Hola a todos y muchas gracias por leer el primer capítulo y esperar este. Les agradezco el tiempo dedicado y su interés en mi historia. Tratare de publicar lo antes posible la continuación. Hasta luego y espero que les guste.

Los golpes en la puerta pronto se convirtieron en violentos intentos de echarla abajo mientras Akane corría hacia ella. Aún sentía esa opresión en su pecho presintiendo una desgracia. El escándalo no pasó desapercibido para el resto de los habitantes de esa casa. Soun y Genma se encontraban en la habitación del señor Tendo a media partida de shogi pero tan rápido como pudieron comenzaron a correr por el pasillo y luego las escaleras dirigiéndose al recibidor. Nabiki estaba en su recámara ordenando billetes según su valor cuando comenzó todo y después de guardar su pequeña fortuna también fue hacia la estancia donde se encontró a los demás expectantes mirando a Akane yendo hacia la puerta. Nabiki sintió una mano en su hombro y al voltear miró a su hermana mayor preocupada de una manera que no la había visto antes. Tratando de calmar un poco la tensión de Kasumi Nabiki sólo atinó a tomar sus manos mientras Akane retiraba una pieza de madera que aseguraba la puerta para después gritar con todas sus fuerzas y lograr que todos se quedaran helados.

—¡Ranma! ¡Ryoga, ¡¿qué le pasó a Ranma?!—

—En un momento les explicaré, hazte a un lado Akane, por favor—

Ryoga corrió al interior de la casa con Akane detrás de el y en cuanto sus pies cruzaron el umbral de la puerta la tormenta se desató en el exterior. Un relámpago iluminó el cielo que en solo unos minutos se había oscurecido por completo. Ryoga puso a Ranma en el piso con cuidado mientras Akane se precipitaba hacia el y ponía las manos en las frías mejillas de su prometido. Kasumi sintió un malestar al ver a Ranma en ese estado y estuvo a punto de desvanecerse en los brazos de Nabiki. Soun Tendo tomó rápidamente el teléfono y a causa de la prisa marcó de manera errónea el número para pedir una ambulancia. Después del segundo intento en la sala de aquella casa se oían los gritos de Soun dando la dirección para que acudieran a llevarse a Ranma al hospital. Genma estaba paralizado en ese momento. El cabello húmedo de su hijo marcaba el piso con algunas gotas rojizas que contrastaban con el pálido rostro que tenía su vástago. Presa de un innombrable temor se arrodilló a un lado de Ranma y sujeto su mano.

—Ranma, hijo, ¿que tienes?, respondeme Ranma, por favor, Ranma—

Las lágrimas corrieron de inmediato por las mejillas de Genma al no obtener ninguna respuesta de su hijo. Era cierto que tanto el como Ranma eran groseros uno con el otro pero era innegable el amor que Genma sentía por el. El chico era su orgullo y su tesoro más valioso además de su esposa. Y ahora estaba ahí, desmayado y pálido como un cadáver. Un cadáver. No, no podía dejar que esa palabra se apoderara de su mente. Tenía que confiar en que Ranma se recuperaría de lo que hubiera sucedido por grave que fuera. Entonces se dio cuenta de que nadie le preguntaba a Ryoga sobre lo que había pasado. Ryoga sólo estaba mirándolos junto a Ranma pero de sus labios temblorosos no habia surgido ninguna explicación. Antes de que Genma pudiera cuestionarlo Akane se levantó y miro a Ryoga con los ojos llenos de lágrimas por la angustia de ver así a su amado.

—¿Que le paso a Ranma? ¿Porque esta así? ¿Y porque tiene sangre en su cabeza? Dimelo Ryoga, dime porque Ranma no reacciona—

