CÉPHIRO

Una semana había pasado desde que recibieran los chocolates, y si bien los dulces habían durado mucho menos que eso, la inminente inquietud que generaban los pertenecientes a Clef y Ascot, cada día crecía más.

El hecho de que el Gurú de Céphiro últimamente ha estado vigilándoles más de cerca, no ayudaba en lo más mínimo. Fue Lantis quien lo notó primero, pues curiosamente un par de días después de la llegada de los chocolates, los comenzó a convocar con mayor regularidad, comenzó a "encontrarlos" en los corredores del palacio con mas frecuencia, y lo que nunca, comenzó a aparecer en los comedores justo cuando el príncipe y el espadachín se disponían a ingerir sus alimentos. Esta por demás decir que la situación, no solo se les hizo extraña, sino también, sospechosa.

Ferio fue el primero en quebrarse, y justo en una de esas misteriosas apariciones de Clef en los pasillos, y en presencia de Lantis, decidió enfrentarlo. Una lastima que las cosas no salieron exactamente bien… con una maestría propia del Gran Mago de Céphiro, Clef devolvió los cuestionamientos hechos por ferio, dejándolo en el lado receptor de las acusaciones, y de paso embarrando a Lantis en el conflicto. Fue finalmente este, quien molesto con la incesante batalla verbal, en la que conforme pasaba el tiempo, dos de las personas mas importantes del mundo se rebajaban a un nivel infantil digno de sus propios aprendices, que decidió que este era un momento tan bueno como cualquier otro para hablar seriamente con el gurú, y exponerle lo que realmente sucedía.

Fue así como finalmente se encontraron reunidos un espadachín, un espadachín mágico y el Mago supremo en lo que en algún momento funciono como el estudio de la familia de Zagato.

Poco a poco y con algunas interferencias por parte de Ferio, Lantis explico la situación, vigilando cuidadosamente la reacción del Gurú, en busca de algún indicio que le indicara como tomaría la noticia del chocolate de amistad… sin embargo, no encontró nada que le indicara algún tipo de inconformidad o malestar… en sus ojos solo encontró entendimiento y quizá un poco de angustia.

Aparentemente, Clef fue conciente de los sentimientos que sus ojos reflejaban, pues una vez terminada la explicación de los espadachines, procedió a dar voz a sus inquietudes. Palabras más, o palabras menos, Clef les pidió que tuvieran mucho cuidado, pues no quería una repetición del amor trágico de Esmeralda y Zagato, o en su defecto, de la separación del alma de Hikaru que dio como resultado el momento más oscuro de la existencia de Nova.

Como es de esperarse, esas palabras los dejaron mudos, recordándoles de una manera quizá un poco cruel las razones por las que ambos espadachines finalmente congeniaron, y en lo mas profundo de su ser, ambos se juraron jamás poner en esa misma situación tanto a sus seres queridos como a su patria.

Y con esas palabras en sus mentes, con los sentimientos encontrados que les produjeron, cada uno se dirigió a comenzar sus respectivas actividades diarias.

No seria hasta mucho mas tarde que los pensamientos de los tres se centraron en el más pequeño del círculo. Después de todo, no tenían ni idea de cómo reaccionaria Ascot a las noticias.


Afortunada, o desafortunadamente, según el punto de vista de quien lo piense, Ascot no se encontraba actualmente en el planeta. Lafarga hacia un par de días había solicitado vacaciones y él junto con Caldina y Ascot habían partido rumbo a Chizeta, a conocer a la familia de ella y a pasar unas cuantas semanas explorando el lugar.

No esperaban su regreso sino hasta el siguiente mes, lo cual les ahorraría el drama hasta pasado el día blanco; sin embargo, eso no les eximia del problema y lo que ello conllevaba.

A varios de los habitantes del castillo, y de Céphiro aun les sorprendía la relación que esos tres tenían, pues de no ser por las obvias diferencias físicas entre ellos, fácilmente podrían pasar por una familia normal, común y corriente. Todos sabían que donde se encontraba uno, los otros dos no estaban lejos, y que el cariño que se expresaban era genuino e inmenso.

