Fue una larga semana pero por fin era domingo, Hanji termino a tiempo su vestido con la ayuda de los ratoncitos

-Oigan y ¿cómo creen que es el príncipe?-pregunto mientras colocaba los vestidos de sus hermanas en sus respectivas camas

-Y eso que importa, lo que más me interesa es su gran fortuna-confeso René mientras se maquillaba

-No sé tú, pero preferiría saber cómo será el hombre con que pasare el resto de mi vida-dijo Nifa aguantando un poco la respiración mientras Hanji ajustaba el corsé

-Pero tú no tienes que preocuparte por eso hermanita, dudo mucho que el príncipe se fije en ti-secundo René con una sonrisa burlona-y tú Hanjicienta, ¿alguna vez has conocido a algún chico?-pregunto fingiendo interés

-Pues sí, es un hombre muy agradable-

-Y ¿quién era? un sirviente como tú-pregunto con altivez

-No, es un guardia del rey-respondió tranquilamente terminando de amarrar la crinolina de aro en la cintura de Nifa-ahora te ayudare con el corsé René-

-¡Por supuesto que no! Nifa me ayudara, no quiero que me vayas a ensuciar con tus cochinas manos-dijo con indiferencia. Hanji rodo los ojos y salió de la habitación.

-¡Ay mis niñas, se ven bellísimas!-dijo la madrastra con dulzura y dándoles un beso a cada una en la frente. Ambas llevaban vestidos de falda de capa con mangas cortas tipo farol, solamente que el vestido de René era rojo pasión y el de Nifa era dorado combinado con blanco-con estos vestidos serán la envidia de las demás invitadas. Nifa recuerda que tienes que conversar con la gente, no te quedes toda la noche por el buffet-

-Claro-contesto con sarcasmo-no olvides vigilar a la cleptómana de tu hija mayor-dijo viendo de reojo a su hermana

-¡Deja de hablar así de tu hermana! O es que acaso estas celosa-Nifa suspiro pesadamente, no quería perder su valioso tiempo con idioteces-Ahora vámonos, debemos ser las primeras en entrar-Ordeno la mujer agarrando las manos de sus hijas

-¡Oigan esperen, no se vayan sin mí!-grito la castaña bajando con cuidado por las escaleras, llevaba un vestido tipo imperio de color rosado pastel, llevaba las joyas de su madre y su pelo suelto. La madrastra y René se miraron entre ellas, mientras Nifa le sonreía

-Wow, te ves he-antes que terminara la oración su madre la interrumpió

-¡¿Quién dijo que irías al baile?! ¡De ninguna manera dejare que una mugrosa y andrajosa como tú sea vista con nosotras!-dijo la madrastra enojada

-Pero ya estoy vestida, puedo llegar después de ustedes, pero de ninguna manera faltare al baile, no para ver al príncipe sino para volver a ver al chico que me gusta, si quieren me mantendré alejada de ustedes toda la noche-explico esperanzada. La madrastra arqueo una ceja mientras caminaba lentamente hacia ella con una sonrisa falsa en su rostro

-¿Así? No sé cómo piensas ir al baile con ¡el vestido roto!-rápidamente le rasgo las mangas, Hanji grita horrorizada y retrocedió unos pasos

-¡Maldita, como te atreves a robarte una de mis cintas!-mintió René sonriendo malvadamente mientras le arrancaba de un tirón la bonita cinta decorada de debajo de sus pechos que había comprado junto a Nanaba. Nifa veía con horror la maldad que le hacía a su hermana, quería defenderla pero sus piernas están paralizadas, su madrastra nuevamente ataco rompiéndole el hermoso collar de diamantes que era de su madre. La pobre no dejaba de llorar, todo el esfuerzo que había conllevado remodelar el vestido se fue al caño, después de rasgarle casi todo el tercio pelo de su vestido, la mujer y su hija se detuvieron, se dieron la vuelta y se dirigieron hacia la salida, René de forma brusca empujo a Nifa para que caminara.

Cuando la castaña escucho el sonido de las herraduras de los caballos en movimiento se levantó del piso y salió corriendo hacia el patio, por culpa de su vista nublada por las lágrimas, tropezó con una piedras y cayó sobre el barro, no le importó levantarse, solo lloraba de impotencia y furia, no se dio cuenta de que lo ratoncitos estaban a su lado, ellos trataban de consolarla pero no funcionaba, ninguno se dio cuenta que detrás de un árbol alguien los vigilaba, el hombre de estatura baja salió de su escondite y se acercó a Hanji

-Oí mocosa, que demonios haces tirada en el barro, ahora te crees un cerdo-dijo sin cuidado y empujándola con el pie ligeramente-¡Levántate! no dejes que esas perras se salgan con las suyas, tu amado está esperándote con impaciencia-ordeno crudamente. Hanji inmediatamente dejo de llorar y lo volteo a ver sorprendida

-¿Q-Quién eres? y ¿Cómo sabes de mi situación? Dijo un poco di fónica, levantándose del suelo y limpiándose con una mano las lagrimas

-Yo soy Leví y soy tú hada madrina desde que naciste y lo sé todo de ti-dijo haciendo una pequeña reverencia

-Pues…querrás decir hado madrino o mejor dicho elfo mágico- dijo mordiéndose el labio inferior para aguantar la risa, a Leví se le marco una pequeña vena en la frente y la agarró del cuello de su vestido remeciéndola

-¡¿Cómo te atreves?! ¡Vengo aquí para ayudarte y tú me tratas de esa forma! pero sabes que ¡me largo!-la soltó bruscamente y se dio la vuelta para regresar de donde vino

-¡No espera!-grito agarrándolo por el hombro-discúlpame, no lo hice a propósito…solo que no puedo creer que esto esté pasando, jamás eh creído en la magia-dijo apenada

-Entonces, te lo demostrare-saco de su bolsillo una varita blanca y apunto a los ratoncitos, estos instantáneamente huyeron por sus vidas dejando solo a Eren, Armin, Jean y Connie que solo miraron a todos lados asustados-¡Bibidi, babidi, buu!-enseguida de la varita disparo una luz blanca hacia ellos, los cuatro cerraron los ojos esperando el impacto pero los abrieron de una vez cuando no sentían el suelo bajo sus patas, Eren se sorprendió cuando sus patitas se fueron alargando mas, al igual que su cuerpo, sus amigos también estaban pasando por la misma transformación.

