Epilogo.

Lo prometido es deuda, los quiero!


La suave brisa de la mañana me despertó, apreté mis ojos y me estiré por completo, era sábado otra vez. Me levanté y fui asearme un poco, ya me había acostumbrado a la rutina diaria, a la falta de comodidades, a la vida natural. El reflejo del agua me sorprendió un poco, la gruesa y tupida barba que cubría mi rostro seguro me hacía ver muchos años mayor de lo que en realidad era, aunque eso tampoco me importaba, cada mañana me proponía rasurarla, pero como cada día, terminaba por dejarla ahi.

Revisé mis apuntes, hoy tenía mucho trabajo que hacer en la zona que me encontraba, durante los últimos cuatro años había sido la misma historia para mi, caminar por reservas estudiando su sistema de restauración, había formulado muchas teorías y estudios acerca de como el ecosistema natural se regeneraba.

Tome mi mochila para iniciar la labor del día, pero no pude moverme, estaba cansado, en todo este tiempo jamás me había permitido descansar, me hacía pensar en muchas cosas, pero francamente hoy definitivamente no tenía ánimos. Deje mis cosas y me dirigí a la pequeña cocina que había improvisado en aquel lugar que sería mi hogar durante los siguientes meses, quería algo caliente. Un té quiza.

Me senté en el catré con mi taza de té humeante, sin azucar como a ella le gustaba. Habían pasado meses desde la última vez que me permití pensar en ella. - ¡Que diablos!- Prendí la radio...sabía que no tardaría mucho para que escuchara algo de ella.

- "Hoy, como en la última semana seguiremos analizando la nueva misión de la nueva nave SDF, habemos muchos que apoyamos los ideales de la Almirante Hayes, pero tambíen hay muchos que la califican como ingenua"

Me quemé la lengua ¿nueva misión? eso era nuevo para mi, no era que estuviera desconectado del todo del mundo, después de todo en el pasado había estado tentando a correr a su lado para saber que ella estuviera bien. Asi me sentí la noche que nos enteramos en la reserva de Weitz unos meses después que vi a Lisa por última vez que nueva Macross había sido atacada por una misión suicida del Zentraedí Kyron, la información que nos llego era poca y había hecho que entrara en pánico al pensar que algo le podría haber pasado.

Siempre agradecí el apoyo que recibí de Weitz en el momento que decidí quedarme en la reserva, el me había detenido cuando estaba por partir hacia ciudad Macross diciendome que lo hecho, hecho estaba, aun si yo iba no cambiaría nada. Recuerdo haberme quedado pegado a la radio durante un día entero tratando de saber algo acerca de la información oficial luego del ataque. Después de una mala noche de sueño el informe oficial era que la nave SDF2 comandada por la Capitana Elizabeth Hayes había sido destruida por completo junto con los restos del SDF1. En los ataques había perecido las comandantes Vanessa Laird, Kim Kabirov, Shammy Milliome, Claudia Lasalle y el Almirante Henry Gloval entre otros, la única sobreviviente al ataque al puente del SDF1 milagrosamente había sido la Capitana Lisa Hayes, que inmediatamente luego del ataque había sido promovida al rango de Almirante.

Recuerdo que me sentí aliviado aunque no del todo tranquilo, sabía que le vendrian tiempos dificiles a Lisa "almirante" aun me permitía sonreir al pronunciarlo, me sentía orgulloso, mi Lizzie había llegado muy lejos. Mis suposiciones no fueron del todo erroneas, con forme pasaba el tiempo, las cosas se complicaban para la nueva Almirante de las fuerzas militares, había pánico, descontrol y muchas situaciones dificiles por atender, aunque siempre luego de alguna noticia relevante siempre se hacía incampie en el caracter y visión de la nueva Almirante. Era una mujer demasiado jóven para el rango que ostentaba, aunque eso no hacía que ella se entregara del todo a su trabajo, siempre eran más los que la apoyaban que los que trataban de hacerle mala fama.

Logró sacar las fuerzas militares adelante, sus nuevas estrategias resultaron éxitosas con el paso del tiempo, se había ganado el respeto de todos

- "Se dice que la nave partira a finales de este año, y se rumora tambíen que la Almirante Lisa Hayes, ira el frente de la misión aunque esta información aun no se confirma ya que se dice será una travesía de muchos años, y claro nuestra Almirante tiene enormes responsabilidades aqui en la tierra, aunque muchos sabemos que su principal preocupación al partir de tierra será dejar a su Esposo el Capitan Richard Hunter, a menos que el también se incorpore a la misión."

Aun sentía esa punta de daga clavarse en mi corazón cuando escuchaba esa palabra "su esposo". Se habían casado unos meses después del ataque a nueva Macross, la noticia se rego por todo el planeta como si se tratara de dos artístas.

Cuando me enteré me encontraba en otra reserva, cerca de una base militar. Había ido hasta ahi para recibir algunos recursos pedidos por Weitz. Estaba comiendo en una pequeña cafetería cuando en la televisión la vi, mis ojos se quedaron clavados en la pantalla, hacía dos años que no la veía y su rostro era mucho más hermoso de lo que recordaba, estaba dando un discurso en la inauguración de una nueva academía de pilotos, su nuevo uniforme le quedaba chico en comparación de la persona que lo portaba. Definitivamente llevaba sangre para militar. Era una Almirante hermosa.

