Capítulo 28: Amigos muy interesantes.
–Es un chico pequeño, no te hará daño...– comentó antes de comer el siguiente bocado.
–Lo sé, pero Mary no quiere que ese niño la vea– negó con su cabeza de una forma muy infantil.
–Por lo que me contaste por teléfono, hiciste una gran amistad con Momo. No entiendo que le tengas tanto miedo al chico...
–Es que...– comenzó insegura jugando con la comida en su plato –Se parece un poco a uno de los niños que...– él asintió en un intento por alentarla a continuar –Que atacaron a Mary, y mataron a mamá...– murmuró lo último con lágrimas en sus ojos.
–Ohh cielos...– murmuró arrepintiéndose de preguntar, dejó su comida y se acercó para abrazarla –Perdóname por hacerte recordar algo tan triste– le susurró meciéndola un poco en el abrazo –. Pero, ¿sabes?– continuó una vez que ella se secó las lágrimas y volvió a sonreírle –Ese chico está buscando a su amiga, se veía muy desesperado por encontrarla... ¿Imaginas lo desesperado que me sentiría si te perdieras?– ella sólo lo miró –Por eso me gustaría ayudarlo, y sería genial si tú también pudieras pasar tiempo con él... Mary tiene el poder de alegrar a cualquiera– aseguró lo último sonriendo.
Ella asintió –Mary lo intentará... Con él y con los otros, así Seto se sentirá orgulloso– aseguró viéndolo con decisión.
–Estaría orgulloso de ti, hicieras lo que hicieras, pero creo que te hará feliz tener muchos nuevos amigos.
–¡Si, Mary tendrá muchos amigos!– asintió emocionada.
Una vez que terminaron de comer llevó los platos a la cocina, pero terminó entreteniéndose un rato en la sala hablando con su hermana, siempre era igual con ella... Si debía usar una frase para describirla, ésta sería; antepone el bienestar de otros antes que el suyo... Irónicamente esa sería la misma frase con la que describiría a Kano... O él veía a todas las personas de la misma forma, o ellos dos se parecían más de lo que creían.
Y aunque admiraba esa faceta maternal de su hermana, que le garantizó poder dormir en una cómoda cama esa noche, y que la hacía querer quedarse cuidando a un niño que apenas conocía... Le molestaba saber que ella volvería a dormir en ese sofá. Insistió en que él dormiría en la sala, pero otra palabra que la describía a la perfección era "Terca", por lo tanto no consiguió nada.
Regresó con Mary algo intrigado por esa pregunta respecto a la muerte de Ayano, era natural que habiéndose cumplido ese día dos años de su muerte, pensaran mucho en ella, pero que le haya preguntado si estaba seguro de que el cuerpo que vio era el de su hermana le había resultado un poco sospechoso.
–Parece que esta noche dormiré contigo– le anunció a la albina a quien le brillaron los ojos.
–¡Eso es maravilloso!– corrió a abrazarlo –Pero, ¿por qué?
–Kano aún no me deja entrar y Kido insistió... Espero que logren hacer las paces...
–Nosotros nunca vamos a pelear como ellos, ¿verdad?– preguntó tiernamente aún sin dejar de abrazarlo.
–No, jamás– negó sonriéndole mientras le acariciaba el cabello –. No soportaría que Mary se molestara conmigo...
–¡Mary y Seto estarán siempre juntos!– aseguró ella corriendo a su cama.
–Claro que sí... Siempre– asintió sonriendo, mientras iba a la cama de Kido y la movía un poco, Mary dormía mejor si él estaba cerca.
Unos fuertes golpes en la puerta principal lo despertaron, miró el reloj, cinco y cincuenta, aún faltaban diez minutos para su hora de levantarse. Se estiró y sentó en la cama perezosamente, antes de acomodar bien su mameluco y salir del cuarto sin despertar a Mary.
Ya en la sala se encontró con el resto de los chicos, la mayoría de ellos con cara de cansados, siendo recibidos por Kido que parecía que fuera a caer dormida allí mismo.
–Este lugar es un asco– comentó el chico de cabello negro mirando a su alrededor, tenía unas enormes ojeras y sostenía un celular que comenzó a discutir con él.
