Bad end (parte 2).
Capítulo 38: Amarga espera.
Esa noche los tres hermanos se reunieron en una de las habitaciones, mientras el resto del grupo intentaba sacarse el mal sabor de boca que les dejó el sepelio de la mañana, con una maratón de películas de humor.
–Supongo que deberíamos revisar esto...– comentó Kano dejando su celular en el piso en medio de los tres –No quiero pensar que corrimos aquel riesgo para nada...
–No fue en vano...– murmuró Seto pensativo –Le dimos un entierro digno a nuestra querida amiga... Sin embargo tienes razón...– concedió viendo el aparato.
–Deberíamos echarle un vistazo...– asintió Kido –Mientras estuve dentro me forcé a no detenerme a leer o mirar siquiera esos documentos, así que no sé qué puede haber allí...
Los tres se miraron esperando a que alguno tomara la iniciativa, sin embargo todo; desde el haber entrado a esa casa el día anterior y escapar por los pelos, pasando por encontrar el cuerpo sin vida de uno de ellos, hasta haber enterrado ese cadáver con sus propias manos, estaba demasiado fresco...
Aquellos tres valientes agentes secretos se sentían como unos niños pequeños temerosos por lo que podrían encontrar en el insignificante aparato...
–¡Pff!– finalmente y luego de varios minutos de tenso silencio fue Kido quien tomó el celular y abrió la galería... Unas pocas fotos no podrían dañar a nadie, ¿verdad?
Sus hermanos se sentaron en el piso a ambos lados de ella acompañando la investigación, los tres vieron las imágenes con atención, revisando hasta el más mínimo detalle de cada fotografía y leyendo cada palabra de los documentos que allí aparecían.
Ignorando el profundo miedo que no hacía más que crecer en su interior a medida que más información era revelada, no se detuvieron ni emitieron comentario alguno hasta terminar.
–Esa fue la última foto...– murmuró Kido dejando el aparato en el suelo nuevamente, tanto ella como sus hermanos permanecieron varios minutos viendo un horizonte inexistente sin emitir sonido, dándole forma e intentando aceptar aquello que acababan de leer.
Los tres lo entendieron a la perfección; Ese quince de agosto todos morirían inevitablemente, aquello había sucedido antes, y no una sino miles de veces sin fallo alguno. ¿El motivo? Aquel monstruo se alimentaba de su desesperación al ver morir al resto... Hacía todo eso para conseguir grandes cantidades de energía en muy poco tiempo, nada más le importaba, nada podría detenerlo.
–¡Tal vez sean desvaríos de esa cosa!– Kano fue el primero en romper el silencio, valiéndose de su máscara mostraba una sonrisa llena de confianza en un vano intento por animar a sus hermanos.
–¡Después de lo que le hizo a Takane, ¿tienes alguna duda de que va en serio?!– exclamó Kido viéndolo con lágrimas de desesperación en sus ojos.
–Mary me ha dicho varias veces que ella ya ha vivido esto... Incluso escuché a Shintaro decir que él tiene recuerdos de otras vidas en los cuales morimos...– murmuró Seto haciendo memoria, mientras comenzaba a atar cabos.
–¿Entonces todos vamos a...?– comenzó a decir Kano quitándose su máscara, dejando ver su profunda preocupación, en ese momento se escucharon las risotadas de sus amigos en la sala.
Los tres se quedaron viendo en esa dirección con pena y desesperación plasmadas en sus rostros.
–Él nos buscará aquí– aseguró Kido levantándose con los puños cerrados y el ceño fruncido.
–Inicialmente– asintió Kano –. Pero si no nos encuentra levantará cielo y tierra hasta encontrarnos, no creo que seamos capaces de huir y ya...– comentó con pesimismo, si lo que esos papeles decían era cierto, él de alguna forma era capaz de conocer sus movimientos.
–Si no mata a todos un quince de agosto no le servirá de nada– comentó ella pensativa, trazando un plan en su mente.
–No sigas pensando en eso– le ordenó Seto con un tono de voz bastante duro, tanto que no parecía suyo –. Ninguno de nosotros va a permitir que vuelvas a enfrentarlo sola.
–¡¿Cómo lo...?!– comenzó a preguntar Kido hasta que vio sus ojos brillar en rojo –¡Sólo pensé en hacer un poco de tiempo!– exclamó intimidada por la expresión de molestia en sus dos hermanos, en especial la de Kano que la miraba como si estuviera a punto de golpearla por pensar aquella estupidez.
