Naruto no me pertence, aunque ya quisiera.
Uhm...
Advertencias: Existe... Ooc, lo de siempre, lemon y más cosas que puedan resultar peturbadoras, recalco que este fic es una idea muy enferma, aunque el título resulte inofensivo xD
Capítulo 1 – Malcriada
Se dijo a sí misma que si no hacía lo que la había llevado a estar ahí, era una completa cobarde, por eso es que estaba plantada frente a las grandes puertas del despacho donde se suponía que encontraría a Sasuke.
Tras aquel suceso tan vergonzoso, se había guardado en su habitación sin tener la cara de enfrentar al desgraciado que tenía por tutor ¡Y como tener cara para eso! Le había pedido a la mujer del servicio que por favor le llevase todas sus comidas a su recamara y le avisase siempre las salidas de Sasuke, con la intención de recrear la vista mínimamente por los extensos jardines de la casa. Pero el no hacer nada durante casi dos semanas habían hecho que llegase al límite, la estrés, la angustia y la frustración la estaban matando a diario, y no podía imaginar que por culpa del maldito de Sasuke su pasividad se estuviese derrumbando a soplos, había estado recibiendo constantes llamadas a su móvil de amigos y conocidos de la preparatoria, e incluso de aquel muchacho que le había ocasionado grandes problemas con Sasuke, permitió por ello que todo el rencor que sentía dentro no solo debía aplastarlo sobre Sasuke sino también en ese idiota que la había inducido a emborracharse y precisamente despabilar el alboroto. Pero idiota ella en el momento que tuvo que beber un pequeño trago de aquel liquido color bronce, cualquier cosa que halla sido aquello no había tenido buenos efectos en su organismo, ni mucho menos en las consecuencias.
Tras tragar un largo paso de saliva y aspirar hondo para aliviar la tensión en el que se sumergía su cuerpo, decidió empujar la puerta con una determinación simulada para ver luego tras las hojas de madera a Sasuke con la cabeza gacha leyendo muy concentradamente unos papeles.
Al parecer este había sentido su presencia por el crujir de la madera, pues había levantado la mirada casi al instante y ahora se encontraba mirándola cauteloso, entonces aquella cobardía de la que iba recriminándose semana atrás la envolvió depresivamente, su corazón se le había acelerado abruptamente y las manos habían comenzado a sudarle. Pero tenía que enfrentarlo, sino no podría seguir viviendo con esa sensación de impaciencia.
-Q-quiero hablar contigo. – soltó atropelladamente, y como le hubiese encantado utilizar un tono gélido como el que él sabía usar con ella. Maldito seas Sasuke pensó con mucha rabia.
- Ahora no. – le había dicho él tras mirarla por segundos que le habían parecido eternos minutos.
-Tiene que ser ahora. – avanzó precipitada con la ira retumbando en sus canales auriculares, llenándose de valor a cada paso, y plantó las manos con demasiada fuerza solo para ser atendida como deseaba. – Ahora – roncó, sintiendo luego el picor en las manos.
Sasuke levantó su mirada de los papeles, en donde ahora se encontraban las níveas manos de Sakura, que curiosamente tenía unos dedos largos y delicados además de unas uñas perfectamente cuidadas y pintadas con un barniz traslucido. Se imagino de lo que le haría hacer con esas pequeñas manos, pero… derrumbó el libido con la lucidez y un rimero de maldiciones. Era un enfermo, admitió, mas no había otra cosa en la que pensar, Sakura y él ya tenían antecedentes, antecedentes que él había provocado por pensar con la cabeza equivocada, para ese entonces no sabía porqué había actuado de tal forma y, lo peor de todo, con aquella mocosa a la que le habían confiado sus fallecidos padres, sin embargo más tarde comprendió que no se arrepentía de haberlo hecho, no obstante, no significaba que tenía que volver a repetirse.
- Es curioso verte tras… dos semanas. – Jugueteó un poco, sí… pese a todo, Sakura era una tentación de la que no se vería dispuesto a dejar - Imaginé que ya no pensabas salir de esa habitación. – su tono burlón solo advirtió a la muchacha.
