Capítulo 19: Todo por mis hermanos.
Esa noche, al igual que las anteriores, durmió en casa de Mary... Últimamente casi dormía allí cada noche, esa cabaña en medio del bosque y la presencia de su amiga borraban por completo aquellas horribles pesadillas...
Porque desde ese quince de agosto cuando recibió el mensaje de Tsubomi que nunca respondió, comentándole que estaba preocupada porque sus hermanos y padre no regresaban a casa, y decidió pasar por el instituto donde estudiaba Ayano al salir de casa de Mary. Desde que lo primero que vio al llegar fue a todas esas personas reunidas en un punto, y al acercarse se encontró con la peor imagen que podría imaginar... Desde entonces no dejó de tener pesadillas...
Ayano muerta en el suelo del patio, cubierta por sangre...
Esa fue la primer vez que vio un muerto, ¿por qué tenía que ser su hermana? ¿Por qué la chica más increíble del mundo tuvo que terminar así?
Algo en su interior se rompió al verla... Algo que jamás se recompondría, y desde ese entonces, las veces que dormía en su casa no dejaba de tener una tras otra, pesadillas sobre aquello...
¿Si hubiera llegado un rato antes al instituto? ¿Si ese día se hubiera quedado en casa en lugar de ir a ver a su amiga? ¿Si le hubiera prestado más atención a su hermana? ¿Si hubiera usado sus poderes con ella? ¿Habría podido evitarlo?
En sus pesadillas exploraba cada una de esas posibilidades y otro par de cientos de ellas, pero todas terminaban igual, el mismo lugar, la misma tragedia...
Desde ese día en que se quedó dormido en brazos de Mary sin que esas terribles imágenes fueran capaces de alcanzarlo, comenzó a quedarse en su casa... Un día sí, un día no... Pero su trabajo estaba viéndose afectado, y a sus hermanos y padre no les haría daño si él decidía pasar una temporada en casa de Mary, así que no volvió a dormir en casa.
El sonido de su celular lo despertó, se sentó en su cama improvisada; muchas mantas bastante acolchadas sobre el suelo a un lado de la cama de Mary, tomó su teléfono y leyó el mensaje de su hermano.
"Encontré a Tsubomi desmayada en el sofá de la sala, estamos en la emergencia."
–Seto, ¿pasó algo malo?– preguntó la adormilada voz de Mary, aún en la oscuridad sólo con el brillo del celular alumbrando su rostro, ella pudo notar su palidez repentina.
–¡Tengo que irme!– se levantó guardando su celular en el bolsillo –Mi hermana se desmayó, está en emergencias... Lo siento Mary, en cuanto pueda regresaré.
–E-Está bien...– asintió ella preocupada –Espero que tu hermana se recupere, cuídate– se despidió, antes que él saliera cerrando con cuidado y corriera a través del bosque.
Llegó al hospital una hora más tarde, fue todo un récord considerando lo lejos que estaba, entró a la emergencia encontrando en un asiento a su hermano, su máscara estaba activada y parecía estar sentado distendidamente. No necesitaba usar su poder para saber que en realidad estaba hecho un ovillo en el asiento con ambas manos en su cabeza y una expresión de profundo miedo en su rostro.
Se sentó a su lado y lo abrazó –¿Cómo está?– le preguntó débilmente.
–¿Kousuke...?– él lo miró sorprendido –No te vi llegar...– murmuró volviendo a enfocar sus ojos al frente –Aún no me dicen nada...
–Pero, ¿qué pasó?– preguntó él rompiendo el abrazo para verlo fijamente.
–¡No lo sé!– exclamó Shuuya dejando caer su máscara –Cuando llegué a la casa la vi dormida en el sofá, o eso pensé ya que cuando le puse una manta por encima y puse una mano en su rostro estaba muy fría... ¡Estaba helada!– hizo énfasis en lo último viéndolo con desesperación –Me asusté... Intenté despertarla, pero ella no se movía, no hacía ningún sonido... Ni siquiera pude sentir su respiración... Estaba como muerta...– terminó la explicación sollozando –Llamé a la emergencia y la trasladaron de inmediato... Desde entonces estoy esperando...
