La búsqueda.
Corríamos de vuelta al hotel. Había dejado de llorar desde hace unos diez minutos, pero seguía sin entender que me había pasado. Sídney me había dado ese don...pero ¿cómo? y lo más importante ¿qué don es este? No me explico nada, solo me dio las indicaciones de cuando debo usar este don. Debió decirme por lo menos como usarlo. Aun así creo que los sentimientos hacía las personas nunca cambian. Volver a ver a mi amiga de la adolescencia me sentó muy bien, pero verla morir prácticamente por mi culpa no.
-No fue tu culpa Alice- masculló Jasper- la mujer estaba grande, y además gracias a ti vivió tantos años. Si Sídney no hubiera estado enterada de las consecuencias al poseer el don no lo habría aceptado.
Jasper tiene razón...como siempre. Mi esposo me miró y extendió una atmosfera llena de tranquilidad. Le sonreí y el suspiró aliviado.
-Gracias Jazz- respondí tomándolo de la mano- ella me dijo que tú eras mi angelito.
Jazz río nervioso y luego me miró incrédulo.
-¿Yo?... ¿un ángel?- río de nuevo- puedo ser todo menos un ángel.
-Eres mi ángel- le respondí sonriendo tiernamente- ¿no basta con eso?
-Creo que...si- me contestó.
-Así me gusta- le dije- ahora ¿qué te parece si comenzamos con nuestra búsqueda?
-Debemos ir con los demás y avisarles. Están ayudándonos ¿recuerdas?
-Sí, lo sé.
Corrimos un poco más hasta llegar al hotel. Sabíamos que ellos estaban ahí gracias a mis visiones. Aunque con mi querida sobrina todo se dificultaba, solo bastaba un descuido. Que alguien se aleje lo suficiente de Nessie como para poder extender mi don hasta él o ella. Esta vez el inteligente fue Emmett.
-¡Alice!- gritó Esme en cuanto aparecimos- oh...mi niñita. ¿estás bien?...¿te has hecho daño?
-No mamá estoy bien- respondí abrazándola.
-Jasper...-sollozó Esme- ¿dónde la encontraste? Oh...mis niños. No quiero que corran de esa forma de nuevo.
-Tranquilízate mamá- dijo Jasper- ella está bien. Y creo que no correremos así sin antes avisarte...¿cierto Alice?
-Sí, si. Te avisaremos- respondí inmediatamente.
-¿Todo bien Alice...Jasper?- preguntó Bella.
-Sí, todo bien- respondí.
-¿Y Doña Drama?- preguntó Emmett.
-¡Emmett!- lo reprendió Rosalie dándole un fuerte codazo en las costillas.
-Bueno ella falleció- respondí sin titubear.
-¡¿Qué?- preguntaron todos al unísono.
-Es una larga historia- respondí pero todos parecían muy dispuestos a oírla- siéntense.
Todos nos acomodamos y comencé a relatar la historia con la ayuda de Jasper y Edward. Al finalizarla todos se mostraron deacuerdo en buscar las páginas del diario ahorita mismo.
-Está a punto de anocheser- comenzó Bella- Renesmee tiene que dormir y no puede quedarse sola. Creo que será mejor que me quede y Edward los acompañe.
-No Bella- la contradijo su esposo- se cuanto deseas ayudar a Alice y yo también lo deseo pero seré yo quien cuide de Renesmee. Por una vez en tanto tiempo no esta el perro para arruinarme mis momentos con mi hija.
Bella y yo le sonreimos agradecidas. Me habría gustado que fueramos todos, pero antes que nada están los hijos. Nos despedimos de Edward y juntos nos fuimos directo a mi casa de nuevo.
-¿Cómo dijo, Alice?- me preguntó Bella una vez dentro de la casa.
-El corazón está donde todo comenzó- respondí.
-¿Y dónde comenzó todo?
-No lo sé Bella- respondí exasperada.
-Revisa en el diario Alice- me dijo Jasper- aun hay unas cuantas hojas. Tiene poco escrito pero tal vez te servirán.
Lo hice. Saque el diario de la bolsa de cuero que llevaba y comencé a revisar diversos pasajes.
"El viejito dice que Sidney lo odia...y eso le preocupa. Creo que a mi también me pone inquieta"
No, eso no era.
"Hoy tube seción de nuevo. Cinco descargas".
Tampoco eso.
"Me pusieron una camisa horrible con correas y luego las ataron a mi alrededor. Duele mucho y casi no podía respirar hasta que llegó el viejito y me las quitó"
Ni eso.
"Sidney se enfado conmigo. Dice que fue por lo de la salida de yo creo que no hice nada malo; si ella no sale es por que no quiere y el abuelito se lo ha propuesto. Aun asi hay algo que me inquieta; es eso que dijo el abuelito del hombre que conocimos hoy. Ese hombre tan vulgar y despiadadamente guapo. Ese hombre que conocimos en el bosque... en el lugar de Thia y Lorcan..."
Era eso. Sidney mencionó a James y dijo que todo fue por su culpa. Si fue entonces que conocimos a James, ahí debió comenzar todo. En el lugar de la boda de mi hermana.
-Cynthia- murmuré- claro, el bosque.
-¿El de la boda de tu hermana?- preguntó Bella.
-Si, creo que ahí comenzó todo- respondí.
-Alice...¿estás...segura?- preguntó Carlisle.
-Claro, cien por ciento.
-Entonces no perdamos tiempo y vayamos allá.- dijo Rose.
-¡Genial, estupendo!- gritó un eufórico Emmett- por fin acción.
Viajamos hasta el bosque en le convertible de Rose y en mi Porshe. En momentos como este creo que habría sido muy útil la Jeep de Emmett.
-De acuerdo, ¿por dónde empezamos?- preguntó Esme.
-Por...no lo sé- contesté frustrada- revisemos todo el perimetro.
Todos me obedecieron y comenzaron a buscar por todo el bosque. Hice lo mismo y revisé mi parte. Cuando comencé a darme la vuelta para registrar otro sitio me dí cuenta que algo brillaba dentro de un frondoso árbol. Tal vez era eso asi que me acerqué y delicadamente desprendí parte de la corteza dejando a la vista un brillante collar en firma de corazón. ¿Era eso acaso?, ¿un collar?.
Lo tomé en mis manos y depronto todo se nubló. Comencé a ver borroso hasta que no ví nada más allá de una espesa niebla. Esa sensación era tan nueva para mí. Me asusté y luego me comencé a ver, pero de una forma diferente y en un lugar diferente.
Estaba sentada en un columpio. Miré mis manos que eran más chicas de lo normal. Eran las manos de lo que supuse era un niño de cinco años. Una niña...yo de niña.
