Y mientras Hanji estaba en camino, en el palacio no dejaban de entrar y salir carruajes transportando a sus finos clientes, todos con sus mejores galas, desde aldeanos hasta la corte real al igual que invitados extranjeros. El rey y la reina estaban ya sentados en sus tronos, ataviados con sus vestidos de gala y sobre sus cabezas coronas
-Cariño, ¿seguro te sientes bien para estar aquí presente?-pregunto la reina preocupada, en las últimas semanas había estado atendiendo los problemas por debajo de las sabanas
-no te preocupes, me tome mis medicinas antes, me siento bien. Pero por quien tienes que estar preocupada es por tu hijo que ha estado inquieto y eufórico toda la semana-
-Y porque será, padre-dijo Erwin acercándose, no había soltado el barandal del balcón por largo rato esperando a que las puertas se abrieran
-Erwin, ya te eh dicho que no puedes estar con esa chica, y si lo hicieras ella no soportaría la presión de gobernar un país-
-Ya lo veremos-respondió volviendo al barandal
-Su majestad, ya estamos listos para abrir las puertas- informo un sirviente
-Adelante-respondió el rey acomodándose más en su asiento
Mientras tanto afuera del salón de baile
-¡Por favor, hagan una fila, no se apresuren, todos podrán entrar!-grito un portero a la multitud apurada
-Qué raro, Hanji no ha llegado, su madrastra y hermanastras están aquí-murmuro muy preocupada Nanaba acompañada de Mike
-Tranquila, ella llegara pronto-la consoló- sabias que hueles a frutas-gracias a su cumplido se ganó un beso en la mejilla.
-A ver niñas dentro de poco entraremos al salón, recuerden no hacer nada tonto y mas que nada estar felices-recordó la mujer a sus hijas mientras les acomodaba un poco la ropa-¿Por qué vigilas tanto Nifa?-pregunto molesta ya sospechaba por que
-Seguro está buscando al estúpido primo de Hanjicienta-dijo René mirando a su hermana con celos "No puedo creer que la rara de Nifa ya tenga prometido y yo no" pensó.
-Si es verdad, ya quiero avisarle de la fecha de nuestra boda, quiero irme de ese infierno al que ustedes llaman "hogar"-.
-Nifa, si sigues con esa idea estúpida en tu cabecita, vas a ver lo que te hare- dijo su madre en su oído y fingiendo una sonrisa cuando vio al caballero que anunciaba los nombres de quienes entraban, se inclinó para que le escuchara mejor
-¡Lady Aurelia Le Pierre y sus hijas las señoritas René y Nifa Le Pierre!-su fuerte voz se escuchó por todo el lugar, varias mujeres pusieron mala cara cuando escucharon su nombre, pero muy pronto las señoritas Le Pierre se llevarían una gran sorpresa
-¡A donde crees que vas hija mía!-dijo hipócritamente agarrando bruscamente la mano de Nifa
-Por mi prometido-dijo soltándose del agarre de su madre y abriendo paso entre la multitud, iba a perseguirla cuando su hija mayor le dijo que viera hacia las escaleras, donde estaba el joven que le provocaba discordia.
-¡el duque Moblit Berner!- anunció el mismo hombre, madre e hija quedaron petrificadas, por el frente de sus narices pasaron Moblit y Nifa juntos.
-Se lo dije-menciono victorioso en su oído, y siguieron su camino
-Madre que haremos-murmuro René aterrada apretándose contra su madre
La mujer estaba furiosa un tic nervioso apareció en su ojo derecho-acceder a lo que quiera-mientras que del otro lado del salón Nanaba y Mike no aguantaban la risa.