–Lo sabemos, así que tenemos la posibilidad de evitarlo– se apresuró a decir Seto antes que Kano la reprendiera, no era momento para aquello.
–Podríamos intentar ponerle una trampa, o luchar contra él, tal vez si conseguimos algunas armas...– pensó Kano en voz alta dejando para luego la reprimenda a su hermana.
–¿Piensas hacerle daño al cuerpo de papá?– preguntó Seto.
–Sólo un poco...– murmuró el aludido –Tenemos que inmovilizarlo de alguna forma, ya que aunque matáramos a papá, él podría poseer otro cuerpo... ¡Sólo necesitamos llegar al día dieciséis con vida!
–¡¿Esperas que juguemos al gato y el ratón durante veinticuatro horas con un monstruo asesino psicópata?!– exclamó Kido que no había dejado de dar vueltas por la habitación –¡La clave aquí es que no nos encuentre juntos! Si la energía es extraída cuando alguien ve morir a los demás deberíamos separarnos.
–Pero separados seremos más débiles...– dedujo Seto –Podría dejarnos medio muertos y llevarnos a todos a un mismo sitio donde hacer lo que planeó desde el inicio...
–¡Además no pienso alejarme de ustedes!– exclamó Kano viéndolos con decisión –Prefiero ser asesinado por ese maldito a esconderme en un sitio sin saber qué destino corrieron mis hermanos...
–También yo...– asintió Seto.
–Supongo que no hay forma de que ninguno de los tres esté dispuesto a huir de esto...– murmuró Kido viendo hacia la puerta que los separaba del resto de sus amigos –Pero tal vez aún exista la posibilidad de salvar al resto...
–Estoy de acuerdo– asintió Kano con seriedad.
–Moriría con gusto si con ello consigo proteger a mis amigos– comentó Seto con una triste sonrisa.
El resto de la noche los tres planearon la forma en la que cuidarían al resto, si lograban salvarlos entonces ningún sacrificio sería demasiado grande.
–¡Te odio!– le gritó en toda la cara mientras esperaban que el tren arribara.
–Ya te escuché– murmuró ella sin desviar la vista de las vías.
–¡¿Por qué rayos le dijiste esa mentira a mis padres?!– volvió a gritarle con sus puños cerrados con fuerza y sus ojos empapados en lágrimas que su orgullo no le permitiría derramar –¡Creí que eras diferente!
–Es verdad, no tenemos como mantenerte ya...– dijo en el mismo tono monótono que había usado desde que él le reclamó por la llamada de sus padres obligándolo a regresar a casa.
–¡El retrasado come cien veces lo que yo y a él no lo echaste de la base!
–Cuidar de un niño es demasiada responsabilidad– dijo mecánicamente, necesitaba mantener la calma y seleccionar inteligentemente alguna de las frases que llevaba pensando desde el día anterior.
No sólo debía alejar a Hibiya lo más lejos posible del peligro... Debía ganarse su odio, de esa forma no sufriría tanto al saber el inevitable desenlace, lo quería demasiado y odiaría causarle tanto sufrimiento, como con la pérdida de Hiyori.
–¡No soy un maldito niño!– chilló él enfadándose aún más, se sentía decepcionado de que la persona que creyó que mejor lo comprendía en el equipo, la que era casi una madre para él, lo hubiera traicionado de esa forma y sin motivo alguno –¡Soy un miembro del Mekakushi Dan como cualquier otro! Creí que éramos amigos...– murmuró lo último casi en un sollozo, sin poder evitar dejar ver su tristeza por unos momentos.
–El tren se acerca– fue la única respuesta que recibió de aquella persona que ni siquiera se dignaba a mirarlo.
–No pienso subir– se cruzó de brazos con una expresión típica de un niño en pleno berrinche.
–Me da igual lo que digas, niño– dijo Kido viendo como el tren se detenía y los pasajeros comenzaban a subir.
–¡QUE NO SOY UN NIÑO!– le gritó con todas sus fuerzas –¡Y ya no me importa formar parte de ese estúpido grupo! ¡Son todos unos idiotas que no saben mantener sus promesas!– las lágrimas finalmente cayeron –¡En especial tú, maldita vieja bruja! ¡Ojalá nunca te hubiera conocido, fantasma horrible!– después de su arranque de ira tomó su mochila y corrió hacia el tren, empujando a un par de personas mientras subía.
Ya en su asiento se hizo una bolita y lloró con fuerza durante largo rato... Cuando al fin logró calmarse y miró por la ventana, ya estaba muy lejos...