Lo que llevaba a la actual preocupación de las tres grandes figuras de Cephiro. O mejor dicho, la reacción mortífera de Caldina si herían los sentimientos de su Hermanito.

Después de todo, esa mujer podía ser tan peligrosa como impredecible.

Por ahora solo les quedaba seguir esperando… y rogar porque de todos los posibles escenarios que pudieran presentarse, sucediese el más favorable para todos.


TOKIO.

Decir que despertó desorientada es poco. Después de todo, para ella, este día no era distinto de cualquier otro, martes por la mañana y sabía que debía comenzar su rutina habitual.

Con la luz del sol golpeando su rostro, luchando contra el impulso de darse la vuelta y volver a dormir, finalmente se deshizo de las cobijas, con la firme intención de tomar una ducha y despertar su mente.

Propiamente bañada y arreglada y con una taza de humeante café colombiano en la mano, comenzó a hacer un repaso mental de los pendientes del día; tenía clases hasta las dos, almorzaría con unos compañeros para discutir un proyecto a entregar la siguiente semana, debía llamar a Hikaru para saber de los chocolates…

Los chocolates… HIkaru…

¡Eso era lo que se le olvidaba! ¡Pero que rayos le pasaba! Definitivamente su cerebro no podía funcionar propiamente sin una buena taza de café. Tratando de no atragantarse y buscando impacientemente su móvil decidió que no debía esperar más para saber la respuesta… aunque, ¿Por qué Hikaru no le había llamado? Ella sabía mejor que nadie el nerviosismo y la ansiedad que el experimento con los chocolates le producía, más a ella que a Umi, así que… ¿Por qué no había llamado aun?

Muchísimos escenarios cruzaron por su mente, desde los más bobos, como que Hikari le lleno de baba el móvil dejándolo inservible hasta los más tristes, como que el experimento hubiera fallado y no encontrara la forma de darles la noticia.

Pero, si el experimento fallo… significa que entonces ¿ni siquiera Lantis habría recibido su regalo? Sería que, por haberse aprovechado de la bondad de su amiga y haber hecho cosas sin pensarlas demasiado… ¿habían incluso dañado esa pequeña conexión con Céphiro?

Decidió no enfocarse más en esos oscuros pensamientos y enfocarse en la realidad. Llamaría a Hikaru y sea lo que sea que su amiga le respondiere, lo tomaría como la casi adulta que ya era.

Si tan solo pudiera encontrar el bendito teléfono.

Hesitó momentáneamente sobre el número de su amiga, respirando profundo, y dándole un nuevo sorbo a su café. Armándose bien de valor, presiono y espero… y espero… hasta que la línea la mando a buzón.

Buzón… ¡pero qué demonios! ¿¡De cuando acá Hikaru manda a alguien a buzón!? Decidió llamar de nuevo, esperando nuevamente en la línea… hasta que finalmente alguien contestó.

Una "alguien" que tenía voz de que justo iba despertando y que no tenía ni idea de sus alrededores… y que al momento en que escucho la Voz de Fuu, se sorprendió tanto, que incluso del otro lado de la línea pudo escucharse como tras luchar un par de segundos con las cobijas, acabó de golpe en el suelo.

Fuu debía admitir que hasta a ella le dolió.

Consideró por un momento colgar y llamar más tarde, sin embargo, si de todas formas ya la había despertado…

-¡Fuu! ¡Amiga! ¿A que debo el honor de tu llamada? ¿Estás bien? ¿Pasó algo malo?

Si, ahí estaba Hikaru, la chica que pone a todos los demás antes que a ella misma… incluso cuando recién despierta y se cae de la cama…

Con una sonrisa es entonces que con las palabras amables que la caracterizan, primeramente le pregunta por su bienestar, pues el golpe que se escuchó no parecía precisamente ligero, y una vez que Hikaru para no variar le respondió con su habitual "estoy bien", y tomándolo como cierto esta vez, procedió a preguntarle por lo que inicialmente le motivo a llamarla.