Erwin estaba impaciente, cada doncella que entraba lo hacía ponerse más desesperado "Hanji, amor mío, ¿dónde estás?" Miro hacia abajo del balcón y se sorprendió de ver a un pequeño grupo de chicas jóvenes saludándole y tirándole besos, para no parecer maleducado las saludo también y se apartó del barandal lentamente, de repente sintió que lo pateaban ligeramente, miro hacia atrás y vio a su madre haciéndole señas para que viera a los dos desconocidos que se acercaban, un hombre algo mayor con muchas insignias y medallas sobre su camisa, acompañado de una hermosa joven de cabellos negros y ojos azules con un vestido negro sin mangas que resaltaba todas sus curvas
-Sus majestades, les agradecemos mucho su invitación, mi hermano quiso venir a su baile pero algunos problemas se aparecieron de repente. Les presento a mi sobrina la princesa Frieda Reiss de Sina
-Es un placer conocerlos sus majestades-saludo la princesa educadamente haciendo una reverencia
-El placer es todo nuestro princesa-dijo la reina mientras agarraba la mano del rubio a su lado
-Este es nuestro hijo el príncipe Erwin Smith, nuestro único heredero-
-¡Oh sí! Lo reconozco de la pintura, para ser sincera se ve más guapo en persona-confeso Frieda mientras extendiendo su brazo para que Erwin le besara la mano
-Le agradezco su cumplido. Y hasta ahora ¿cómo le ha parecido nuestra tierra?-
-Algo pequeña, pero muy hermosa-los reyes se sintieron algo ofendidos pero no lo demostraron
-Chicos, si no les importa podrían comenzar con el primer baile-ofreció el rey. Erwin reprimió un suspiro molesto y extendió su brazo derecho a Frieda
-Por supuesto que s… ¡Por Dios! ¿Quién es ella? Se ve tan hermosa-dijo admirada viendo a una última invitada entrar al salón.
Erwin quedo boquiabierto al ver la belleza que irradiaba la señorita y su corazón se regocijó al reconocerla
-Alteza discúlpeme-dijo haciendo una reverencia y procedió a bajar del balcón dejando a sus padres e invitados confundidos
Hanji llego justamente antes de que cerraran la puertas del salón, trataba de caminar no tan rápido para no caerse con la falda del vestido, todo a su alrededor lo veía un poco borroso, Farlan le había dicho que le restaría elegancia usar lo anteojos así que los guardo dentro del corsé.
Bajo con cuidado la escalera agarrada del barandal, las personas maravilladas le abrían paso. Nanaba y Nifa sonrieron al de verla, Moblit estaba orgulloso de ella, mientras que su madrastra y René empezaron a criticarla por su aspecto. Con lo poco que podía ver, trataba de reconocer a las personas a su alrededor, hasta que chocó contra alguien, alzo la mirada y se encontró con esos lindos ojos azules que la miraban con dulzura
-Se ve bellísima-sin quitar sus ojos de ella, Hanji se ruborizo más de lo que estaba.
-Para ser sincera: no puedo respirar muy bien-ambos rieron, entonces Erwin se puso firme y le tendió una mano
-¿Quiere bailar conmigo?-pregunto, a lo que ella asintió entusiasmada. Los músicos empezaron a tocar una música romántica y un poco rápida, el mantenía un agarre firme en su cintura y la acerco mas a su cuerpo, en cambio ella le temblaban las manos, "¡Esto es real, es real!" grito mentalmente. Él era un buen bailarín por lo que le costaba a la castaña seguirle los pasos bien, cuando le dio la vuelta sin querer lo piso, a Erwin se le salió una mueca de dolor
-¡Oh por Dios! ¡Lo siento mucho!-dijo preocupada.
El solo contuvo una lagrima y la miro con una sonrisa adolorida-N-no se preocupe-dijo haciéndose el machito
-Es que…no se bailar muy bien-confeso apenada
-Si quiere le puedo enseñar-comento con tono cariñoso, a lo que ella desvío la mirada y asintió
La reina desde el balcón los miraba con atención-Amor, recuerdas nuestro primer baile-pregunto sin dejar de verlos
-Por supuesto, fue la primera vez que nos conocimos-
-Sí y nos enamoramos de inmediato. ¿Qué tiene esta chica, para que no la aceptes?-
-Una buena cuna y la educación para ser reina-respondió tranquilamente sin quitar sus ojos de la pareja
-No sé pero…esa chica me resulta muy familiar-confeso la reina recostando su cabeza en su mano izquierda
Mientras tanto en la pista Erwin y Hanji ya no eran los únicos, muchas parejas también estaban bailando.