Ella soportó estoicamente todo aquello sin una sola mueca en su rostro, hasta que el tren se puso en marcha y comenzó a alejarse. Su misión estaba cumplida, Hibiya estaría a salvo, al menos él...
–Me sorprendiste, ¡ni yo con mi máscara lo hubiera hecho mejor!– comentó Kano acercándose y poniéndole una mano en el hombro. Él había vigilado que las cosas no se salieran de control desde muy cerca, como si fuera un desconocido más en ese gentío.
Kido no dijo una sola palabra, sólo bajó su cabeza hasta apoyarla en el hombro de él y lloró durante unos minutos. Aquello le había destruido el espíritu por completo, pero no se arrepentía, esa fue la mejor decisión que pudo haber tomado.
El problema era que haber tomado toda la responsabilidad por la expulsión de Hibiya del equipo no sólo le hizo ganar el odio del chico, sino la enemistad de la mayoría de los otros miembros, en particular de Momo quien luego de preguntarle incansablemente el por qué y no conformarse con ninguna excusa había dejado de hablarle, y con Konoha que ahora alternaba sus pedidos de comida con preguntas sobre cuando volvería su amigo y lamentos porque lo extrañaba. Y eso que sólo habían pasado unas pocas horas desde que se fue.
Seto y Kano se ocuparon de convencer a Mary y Konoha para que durmieran en casa de los Kisaragi, y les dieron una tonta excusa como que el día siguiente se ocuparían de fumigar, para que ese quince de agosto a ninguno se le ocurriera regresar. Si todo salía "bien", sólo habría tres víctimas aquel día y los planes de la serpiente se verían truncados.
Y si todo salía perfecto, tal vez consiguieran escapar con vida, y disfrutar de un año más de vida hasta el siguiente ataque.
Vencer a la serpiente y acabar con aquello de una vez sería ideal, pero ninguno de ellos lo veía posible.
Esa noche Seto acompañó a Mary y los demás a casa de los Kisaragi, ya en la residencia mientras todos entraban, ambos chicos se quedaron un rato afuera despidiéndose...
Para ella sería la primer noche lejos del chico que siempre la cuidó y al que tanto quería...
Para él probablemente sería el último adiós...
Y pensando en ello seriamente, decidió que debía ser sincero porque quizás esa fuera su última oportunidad.
–¿Por qué no te quedas?– le preguntó Mary viéndolo con algo de tristeza –Voy a extrañarte...
–También yo, pero tengo que ayudar a mis hermanos en la fumigación, y no habrá espacio en la habitación de Shintaro para un chico más.
–Oh...– murmuró ella bajando la mirada.
–Gracias, Mary...– le susurró sonriendo con ternura, ganándose una mirada confundida de la albina –Me has hecho tan feliz este tiempo... Ha sido como un sueño llegar a la base cada tarde y encontrarte esperándome con tu hermosa sonrisa...– le acarició el rostro con lentitud –Nunca pensé que podría querer a alguien tanto como te quiero a ti.
–Seto...– murmuró ella con sus mejillas sonrosadas viéndolo fijamente, aquellas palabras hacían que su corazón latiera con tanta fuerza que dolía.
–Lamento decirlo tan de pronto, en medio de la acera, y de esta forma tan torpe pero...– sonrió levemente –Mi sueño más preciado desde hace mucho tiempo, ha sido pasar mi vida entera a tu lado... Gracias por cumplir ese sueño– se inclinó para besarle la frente –. Te amo Mary...
Aquella emoción que sentía en todo su menudo cuerpo, se tradujo en lágrimas, instintivamente se aferró a él con fuerza, no queriendo dejarlo ir, mientras lloraba en su pecho.
Había leído suficientes mangas románticos para entender que aquel "Te amo", no era el que se le decía a un familiar o un amigo... Era algo más, mucho más...
–Seto...– comenzó a decir de forma apenas audible sin despegar el rostro del pecho de su amigo –Y-Yo no sé como se llama lo que siento... Lo único que sé es que eres la persona que más quiero en el mundo...– levantó la cabeza para verlo –Y desde hace mucho tiempo ya no soy capaz de imaginar la vida sin ti... ¿Eso es amor?
Fue un poco triste escuchar la última parte en aquella situación, pero aún así sonrió ante la pregunta –Si Mary... Eso es amor.
–Entonces, ¡yo amo a Seto!– dijo alegremente con una sonrisa de oreja a oreja.