- Es por eso a lo que he venido. – Cuando vio que sus cejas se arqueaban en un extraño gesto de consternación se apresuró a decir – He venido para hablar de… de lo que… pasó.
- ¿Haz venido a hablar de ello dices? – Sakura se dijo que el aire inocentón no le asentaba y menos conociendo el tipo de persona que era, por lo que eso solo sirvió para aumentar su creciente cólera, ¿Por qué estaba actuando como si eso se tratara de un juego?
- ¡Puedes escucharme perfectamente!
- Y es por eso que no hay necesidad de alzar tanto la voz. – Sakura se sintió alarmada, muy alarmada cuando este se levantó y comenzó a rodear el escritorio, al ver que su objetivo no era precisamente ella la sangre siguió enfriándosele a pesar de todo, pues Sasuke había terminado a lado de la puerta y cerrando las hojas de madera, con seguro.
-¿Qué… qué estás haciendo?
- Dado que trataremos de un tema delicado, no creo que estés deseando que los demás se enteren de lo que ha ocurrido.
- No-o
- Pues que bien. Porque yo tampoco lo espero.
- Muy conveniente ¿verdad? – habría querido que el tono le sonara frío. Pero solo había resultado venenoso, demasiado áspero, y mirando a Sasuke, a este no parecía haberle agradado mucho.
-Te advierto que estás en terreno peligroso. No creo que quieras aventurarte… demasiado. – no había cosa para más injusta exclamó la muchacha internamente, sintiendo la impotencia y el descaro del hombre amenazándola tan cínicamente.
- Pues yo tampoco creo que…
-¡¿Qué?! – el valor que habría tomado se le había disuelto esporádicamente se dijo, aquel rugido que había soltado le habían hecho disipar sus fuerzas, su miedo se extendió por todos lados, sin embargo tenía que decirlo y terminar con todo.
- … no creo que a las autoridades les agrade que haz estado toqueteando a tu pupila impúdicamente.
Ya estaba, ahora era él quien se vería envuelto en una encrucijada de angustia y todo lo que ella había podido sentir. Pero después de todo, había olvidado con quien estaba tratando, cuando este sonrió, creyó que Sasuke era pariente del diablo, o es que ¿siempre tenía esa sonrisa diabólica?
-No. A las autoridades no les agradará oír aquello. Pero… cuando el… toqueteo, es consentido, no creo que muestren mucho interés en el asunto.
-¡Yo no…! – No Dios mío, no quería volver a recordar esa escena, el recuerdo de aquello le pareció tan vivido que le hicieron tragarse las palabras. Era cierto, si ella hubiera querido lo hubiera apartado, pero la sensación de sentir la piel caliente le había sido nueva y…
- Puedo hacerte recordar que… no parecías violentada. – avanzó lentamente hasta quedar frente a ella, alzó la mano para colocarla en las mejillas enfurecidas de la muchacha, pero esta apenas recibió el contacto se apartó bruscamente embistiendo contra su rostro.
Sakura abrió tremendamente los ojos, ¡Se había sepultado ella misma! El rostro de Sasuke permaneció doblado, y en el momento que decidió mirarla, esperó verle enfurecido, pero solo había encontrado esa sonrisa escalofriante propia del mismo Lucifer.
-Eres una niña muy malcriada, Sakura.
Notas de la Autora:
Hay más de mil palabras, y ya puedes empezar a contarlas, así que no te quejes de si el capítulo es corto o no xD
Sí, Sasuke es un enfermo, completamente, abrán de descubrilo en el siguiente capítulo, tengo en mente cosas muy... perturbadoras, ¿ya lo había mencionado? Sino es así, bien... no tomen a la ligera esto, creánselo.
Antes de irme quiero darles las gracias por todos lo reviews, además por seguir la historia. Amenazo también que voy a demorarme más de la cuenta, no, no por mis clases, ya que por obra y gracia del Santisimo Lucifer se han suspendido hasta este lunes que viene, pero de todas formas voy a demorarme, porque soy mala
xP
- Byeew