–¡Es un aburrido amo!– exclamó esa chica dentro del aparato –A mí me parece emocionante, una base secreta debe ser austera para no llamar la atención.
–Simplemente no nos alcanza para algo mejor– respondió Kido, su hermana era especialmente sincera cuando estaba medio dormida.
–No me gusta esta gente Momo– le dijo a su hermana –. Y no me gusta que me obliguen a levantarme tan temprano– le reclamó ahora al chico alto que miraba el lugar con la mirada perdida.
–No es como si planeara pedirte permiso para tener amigos– se defendió la chica.
–Tengo hambre...– fue lo único que respondió el de cabello blanco.
–A ver qué puedo preparar...– murmuró Kido luego de bostezar y se metió a la cocina chocando con un par de muebles en el camino.
–Ahmm... ¡Hola!– los saludó una vez que se quedaron los tres solos en la sala, cuatro si contaba a la chica que vivía en el celular.
–Hola de nuevo, tú eres Seto, ¿verdad?– le preguntó la rubia acercándose a él con una enorme sonrisa, él asintió –Anoche no pude presentarme, soy Momo, la quinta integrante– le extendió la mano –, Mary me habló mucho de ti.
–A mi también me habló su nueva amiga Momo– asintió con una sonrisa tomando su mano y respondiendo de igual forma –. Estoy seguro de que nos divertiremos mucho.
–¡Yo también!– exclamó ella, esa chica rebosaba de optimismo y vitalidad, le alegraba que sus hermanos y Mary pudieran disfrutar de una amistad así.
–Me parece que ya se tomaron mucho de las manos– comentó el hermano de ella sentándose en el sofá e inclinando la cabeza hacia atrás como si fuera a quedarse dormido en cualquier momento.
–Lo siento– sonrió soltando la mano de Momo, no se habían saludado de esa forma por más de unos segundos, pero le resultó tierno que su hermano la cuidara de esa forma.
–¡Eres un envidioso porque tú no tienes amigos!– le reclamó ella yendo al sofá y comenzando a picarle las costillas haciéndolo saltar y gritar.
–¿Hibiya...?– escuchó preguntar al chico alto, era muy silencioso, y parecía desconocer gran parte del mundo, pero parecía un gran muchacho.
–Cuando me fui a dormir estaba en ese sofá– señaló el sitio donde Shintaro gritaba y se retorcía ante las cosquillas de su hermana –. Conociendo a Kido, debe haberlo dejado durmiendo en una cama en cuanto pudo... Un momento– le pidió entrando a la habitación de Kano, y tal como lo esperaba el niño dormía en su cama –. Ven– lo llamó en voz baja, aunque no ayudaba mucho ya que los hermanos Kisaragi continuaban a los gritos en la sala.
El chico se acercó –Oh... Ahí está...– murmuró pausadamente al ver a Hibiya despatarrado murmurando algo acerca de querer otra malteada –Tengo hambre...
–Espera sólo un poco, Kido está preparando el desayuno, después de comer saldremos a buscar a la chica– le aseguró –. Por cierto, ¿buscaste toda la noche?– el chico asintió –¿No estás cansado?
–Tal vez...– murmuró no muy seguro –No encontré a Hiyori– lo miró a los ojos aunque sin expresión en ellos.
–Tranquilo, la encontraremos todos juntos– le puso una mano en el hombro sonriéndole –¿Por qué no aprovechas a dormir un poco en lo que Kido termina el desayuno?
–¿El desayuno será rico...?
–¡Claro, Kido es la mejor cocinera del mundo!– asintió muy seguro de lo que decía, le sorprendió ver un brillo de emoción en esos inexpresivos ojos. Después de aquello el chico fue a recostarse en el sofá libre, siguiendo su consejo.
Entró al baño a asearse, no tardó más de cinco minutos, y al salir Konoha roncaba como si estuviera en su casa, Shintaro estaba sentado en el sofá hablando con la chica del teléfono y se escuchaba la voz de Momo desde la habitación de Mary.
Decidió dejar que las chicas charlaran tranquilas, se asomó a la cocina, cerciorándose de que su hermana no se hubiera dormido dentro del horno. Al verificar que estaba todo en orden, y se veía bastante concentrada en preparar un montón de hot cakes, se sentó a un lado del chico nuevo –Hola, soy Seto– lo saludó.