La siguiente hora no hicieron más que abrazarse, mirarse con cariño, decirse palabras bonitas y darse algún que otro casto beso en la mejilla o la frente. Mientras eran observados, y filmados, por Momo y Ene desde la ventana de la habitación de Shintaro.
–¡Ya déjenlos en paz!– exclamó Shintaro que había cotilleado un poco al principio, pero llevaban tanto rato que ya era aburrido –¡Y váyanse de mi habitación que tengo sueño!
–Yo tengo hambre...– comentó Konoha mientras abría una bolsa más de frituras.
–¡No porque sólo desde aquí podemos verlos!– respondió Momo sin desviar la vista de la ventana no queriendo perderse un solo segundo.
–¡El amo es un aguafiestas porque él nunca tendrá una relación así!– lo molestó Ene.
–¡¿Qué habré hecho para merecer esto?!– se quejó extendiendo los brazos al cielo mientras Konoha miraba el techo sin entender.
Esa madrugada el alboroto en la habitación de las chicas no lo dejaría dormir.
¿Existe la forma correcta de comportarse cuando sabes que mañana morirás inevitablemente?
Aquella era una pregunta que Kido era incapaz de responder, desde que el resto se marchó ella se metió a su habitación y no había dejaba de dar vueltas... Sintiendo que debía hacer algo, pero no sabiendo realmente qué.
En un par de horas sería quince de agosto... Deseaba que ese día nunca llegara y al mismo tiempo que lo hiciera de una vez... Aquella anticipación a lo inevitable iba a volverla loca.
De alguna forma terminó con su cama llena de fotos, muchas de ellas eran antiguas, de sus hermanos, de sus padres, de esa época que siempre deseó que no hubiera terminado jamás... Y unas pocas más de su otra familia, el Mekakushi Dan, su segunda época de felicidad que esperaba que no terminara... Pero al igual que la anterior lo haría y muy pronto.
–Hola...– saludó Kano asomando su cabeza –¡¿Son fotos?!– preguntó sonriendo ampliamente mientras entraba sin pedir permiso.
–Así es– asintió ella –. Son las que traje de nuestra antigua casa, y algunas recientes que imprimí hace poco.
–¡Cuantos recuerdos!– exclamó él sentándose en la cama frente a ella mientras miraba las fotografías con la misma emoción que un niño en una juguetería, sin saber cual tomar primero –¡Siempre me gustó esta! ¡¿Recuerdas esa época?! Kousuke era el más pequeño de los tres.
Kido sonrió con nostalgia al ver aquel retrato de los cuatro hermanos, Ayano detrás de ellos como si fuera su ángel guardián, Kousuke en medio y ellos dos a los lados poniendo caras bizarras –Es increíble como ese pequeñito se convirtió en nuestro Seto– asintió viendo la foto que él había tomado.
–Es tu culpa, siempre te dije que a él le dieras menos comida... ¡Lo alimentaste tanto que ahora me duele el cuello cuando intento mirarlo a la cara!
–Malo...– murmuró ella, riendo por primera vez en ese día –También debí darte alpiste a ti– lo molestó dándole un par de golpecitos en la cabeza.
–¡Yo aún tengo tiempo de crecer!– aseguró Kano, recordando en ese instante la situación que los apremiaba –Bueno... Tal vez ya no...
El silencio volvió a inundar la habitación, ambos recorrieron aquellas fotos con la mirada durante un largo rato hasta que Shuuya volvió a hablar.
–Yo... Quiero disculparme...– confesó levantando la cabeza con lentitud –Por haberte mentido tantas veces... Aunque lo hiciera por protegerte... Sé que sufriste mucho y yo... No quiero irme sin pedirte perdón por eso...– terminó de decir finalmente sonriendo con tristeza, una sonrisa verdadera, llena de tranquilidad y resignación.
–Hace mucho que te perdoné por eso...– dijo ella enternecida mientras le acariciaba el cabello –Yo tampoco quiero irme sin agradecerte por todo lo que hiciste por nosotros...– su mano bajó a la mejilla de Shuuya –Y por mí... Eres la persona más fuerte que conozco...– en esos momentos lo único que quería era ser sincera, no dejarse nada dentro, tal como él lo había insinuado, no quería morir sin confesarle aquellos pensamientos tan profundos y escondidos pero que siempre estuvieron allí –Siempre admiré eso de ti, y he intentado dar todo por estar allí cuando caigas y ser lo suficientemente fuerte para levantarte...– acarició un poco la mejilla de él, ese rostro sorprendido con el que la veía lo hacía extremadamente tierno a sus ojos –Aunque no lo hice tan bien como esperaba...– confesó mirando a otro lado mientras retiraba su mano.