-Todavía no puedo creer que el chico del que tanto me hablo fuera el príncipe-dijo Nanaba en el oído de Mike
-Él tiene unos gustos raros-
-Mira quién habla de raros, tu eres un sabueso humano-secundo la rubia con una sonrisa burlona. Voltearon a ver de nuevo a la pareja pero ya no estaban.
-¿A dónde vamos?- pregunto Hanji extrañada mientras Erwin la guiaba de la mano hacía una salida posterior
-Ya verá-dijo abriendo una gran puerta dorada y entrando, las paredes estaban decoradas con retratos de personas del pasado y el presente
-¿Aquí era donde me quería traer?-pregunto no podía distinguir muy bien los rostros, pero una le llamo la atención
-Claro que no, solo es un atajo-respondió pero al ver que no lo seguía se devolvió-¿ocurre algo?- pregunto extrañado, pero ella no quitaba los ojos de la enorme pintura al frente, de repente ella lo volteaba a ver y de nuevo a la pintura y hacia lo hizo una tres veces mas
-¡Usted es el príncipe!-exclamo sorprendida
-Uno de tantos, no le quise decir porque creí que me trataría diferente-respondió agarrándola de la mano y saliendo de la gran habitación
-Entiendo…se ve bien-afirmo con una sonrisa sincera
-¿Alguna vez le han pintado un retrato?-pregunto interesado. Ella cambio su rostro alegre a triste
-Mi papá…antes de morir me dijo que ese sería mi regalo por cumplir los 18 y eso fue hace 5 meses-
-Lo siento mucho… ¿lo quería?
-Lo amaba, pero murió feliz de haber ayudado a muchas personas-
-¿quiere saber algo? Su retrato sería más hermoso que el de María Antonieta-comento, pero Hanji no le prestó atención por tratar de diferenciar lo que había a su alrededor, veía muchos colores por todos lados
-¿Dónde estamos? Veo muchos colores por doquier
-Estamos en el jardín- respondió sentándose en una banca en medio
-¡Porque no me lo dijo antes!-exclamo. Metió la mano entre sus pechos y saco sus anteojos- ¡Oh Wow! ¡Son bellísimas!-pronuncio alegre caminando por todos lados admirando las flores, ella conocía muchas de las especies de flores que albergaba el extraordinario jardín, muchas de ellas venían de América Latina, dos veces su vestido se enredó en alguna rama y Erwin tuvo que desenredárselo, al poco rato se sentó junto al rubio y le dio un pequeño codazo para llamar su atención
-Dígame, ¿cómo es la vida de un príncipe?-
-No es difícil, pero aburrida en algunas ocasiones, aunque las ventajas de mi posición es que puedo ayudar a las personas-respondió con una pequeña sonrisa
-Y ¿las desventajas?-la sonrisa en su cara se borro
-Que me quieren forzar a casarme con alguien por conveniencia, pero de ninguna manera lo permitiré…porque ya se con quién quiero pasar mi vida-dijo volteándola a ver fijamente sus ojos color caramelo sonriendo
-¿Con quién?-pregunto esperanzada "Dios no me digas que está pasando ahora mismo"
Iba a confesarlo cuando la campana del reloj anunciaba que iban a ser las 12 los sorprendió. En la mente de Hanji apareció la advertencia que le había dado su hado madrino.
La castaña se levantó de repente-¡Lo siento Erwin tengo que irme!-dijo alzando su falda para no caerse mientras corría
-¡Hanji espera, no te vayas!-grito corriendo tras ella, pero era rápida, corrió como si la estuviera persiguiendo un toro feroz, abría y cerraba puertas a su paso para detenerlo, pero él las empujaba antes de que se cerraran, la campana sonó otra vez y ella se detuvo unos segundos para quitarse las zapatillas y seguir corriendo aún mas rápido, por fin volvió al principio, la gente cuando la veía cerca se apartaban confundidos y enseguida pasaba por sus narices el heredero al trono corriendo tras ella.