–Shintaro– respondió él viéndolo de reojo.
–¡Yo soy Ene, un gusto Seto!– lo saludó la chica del celular.
–El gusto es mío– le sonrió –. Yo... Nunca había visto una chica dentro de un celular...– comentó sonrojándose levemente –Supongo que estoy un poco desactualizado en estas cosas...– se rascó la mejilla avergonzado.
–Sólo es un virus venido del infierno con el único fin de arruinar mi vida por completo– aseguró Shintaro, a lo que él lo miró algo asustado.
–¿D-Del infierno...?
–¡No hable así de mí, amo!– le gritó Ene bastante molesta –Soy una chica muy especial que puede entrar en cualquier dispositivo electrónico– le explicó con una enorme sonrisa –¡En este mundo cibernético puedo hacer cualquier cosa!– dijo lo último dándose una vuelta al más puro estilo magical girl en plena transformación.
–¡Vaya, eso es fantástico!– exclamó emocionado.
–Cualquier cosa menos dejarme en paz durante cinco minutos...– murmuró el chico rodando los ojos.
–No le hagas caso al amo...– la chica se acercó a la pantalla dirigiéndose a él –Es un nini, NEET amargado y con mal humor, no sabe hacer ni conservar amigos y tiene un pervertido fetiche por las...
–¡YA BASTA ENE!– gritó Shintaro haciendo saltar a Seto de su lugar –¡¿Cómo voy a conservar amigos si a todos les hablas mal de mí?!
–¡No me grite que usted empezó!– se defendió ella.
–Parece que se llevan muy bien...– comentó con una gota de sudor cayendo por su frente.
Eran unos chicos muy particulares, y se notaba que había mucha confianza entre ellos, con solo verlos podía deducir que se conocían desde hacía mucho tiempo.
–No sé en qué te basas para decir algo así– murmuró Shintaro.
–Se basa en que él es un chico inocente, no como usted amo...
Y vuelta a empezar... Decidió ir a ver a las chicas mientras ellos terminaban de discutir. –¿Puedo pasar?– preguntó luego de dar un par de golpecitos a la puerta.
–¡Pasa, Seto!– la sonrisa que se formó en su rostro al escuchar la alegre voz de Mary perdió intensidad cuando la vio mostrándole a Momo aquel manga yaoi que tantos problemas había causado ya –A Momo también le gusta esta historia, tiene muchos otros tomos y va a prestármelos– le contó emocionada.
–¿Ahh... sí? Q-Qué bien... Jeje...– se rascó la nuca sin saber cómo ocultar el pánico que sintió al escuchar aquello.
–¡A comer!– anunció Kido, salvándolo del mal momento.
–¡Seto!– exclamó Mary temblando un poco y aferrándose a su brazo –Nada malo va a pasar... ¿Cierto?– le preguntó asustada por tener que enfrentar a tanta gente desconocida.
–Tranquila...– acarició su cabeza –Voy a estar todo el tiempo contigo...
–¡Aww los shippeo!– exclamó Momo detrás de ellos, no tenía idea de lo que significaba y por las dudas... No preguntaría...
Hay cosas que es mejor no saber.
Al llegar a la mesa con Mary detrás de él, viendo con temor a los demás, se sorprendió al encontrar Konoha completamente despierto lamiendo su plato ya vacío.
–¿Le serviste menos a él?– le preguntó en un susurro a Kido que aún no había terminado de poner todos los platos sobre la mesa.
–Al contrario, le puse unos más porque me dijo que tenía hambre– explicó ella viéndolo de reojo preocupada –Espero que no trague de esa forma todo el tiempo...
Cuando ya todos se sentaron en la mesa, observó a los recién levantados, Hibiya se veía más tranquilo y bostezaba cada tanto, discutiendo con Konoha quien no dejaba de preguntarle si pensaba comerse su desayuno. Kano se veía fresco como una lechuga, y charlaba con el resto con su buen humor usual. Mary seguía viéndolos nerviosa, pero podía sentir como poco a poco se calmaba, no tardaría mucho en acostumbrarse.
Al terminar de comer, ayudó a Kido a levantar la mesa, la pobre se veía agotada, se sintió culpable por no insistir en que durmiera en su cama –¿Por qué no te quedas a descansar mientras los demás vamos a buscarla?– le preguntó dejando los platos en el fregadero.