–¡Eso no es verdad!– exclamó él saliendo del trance en cuando dejó de sentir esa agradable calidez en su mejilla, de inmediato tomó su mano y volvió a acercarla a su propio rostro –Lo has hecho bien... Demasiado bien... Tanto que no podría imaginar la vida sin ti...
–Ni yo...– susurró en respuesta perdida en aquellos honestos ojos.
Se dejó llevar por la situación, tantos sentimientos revoloteando en su pecho, tanta desesperada necesidad, y tan poco tiempo para expresar todo aquello... Acercó su rostro al de Shuuya con lentitud, cerrando poco a poco sus ojos, él no se movía, no estaba rechazando el acercamiento... Él no rechazaría aquel beso... Él la quería lo suficiente para vivir una vida entera a su lado si eso la hacía feliz...
Pero...
Se detuvo a mitad de camino retrocediendo de inmediato y quitando su mano del rostro de su hermano –L-Lo siento– murmuró mirando las sábanas, respirando con fuerza mientras tomaba conciencia de lo que estuvo a punto de hacer.
–¿Por qué te detuviste...?– preguntó él con su voz plagada de franca decepción.
No había tiempo para el orgullo ni la timidez, así que respondió ella sinceramente –Porque no puedo quedarme con algo tan importante... Algo que nunca me perteneció.
–¿Ahh?– preguntó desconcertado –Y... según tú, ¿a quién sí le pertenecía?
Lo miró con una mezcla de confusión y enojo –¡Lo sabes perfectamente!– exclamó viendo de reojo aquella foto de los cuatro hermanos.
–¿A Kousuke...?
–¡No hablaba de él!– exclamó exasperada.
Él se rió divertido por la situación logrando molestarla aún más –Tsubomi...– comenzó a decir luego de unos segundos, cuando ella ya había tomado la almohada con claras intenciones de ahorrarle un poco de trabajo a aquella serpiente –Es verdad que amo a Ayano y Kousuke... Pero desde aquel día, cuando llegué a un orfanato, triste, asustado y sin entender qué sucedía conmigo, y una linda niña apareció de la nada protegiéndome de aquellos niños tontos...– sonrió ampliamente –Desde ese día no he dejado de ver a esa niña... Y no hay forma de que pueda ver a alguien como la veo a ella...
Aquello la dejó sin palabras o posibilidades de reaccionar, de hecho no era del todo consciente de si continuaba respirando siquiera.
–Pero...– la sonrisa se esfumó de su rostro –Si mañana morimos... Estos sentimientos dichos ahora no tendrán sentido... Así que esperaré a que todo pase, y si sobrevivimos te confesaré mis sentimientos fuerte y alto– le aseguró con algo de emoción en sus ojos –¡Te llevaré a un lugar lindo, te compraré flores, un anillo y te pediré que te cases conmigo!– decidió aquello en el momento, totalmente convencido de su plan.
–¡¿Casarnos?!– chilló ella dando un salto –¡Vas demasiado rápido, idiota!
–¡Tenemos que darnos prisa si queremos tener nuestros veinte hijos!
–¡¿VEINTE?!– le gritó en pleno rostro –¡Ya te volviste completamente loco!– exclamó juntando las fotos dispersadas en la cama con apremio, tarea que no le fue fácil por la forma en la que temblaban sus manos.
–Se te cayó esta...– dijo él levantando una de las fotos del piso y yendo tras ella cuando fue a guardarlas. Era otra fotografía de los cuatro hermanos –Aunque creo que cuatro hijos es la cantidad ideal...– comentó observando aquella imagen.
–¿De veinte a cuatro...?– preguntó un poco más tranquila guardando todo en su cajón –O sea que si espero diez segundos más ya no querrás tener hijos, ¿verdad?
–¡Claro que no! ¡Yo quiero a una pequeña Tsubomi a quien abrazar con fuerza!– exclamó dándole un abrazo de oso por detrás.
–¡Son hijos, no pequeños clones!– lo corrigió retorciéndose en un intento por liberarse del abrazo.
En ese momento entró Seto –Sabía que los encontraría aquí...– pestañeó un par de veces –¿Interrumpo algo?
–¡Claro que no!– negó ella logrando finalmente liberarse del abrazo.
–Pasa, pasa– lo invitó Kano –, sólo estábamos decidiendo cuantos hijos tendremos.