–Tranquilo, si están tardando tanto es porque están atendiéndola lo mejor posible– intentó consolarlo poniéndole una mano en el hombro, aunque él mismo estaba derramando lágrimas, el papel del chico fuerte no iba con él.
Varios minutos después alguien salió y les informó que su hermana se encontraba estable, sin embargo su estado era delicado. Les explicaron un par de cosas que no entendió, lo único que les quedó en claro fue que su hermana no había consumido alimentos en varios días y estoy había hecho estragos en su organismo. Tan grave era, que pasaron el resto de la noche viéndola en esa camilla en una especie de estado de coma, con un respirador artificial y otra serie de aparatos conectados a ella.
Eran aproximadamente las cuatro de la mañana y ninguno de los dos se había molestado en dormir, él estaba a un lado de la cama de Tsubomi peinando su cabello con los dedos, observando su rostro con atención, pendiente del más mínimo cambio, y escuchando cada uno de los "bip" rítmicos que emitía la máquina que estaba conectada a su pecho.
Shuuya estaba sentado en uno de los bancos que había en la habitación viendo a Tsubomi desde lejos, como si no se atreviera a acercarse por miedo a romperla.
–De a poco está recuperando el color– comentó regresando al sofá para familiares que había a un lado de la cama –. Estoy seguro de que despertará pronto...– ese era su deseo, y un intento por animar a su hermano.
–¿Por qué lo hizo...? No logro comprenderlo...– fue la respuesta de Shuuya que no dejaba de verla.
–Cuando despierte le preguntaremos...– inclinó el sofá hacia atrás, no pensaba dormir pero al menos descansaría, debía ir a trabajar en unas pocas horas –Cuando eras pequeño... ¿Cómo imaginabas el futuro?– preguntó luego de unos segundos, viendo la luna a través del ventanal.
–¿Futuro...?– rió sarcásticamente –Nunca pensé demasiado en ello...
–Yo soñaba con encontrar a mis padres y ser felices los tres...– le contó sonriendo tristemente.
–Lo siento...– lo escuchó murmurar.
–¿Por qué...?– miró a su hermano –Encontré algo mucho mejor... No sólo disfruté de tener padres, también compartí muchos años con mis tres queridos hermanos– sonrió aún más al recordar esa época –. Y aunque hubiera sido maravilloso que mamá y Ayano aún estuvieran aquí... No voy a quejarme, porque aún los tengo a ustedes... Es mucho más de lo que tenía en aquel entonces...
–Siempre he envidiado tu optimismo...– comentó Shuuya riendo levemente.
–¿Recuerdas el sorteo...?– preguntó, viéndolo con una sonrisa, ese recuerdo siempre lo alegraba, esperaba que pasara lo mismo con su hermano.
–¿Qué sorteo?– preguntó él confundido, pero un segundo después sus ojos se abrieron bastante –Ahh... Ese sorteo...
–Éramos muy inocentes en aquel entonces...– rió al recordar –Fue divertido sortear aquello...
–Divertido para ti porque ganaste...– ¿eran ideas suyas o Shuuya continuaba molesto por aquello?
Volvió a reír –Si lo fue– asintió, le resultaba demasiado divertido verlo molesto por ese tipo de cosas.
Su hermano volvió a mirar a Tsubomi con seriedad durante unos minutos, hasta que preguntó –¿Piensas reclamar tu... "premio"?
–¿Mi premio?– preguntó casi olvidando de lo que habían estado hablando –Ahh... Te refieres a...– su hermano asintió –Creo que le cederé mi premio a alguien más...
–¿A quién?– preguntó viéndolo de reojo –¿Conoces a alguien que... Ella conoce a alguien que...?
No era la primer vez que su hermano intentaba averiguar quien le gustaba a Tsubomi, por algún motivo estaba convencido de que él usó sus poderes con ella en algún momento y lo sabía.
–Pensaba cedértelo a ti, pero si no estás interesado puedo buscar a alguien más...– era muy tarde, no había dormido y en ese estado le divertía molestarlo un poco.
–¡Claro que no! No es que me interese...– tuvo que contener la risa ante esas palabras –Pero creo que conservaré el premio hasta que encuentre a alguien adecuado.