Hanji estaba sorprendida, hace unos instantes sus amigos eran ratones y ahora eran 4 caballos blancos

-¡Porque somos caballos! ¡Esto es del diablo!-grito Jean levantando sus patas delanteras y relinchando asustado

-¡Y porque te impresionas, siempre has sido cara de caballo!-dijo Eren revolcándose en el suelo de la risa

-¡Cállate suicida!-replico enojado

-Ahora que soy grande, ¡Laura ya no me puede hacer daño!-grito victorioso Armin correteando a su víctima que corría aterrorizada hacia el árbol cercano.

-¡Ya basta!-grito exasperado Leví-ahora tengo que darte ropa apropiada para el baile y un carruaje. Pero primero ¡Farlan! ¡Isabel!-llamo, enseguida aparecieron a su lado un hombre rubio y una mujer pelirroja con aspecto infantil-Quiero que le den a la mocosa un baño, pero a conciencia ¿entendido?-

-¡Si Leví!-respondieron al mismo tiempo mientras empujaban a Hanji de vuelta a la casa

-Pero no hay tiempo, el baile empezara pronto-dijo Hanji caminando forzadamente

-Sí, pero es a las 10:00 de la noche-respondió caminando hacia el huerto.

Ahora bien, Hanji fue despojada de sus ropas y llevada a una tina para darse un buen baño de burbujas, le restregaron y lavaron sus cabellos con un aceite de un delicioso aroma traído exclusivamente de Turquía, le restregaron la piel curtida hasta dejarla con un color mas claro, tomaron su ropa interior de la cómoda de René, le pintaron los labios de rojo sangre y sus mejillas rosadas, no le pusieron mas maquillaje para que mostrara mejor su verdadera belleza, recogieron su cabello en un elegante peinado y le pusieron una pequeña tiara de diamantes y perlas, finalmente la escoltaron a la entrada de la casa donde Leví estaba esperando junto a un carruaje digno de reyes con Eren, Armin, Jean y Connie al frente, un joven rubio era el conductor y un chico de cabello castaño oscuro y una chica de cabello negro con dos coletas estaban en la parte trasera del carruaje

-¿De dónde sacaste a estos tres?-pregunto Hanji envolviéndose más en la bata que le dieron para cubrir sus prendas interiores

-el conductor es el ganso y los lacayos son gallinas. Pero eso no es importante, parece que mis amigos hicieron un excelente trabajo en ti-dijo examinándola de arriba abajo

-todavía me duele la piel, pero valdrá la pena-

-ahora quítate la bata-ordeno con urgencia, ella sin rechistar lo hizo a pesar del frío que hacía. Volvió a decir las palabras mágicas y de inmediato el cuerpo de Hanji comenzó a brillar y poco a poco fue apareciendo un hermoso vestido de princesa azul, ajustado en la cintura con falda de crinolina, y para sorpresa de Hanji, el collar de diamantes que su madrastra había roto estaba de vuelta en su cuello

-¿Y? ¿Qué te parece?-pregunto sin demostrar emoción alguna, pero por dentro tenía una gran sonrisa.

-¡Oh, Leví! ¡Están hermoso! no sé cómo agradecértelo-dijo Hanji casi al borde de las lagrimas

-Con que dejes en pena a las perras será bastante para mí-confeso con una sonrisa casi invisible-ahora sube tienes que ir a un baile- ordeno ayudándola a subir al carruaje pero antes se dio cuenta de que faltaba algo

-Espera se me olvidaban los zapatos, alza un poco la falda por favor-

-pero con la falda no se me van a ver-

-¡Nada de peros! Álzate la falda rápido-ordeno un poco molesto, ella le obedeció, se quitó los otros quedando solo en unas pantimedias blancas, enseguida fueron apareciendo dos zapatillas de cristal con tacón de aguja no tan altos, el pelinegro sabía que Hanji era un poco torpe a veces y podría caerse.

-¡Jamás en mi vida había visto zapatillas así!-comento sin quitar los ojos de sus nuevos zapatos

-Hanji ahí otra cosa que te quiero decir: la magia solo funciona hasta la última campanada de la media noche, así que el poco tiempo disfrútalo mucho-

-¡Pero Leví, no podré hacerlo con mi madrastra y hermanastra estando allí!-explico preocupada

-No te preocupes te lancé un hechizo para que solo los que te quieren, te reconozcan, así que sube ahí eh impresiónalos-dijo con una sonrisa ladina

-Gracias Leví-dijo alegre en el momento en que se movía el carruaje.

-Han de estar cansados ¿No?-pregunto a sus amigos

-Bastante, hasta Isabel se quedó dormida-señalo Farlan a la pelirroja dormida a pierna suelta en las escaleras.

Hay algo que me gustaría aclarar: el vestido que Leví le dio a Hanji es muy diferente que los vestidos de las películas, es un princess dress del siglo 19. Si quieren verlo busquen: la casa victoriana (en el primer link), busquen el post dedicado a la moda femenina de esos tiempos, encontraran varios ejemplos, el que ella usa es el primero de la izquierda y por supuesto también se encuentra el vestido tipo imperio.