–¿Hijos?– preguntó el recién llegado entrando y sentándose en la cama de Mary –Entonces, ¿ustedes también?
–¡No lo digas así!– le gritó Kido al rubio pellizcándole el brazo –¡Ni siquiera somos...!– se detuvo en seco viendo a Seto –¡¿Cómo que también?!
–¿Creen que lo logremos?– preguntó Seto acostado a un lado de Kido viendo la hora en su celular; las cero y dos minutos.
–No– respondieron sus hermanos a la vez sin atisbo de duda.
–Yo tampoco...– murmuró el primero apagando la pantalla del teléfono –Pero si logramos resistir hasta el final del día, salvaremos a los demás... ¿Verdad?
–Espero que logremos hacer al menos eso...– murmuró Kano quien descansaba al otro lado de su hermana –Te envidio, ¿sabes? Al menos no corres un alto riesgo de ver morir a tu chica...
–¡Aún no soy tu chica, imbécil!– exclamó Kido sentándose con algo de dificultad ya que los tres habían crecido y debían apretarse mucho para caber en una sola cama –¡Y dejen de decir esas cosas tan deprimentes! ¡Todo va a salir bien como siempre que actuamos como equipo!
–Lo siento... Estoy un poco asustado...– se excusó Seto volviendo a mirar la hora en el celular –¿Sólo pasó un minuto?
–Me alegra que estés "un poco asustado", porque yo estoy aterrorizado– comentó Kano.
–¡¿Podrían ambos simplemente dormirse?!
–Creo que dormir en estos momentos sería tirar a la basura las últimas horas de vida que nos quedan...– dijo Kano viendo el techo fijamente.
–El tiempo pasa muy lento cuando uno espera la muerte...– comentó Seto volviendo a mirar el teléfono.
–¡Arghh me tienen harta los dos!– chilló Kido levantándose de la cama y yendo a la sala.
–¡Espera no vayas sola!– Kano corrió tras ella.
–No me dejen aquí...– murmuró Seto lastimeramente siguiéndolos.
Aquella deprimente charla continuó en el sofá unos minutos más, hasta que Kido, ya cansada de escucharlos cocinó algo... Con la boca llena no podrían seguir diciendo estupideces.
Así pasaron esa madrugada, entre charlas aleatorias, bocadillos rápidos y alguna siesta de unos pocos minutos.
Eran alrededor de las diez de la mañana cuando alguien golpeó la puerta. Seto y Kido se miraron de inmediato sin ser capaces de mover un músculo.
Kano salió corriendo del baño aún acomodándose el pantalón –¿Creen que... Sea él...?– preguntó con una expresión llena de temor.
–Nos regaló diez horas... Supongo que no iba a dejarlo para último momento– murmuró Seto que nunca dejó de mirar la hora.
–¿Y si simplemente no le abrimos?– sugirió Kano –Tal vez se aburra y se vaya... Después de todo la puerta es bastante fuerte y no tenemos ventanas ni en el baño así que... ¿Por dónde más entraría?
–¿Y dejar que se vaya a buscar a los demás?– preguntó Kido levantándose mientras escuchaban una serie de golpeteos ansiosos –¡A sus posiciones!
Seto asintió yendo a la cocina por la escoba y Kano tomó una manta grande que habían dejado en el sofá –Dudo que esto funcione– murmuró caminando hacia la puerta con la tela extendida.
–Sigo pensando que yo debería abrir, estás muy expuesta– susurró Seto llegando con sus hermanos mientras se ubicaba tras la puerta.
–Lo sorteamos y el destino decidió esto, así que dejen de decir tonterías porque voy a abrir– dijo Kido desatrancando la puerta mientras intentaba no dejar que los nervios y el miedo le ganaran.
La líder debía mostrarse fuerte y decidida hasta el final.
Pero lo que vio al abrir la puerta acabó con todo su temple al instante –¡¿Tú?!
Continuará.
Aww... Mis niños se enamoraron... Permítanme shippearlos hard por unos momentos...
Listo, ya pasó, ahora a lo que vamos, espero que les haya gustado este capítulo, porque el siguiente será muy doloroso... Lo fue escribirlo al menos...
En muchos comentarios alabaron la redacción del capítulo anterior, no lo noté realmente mejor que los anteriores, sólo que cambié la forma de narración al no narrar desde ningún punto de vista, supongo que fue por eso, pero no estoy segura.