–¿Qué crees que pasaría si despertara y nos escuchara hablar de esto?
–Nos mataría, sin dudas...– ambos rieron.
Para su alivio cuando visitó a su hermana luego del trabajo ella ya estaba despierta, al llegar se enteró de todo lo que había pasado en la casa en su ausencia, en ningún momento se había dado cuenta de los largos paseos de su hermano que la dejaban sola todo el día...
Se sintió extremadamente culpable, después de ese día volvió a quedarse en la casa por las noches, las pesadillas habían regresado, y fue bastante duro, pero no permitiría bajo ninguna circunstancia que su hermana volviera a caer en esa profunda depresión.
–Te ves cansado– la escuchó decir, Mary era increíble, no sólo era una chica completamente adorable e inocente, también era la única capaz de ver a través de él como si fuera un libro abierto.
Aunque nunca buscara ocultar las cosas, no quería preocupar a nadie, así que debía admitir que tenía sus secretos... Secretos que con ella quedaban al descubierto por completo.
–No he dormido bien... Ya sabes, las pesadillas...– murmuró acariciando su cabeza.
–Deberías contarle a tus hermanos, estoy segura de que lo entenderán...– le aconsejó volviendo su atención al collar de flores que estaba armando.
–Lo entenderán, pero no quiero pasar tanto tiempo lejos de la casa... Las pesadillas son malas, pero... Soy feliz cuando llego y los veo sonreír...– le contó mientras hacía su propio collar, era agradable sentarse en el pasto con ella a compartir ese tipo de actividades.
–Los quieres mucho– dijo ella en un tono soñador viéndolo con una sonrisa.
–Por supuesto, mis hermanos son grandes chicos... Sería genial si algún día los conocieras...
–¿Y-Yo...?– se aferró nerviosa al collar –¿Co-Conocer a o-otras per-personas...?– su cabello se revolvía nervioso.
–Tranquila...– puso una mano en su cabeza, y ella como por arte de magia se calmó –Jamás te presionaría, pero si algún día te sientes preparada apuesto a que te divertirás mucho con ellos...
–L-Lo pensaré...– asintió aún un poco nerviosa –¡Mira terminé!– le mostró el collar antes de intentar ponérselo –Oh... Es muy pequeño...– murmuró al soltarlo sobre su cabeza y ver que éste le quedaba como una corona.
–O yo soy muy cabezón– rió alegremente colocándole el collar que él había hecho –. Mary se ve muy linda rodeada de flores...– sonrió.
Ella sonrió ampliamente, se veía demasiado bien... Era una belleza y ternura tan irreales, no parecía de ese planeta.
Deseaba proteger a ese hermoso ser más allá que cualquier otra cosa...
–¿Con lo que ganas...? ¿Alcanza para vivir?– había preguntado su hermano después de meterse a su habitación sorprendiéndolo mientras se ponía el pijama.
–¿Ahh...?– preguntó luchando con la remera celeste con diseño de ovejitas felices que ya le estaba quedando pequeña, la pregunta de su hermano lo tomó por sorpresa, tanto así que por unos instantes parecía haber olvidado como vestirse.
–Imagina que hipotéticamente decides independizarte– comenzó a explicarse sentándose en su cama –¿Con tu sueldo te alcanzaría?
–Pues... Nunca pensé en ello así que no lo sé...– respondió cuando al fin logró ponerse el pijama –Pero tengo un par de compañeros de trabajo que viven solos, así que supongo...– se encogió de hombros.
–¡Perfecto!– exclamó –Oye Kousuke, ¿qué dices de largarnos de aquí los tres? Alquilemos algún sitio y vivamos juntos.
–¿Irnos?– preguntó viéndolo confundido –¿Por qué quieres irte...?
–Porque quiero reactivar nuestra organización secreta– aseguró viéndolo seriamente –Quiero que tengamos nuestra guarida, y continuemos con las misiones.
–Shuuya...– murmuró viéndolo con pena –Ayano ya no está con nosotros... Y dudo que ella quisiera que dejáramos a papá sólo en la casa...