–No te preocupes... Un poco de sueño no mató a nadie– respondió mientras bostezaba –. Lavaremos esto luego, no podemos seguir perdiendo tiempo– murmuró saliendo de la cocina, y él simplemente la siguió.
–Somos nueve personas, entonces deberíamos hacer tres grupos de búsqueda– decidió Ene –. Tres personas por equipo, ¿entienden?
–Ya lo sabemos, no nos trates de idiotas– murmuró Shintaro mirando a un lado con desinterés.
–¿Tres...?– preguntó Konoha contando con sus dedos.
–Nosotros vamos juntos– dijeron él y Mary al unísono, una vez que llegó a su lado.
–Entonces yo iré con ustedes...– comentó Kano cruzando sus brazos detrás de la cabeza en actitud distendida.
Lo miró sorprendido, hubiera apostado lo que fuera a que él preferiría ir con Kido, siempre era así... ¿Continuaría molesto? –Está bien– asintió un poco desconcertado.
–Voy con la líder...– murmuró Hibiya caminando cerca de ella y aferrándose a su pantalón, aquello también le sorprendió.
–¡Esperaba poder ir con la líder y Mary!– se quejó Momo pero de inmediato recuperó su alegría –¡Haremos equipo gran líder!– se abrazó a su brazo, mientras Kido asentía, más preocupada por mantener sus ojos abiertos que en pensar algo acerca de sus compañeros de equipo.
–Supongo que quedamos juntos de nuevo...– comentó Shintaro viendo a Konoha.
–Vamos...– asintió éste tomando el brazo de Shintaro y corriendo fuera de la casa.
–¡No me hagas correr de nuevo!– pudo escuchar las súplicas del moreno –¡Voy a moriiir!– se escuchó segundos después por encima de las risas de Ene, quien alentaba a Konoha a correr más rápido.
El resto salió detrás de ellos, en la esquina ambas brigadas de búsqueda se separaron deseándose suerte.
–¿Sigues enfadado con Kido?– le preguntó a Kano luego de varios minutos de caminata, mientras llevaba en su espalda a una agotada Mary.
–¿Enfadado?– lo miró de reojo con intriga –¿Por qué iba a estar enfadado con ella~?
–No lo sé, esa iba a ser mi segunda pregunta– respondió viéndolo con atención, algo había pasado entre ellos, algo más profundo que un simple comentario desafortunado.
–Ustedes pelean mucho– intervino Mary –. ¿Se odian?– le preguntó directamente.
–Jejeje...– Kano rió ante la pregunta, y miró el cielo unos segundos antes de responder –Tal vez.
Se detuvo en seco mientras Mary emitía un grito sofocado ante la respuesta. No era posible, no después de tantas cosas juntos, no cuando ellos fueron tan unidos desde el principio. Sabía que él estaba usando una de sus máscaras, y que lo que decía era una mentira... Pero había un dejo de sinceridad en sus palabras.
–¿Qué esperan? ¡Vamos, tenemos una niñita que rescatar!– les dijo unos pasos más adelante de ellos –¿Mary, qué sucede?– preguntó viendo a la chica con curiosidad.
–N-No quiero que... Se odien...– sollozó ella apretando más el agarre en su cuello.
–Tranquila Mary...– intentó calmarla.
–Si Mary– se acercó Kano –, sólo estaba bromeando. Así que ya no llores– le sonrió ampliamente.
Era otra mentira, pero fue suficiente para calmarla. El resto del camino hablaron de trivialidades, evitando por completo aquel tema. Si debía ser absolutamente sincero, a él también le daban deseos de llorar el pensar en que sus hermanos se habían separado tanto que algo parecido al odio hubiera nacido entre ellos...
Una llamada entró al celular de Kano, los tres se detuvieron.
–Es Kido– avisó viendo la pantalla.
–Tal vez encontraron a la chica...– dijo Mary ilusionada y él asintió.
–Querida líder~~– atendió risueñamente –¿Encontraron algo? Creo que sólo estamos perdiendo el tiempo aquí, y envidio a Mary, yo también quiero que me carguen– no sabía si era verdad o mentira, en todo caso se sintió un poco culpable, su hermano había salido hacía poco más de una semana del hospital, esa larga caminata debía estar cansándolo.