Al terminar el discurso uno de los reporteros se atrevió a desviar la conversación de temas políticos y militares para pasar a temas más personales. Le había preguntado como se sentía a días de casarse con el Capitan Richard Hunter.

Se había sonrojado lévemente y una sonrisa se escapo de sus labios

- No suelo hablar mucho de mi vida personal en eventos oficiales

- Almirante hay mucha gente que la estima por lo que ha hecho y desean saber como se siente, por favor compartanos un poco

Ella volvió a sonreír

- Gracias, me siento muy bien. Un poco nerviosa, pero creo que eso es normal.

- Sabemos que será una ceremonía privada

- Si, en realidad solo habrá gente muy cercana a nosotros, solo deseamos hacerlo oficial

- Y el capitan Richard Hunter ¿como se siente?

- no lo se, por su bien espero que se sienta feliz

Todo rieron, era demasiado auténtica. Luego de la broma local, todos los reporteros prepararon sus cámaras, alguién se acercaba al podium. No me sorprendió verlo ahi, nunca la dejaba sola. Rick Hunter subío al podium a lado de ella

- Yo les puedo responder como me siento, no quisiera ir al calabozo por dudas infundadas en mi Almirante

- ¿está nervioso Capitan?

- Más de lo que quisiera, pero estoy súmamente feliz al saber que una mujer como Lisa me acepta para compartir nuestras vidas

- Muchas felicidades

- Gracias

Observe como Hunter la tomaba de la mano al salir de la conferencia, era oficial, la Almirante Hayes y el Capitan Hunter se casarían. La resignación me había llegado rápido, yo solo quería que ella fuera feliz y si él le daba esa felicidad quien era yo para interponerme.

- "Acabamos de recibir un comunicado oficial de la oficina de la Almirante Hayes, supongo que desea terminar con tanta especulación, y vaya que nos deja atónitos con la noticia. "La misión al espacio será programada para el próximo mes, el objetivo es buscar nuevos planetas habitables para los hombres, será dirigida por la Almirtante Elizabeth Hayes y será acompañada por el Capitan Richard Hunter".

Esto es toda una noticia, al parecer han decidido irse dos figuras súmamente importantes para la nueva historia de la raza humana. Si me preguntan a mi, pienso que es muy arriesgado, son personajes súmamente emblematicos que representan mucho para muchos. En fin, damos por terminada esta emisión, mañana seguiremos analizando la nueva misión al espacio.

Apague la radio. "Se va" deje la taza vacia en el suelo, respiraba rápido, siempre me pasaba eso cuando me daba el lujo de pensar de mas en Lisa, pero ya había aprendido a controlarlo, poco a poco me estaba curando de Lisa Hayes. Yo había decidido irme de su lado, alejarme por siempre y por completo. Era mi realidad, y no podía decir que me sentía miserable, en los últimos años había hecho lo que me gustaba, había recorrido reservas enteras, haciendo estudios para poder implementar nuevas teorias acerca de naturaleza, mi vocación me había ayudado a salir a flote.

Analicé por horas que hacer, la primera opción era totalmente deshechada, era la primera que venía a mi cuando escuchaba acerca de Lisa, ir hacia ella no era una opción, la segunda hacer contacto con ella, una llamada, una carta, pero también era inutil, para que atormentarla con mi fantasma, al final la última opción era la más viable, seguir con mi camino y desearle felicidad.

Tome mi mochila, y sali de mi cabaña, al final mi desición siempre había valido la pena, respirar el aire puro, observar al planeta vivo era lo que me daba fuerzas para seguir adelante, vi de nuevo mi rostro en el agua reflejado "que viejo te ves karl" me detuve otra vez, y solté mi mochila por nueva cuenta, fui por mi rastrillo y tome el pequeño espejo para poder hacer la tarea con mayor facilidad. Cuando termine, y vi mi rostro, vi al alguien nuevo.


- ¿Que tanto miras?

- Deseaba observar el atardecer por última vez, mañana partimos y no sabemos cuando podremos regresar

- Vamos a estar bien, yo siempre estaré contigo. Anda vamos a dormir

- En un minuto te alcanzo

Observaba el horizonte, mientras sentía el piso frio bajo mis pies, como extrañaría la vista, pero sabía que valía la pena. Antes de dirigirme a la cama junto Rick, me di el lujo de pensar en el una última vez antes de partir, a veces me llegaba su recuerdo de golpe, desde aquella noche jamás supe de el

- Karl, espero que estés bien. Gracias

Al llegar a mi habitación Rick ya me esperaba con los brazos abiertos, mi corazón seguía latiendo con locura cada vez que estaba cerca de el

- ¿Tienes mucho sueño?

- ¿por que lo preguntas?

- por que creo que sería un desperdicio pasar nuestra última noche durmiendo

Al sonreír, sus brazos me tomaron para siempre.