Y anoche fue muy interesante ver la lucha encarnizada por ganar el puesto número 100, pero a fin de cuentas la ganadora es: ¡LadyPotato! (aplausos) Te ganaste que te dedique el siguiente capítulo, será tan alegre que seguro lo adorás... :P
Por cierto... Llegar a los 100 reviews me hace extremadamente feliz, no se imaginan cuanto, muchísimas gracias a todos por haberme acompañado y apuntalado con ánimos y sugerencias en esta historia la cual no sería la misma si no fuera por ustedes.
Ahora sí, voy a responder los comentarios, amo tener tantos, gracias gracias gracias T_T.
Yin-princesa-del-olvido: ¡Qué alegría que te haya gustado el capítulo! Y sí, si te fijás bien puede verse el ShinxEne, pero por el momento quedaron en amigos más amigos que antes. Me dio un poco de cosita lo que creíste, hubiera sido hermoso que ella volviera a su cuerpo y lo abrazara, aquel abrazo habría sido épico, y muy muy dulce... Sólo imaginarlos ya me da mucho sentimiento... Tendré que escribir algo así en algún momento. Y el plus de golpear a Kano siempre es bienvenido... Si en la base tuvieran un tentenpie para descargar frustraciones, ya sabemos la foto de quien tendría pegada xD. Muchísimas gracias por el comentario, besos.
OrangeAnt: Aww, es muy lindo que te emociones cuando subo un capítulo, para eso escribo, para que alguien sea feliz por un ratito al menos... Y que el capítulo anterior haya sido tu favorito también es muy reconfortante, la escena de Shintaro y Ene con el cursor también fue mi favorita por lejos... Muchas gracias por comentar y me temo que sí habrá bad end... Lo siento...
TanetaOno: Coincido, hubiera sido lindo que Ene regresara a su cuerpo, pero es un alivio que en ese capítulo le hayas tomado más cariño al personaje, Ene es muy linda, y fuerte por todo lo que ha soportado, se merece una linda historia. Ese capítulo fue un poco más rápido de lo que hubiera querido debido a la extensión el bad end completo, por eso no hice demasiado énfasis en la molestia de Shintaro, mi error... Sin embargo él es un buen chico y la quiere mucho, no creo que soportara demasiado solo después de tanto tiempo acostumbrado a su compañía... Por nada, yo también tenía como materia pendiente explorar un poco la relación de ese par de amigos. Muchísimas gracias por el comentario, besos~.
LadyPotato: ¡Felicidades por hacer el comentario número 100! Por si no lo leíste antes te dedico el siguiente capítulo porque soy muy buena gente... Muchísimas gracias por comentar y decir que te gusta mi redacción, intento hacer lo mejor aunque aún me falte bastante para llegar a la calidad que aspiro. Y pobres de mis niños, han sufrido mucho, se merecían poner sus pasados al descubierto y apoyarse mutuamente. Respecto al happy end, pues sí, lo he pensado...
Ryuunoko: Bienvenida al mundo de los vivos xD. Es una pena que hayas sido el comentario número 101, no llegaste a tiempo pero lo valoro muchísimo porque todo fue por escribirme un largo review. Así que tienes mi gratitud como premio de consolación, y a Shintaro con una moñita rosa si lo quieres... (pero ya sé que no lo querrás) No te preocupes por no haber comentado, también estudio y sé lo complicado que es a veces, muchas gracias por tomarte el tiempo para hacerlo ahora. Yo también me emocioné repartiendo roles a nuestros agentes secretos durante la misión de infiltración, me pareció un lindo detalle, ¡qué bueno que te haya gustado! Y casi estira la pata nuestro Kano, por suerte trabajaron en equipo, y Seto el héroe del día.
Es muy buena idea esa de que la serpiente usara el cuerpo de Takane como lo hizo con el de Konoha, ¡más traumas para Shitaro! Habría sido lindo, tal vez en otro momento pueda robarte la idea, por ahora la pobre es un simple contenedor. El episodio de Aclarar la mirada era un desvarío, que conste que yo avisé, y sí, la serpiente se volvió loca de rencor en su obsesión por derrotar a Dios, podría tener lo que quisiera, pero ella quiere justo eso. Y respecto a Kenjiro, bueno... No pudo evitar que casi mataran a su hija, pero al menos evitó que la serpiente terminara el trabajo. El suicidio de Ayano fue todo un tema, no por nada es el evento que le da sentido a toda la historia. Yo también la extraño un poco...