–Puedo cargarlos a ambos si lo deseas– le ofreció pero este hizo una señal con la mano para que lo olvidara.
–¿Están todos bien?– preguntó su hermano luego de escuchar lo que Kido le decía, él se limitó a hacerle señas sintiéndose un poco ansioso por saber si sucedió algo malo –¿Y tú qué?– preguntó ignorándolo.
Se asustó de verdad cuando notó la palidez repentina de Kano quien se había congelado en el lugar de un momento a otro.
–¡¿Pasó algo?!– se acercó para poder escuchar lo que su hermana decía, pero sólo había silencio.
–Vamos para ahí, por favor descansa, nos ocuparemos de todo en cuanto lleguemos– respondió al salir del trance, y por su voz y como suavizó la mirada, no se veía como alguien que odiara a su interlocutora.
Cuando colgó la llamada, él y Mary lo miraban expectantes. Por su expresión, algo malo había pasado.
–Kano, dinos...– le pidió en vista de que su hermano no parecía tener la intensión de hablar pronto.
–¡Tenemos que regresar!– dijo sacudiendo la cabeza –Ya no tiene sentido buscar a la niña...– murmuró comenzando a caminar de vuelta a la base –Y Kido se lastimó.
–¡¿Se lastimó?!– preguntaron él y Mary a la vez.
–Dice que no es nada grave, pero se golpeó la cabeza, no me gusta nada– murmuró Kano sin molestarse en ocultar su preocupación.
–Espero que esté bien...– murmuró Mary.
–Lo estará, no se preocupen...– intentó tranquilizarlos –¿Por qué dices que no tiene sentido buscar a la niña?
–Por que está muerta– aseguró con dureza –, Kido y yo lo sospechábamos, ese niño incluso ganó ojos como los nuestros– podía apostar que Mary tenía el mismo rostro perplejo que él –. Sólo que él aún no se ha dado cuenta... Tenía la esperanza de que nos hubiéramos equivocado y esa niña continuara con vida.
–Cielos...– murmuró sin saber qué decir realmente, le partía el alma pensar en la muerte de esa niña, no la recordaba, pero aún así era doloroso.
–Pobres...– murmuró Mary con tristeza –Ese niño debe sentirse muy mal– él y Kano asintieron.
Al llegar a la base la imagen era muy triste, Momo abrazaba a Hibiya que lloraba en silencio, y Kido los observaba sentada en el otro sofá, tenía un apósito en la parte posterior de la cabeza, y su cabello estaba oscuro en algunas zonas, seguramente era sangre seca.
Mary se apresuró a preguntarle si estaba bien, y cuando Kido asintió fue con Momo a intentar consolar al niño. Kano se sentó a un lado de Kido, y él hizo lo propio del otro lado.
–¿Qué pasó?– preguntó suavemente, pero su hermana no parecía querer responder.
–Tuvimos un accidente...– murmuró Momo –Bajo el poder de la líder eramos invisibles para los conductores...
–¡No fue un accidente!– estalló Hibiya asustando a Mary quien corrió a sus brazos de inmediato –¡Corrí estúpidamente sin fijarme por donde iba! Por mi culpa ella está...– bajó su cabeza y continuó sollozando con los puños apretados.
–Un momento que no estoy entendiendo– dijo Kano viendo seriamente a Momo –. Explíquense– ordenó con seriedad.
–Un camión casi atropella a Hibiya... La líder logró por un pelo sacarlo de su camino, pero el espejo del camión golpeó su cabeza– dijo Momo bastante intimidada por la expresión en el rostro de Kano.
Volvió a mirar a su hermana, no parecía estar prestándole atención a la conversación, se veía cansada y seguramente estaba bastante adolorida. En el momento en que se debatía si llevarla a un hospital o a la cama llegaron los demás.
Ya todos reunidos, la conversación tomó otros rumbos, probablemente en un intento por distraer a Hibiya de lo sucedido. Konoha se veía bastante apenado también, aunque con ese rostro sin expresión no podía estar seguro de nada. Hablaron bastante, a pesar del ambiente lleno de tristeza y preocupación no era difícil pasarlo bien con aquellas personas, todas muy diferentes, pero se notaba que eran grandes chicos.