–¡Al contrario! ¡Ella querría que continuemos con lo que comenzó!– negó efusivamente –Y respecto a ese hombre...– pudo notar la amargura en las palabras de su hermano –Él sí estaba en la casa cuando Tsubomi se enfermó... Pero no fue capaz de buscar a su hija, de avisarnos que no la encontraba... Nuestro padre no nos quiere aquí...
–Esta noche salió por primer vez de su laboratorio, esto ha sido demasiado duro para él, pero estoy seguro de que...
–¡Kousuke confía en mí por favor!– lo interrumpió –Tenemos que irnos... Lo antes posible...
–Pero, ¿por qué?– preguntó viéndolo –¿Qué es eso tan importante que estás ocultándonos?
Lo vio rascarse la cabeza con desesperación –No puedo decirlo...– murmuró con seriedad –Realmente no puedo hacerlo, por eso necesito que confíes en mi...
"Puedes saber lo que sucede, puedes saberlo todo de todos... Lee su mente, indaga en su interior, tienes el poder de conocer los miedos, las inseguridades y verdaderos sentimientos de todos... Nadie volverá a engañarte, jamás."
Aborrecía esa maldita voz, esa que siempre lo inducía a espiar en la mente de otros. Sacudió su cabeza ante la mirada confundida de su hermano, no lo haría... Conocer el interior de los demás no era tentador para él, no quería ser un monstruo... Quería ser un humano, quería disfrutar de la incertidumbre propia de cualquier persona...
Exhaló resignado –Supongo que nos alcanzará para un alquiler bastante barato, sin embargo tendré que buscar otro trabajo que queremos sobrevivir bien...– comentó –Soy menor de edad por lo tanto nadie me daría un trabajo de tiempo completo... Pero tranquilo...– le sonrió –Encontraré la forma de hacer dinero suficiente para los tres.
–¡Eres el mejor Kousuke!– exclamó dándole un fraternal abrazo –Y no pido tanto... Con que nos alcance para el alquiler estará bien, veré como consigo lo demás...
–Ya veremos...– murmuró, no le había gustado nada el tono en el que su hermano dijo lo último, no quería verlo metido en cosas turbias.
–¡Incluso podríamos llevar a tu amiga a vivir con nosotros!– ok, eso lo tomó por sorpresa –¿Te gustaría eso?– le preguntó sonriendo traviesamente –¿Lo imaginas? No tendrás que caminar horas para verla, ni tendrás que repartir tu tiempo entre nosotros y ella, además la tendrás viviendo en tu casa...– dio un par de pasos hacia atrás sintiendo sus mejillas arder ante la mirada de su hermano quien levantaba las cejas repetidamente –Serían como esposos...
–¡N-No digas esas cosas!– exclamó ya no pudiendo soportarlo –A-Aunque creo que a Mary le haría... Bien...– confesó viendo a otro lado mientras se rascaba una mejilla sin entender por qué se sentía tan avergonzado.
–¡Entonces mañana mismo le informaré a Tsubomi acerca de nuestra misión!– exclamó él alegremente –¿Te parece bien si comienzo a buscar un lugar?
–Si, claro– asintió, le gustaba ver a su hermano tan alegre después de todo lo que pasaron –. Tal vez sería bueno que Tsubomi eligiera el lugar, las chicas tienen... Ya sabes, más necesidades...
–Está bien– asintió saliendo –. ¡Hasta mañana, descansa!
–Hasta mañana– se despidió sabiendo que descansar ya no era una opción...
Si se cambiaban de casa, y mejor aún, si Mary iba a vivir con ellos estaba seguro de poder hacerlo, se sentía un poco egoísta por pensar en si mismo y aceptar algo que dejaría solo a su padre, pero...
A fin de cuentas si Shuuya lo necesitaba tan desesperadamente como parecía, él terminaría aceptando aunque le pareciera una locura.
Ese pequeño apartamento, su base secreta... debía tener algo que había transformado tan visiblemente a sus hermanos...
Tsubomi, o Kido, como exigía que la llamaran, no sólo había cambiado su apariencia a la menos femenina que pudo, sino que ahora se pasaba el día entero de mal humor, ignorando a su hermano con sus auriculares puestos... No creía que ella odiara la música antes de eso, pero nunca había notado que tuviera un interés particular en esas cosas.