Golpear con amor a Kano, creo que todos coincidimos en eso... xD Ene algún día deberá vengarse, sería una lucha de titanes... Me encantaría escribir un enfrentamiento entre ambos. Yo creo que Kano y Shintaro son muy buenos amigos, después de aquel evento nefasto su relación pasó a otro nivel, uno en el que no parecen amigos, pero lo son a su modo... No sé bien como explicarlo... Y yo también quiero a Ene como Ene, amo a Takane, pero amo a Ene y no quiero perderla, tampoco me cierra el modo en el que Ene vuelve a su cuerpo en la serie, por eso en mi historia la pobre está muerta y punto... Me alegra mucho que te haya gustado la reacción de Shintaro al ver a su vieja amiga, hace tiempo que pienso en la relación de esos dos, y en el hecho de que él también debió sufrir su muerte. Y Konoha no es Haruka, es su cuerpo pero no su consciencia, así que no hay forma de que la recuerde por más esfuerzos que ella haga, es triste, pero es así...
¡No voy a admitir nada! Y sí, lamentablemente estamos en el bad end, pero yo lo vengo avisando desde el inicio, sobre aviso no hay traición, así que no me quemen en una plaza pública. Me hizo mucha gracia lo de superdotada para la maldad xD. Creo que sí tengo un ángel para eso.
CDM, ¡qué historia! La única con un personaje original que he amado más que a cualquier otro... Ese fic comenzó siendo una parodia de un juego que no me gustaba pero igual jugaba por seguir a una amiga, y un día después del cuarto o quinto capítulo, al ver que la historia no llegaba a ninguna parte, decidí ponerme seria en él y la verdad me gustó el resultado. Estoy bastante orgullosa de Rodolfa, y eso no es normal en mí. Creo que el personaje superó incluso mis expectativas. Y Paco pues... Paco es la cosa más bella del mundo, lástima que las plantas carnívoras requieran un clima tan específico para sobrevivir u.u.
Espero que hayas quedado conforme con el shippeo en este capítulo, creo que al fic le falta bastante ShinxCocacola... he fallado terriblemente en ello, la relación más canon de la historia u.u. Bueno sin más, muchas gracias por escribirme, me hiciste muy feliz como siempre, besos~.
Jeffy Iha: ¡Otra que revive! ¡Bienvenida señorita mágica! Me alegra que estés mejor y de a poco salgas del aturdimiento por tanta matemática xD. Los estudios son malos, siempre lo he dicho. Gracias por decir que te gustó la misión de los hermanitos, me hace muy feliz, es verdad que su relación se había diluido un poco, es lindo que hagan cosas juntos. Y lo del génesis, repito que estaba pirando de colores luego de fumarme una alpargata xD. Pero fue un intento de darle algo de sentido a hechos que no termino de entender del todo, es bueno que te haya parecido mínimamente coherente.
No tengo idea de las verdaderas intenciones de Kuroha, realmente no termina de cerrarme, así que estamos en las mismas... Y en el capítulo es muy cuerdo aparentemente porque su personalidad también, en mi opinión, depende mucho de la psiquis de quien posee, cuando posee a un chico tan traumatizado como Haruka, él adquiere parte de esa parte oscura que el chico tanto se empeñó en ocultar... Esa es mi mediocre explicación. Respecto a la escena de Shintaro conociendo la verdad... La apuré un poco... Así que fue mi error no hacer más explícito el shock, y aunque no lo tomó de la forma en que decís, sino más por el lado de que ella se rió de él todo ese tiempo... El shock si existió, pero duró lo que un suspiro, y la ira le ganó de inmediato. Y sí fue muy profundo durante el entierro, pero no sé, me pareció lindo que lo tomara así, después de todo, del grupo a no ser por los dos androides, él es el mayor, y a veces debe mostrarse esa diferencia. A mí también me hubiera gustado que Ene volviera a su cuerpo, pero no me termina de convencer que lo haga, así que como decís... Esto no tendrá un final feliz. Y Kano no tiene filtro a veces... Kuroha se vengará... Ya lo verás en el próximo :D.
Espero que te haya gustado el fanservice y ya te sientas mejor :D. Y tranquila, entiendo tu desaparición. Lo que contás de la raíz de -1 me recuerda al chiste ese que dice: "Un niño complejo es hijo de una madre real y un padre imaginario" Pero sí, el número "i" es imaginario, así que si lo usás en tus operaciones, básicamente es una prueba de que tienen que meterte en un psiquiátrico... Pero no me hagas ponerme a hablar de matemática acá que no termino más xD. Muchas gracias por comentar, saludos.
Gracias a todos por leer.
Próximo capítulo: Inevitable.
Hasta la próxima.
Trekumy.
