Y con una sonrisa aceptó la invitación del chico.
Aliviando un poco su dolor de pecho
Algo en Natsu dio un vuelco, pensaría que estaría a punto de vomitarse de no ser, que ese vuelco no era en su estómago, era en su pecho…
En la guarida…
― Se te ve muy feliz flamitas ― Le dice Gray a Natsu que acababa de ingresar
Pone una cara de desentendimiento ― ¿Por qué lo dices?
― Tienes la sonrisa de niña quinceañera ― se burla Gray
― Estuve pescando con Luce, ¿Sabes? A Luce se le dificulta pescar ― Se ríe ― Siempre lo hace Plue
Se te ve muy feliz…
― Con que ella es con quién tendrás una batalla de muerte ― Inconscientemente dice Gray desprevenido vuelve a comer las galletas que tenía a su mano y vuelve a posarse en la revista.
Natsu frunce el ceño
Gray por el rabillo del ojo lo nota
― Eso no es así Gray ― Gray lo voltea a mirar completamente. ― Yo seré quién la derrote.
Dice Natsu con una gran sonrisa
De repente suena un estruendo y el grito de las mujeres
Natsu mira extrañado a Gray y juntos salen a ver lo que estaba ocurriendo
Vaya sorpresa
El centro del pueblo se veía en llamas, gracias a lo que se podría decir una bomba
Natsu consumió un poco del fuego y sabía a pólvora junto acpm, odiaba el sabor del fuego artificial.
Natsu y Gray se miraron
El gobierno.
¡Maldita sea! Justo cuando todo iba bien
A lo lejos se veía a Gajeel junto a Gerard corriendo a su dirección
― ¡Maldita sea Natsu! Creímos que habías enviado la carta ― decía Gerard
― Juro que la mande, Luce estaba conmigo y Plue le dijo a Lucy que la había recibido Una mujer de ojos azules y cabellos albinos, sin duda era Mirajanne ― Dijo Natsu un poco asustado viendo como una luz blanca se posaba en el suelo.
Diablos
Natsu trataba de olfatear a la persona que causaba los disturbios.
Solo olía la sangre de las pobre mujeres aterrorizadas de repente algo se posa en frente
Era Lucy
Y estaba… Herida.
― Me encargaré de ti apenas degollé al estúpido que causó esto. ― Lo decía con voz agría y Plue estaba con ella
Natsu quedó paralizado.
Creía que era su culpa
Natsu se le acercó a decirle que era un mal entendido
Pero ella partió rápidamente con sus armas en mano hacía esa gran maquina
Natsu no sabía que hacer
Vio que sus hermanos trataban de proteger a las mujeres que había a su alrededor así que el optó por hacer lo mismo.
Ya después se encargaría de aclararle todo a Lucy.
El aire se ponía tenso y algo pesado mientras Lucy avanzaba junto a Plue
― Plue, ataca por atrás. ― Plue se separa y obedece.
Ya sé dónde está el desgraciado.
Apenas llegó a lugar divisó a un hombre con el uniforme del gobierno
Asquerosos de mierda.
― Oye lindo, ¿Te han dicho que invadir tierras extrañas es de mala educación? ― Trató de sonar lo más sensual así estuviera a punto de vomitar
El hombre voltea.
― ¡Plue ahora!
Lucy se agacha para que Plue se lanzara en una velocidad increíble hacía la yugular, dando ciertamente en el lugar.
El soldado no salía de su impresión
Iba a morir
¡Oh sí que iba a morir!
Lucy sonríe, sonríe macabramente…
Mientras con sus espadas formaba una cruz.
― No vivirás para contarlo ― Ríe Lucy
Y en ese momento un torrente chorro carmesí la empapo.
La máquina había parado su labor.
Todo había terminado.
Junto a Plue salen de la extraña máquina y empieza a caminar encontrándose con una familiar cabellera rosada.
Yo había confiado en ti.
Divisaba a Natsu ayudando a las demás personas que se encontraban heridas.
Los labios de Lucy se redujeron
Cómo su corazón
Podría oler sangre, sangre en grandes cantidades, también tenía el leve olor a Luce
Volteo rápidamente buscando a Lucy por todas partes, cuando la divisa, se impacta demasiado
Lucy lo estaba viendo
Estaba empapada en sangre
Sus ojos eran de un color ¿Rojo?
Y Plue a su lado parecía rugirme.
Lucy corrió rápidamente hacía el, capturando su cuello con su mano y con su propia fuerza estamparlo en la pared.
― ¡MALDITO EL DÍA EN QUE NACISTE NATSU DRAGNEEL! Eres un maldito traidor cómo todos ¡Eres una maldita peste, debí matarte apenas tuve la oportunidad! ― acercó su katana a mi cuello.
― Di tus últimas palabras escoria.
Sus ojos seguían rojos, ella no pensaba con claridad
― ¿Mis últimas palabras? ― Sonrío divertido
― ¡QUÉ COÑOS EN CUENTRAS DIVERTIDO MALDITA ESCORIA!