Por otro lado Shuuya, o Kano, parecía haber olvidado su propio ser, él pasaba el día entero mintiendo, no borraba esa sonrisa ni por un segundo, sin importar si había despertado con el cuello torcido luego de dormir en el incómodo sofá, o si había recibido un golpe de su hermana... Él siempre sonreía.
Ambos le preocupaban, no entendía por qué se esforzaban tanto en cubrir sus verdaderas personalidades... Si sólo estaban los tres en ese pequeño departamento, y se conocían de toda la vida.
Al menos ya podía dormir bien, y eso le resultaba un alivio bastante grande, pero casi no tenía tiempo de ir a ver a Mary, ya que ahora vivían aún más lejos del bosque, y sus días libres haría algunos trabajos extra o no llegarían a fin de mes... Ni siquiera a la mitad...
–Kano– llamó a su hermano quien estaba sentado frente a él, a un lado de su hermana que estaba perdida en su mundo musical –. ¿Recuerdas lo que hablamos aquel día? Aquello sobre traer a Mary...– comentó algo apenado.
–¿Quieres traerla?– preguntó su hermano ensanchando su sonrisa –Hace dos días que no la ves y ya la extrañas... ¡Ohh... El amor~~!
–¡N-No es eso...!– negó varias veces –Creo que a ella le haría bien la compañía...
–Pues por mi está bien, pero deberías preguntarle a nuestra líder... Todo lo referente a nuestra base secreta debe pasar por ella, ¿sabes?– preguntó lo último al tiempo que tiraba del cable de los auriculares de su hermana quitándole uno de la oreja.
–¡¿Qué demonios crees que haces, imbécil?!– gritó ella, no pudo evitar hacer una mueca de dolor al ver como su dulce hermanita enterraba su puño en el estómago de Kano.
–Seto... Quiere... Preguntar...te... Al...go...– informó el rubio con una voz muy aguda señalándolo.
–¿Ah si?– preguntó ella viéndolo directamente, no se veía ni un poco arrepentida por lo que acababa de hacer –¿Qué es?
–Bueno...– comenzó a decir nerviosamente, ¿y si ella se molestaba y decidía golpearlo? Siempre había admirado la resistencia de su hermano –Me preguntaba si... Estarías de acuerdo en que... yo... Ehh...
–¿En que tú... Qué?– preguntó la chica viéndolo confundida, pero él seguía balbuceando –¡Dilo de una vez que no tengo todo el día!– le gritó.
–¡Traer a Mary!– obedeció aterrado, su hermana nunca le hablaba tan duramente.
–Así que quieres traer a tu amiga a vivir a la casa...– murmuró viéndolo fijamente.
–S-Si... cre-creo que le haría bien... e-ella pasa todo el día sola... i-igual que tú...– explicó –Creo que se harían buenas amigas– aseguró recobrando un poco de confianza.
–Pues... En vista de que tú eres quien está pagando por el lugar y nuestra comida no veo por qué debas pedirme permiso a mi– comentó con una mano en el mentón –. Aunque sólo tenemos dos camas por ahora... ¿Dónde podría quedarse?
–¡Puedo dormir en el suelo! ¡Siempre lo hago cuando me quedo en su casa!– exclamó no pudiendo esconder su emoción.
–¡¿Por qué entonces no dormiste en el suelo y me dejaste la cama a mí?!– se quejó Kano, pero dejó de hablar cuando su hermana le dedicó una amenazadora mirada –Por mi está bien... ¿Qué dices Kido, no sería genial tener un miembro número cuatro?– preguntó él riendo nerviosamente.
–Si estás seguro de querer exponer a alguien tan inocente a esto– señaló a Kano –. Creo que no es una mala idea, y respecto al tema de las habitaciones y las camas... Ya nos acomodaremos... Después de todo hay un sofá extra...
–¡Gracias chicos son geniales!– se levantó y abrazó a ambos aún a riesgo de recibir un golpe.
Pero ninguno de ellos lo rechazó, en el fondo seguían siendo sus hermanos, y eso lo aliviaba mucho.