—Akane...yo...yo...—

Akane rompió en llanto y abrazó a Ryoga. El se quedó petrificado mientras sentía como las miradas de todos se fijaban en el. No eran miradas acusatorias, al menos no de momento. Todos eran de miedo y desesperación por ver a Ranma de ese modo y más aún si se trataba de una herida en la cabeza. En ese momento la mente de Ryoga quedo en blanco y luego sólo pensó en 2 cosas: Decir la verdad o mentir. Si decia la verdad Akane lo odiria para toda la vida y nunca podria volver a ilusionarse en lo mas minimo con la idea que le daba sentido a su existencia, casarse con ella. Por otro lado podria tener la sangre fría para intentar decir una mentira convincente y esperar que le creyeran. Tal vez el golpe en la cabeza de Ranma causaría que el tuviera recuerdos confusos y no lograría delatarlo después. Ryoga estaba entre la espada y la pared, la bifurcación de su decisión estaba entre la verdad y su honor como hombre y la mentira para proteger su sueño. Ryoga sintió como si estuviese en la sala de juicios para confesar un crimen. Todo se hizo un caos en su cabeza mientras posibles escenarios de una u otra decisión pasaban uno tras otro. Las palabras de Akane en medio de sus lágrimas lo devolvieron a la realidad y a tomar la peor y más cobarde decisión de su vida.

—Por favor Ryoga, dime que le pasó a Ranma, ¿Porque esta tan mal?—

—Yo...yo estaba perdido como siempre y entonces encontré a Ranma tirado en el suelo. Tal vez alguien lo derrotó y se marchó. Cuando mire que estaba sangrando de la cabeza supe que debía traerlo rapido—

—¿Una pelea? No se quien sería tan cobarde para dejarlo en ese estado—

—Ranma tiene varios enemigos, tal vez alguno lo atacó—

Traición. Una risa diabólica sonó con fuerza en la mente de Ryoga causandole un absoluto pánico. Había mentido, había preferido seguir con su sueño de conquistar a Akane en lugar de ser honorable y admitir la verdad. Un enemigo, en eso se había convertido desde ese momento. Comprendiendo el camino que había decidido seguir Ryoga trató de convencerse a si mismo de actuar de la manera necesaria para que su versión fuera lo más creíble que se pudiera. El último rastro de su honor se fue a la basura cuando se atrevió a ver a los ojos del señor Saotome que sostenia la mano de su hijo con tanto amor y determinación como si lo estuviera salvando de caer por un abismo. Unos momentos después las luces blaugranas de la ambulancia cruzaron las gotas de lluvia frente a la casa. Un par de para médicos bajaron de inmediato de la parte trasera del vehículo llevando una camilla. Casi tuvieron que usar la fuerza para que Genma soltara la mano de Ranma y lo pudieran poner en la camilla. La forma en que lo movieron con extremo cuidado no fue una buena señal para los que estaban presentes. Después de asegurarlo y hacer lo necesario para que su cuello y su cabeza no se movieran lo llevaron de vuelta a la ambulancia. La lluvia que caia pronto hizo su efecto sobre Ranma provocando que tuvieran que hacer algunos ajustes ya que siendo chica Ranma era mas pequeño. Apenas lo habían subido cuando llegó un taxi que, con el desorden que había reinado, nadie se había dado cuenta cuando Soun lo había pedido. Soun miro a Kasumi que seguía apoyada en Nabiki y luego a Akane. Se acercó a sus hijas para darles las últimas indicaciones.

—Nabiki lleva a tu hermana a su habitación y cuidala. Yo acompañaré a Akane y al señor Saotome al hospital. Les llamaremos para decirles cualquier cosa que nos informen de Ranma—

—Esta bien papá, yo me hare cargo de Kasumi—

—Papá, por favor...por favor no dejen de llamarnos, esperó que Ranma se recupere y no tenga nada malo—

—Esta bien Kasumi, debemos confiar en que Ranma esta bien. Ahora nos iremos al hospital, cuidense mucho—

Sin preguntar nada Akane fue lo más rápido que pudo a la ambulancia y tras algunas palabras y un par de gritos a los paramedicos le permitireron subir al lado de Ranma. Las puertas se cerraron y el sonido de la sirena empezó a indicar que aquello era una emergencia. Soun tomó del brazo a su amigo de toda la vida y juntos subieron al asiento posterior del taxi que segundos después arrancó siguiendo a la ambulancia. En la casa sólo quedaron Nabiki junto con su hermana y Ryoga. Nabiki vio las manchas de sangre en la camisa de Ryoga. No parecía haber llevado a Ranma de la manera adecuada pero el no era un médico ni mucho menos, bastante agradecidos tenían que estar con que lo hubiera encontrado y lo llevara a casa tan rápido. Nabiki dejó que Kasumi se apoyara con todo su peso en ella para llevarla a su habitación. Kasumi parecía estar a punto de desmayarse por la impresión que todos habían sufrido pero que a ella la había afectado en mayor medida. Los pasos de ambas hermanas se alejaron poco a poco de Ryoga hasta que lo dejaron solo en la sala.