Le pareció una gran idea que los demás fueran parte de su pandilla, de esa forma podrían ser amigos y verse bastante seguido, no se fijó en quién tuvo la idea, pero casi todos estuvieron de acuerdo, a excepción de Shintaro, que se quejó con un "No me interesa", ganándose la molestia de su hermana y Ene.
–¿Qué opinas líder?– preguntó Kano volteando a verla con una sonrisa –Lider~~– volvió a llamarla luego de unos segundos –Planeta tierra llamando...– su sonrisa se borró cuando ella seguía sin responder, optó por tocarle el hombro ganándose ahora sí su atención –¿Te sientes bien?
Se tranquilizó un poco cuando ella respondió, pero se veía agotada –Kido, ¿no te gustaría descansar un poco?– le preguntó, ella asintió –¿Podrías acompañarla, Kano?– le pidió a su hermano, lo haría él encantado, pero sentía que sería bueno para ellos pasar un poco de tiempo juntos.
Kano accedió de inmediato y la acompañó a su habitación, no se demoró mucho, un par de minutos a lo sumo antes de regresar, para cuando él volvió, Momo, Mary y Ene charlaban enérgicamente acerca de la numeración de los nuevos miembros.
–Yo creo que Ene debería tener el número seis, luego Konoha, luego Hibiya, y por último el más inútil del equipo– sugirió Momo.
–¡Estoy de acuerdo!– exclamó Ene asintiendo.
–¡No soy inútil!– se quejó Shintaro –Y no me importa porque yo ni siquiera quiero entrar.
–Hasta el momento lo hemos decidido por el orden en que nos conocimos– les contó –, yo conocí primero a Hibiya, pero a los demás los conocí al mismo tiempo así que no sé...– se rascó la cabeza.
–¡Mejor vamos a sortearlo!– decidió Kano cortando una hoja en cuatro trocitos y escribiendo un número en cada uno de ellos.
Fue un sorteo rápido, y el orden se decidió sin mayores inconvenientes.
–¡Eso es! ¡Soy la número seis!– exclamó Ene con alegría.
–Yo también tengo el seis...– murmuró Konoha mirando su papel.
–Tú eres el nueve, estás viéndolo al revés– señaló Shintaro –Y yo tengo el siete.
–¡Entonces Hibiya tiene el ocho!– dedujo Mary emocionada al ver que el niño mostraba ese número en su papel.
–¡Ahora que soy oficialmente una miembro del equipo me presentaré nuevamente!– se escuchó a Ene desde el celular, el cual Shintaro levantó para que todos pudieran verla –¡Soy la linda Ene, ama y señora del mundo cibernético y miembro número seis del Mekakushi Dan!– terminó de hablar haciendo la señal de la victoria.
–¡Esa presentación fue genial, Ene!– exclamó Momo mientras Mary asentía –Ahora tú, hermano.
–No pienso hacer esa estupidez– se quejó rodando los ojos.
–Si el amo no colabora, entonces le mostraré a todos su colección de...– fue interrumpida por este.
–¡Soy Shintaro Kisaragi!– se apresuró a decir –Tengo dieciocho años, y parece que seré el miembro número siete de esta... cosa.
–Dieciocho... Pfff...– se burló Kano en un claro intento por hacer sentir mal al nuevo.
–Vamos Hibiya, tu turno– le palmeó la espalda Momo, tal vez un poco fuerte ya que el chico casi se cae del sofá.
–Déjame abuela...– murmuró le niño bastante desanimado –Hibiya Amamiya, doce años, número ocho...
–Fue una presentación aún más patética que la de mi hermano– se quejó ella ganándose los reclamos de ambos aludidos –. ¡Ahora Konoha!– exclamó ignorándolos.
–Soy Konoha... El número...– volvió a mirar el papel porque parecía haberlo olvidado –Nueve, y tengo hambre...
Las chicas se pusieron de acuerdo en hacer de comer, creyó que no habría ningún problema si Momo estaba allí... Ese día supo cuanta sabiduría encerraban las palabras de Shintaro... Si él decía; "El sentido del gusto de mi hermana es el peor que existe", no exageraba... Lo bueno fue darse cuenta de que mientras Konoha estuviera allí, nada de comida se desperdiciaría sin importar su espantoso sabor o que tan venenosa le resultara a un humano promedio.