–¿Estás seguro de que no se asustarán de mi?
–Si.
–¿Y si me odian?
–Dudo que exista alguna persona capaz de odiarte.
–Aquellas personas del pasado...
–No pienses en ello, mis hermanos te querrán mucho.
–¿Y si algo sale mal y los convierto en piedra?
–Eso no va a pasar...
–¿Y si los asusto?
–Eso ya lo preguntaste Mary...
–Oh... ¿Y si me odian?
Ese tipo de conversaciones fueron el pan de cada día una vez que ella accedió a mudarse a ese fantástico lugar que él le había descrito. Era un poco difícil lidiar con sus inseguridades, pero no la culpaba, él mismo había estado en su situación no muchos años atrás. Para alguien es estuvo encerrada toda su vida, la cual había sido muy larga, ese era un gran cambio.
Así que dos semanas después de haberse mudado al departamento 117, es decir su querida base secreta, llegó el día de recibir a la miembro número cuatro.
–Muchas gracias por acompañarme...– le dijo a Kido quien caminaba a su lado observando el bosque con atención.
–No es problema, además no podrías haberlo hecho solo, ¿verdad? El sólo hecho de llegar hasta la base caminando será toda una proeza, más aún llevando su equipaje y a ella a cuestas.
–Jeje, algo así– admitió sonriendo –. También será muy duro para ti hacer todo ese camino con tu poder activado... Si te sientes muy cansada en algún momento sólo dilo...
Su hermana había logrado extender su poder a otras personas, aún le costaba algo de trabajo mantenerlo por períodos largos de tiempo, pero había insistido en hacer el cambio de casa lo menos traumático posible para la nueva integrante de la pandilla.
–No te preocupes por eso...– murmuró deteniéndose a unos metros de la casa de Mary mirando a un lado –Esa tumba...
–Así es... Es la tumba de su madre– asintió él.
–Debió ser duro... Y solitario...
–Si, lo fue...– admitió él –Pero Mary es muy fuerte...
–Continuemos– murmuró su hermana después de asentir a sus palabras.
Ya frente a la casa abrió la puerta como siempre lo hacía –Mary, ya estamos aquí...– en ese momento escuchó el sonido de algo rompiéndose –¡Mary, ¿estás bien?!– entró corriendo sólo para observar a su amiga temblando mucho y su taza de té hecha pedacitos en el piso –Tranquila Mary... todo está bien.
–S-Si...– asintió ella recibiendo el abrazo de Seto, pero sin dejar de temblar.
–¿Vamos...?– le preguntó soltándola y ofreciéndole su mano, la cual ella tomó temblorosamente.
Con mucho cuidado, de no pisar los fragmentos de cerámica en el piso, caminó de su mano, quedándose un poco detrás de él. Al salir de la casa dejó que Mary viera a Kido, quien miraba hacia ellos con curiosidad.
Sintió tensarse a Mary quien se asomaba por detrás –Pe-Pensé que traerías... A tu hermana...– murmuró temblando.
–¿Eh...? Pero si es mi hermana.
–¿No es hombre?– tragó en seco cuando escuchó eso, con la nueva personalidad de Kido podría comenzar a gritarle y eso no sería bueno... Nada bueno.
–¿Qué importa si soy hombre o mujer?– murmuró la aludida mirando a otro lado, aunque no lo demostrara claramente le molestó aquello –Soy Kido, miembro número uno de la pandilla y también la líder– se acercó un par de pasos y le extendió la mano.
–Y-Yo soy Mary... Mary Kozakura...– se presentó ella temblando sin responder el saludo ya que no lo entendía –Es un gusto conocer...la...
Kido quitó su mano algo frustrada –Será mejor que comencemos a caminar, no me gustaría que la noche nos sorprendiera a mitad del bosque...
Llevando la mitad del equipaje y a la propia Mary en sus espaldas, ya que como era predecible ella se cansó de caminar luego de cinco minutos, observó de reojo a su hermana quien cargaba con el resto del equipaje caminando a su lado... Lo suficientemente cerca para que su poder afectara a los tres.
Luego de media hora de camino escuchó con alivio como Mary se atrevía a entablar una conversación con su hermana.