Que mis palabras no serán palabras
De repente Natsu aparta la katana con su brazo causándose una gran cortada
Demonios.
Seguidamente implanta su puño en la cara de la rubia, haciéndola retroceder a una gran distancia.
Sangraba por la nariz
Diablos, se sentía estúpidamente culpable.
Lucy se fue acercando, la divisó mejor, ya no tenía los ojos rojos.
Corrió hasta él y le propinó varios golpes de los cuales solo se defendía, sabía que no eran las condiciones para una lucha de verdad.
― ¡Luce por favor escúchame! ― Le decía Natsu mientras esquivaba los golpes.
― ¿Escucharte? ¿Además de cínico, iluso? Lo único que quiero es matarte maldita escoria ― gritaba Lucy.
Eso dolió
Natsu esquiva y le propina un golpe en su estómago ¿CON FUEGO?
Lucy queda paralizada con la mirada gacha
― Crreeí… que… podría…
Cae desmayada.
Natsu la mira con ternura y lastima a la vez
¡Juro matar y cremar cada hueso del maldito que hizo esto!
Se podría notar en Natsu una mirada tan oscura como la noche.
― ¡Ni te atrevas a llevártela! ― Una mujer de cabellos azules, alta y esbelta me pone un cuchillo en el cuello
¡Vaya! voy a tener que ponerle precio a mi maldito cuello, seguro darán demasiado por él.
Cansado de tanta mierda
― No sé qué está pasando en esta aldea, pero ten por seguro que nada de esto es por mi culpa o por la de mis hermanos ― Deja a Lucy en el suelo
― Deja de hablar y acompáñame al consejo principal, Erza quiere una explicación y rápido ― Dice la muchacha. ― Juvia no confiaba en ustedes desde el principio, pero es cruel que le hicieras esto a Lucy ― Oh es Juvia.
Maldita sea, Lucy debe de odiarme…
― No me interesa que desconfíes de mí. ― Aclara Natsu ― Pero no le metas ideas erróneas a Luce ― Voltea y mira ferozmente ensanchando sus ojos verdes
Juvia cree que este tipo es peligroso
― Cállate y camina ― No demuestra signo de miedo.
Natsu mira a Lucy que estaba tendida en el suelo
― Plue se encargará de ella. ― Aclara Juvia ― Ahora tendrás que ir a recibir tu castigo.
De esta confusión no los podrá salvar ni Dios.
En el consejo…
Estaba una peliroja furiosa esperando los reportes de Levy.
Tenía que cerciorarse de que ninguna amazona estuviera muerta o herida de gravedad.
― Erza-san ― Llamó Levy llegando junto a ella. ― No hay amazonas muertas, sólo personas heridas, pero no de gravedad, se hirieron mientras intentaban salir del lugar.
―Esto me parece increíble. ― Dice Erza un poco más calmada. ― No puedo creer que ellos hicieran esto. ― Y mira a través de la tarima a los 4 hermanos amarrados de manos y pies.
¡Esto me parece una injusticia, una injuria, exijo el derecho a la plabra!
Se podría escuchar a Gerard gritar.
Erza mira a Levy y ella comprende que es hora de emprender el juicio.
Erza camina hacia la tarima.
El consejo era un lugar parecido a los tribunales de la antigua Grecia, el lugar fue construido para dar honor a la democracia aristotélica de la época.
― Es hora de recibir el castigo merecido. ― En ese momento en la mano de Erza aparece un báculo dorado y su punta la formaba un sol y una luna. ― La corte constitucional de la región castiga a: Gerard Fernández, Gray Fullbuster, Natsu Dragneel y Gajeel Redfox de irrumpir la tranquilidad amazónica y traición a su palabra de confianza con sus superioras ― Erza se sienta en el trono de la tarima.
― Por la fuerza de la democracia aristotélica, se les da una oportunidad de hablar para defenderse, así transcurrirá el juicio. ― Habla esta vez Levy. ― ¡Que la suerte esté de su parte!
En ese momento Lucy se levanta de su puesto.
― Erza-san, tenemos intrusos.
Erza frunce el ceño.
De repente las puertas se abren bruscamente, haciendo aparecer en la entrada una mujer esbelta, muy alta y a su lado un pequeño hombrecillo.
Los 4 muchachos se voltearon
¡NO PUEDE SER!
― ¿¡En donde diablos les enseñaron modales niñitas!? ― Gritaba el hombrecillo. ― ¡A esta edad es imposible ser un intruso! ― ríe
¡ES EL VIEJO!
Erza se levanta de su puesto y se acerca a la tarima.
― Exijo que diga su nombre o me temo que debo arrestarlo. ― Sentenció Erza.
El hombrecillo ríe.
Lo mismo hacen los 4 prisioneros.
― ¡Soy Makarov Dreyar, padre y maestro del gremio donde vienen estos 4 muchachos!
Our love had been so strong for far too long...
HOLA MUCHACHOOOOS, ACTUALICÉ :3 disfruten el capi, por fin veremos actuar a Makarov. Saludos *3*