Y Hikaru guardó silencio por algunos segundos… segundos que para Fuu fueron completamente tortuosos y agonizantes. Segundos que pareciera duraban eternidades completas.

- Fuu…

Había algo en el tono de Hikaru que no le agradaba… sin embargo se enfocó en el presente y no en las suposiciones y espero a que su amiga terminara lo que fuera que iba a decir.

- Fuu… los chocolates… ¡no están! ¡Fuu, funcionó!

Y lo que sea que Hikaru haya dicho después, quedo silenciado por la mente y los pensamientos de la guerrera del viento, quien no podía creer la suerte que tenía. Después todo este tiempo, su príncipe sabría que ella aun pensaba en él, y con un poco de suerte, él aun correspondía sus sentimientos.

Se despidió de ella, prometiendo verse más tarde, al terminar las clases y pasar por un helado de celebración, no sin antes asegurarle que enviaría un mensaje a Umi para enterarla de los planes.

Y así la Guerrera del Viento continuó con su rutina del día con una sonrisa amplia y un alegre salto en su andar.


"el experimento funcionó, Fuu y yo queremos ir por un helado después de clases para celebrar. Nos veremos en el parque a las 2."

Por enésima vez miro el mensaje. Y a pesar de que habían pasado más de dos horas de su arribo, aun no estaba segura de que era lo que sentía. Tal y como se lo había dicho a sus amigas, ella era feliz en este momento de su vida, y el chico que tenia a su lado la complementaba en muchísimos mas aspectos de los que hubiera imaginado nunca. Entonces, ¿por que la noticia le causaba cierta acidez?

En momentos se dijo a si misma que era únicamente por que muy en el fondo esperaba que ese capitulo de su vida quedara firmemente en el pasado, que ella finalmente había superado los sentimientos que alguna vez tuvo por cierto pelilila y que justo ahora cuando ella tenia control absoluto de su existencia, esto volvía para atormentarla de nuevo.

Como si los años de tristeza y desesperación no hubieran sido suficientes.

En ocasiones también pensó que era un resentimiento propio, pues muy dentro de si también esperaba que el experimento funcionara, como parte de los interminables "¿y si…?" con los que vivió por mucho tiempo. Esperando que esta vez los sentimientos que en algún momento fueron no correspondidos, ahora al paso del tiempo y con un poco de reflexión de por medio, ya no o fueran tanto.

Pero, y si ahí fuera ¿Qué?

Por más que lo analizara, y no podía imaginarse junto a él, ya no; si hace un par de años le hubieran ofrecido esta oportunidad, estaría feliz y emocionada, contando los días que faltaban para el día blanco, tal y como estaba segura que Hikaru y Fuu estarían haciendo. Pero no ahora.

Ahora ella había crecido, había salido adelante y estaba llena de nuevos sueños y ambiciones. No, ya no era esa niña de 14 años que se enamoro de un Mago y le rompió el corazón a un Palu.

Ascot…

Ese era otro tema completamente. Debía admitir que su confesión fue por demás una sorpresa, y a la fecha, aun no se la creía. En su opinión, Ascot jamás estuvo realmente enamorado de ella, sino del ideal que ella representaba. De la mujer fuerte y agresiva que proyectaba ante todos para cubrir sus propias inseguridades. De la Guerrera del Agua que luchaba para defender un planeta que no era el suyo. No, Ascot estaba enamorado de la Guerrera, no de Umi.

Y se odio un poco nuevamente por eso, pues al haberle enviado un chocolate, por mucho que fuera Tomo rallando en Giri, podía elevar las expectativas y crear nuevas ilusiones que Umi no estaba dispuesta a consentir, lo cual únicamente provocaría un nuevo dolor innecesario al invocador.

