… Te construiría un altar para rezar por ti; luego te haría el amor, hasta contar a mil.
Tokiya abrió los ojos, estaba recostado sobre el suelo de los baños. Sintió frío, entonces, recordó que estaba desnudo. Bajó su mirada y se dio cuenta de que lo cubría un suéter; Su suéter.
Rió de una manera tonta al hacer un recuento de lo que había pasado. Había hecho el amor, bueno, mas bien había tenido sexo con el dueño de sus fantasías y además, estaba tirado en un baño sin ropa. Vaya escenita.
-Otoya… no está. Ngh, Otoya- dijo para sí mismo esbozando una sonrisa perversa.
Se vistió y salió del baño, tomando rumbo hacia sus clases. Al parecer, nadie se había dado cuenta del escándalo que habían hecho él y el oji rojo.
Después de sonreír con satisfacción, siguió su camino.
(*-*) (*-*)
Ya entrada la tarde, Ittoki se encontraba en su habitación, es decir, tambien la de Tokiya, haciendo sus tareas. No quería volver a olvidarlas y tener que ir a detención o mejor dicho a la detención Ichinose.
Después de hacerlo en el baño con él, simplemente no iba a poder verlo a la cara. Aunque salió bien librado ya que nadie se dio cuenta y asistió a su castigo y a clases de manera normal.
El problema iba a ser cuando Tokiya llegara. ¿Qué le diría? ¿Podría siquiera entablar una conversación con él? Y lo más importante… ¿Iba a resistirse de volverlo a hacer con él?
-Deja ya eso por la paz. Es mas que obvio que solo te busca para…
El tacto de una mano fría en uno de sus pezones interrumpió la reflexión. Era Tokiya.
Decidió levantarse del escritorio y detener a Ichi.
-¿Sabes? Mi cuerpo no es un juguete. No es tu juguete.
-Yo no te trato como tal, además, a ti te gusta que lo haga ¿no?
-No soy un juguete sexual que puedes tomar para satisfacerte y luego tirar.
-Nadie dijo eso.
-No me quieres en serio.
-No te uso como juguete sexual.
-No parece.
-Está bien, para que no sigas pensando que solo te quiero para sexo, hagamos un trato.
-¿Qué?
-A partir de hoy, ninguno puede tocar al otro. Tampoco auto-complacerse. ¿Entiendes lo que digo?
-Y el que caiga primero… ¿Qué hará?
-Tendrá que vestirse con orejas y cola de gato y ser el esclavo sexual del otro por toda una noche.
-Y dale con el sexo.
-¿Aceptas o qué?
-Está bien. Que lindo te vas a ver diciendo ''Nya'' para mí.
-No te confíes. Todo puede pasar.- le guiñó el ojo.
- Buenas noches.
(*-*) Al día siguiente (*-*)
-Vaya, que día el de hoy- pensaba Otoya- voy a llegar al cuarto directo a dormir y mas ahora que no voy a tener a ese pervertido encima de mí.
Sacó su llave para entrar al cuarto y se encontró con algo que lo dejó congelado.
Era Tokiya, con un pantalón ajustado, torso desnudo y haciendo ejercicio, sudando. La escena era tremendamente sexy.
-Maldita sea… ¿Qué no esto es hacer trampa?- Maldijo para sí el pelirrojo.
De repente, Ichi se detuvo:
-Otoya… buenas tardes- dijo en tono relajado.
-Joder Ichinose, ¿de cuando a acá haces ejercicio?
-Desde que tengo que desviar mi atención para no tocar tu cuerpo.- Ittoki se sonrojó.
-No me vengas con eso; es como si trataras de provocarme.
-Piensa lo que quieras, pero no olvides la apuesta.
-Vete al diablo.
-Deberías de intentar algo para descargar toda esa tensión.
-Solo quiero dormir.
-Apaguemos las luces.
-Buenas noches.
-Qué cortante.
-Cierra la boca.
(*-*) Al día siguiente (*-*)
-Carajo, esto de no tocar a Ittoki fue la idea mas estúpida que se me pudo haber ocurrido- decía Tokiya para sí- pero al menos ayer lo hice sufrir un poco. ¿Qué haré hoy?...
Abrió la puerta de su habitación y el oji rojo ya estaba ahí. Y de que manera.
Solamente traía puestos sus boxers y estaba haciendo unas cuantas sentadillas de espaldas a la puerta.
Ichi se quedó mirando por varios minutos el trasero de su compañero.
-Mmm, ese culo es mío y creer que no puedo…
-¿Qué se te perdió en mi trasero?- interrumpió Otoya.
-Nada. Solo se me hace curioso que dijiste que yo era el que te provocaba y ve lo que estas haciendo.
-¿Qué…? Solo estoy apoyando la idea que me diste de desviar la atención en el ejercicio.
-Podrías hacerlo con ropa deportiva.
-Así es mas fácil.
-¿Te importa si vamos ya a la cama? Fue un día pesado.
-Y el cortante soy yo.
-¿Te importa?
-En lo absoluto. Buenas noches.
-Hasta mañana.
-Buena noche.
-No te voy a perdonar por haberme hecho esto.- Pensó Tokiya- El dueño de este juego soy yo.
(*-*) Al día siguiente (*-*)
-Jaja solo de recordar la cara que puso Tokiya ayer, muero de risa.- Pensaba Ittoki abriendo la puerta de su dormitorio- Genial, no ha llegado.
Detrás de él, escuchó pasos. Era Ichi.
-Hazte a un lado.
-Cálmate Tokiya.
De pronto, el chico del cabello azul empezó a quitarse todas sus prendas hasta quedar sin nada.
-¡¿Qué crees que haces Ichinose?!
-Hace calor.
-No tienes por que quedarte desnudo.
-Toma las cosas con calma.
-Vístete.
-No.
Otoya miró el cuerpo de Tokiya… era tan sexy que lo deseaba sin descanso una y otra vez.
-Ya hay que dormir- dijo nervioso el peli rojo.
-Como sea.
Una vez que se aseguró de que Tokiya dormía, se dirigió al baño y se dio placer.
En serio esperaba que no se hubiera dado cuenta.
Regresó a su cama, aliviado y seguro de que Ichi no había visto nada.
(*-*) Al día siguiente (*-*)
Ittoki abrió los ojos y se percató de que había una nota y se alcanzaban a ver algunos artículos en el escritorio, además de que Tokiya no estaba.
Se levantó y vio que los articulos eran unas orejas de gato, unas pequeñas bragas con cola, unas garras de gato de peluche y un collar con cascabel.
Sus ojos se abrieron y comenzó a leer la nota:
Otoya:
¿En serio me creíste tan estúpido como para no oír que te complaciste?
Si es así, debiste tomar tus precauciones y no gemir tan fuerte.
Obvio, perdiste la apuesta y aquí está lo que necesitas.
Espera instrucciones., Te veo en la noche, gatito.
-Tokiya
P.D.: Va a ser un día largo.
-Ese bastardo…- dijo furioso Ittoki, tomando las cosas, guardándoles en un cajón y maldiciendo.
Tomó su uniforme, salió de ahí enfundado en su pants de deportes, rumbo a clases.
Y en el fondo, muy en el fondo… esperando que la noche llegara rápido.
Capítulo hecho el 5 de enero de 2014.
Terminado a las 11:58:51 p.m..
-Takumi Girl :3