Finalmente pidieron comida a domicilio, le preocupaba un poco como lo tomaría Kido al despertar, ella cuidaba cada centavo, pero esa era una ocasión especial. Ya por la noche, cuando Ene y los hermanos Kisaragi se marcharon, y Hibiya y Konoha se acomodaron en los sofás, vio a Mary acercándose a Kano.
–¿Podrías hacerme un favor?– le sonrió encantadoramente, siempre le sonreía así cuando le pedía algo.
–Dime...
–¿Podemos intercambiar camas hoy?– la pregunta tomó por sorpresa a ambos.
–¿Quieres que yo duerma en tu habitación y tú en la mía?– preguntó su hermano para cerciorarse, ella asintió –No hablas de mover las camas de habitación, ¿verdad?– ella negó –¿Y por qué?
–Nunca escucho a Kido cuando se despierta... Tengo miedo de que le pase algo y no darme cuenta...– murmuró tímidamente.
–¿Y por qué no le pides a Seto que duerma allí con ambas?– preguntó él levantando una ceja.
–¡Pe-pero...!– tartamudeó nerviosa, se le hacía muy dulce que Mary intentara con tantas fuerzas unir a a Kano y Kido –¡Quiero dormir en la cama alta!– exclamó luego de unos segundos con sus puños apretados y sus mejillas rojas.
–¡Ahh... Lo hubieras dicho antes...!– comentó él asintiendo –Está bien Mary, te presto mi cama por hoy.
–¡Sii, mi plan salió a la perfección!– tuvo que reír al verla festejar frente a Kano.
Rato más tarde en su habitación...
–¿Mary lo hizo bien?– le preguntó con su camisón rosa puesto.
–Muy bien– la abrazó –. Tal vez de esta forma sean capaces de hacer las pases. ¡La excusa de la cama fue muy inteligente!
–¡Mary pensó lo mismo!– asintió varias veces –Seto... ¿Y cómo se sube a esa cama?– le preguntó señalando la de arriba.
–Por la escalera, pero no tienes que usarla, puedes dormir en mi cama si lo deseas...
–¡Pero Mary sí quiere usar la cama alta!– exclamó comenzando a subir.
Después de pasar un "mal" rato, cuidando que Mary no cayera mientras intentaba no mirar más de la cuenta, se acostó –Buenas noches Mary...
–Buenas noches Seto...– respondió ella, pero unos segundos después volvió a hablar –Mary siente algo familiar en esas personas– le contó.
–¿En serio...? No creo que los hubieras conocido antes...
–No, Mary no conocía otras personas antes de Seto... Pero aún así Mary siente que a ellos los conoce... Como de otra vida...
–Yo... No sé mucho de esas cosas, pero es posible...– murmuró pensativo –Ese sentimiento que tienes respecto a ellos... ¿Es bueno?
–No lo sé...
Por algún motivo recordó ese frío que sintió la primer vez que los conoció... Cerró los ojos intentando no darle más vueltas al asunto, no tenía sentido preocuparse por algo que no había sucedido y que probablemente nunca sucediera... Fuera lo que fuera aquello...
Esa noche soñó con la pandilla, no fue un sueño agradable, pero al despertar no pudo recordarlo...
Continuará.
Hola hola... ¿Cómo va todo? Otro capítulo sin avance... Si sigo así el fic terminará con cien capítulos y veinte temporadas... Espero que les esté gustando hasta el momento, estoy intentando atar cabos sueltos, y el sorteo de los números fue porque el cambiar las cosas también implica que cambie la numeración, por lo que lo arreglé de la forma más cutre que encontré.
Muchas gracias a quienes comentaron, paso a responder.
Ryuunoko: Muchas gracias por ambos reviews. Kano es un poco tonto, pero no me gusta pensar que él preocuparía de esa forma a sus hermanos sin un motivo de fondo, tampoco que es tan duro que no sufriría la soledad cuando en todo el fic no había pasado ni un día completo alejado de su familia. Lo veo como un chico muy necesitado de cariño, por más mentiroso que sea, el sólo hecho de tener a sus hermanos cerca es lo que le da fuerzas para seguir adelante. Y sí, esta vez hizo mérito para la bofetada, y un par de huesos rotos si no hubiera estado ya hospitalizado.
