favor señor ayúdenos!-rogaba el niño.
-¿Dónde los atacaron?-insistió con urgencia
-En el camino principal hacia la ciudad, frente a una cabaña abandonada-.
-Se dónde está. Quédate aquí con Gelgar, él te protegerá-
-Pero señor, hay un problema, dos personas llevan unos equipos tridimensionales extraños y son muy rápidos-.
-¡está bien, tendremos cuidado!-grito mientras se desaparecían entre los árboles.
Después de pasar la mitad del bosque a toda velocidad, llegaron a la escena donde exactamente pasaba lo que el niño dijo: habían varios hombres en el suelo sangrando, los ladrones todavía estaban golpeando a los otros empleados en pie para distraerlos mientras que sus compañeras sacaban todo lo de valor de los carruajes.
-A ver maldito dime, ¿Dónde están los diamantes?-ordeno el ladrón poniéndole el cuchillo en la garganta al mercader
-¡No sé de lo que está hablando, aquí no llevamos ese tipo de tesoros!-explico el hombre, apretando los dientes con rabia-pero si así fuera jamás le diría a un maldito ladrón de cuarta donde están-el ladrón sonrió de una manera macabra y le corto la mejilla al hombre, gritando de dolor lo tiro al suelo y empezó a patearlo
-Crees que soy un ladrón de cuarta, pues para tu información yo soy el mismísimo Kenny el destripador y nadie se burla de mí-amenazaba agachándose con el cuchillo para cortarle el cuello.
-Kenny, aquí están los diamantes-decía una mujer rubia sacando de un pequeño estuche varias piedras preciosas.
-vaya que si eres mentiroso imbécil-mirando al mercader en el suelo-anda lánzamelo- cuando iba atrapar el estuche, alguien apareció volando y lo atrapo
-maldito, ¡cómo te atreves a tomar cosas que no te pertenecen!-grito enojado
-mira quién habla, esto tampoco te pertenece- refiriéndose al estuche -¡Deja a estas personas tranquilas y devuélveles la mercancía robada!-apuntaba Erwin al viejo con la espada desde lo alto de una rama.
Kenny empezó a ver a su alrededor y vio a todos sus secuaces en el suelo heridos, también un hombre muy alto le estaba apuntando con una escopeta.
-la policía militar viene en camino, si devuelves todo y le pides perdón al hombre a tus pies te dejare ir-.
Esto le pareció muy divertido al viejo porque empezó a reírse como loco, pero en un movimiento rápido le disparo a la escopeta en manos de Mike destruyéndola y con la otra mano disparo un gancho hacia la cabeza de Erwin, aunque esté lo esquivo rápidamente pero el viejo venía volando hacia él, ahí empezó la persecución entre los árboles. Kenny era muy ágil y disparaba aun en movimiento, pero su adversario lo esquivaba, una tan solo le rozo la mejilla provocándole un ligero sangrado, intento cortar los cables del su equipo acercándose peligrosamente, Erwin viéndose en problemas decidió desviarse rápidamente para esconderse entre la espesura del bosque, utilizo bastante gas para que se hiciera una nube de humo y darle en el mero rostro del viejo dejándolo ciego unos instantes, aprovecho entonces para saltar varias ramas y se detuvo sobre una rama de un gran árbol frondoso seguro de que su oponente no lo viera.
"maldito viejo es muy rápido, a esté paso voy a morir si no hago algo. Suerte que mi atuendo es verde" un ruido metálico lo saco de sus pensamientos y vio a Kenny a unos cuentos metros abajo.
-¡Oye Robín Hood, si me entregas esos diamantes no te hare daño! ¡Anda que dices!-negocio Kenny cambiando los cañones de sus armas por nuevas, no iba a dejar que ese mocoso cejón se saliera con las suyas.
"vaya con que esa es la desventaja de su equipo" entonces se le ocurrió una idea, saco los diamantes de su estuche y lo lanzo al suelo cerca de Kenny asustándolo y sin querer queriendo disparo una de sus armas, dándose cuenta de lo que era esbozo una gran sonrisa, se acercó a recogerlo pero no se dio cuenta cuando Erwin apareció detrás a toda velocidad hasta cuando sintió una espada en su garganta y otra en su costilla izquierda.
-¡no por favor, no me mates! Tengo cinco hijos que alimentar y mi esposa me matara si no llevo nada de comer hoy-rogaba Kenny temblando
-¡Como si te fuera a creer! suelta el arma y tírate la suelo, pon las manos donde las pueda ver-le ordeno sacando unas esposas.
Pero lo que él no sabía fue que la socia de Kenny también cargaba un equipo similar, se acercó sigilosamente por detrás y le pego con el mango del arma en la cabeza provocando que se desplomara inconsciente
- ¡Tonto! Esto le pasa por ser tan confiado, pero hay que aceptarlo, además de guapo es muy inteligente. Y que te sirva de lección Kenny: jamás subestimes el poder de una mujer- dijo triunfante.
-Uy si claro y que quieres que haga, que te alabe, ¡deja de decir idioteces y desátame!- la mujer solo puso mala cara y se agacho a ayudarlo.
-La policía militar llego a la escena y están arrestando a los demás, por suerte pude escapar, ¿conseguiste los diamantes?
-Si están entre las raíces de ese árbol-le señalo- por lo menos era lo de más valor que toda la demás porquería que había en las carretas.
-Y ¿Qué hacemos con el muchacho inconsciente? tiene que ser rápido la poli no demora en llegar.
Kenny se puso la mano en la barbilla y comenzó a ver hacia todos lados hasta que escucho el sonido del rio cercano y miro a su compañera con una sonrisa malvada.
-Que tal tirarlo al rio que está aquí cerca-la mujer solo asintió, entre los dos lo cargaron y lo aventaron al rio como si fuese basura
-Bien vámonos, tenemos que reunirnos con los demás- tomaron el estuche y se fueron.
La semana pasada navegaba por Tumblr y encontré que la socia de Kenny se llamaba Traute Cauven el mismo Isayama lo menciono recientemente también dijo que en la legión de reconocimiento no tienen edad para retiro (ya todos sabemos porque).
