A la mañana siguiente
Hanji despertó a eso de las 10 de la mañana y comenzó a reírse como loca al recordar que tenía la casa para ella sola, se lavó la cara, se puso su vestido favorito, tomo algo de dinero y salió alegre de su casa hacia el pueblo. Estando a solo unos metros de la entrada a la mansión, vio a un hombre rubio apostado en la puerta y junto a él dos caballos, se acomodó mejor los lentes y vio que era un guardia del palacio, su corazón se alegró y comenzó a correr directo al rejado, pero quedo decepcionada cuando vio que no era Erwin
-Disculpe ¿en qué puedo ayudarlo?-pregunto con una sonrisa amable.
-Es usted la señorita Hanji-ella asintió extrañada-soy el capitán Mike Zackarius y estoy aquí para devolverle el caballo que le presto ayer a Erwin. Me pidió decirle que lo disculpara por no venir en persona, el día de hoy tiene muchas responsabilidades-
-Oh…gracias capitán, espero que él este mejor de lo ocurrid… ¡Oiga que está haciendo!-grito alejándose del capitán que le estaba oliendo el cuello sin su permiso. Mike alzo su mirada al cielo, su nariz de arrugo un poco y de sus ojos le salieron algunas lágrimas traicioneras
-Solo es mi forma de conocer a las personas-contesto finalmente arreglándose el sombrero-tenga un buen día-subió a su caballo y se fue.
-Qué hombre mas extraño, pero bueno ya no tendré que caminar-dijo para sí misma acariciando a Merlot.
Llego al pueblo en menos de diez minutos, la calle estaba muy concurrida, casi aplasta a dos niños descuidados que jugaban en la calle, pero nada de eso importa cuando estas hambriento, ella vio el restaurante de su amiga a lo lejos como si fuera un oasis en el desierto, aseguro bien a Merlot a un poste y caminando como sonámbula entro al local
-¡Amiga, tanto tiempo sin verte!-exclamo Nanaba feliz acercándose a la castaña-¿Qué te sirvo?-
La castaña alzó la cabeza de la barra- todo…por favor-respondió débilmente volviendo a recostar la cabeza
-Te gustaría huevos revueltos y waffles decorados con fresas y uvas-
-Sipi dipi- fue su simple respuesta. 20 minutos después Nanaba regreso con su pedido, a Hanji le brillaron los ojos y comenzó a devorar todo lo que tenía enfrente, Nanaba que estaba al frente estaba sorprendida "Y esta es la hija de una condesa" pensó.
-Gracias Nanaba, eso estuvo deliciosos-comento la castaña limpiándose delicadamente la boca.
-oye y eso que andas por estos lares, que ocurrió con las brujas anoréxicas y Nifa.
-La bruja empeño mi equipo de química sin mi permiso y se fueron a un spa en Stonhess, pero ¡tengo la casa para mi sola por una semana!-dijo alegre dando pequeños brincos
-¡Genial! bueno excepto lo de tu equipo, pero ahora si vamos a pasar tiempo juntas-secundo contenta agarrando sus manos
-Claro, y ¿Qué hay de ti?-
-Bueno, el domingo es el baile anual de independencia de Mitras, entonces Mike me invito ahora tengo que ir a tomar mis medidas para el vestido así que ¿crees que puedes acompañarme?-pregunto ansiosa
-Claro, ¿a qué hora?
-Ahora mismo-
En menos de 5 minutos Nanaba estuvo lista y salieron rumbo a la sastrería que estaba a la vuelta de la esquina, charlaron todo el camino de las cosas que habían pasado en los últimos días.
-Y ¿Qué te dijo Mike después de que te olio?-pregunto Nanaba mientras la sastre media su cintura
-No me dijo nada, pero con la mueca que hizo creo que no le gusto mi olor-respondió algo ofendida.
-¿Arrugo la nariz?-
-Si hasta se le salieron las lágrimas-
-Hanji, cuantas veces te eh dicho que te bañes diariamente-
-¡Nanaba! Me estas lastimando-replico sarcásticamente- oye creo que la señora a escuchado la conversación ¿no?