-¡Madre mira! ¡Ahí viene la doncella misteriosa!-señalaba René a Hanji-¡Y detrás de ella viene el príncipe!
-¡Es tu oportunidad René a él!-grito su madre empujándola hacia Erwin, a lo que ella lo agarro de la mano y lo empujó hacia el interior de pista. Desesperado trato de quitársela de encima pero ella mantenía un agarre fuerte, cuando por fin se la quitó choco fuertemente contra un noble rechoncho que lo dejo aturdido, entre varias personas lo agarraron para que no se desplomara al suelo.
-Vamos querido, tienes que volver a la cama, hoy ha sido un largo día, eso seguro te está afectando-replico la reina preocupada y ayudando a su esposo a caminar disimuladamente
-De ninguna manera, no puedo dejar a mis invitados tan temprano-dijo el rey respirando pesadamente
-La vez que dio el ataque cardiaco te ocurría lo mismo y eso me asusta, el doctor te tiene que ver de inmediato… ¡Ah!-se quejó la dama cuando alguien la chocó haciendo que se le cayera la corona, por suerte la chica quien la choco la atrapo rápidamente y se la puso de nuevo en la cabeza, la reina abrió los ojos en sorpresa cuando reconoció quien era
-¡Discúlpenme majestades no lo hice a propósito!-dijo la castaña apurada y haciendo una reverencia
- Niña, no tienes de que preocuparte, hagamos que esto no ocurrió-dijo la reina sin salir de su sorpresa
-Si jovencita, prosigue tu camino-dijo el rey amablemente
-¡Claro! Eh… su hijo es un hombre maravilloso, son muy afortunados-dijo la chica y siguió corriendo.
-¡Por Dios! Esa niña es la hija de Amelia, es su viva imagen-afirmo la reina llevándose una mano a su boca y riendo al borde de las lágrimas, por fin había resolvió sus dudas
-¡Madre, Padre! ¿A dónde se fue ella?-pregunto Erwin desesperado jadeando un poco mientras que detrás de él venían Mike y Nanaba
-Se fue hacia la izquierda-dijeron sus padres al mismo tiempo y señalando, Erwin siguió corriendo hacia la salida del castillo, la campana había sonado por quinta vez
-¡Señorita corra!-grito el chico abriendo la puerta de carruaje
-¡Chicos que bueno que están a tiempo!-grito Hanji bajando las escaleras, en eso una de sus zapatillas se le cae, iba a recogerlo cuando diviso a Erwin acercándose y mejor siguió corriendo
-¡Hanji, detente por favor!-grito el rubio sentándose en el barandal y resbalándose por el, estaba a punto de agarrarla cuando ella de un salto entro en el carruaje y cerraron la puerta, y no habiendo mas barandal perdió el equilibrio y cayó. Inmediatamente Eren, Jean, Armin y Connie galoparon a toda velocidad, por suerte el chico se agarró de su compañera y subió al carruaje, Mike ordeno que cerraran el portón pero el carruaje logro salir.
-¡Capitán, mi caballo!-ordeno levantándose del suelo y sacudiendo su traje rojo, el más alto lo volteo a ver cansado
-Para que la va a seguir si sabe dónde vive-dijo sentándose en la escalinata
-Si pero…- dudo mirando triste hacia el portón
-Su alteza-dijo Nanaba acercándose-a mi amiga Hanji se le cayó esto-mostrándole la brillante zapatilla de cristal, enseguida la tomo y la examino-Ya tiene excusa para volver a verla-comento la rubia sonriéndole
-Muchas gracias, señorita-en eso apareció un guardia apurado bajando las escaleras
-¡Alteza!... ¡Su padre está sufriendo otro ataque al corazón!-dijo el guardia asustado. Erwin cambio su cara de tristeza al de preocupación y corrió de vuelta al castillo.