–Nunca... Había conocido a alguien con el cabello así...– comentó.
–¿Así cómo?– preguntó Kido viéndola con curiosidad.
–Tan liso... Y de ese color... Es bonito...
–Ahm... Si... Bueno, el tuyo también lo es...– murmuró intentando mantener su actitud de líder seria y reacia, pero sin poder evitar sonreír ante el cumplido.
El camino fue largo y agotador, Mary comenzaba a temblar cuando había muchas personas cerca, y Kido se veía agotada, sin embargo lograron llegar a casa sin mayores percances.
Sin embargo, al llegar y ser recibidos por Kano, quien se veía especialmente interesado en molestarlos a él y a Mary las cosas se complicaron un poco cuando ella se sintió amenazada y usó sus poderes sin querer...
Lo malo, a Kido casi le da un infarto al ver a su hermano paralizado, y Mary estalló en lágrimas repitiendo una y otra vez que era un monstruo...
Lo bueno, descubrieron que el efecto sólo era momentáneo, con ello Mary perdió el miedo que le tenía a su propio poder, y Kido encontró en ella una aliada perfecta para controlar las tonterías de Kano...
Todo había cambiado tanto, sin embargo los tres seguían juntos... Y él era capaz de cualquier cosa si podía conservar aquello...
Una vida pacífica con sus hermanos y amiga...
Ese era su más grande deseo...
Continuará.
Hola gente, ¿cómo va todo? Las últimas escenas de este capítulo me costaron bastante, pero finalmente salieron... Aún no le agarro bien la onda a Mary u.u. Y al fin se resolvió lo del sorteo aquel... Quería terminar de escribir éste pronto porque el siguiente capítulo será muy muy complejo, (y tengo que comenzar a pintar mi casa así que puede que baje la frecuencia de actualización) pero también se aclararán un par de cosillas...
Sin más por el momento y agradeciendo como siempre a todos los que leen paso a responder los comentarios :D.
Jeffy Iha: Será un bad ending porque el good ending se lo dejaré al canon, creo que es lo que corresponde, y como decís todo es así en esta serie... Lo bueno es que las muertes no son tan trágicas porque luego recuerdas que todo se reiniciará... (Hasta que el manga continúe y descubramos que la línea temporal en la que Kido muere a manos de nuestra querida Hiyori era el GOOD END)
No sé en qué parte del capítulo te basas para decir que Kano aceptó que le gusta Kido... ¿Por lo del beso? Yo creo que sólo estaba molestando, aunque si ella accedía él sería muy muy feliz... Igual en este capítulo se vio un poquito más de como el chico poco a poco admite sus sentimientos... A ver qué pasa en el siguiente.
El asunto de por qué Seto es quien trabaja, yo creo que porque así lo quiere, es parte de su personalidad servicial y respecto a Kano, en el siguiente expondré mi teoría... Y gracias por el dato de Kido, pero sigo pensando que eso es lo que ella dice, y que en realidad es porque tiene calor con todo eso puesto en pleno verano... Lo de Kido en el hospital claro que lo inventé, al igual que casi todo el resto de los acontecimientos, intento hacer mi propia historia mezclándola con lo que se sabe o se ha visto...
Con las dos tumbas aparentemente según entendió Kido se refería a las de Ayaka y Ayano... Si él intentó decir una amenaza dirigida solapadamente a Kano... Esa es otra historia. Muchísimas gracias por leer y comentar, besos.
Anónimo: Yo también prefiero pensar que lo de robarle a la poli es una broma de Kano... Y si, Mary salvará la economía con sus flores de papel con sus 500 yens al mes... Muchas gracias por leer y comentar, besos.
LeekLoverOtakuKawaii: Gracias por decir que amás los capítulos, y si aquí parte la locura, y mi propia locura cuando intente narrar a tanto personaje medio loco junto... Pero bueh, algo saldrá... Y respecto a como continuaré, si puedo inventaré una línea temporal alterna, sino seguiré por las canon... Ya veremos... Muchas gracias por leer y comentar. Besos.
Gracias a todos por leer.
Próximo capítulo: Doble agente -Kano-
Hasta la próxima.
Saludos.