-No, ella solo entiende francés-respondió bajándose de un banquito-oye, segura que no quieres que te midan-
-No te preocupes, Nifa me daría unos de mis vestidos que tiene en su armario-
-Inténtalo, no querrás que E te vea en un vestido anticuado, quien sabe si te invita al baile-molesto la rubia con una sonrisa divertida
-¿T-Tú crees?-pregunto Hanji sonrojada. Nanaba iba a decir algo mas cuando los sonidos de unas trompetas desde la calle la interrumpieron, las personas empezaron a salir de sus comercios para reunirse en la plaza, las dos se miraron y salieron del local
El portavoz del rey miraba hacia todos lados esperando que todos estuvieran presentes y se aclaró la garganta.
-Ciudadanos, los eh reunido aquí… para brindarles una noticia muy importante: este año por orden del rey de Mitras todos los ciudadanos, sin importar la clase, están invitados al gran baile de independencia, que será efectuado este domingo a las 10:00 de la noche en el palacio-informo.
Al instante las personas empezaron a murmurar, muchos estaban alegres de la invitación y claro no podían faltar los criticones, pero nada de eso perturbo la mente de Hanji, su vista estaba perdida en cielo y en su mente se imaginaba a si misma bailando un vals con Erwin bajo la luz de la luna, tan solo a centímetros de unir sus bocas en un romántico beso, fue remecida un poco fuerte obligándola a volver al mundo real
-¿te encuentras bien?-pregunto su amiga preocupada, ella asintió y volteo a verla seria
-Nanaba, ayúdame a escoger el vestido que usare por favor-la rubia asintió encantada. Hanji estaba determinada en usar uno de los tantos vestidos de su madre aunque eran viejos, por eso compraron varias cosas para remodelarlo, pero
-Oh no, las brujas están de vuelta- comento Nanaba molesta
-¡No! ¡Tenían que estar de vuelta el domingo!-replico Hanji con tristeza-jamás dejaran que haga mi vestido-
-Tal vez las echaron del spa por espantar a los demás clientes. Creo que no podré entrar a tú casa, ellas me odian, lo siento-
-No te preocupes, me las arreglare. Te veo en el baile-se despidió de la rubia pasando el portón
-Si adiós, ¡no te dejes intimidar por ellas!-grito Nanaba a lo lejos, ella se quedó recostada del rejado viendo hacia la casa, suspiro molesta y siguió caminando. No había pasa ni un minuto de haber entrado cuando se encontró con su madrastra enojada
-¿En dónde estabas mugrosa?-pregunto la mujer cruzada de brazos
-Vengo del pueblo, estaba comprando algunas cosas-respondió seria-y ¿Por qué están aquí tan rápido?
-Por la culpa de Nifa, encontraron en su bolso varias cosas que pertenecían al spa, tuve que rogarle a la dueña que no llamara a la policía, pero ella nos echó-
-Pero ya les eh dicho que no lo hice, alguien lo puso ahí cuando no estaba viendo, y ya sé quién lo hizo-explico viendo con enojo a su hermana y esta solo hizo una mueca
-Ya basta, acepta tus errores-le regaño su madre-y tú dime ¿Que ha ocurrido mientras no estábamos?-pregunto mirándola con una ceja arqueada y cruzada de brazos
-Bueno, el rey ha invitado al pueblo al baile-las chicas empezaron a saltar alegres mientras que la mayor empezó a reír como loca y a abrazar a sus hijas
-Esta es una oportunidad única de que enamoren a algún noble-
-O mejor aún madre, ¡Enamorar al príncipe!-exclamo con alegría René
-Hanji, quiero que vayas inmediatamente al pueblo y le digas a la modista que haga tres vestidos al estilo francés
-Wow, le agradezco madame, que haya pensado en mí-dijo contenta, pero la mujer se volteó a verla con asco
-¿Y porque iba a pensar en ti?-dijo con crueldad
-Pues…por el vestido-respondió extrañada
-por supuesto que no tonta, el vestido es para mí, ahora ve rápido o sino va a tener mas trabajo la modista-ordeno la mujer con altivez empujándola a la salida. Pero Hanji no le afecto mucho sus horribles palabras, lo único que pensaba era que iba a ver a Erwin de nuevo.