La llegada al hospital fue completamente acorde a la emergencia que estaban tratando. Durante el trayecto la herida en la cabeza de Ranma volvio a sangrar para mayor preocupación de Akane y de los paramedicos. La ambulancia se detuvo en el área asignada y con el profesionalismo que mostraban los japoneses en cualquier disciplina bajaron la camilla para correr llevándolo por el pasillo del hospital donde un médico ya los esperaba. Akane bajó en el momento que el taxi llegaba y después de que Soun pagara por el servicio los tres entraron al hospital. Fueron a la recepción del área de urgencias y una señorita les explicó amablemente que pasarán al área de espera mientras el médico y demás personal atendían a Ranma y trataban de otorgarle un diagnóstico. Soun agradeció la atención y después llevó a Genma y Akane al área de espera la cual era una sala cuadrada con varias sillas pegadas a la pared y un par de pantallas que transmitian vídeos que en ese momento no valía la pena ver. Se sentaron juntos y el corazón de Soun se partió cuando Akane lo abrazó de una manera que no sentía desde hacia años y empezaba a llorar.

—Papá tengo miedo, tengo miedo de que Ranma este grave, de que sea demasiado tarde para ayudarlo—

—Tranquila Akane, Ranma es un muchacho muy fuerte y estoy seguro que estará bien, sólo debemos esperar a que los médicos lo atiendan—

Soun abrazó a Akane y miro a Genma. Su futuro familiar político estaba con las manos en sus rodillas y también a punto de llorar como Akane. No era para menos, Soun estaba tratando de animarlos, de que no perdieran la esperanza pero pensando de manera realista las cosas no estaban tan bien como el intentaba hacerles ver. Ranma lucía francamente mal, eso no lo podia negar. Pero no era el momento de derrumbarse presa del pesimismo. Los medicos harian cualquier cosa que estuviera en sus manos para tratar de que Ranma saliera adelante. Despues de casi una hora hora al fin el medico que habia entrado con Ranma salió solo para verse rodeado y cuestionado sobre el estado del joven Saotome. Manteniendo la calma como debia hacerlo en su papel de medico respondio las preguntas sobre su paciente.

—¿Como esta mi hijo? ¿Su estado es grave? Digame, estoy desesperado—

—Diganos como esta Ranma, por favor—

El médico aclaró su garganta para resolver esas dudas mientras revisaba el expediente que tenia en sus manos. Retrocedió un paso y miro a las preocupadas personas que tenían enfrente.

—El paciente sufrió un fuerte golpe en la cabeza lo cual ocasionó una fractura en su cráneo. Creó que lo mejor sera realizar una tomografía para detectar si hay mayores daños. Ahora lo están trasladando a la unidad de terapia intensiva. No es mi intención preocuparlos pero el paciente podría no sobrevivir a esta noche—

Akane sintió como sus piernas se quedaban sin fuerza y luego como los brazos de su padre la sujetaban. Soun abrazo a su hija mientras miraba al médico con una expresión de completo terror. No podía creer que ahora no eran suposiciones, ideas que surgíeran de ser pesimista u optimista. Ahora ya estaba todo argumentado por la palabra de un experto, el grave estado de Ranma ya no admitía otra cosa más que aceptarlo. Genma miró al médico por un momento para luego regresar a la silla donde había estado previamente y comenzar a llorar.

De verdad Ryoga se atrevió a mentir. Ahora Ranma se debate entre la vida y la muerte mientras Akane sufre por el y Genma esta destrozado al saber el estado de su amado hijo. ¿Logrará Ranma sobrevivir? ¿Tendra alguna secuela por el daño en su cabeza? Esto lo sabrán en el próximo capítulo. Intentaré terminarlo pronto para resolver estas dudas. Les agradezo su interés en mi historia así como su apoyo. Muchas gracias y hasta el próximo capítulo.