Ay ese reto... Lo acepto, pero admito que será difícil hacer de alguien como Shintaro un personaje que sobrepase a Seto sin hacerlo demasiado OOC... Gracias por decir que hago bien a Momo, me encanta ese personaje, es un bálsamo de alegría para el grupo, y es por eso mismo que me resulta complicado... A mí también me resultaron crueles las palabras de Hiyori, y no es un personaje que me guste, sin embargo debo admitir que fue uno de los que más disfruté hacer, morí de risa cuando me la imaginé diciendo que era su tía...
Me gustó mucho que Kido desempeñara su rol de mamá pato con Hibiya, es el más pequeño del grupo y en esos momentos, acabando de tomar consciencia de la pérdida de Hiyori está muy sensible, lástima que el pobre niño se sintió culpable por el accidente... Pero ya lo superará, si Kido no sufre un derrame cerebral y muere por aquello... (tranquila, no le quitaré el placer de matarla a la serpiente). Respecto a Konoha y Ene, aún no exploté que Ene en realidad esté molesta con él y lo llame impostor... Ya pasará, pero Konoha es un amor y la quiere mucho porque es su amiga, igual que a Shintaro. Y si, sé de aquella "bromita" de Kano hacia Shintaro... Me interesa por supuesto, Kano no podrá quedarse sin usar sus poderes para torturar un poco al idiota que ignoraba a su hermana...
Kano, aunque no lo demostrara estaba demasiado asustado al pensar en lo que pudo pasarle a Kido, y sí, Seto puede levantar a dos personas, tres si no son muy pesadas, trabajar levantando cajas aumentó sus skills. Creo que los nombres Tsubomi y Shuuya representan a sus verdaderos yo, y al mismo tiempo a lo que ellos eran en el pasado, por eso Kido odia que la llamen así y Kano no hace mucho hincapié en ello, pero tiene muy claro que con su máscara puesta lo que los demás ven no es su verdadero yo. Ambos usan una fachada para ocultar sus debilidades y miedos, por eso son tan compatibles a mi parecer. Kano se autoflagela con ese tipo de comentarios, (hablo de la escena de la cocina con Kido) pero tiene sus motivos... Tal vez en el siguiente se entienda un poco más. Espero que este capítulo te haya gustado, muchas gracias por el comentario, besos.
Jeffy Iha: Konoha va aprendiendo poco a poco de la vida, y mejor que crea eso mientras es inocente, me mató tu representación de Konoha vendiendo al shota tsundere y Momo comprándolo xD. ¿En qué nombre debía equivocarse Momo? Ohh cielos, cometí un error... Momo no se equivocó en algo... es tan OOC T_T. Y sí, Kano se recibió de nene caprichoso, y con lo de la malteada más todavía. No creo que en las condiciones en las que están Kido sea capaz de descubrir todo el embrollo, pero si será capaz de descubrir bastante, no la veo del tipo de chica que sabiendo que hay algo turbio que involucra a sus hermanos, se quede de brazos cruzados esperando a que las cosas pasen...
Hibiya a pesar de todo tiene doce años, y una malteada puede convencerlo de lo que sea, me gusta verlo como un niño normal a pesar de que intente por todos los medios verse como el más maduro del grupo (y digamos que no necesita demasiado para conseguir aquello...). Extrañaba a Kano de niño la verdad, así que lo usé un poquito... Seguramente no me resista y vuelva a aparecer... Hizo la pregunta al pedo, sólo para lastimarse y a ella de paso, tenía sus motivos, pero son estúpidos... Con lo del accidente, creo que en esa situación la reacción inmediata hubiera sido esa, si nada pasó, ¿para qué contarlo? No es como si hubiera estado internada dos días sin que nadie supiera su paradero... Pero al menos le ayudó a ponerse un poco en los zapatos de Kano cuando lo apuñalaron, y entender un poco sus motivos. Y Kano es del tipo "haz lo que yo digo no lo que yo hago", esa regla se aplica a todos menos a él mismo... Muchas gracias por el comentario, besos.
Muchas gracias a todos por leer.
Siguiente capítulo: El bromista encapuchado -Kano-
Hasta la próxima.
Trekumy.