Sin embargo lo hecho esta hecho, y aunque se arrepintiera ahora de la decisión del chocolate, ya nada podía hacer.

Finalmente Umi llego a una conclusión. Ella no tenía nada que celebrar, pues ultimadamente ella no tenía expectativa real en el experimento.

Tomo su móvil y envió dos mensajes. El primero a Hikaru, disculpándose por no poder asistir pues tenía otro compromiso. El segundo a Iguru, invitándolo a ir por Okonomiyakis saliendo de clases.


CÉPHIRO

Hacia días que lo veía mas intranquilo que de costumbre. Es cierto, Ferio jamás se había caracterizado por ser una persona tranquila, sino todo lo contrario, e inclusive, con la motivación y compañía adecuada, se convertía en uno de los mejores bromistas que cephiro pudiera conocer.

Sus bromas eran legendarias, pues cuando se decidía a hacer una, todo el entrenamiento que debería usar para hacer cosas de provecho, era más bien utilizado para una larga planeación de la broma en turno.

Con esto en mente, Lantis pensó que el príncipe había encontrado una nueva victima para una de sus bromas, sin embargo con el pasar de los días lo comenzó a ver más y más preocupado, en contraste de cuando esta a media broma, que se le ve más jovial y risueño.

Finalmente, la preocupación pudo más, y de la manera más sutil y tranquila que pudo, le preguntó que era lo que le angustiaba tanto.

La respuesta que recibió no era la que imaginaba. Más bien, esa respuesta le hizo entrar en un pánico tan grande que se quedo inmóvil por unos cuantos minutos, mientras en su mente las palabras de su amigo retumbaban una y otra vez…

- Estoy buscando el regalo para Fuu en el día Blanco. ¿Tú ya tienes el de Hikaru?

Pedazo de Idiota, ¡pero claro que no lo tenia! Es mas ¡ni siquiera lo había pensado! Y no tenia ni la mas minima idea de que podría darle que cumpliera con el requisito de "tres veces el valor económico o sentimental". ¿Flores? ¿Dulces? ¿Alguna gema exclusiva de Céphiro?

- Por tu reacción y tu mirada deduzco que no… quien lo diría, ¡el siempre serio y controlado Espadachín Mágico de Cephiro en medio de un ataque de pánico por no saber que regalarle a su novia! ¡Nadie me lo creería!

Comentario que como nos imaginamos le ganó una mirada que de ser posible, lo hubiera reunido con su hermana y su cuñado.

Volviendo a la seriedad del asunto, decidieron que seria mejor si unían esfuerzos y buscaban un regalo adecuado para sus niñas; algo que fuera ideal para esas mujeres fuertes y encantadoras cada una a su modo, esas guerreras de las cuales se habían enamorado sin remedio alguno.

Y brevemente se preguntaron si deberían incluir a Clef en esto.


: Se asoma tímidamente, con una sonrisa nerviosa mira a todos aquellos que se han pasado por aquí:

¡Volví! ¡No morí, lo prometo!

Mas bien la escuela me tiene mas atrapada de lo que me gusta admitir…

(Dice mi novio que esa maestría nos va a matar… espero que no)

Una disculpa inmensa por no haber actualizado en muchísimo tiempo, aunque no me lo crean el borrador esta desde agosto fácil… (Sin contar que esto debería haber estado listo en marzo…) pero bueno me evito el kilo de excusas y los dejo con la lectura.

Escribir este capitulo fue interesante. Jamás había escrito a Umi o a Fuu y si bien sentí que ambos personajes tomaron el control de a donde querían ir, si me gustaría saber su opinión al respecto.

Agradecimientos especiales para: Aoi Black, AdiaSkyFire, Harryluisjp, Xulder2014, TsukihimePrincess, GateBreaker, Kuu de Cefiro, Hikarulantisforlove y Leihej, por haber comentado, seguido o agregado a sus favoritos esta historia

¡Hasta muy pronto!