Capítulo 11
Sorpresas
ADVERTENCIA
Estimado lector (a):
El presente capítulo tiene contenido fuerte susceptible de herir la sensibilidad del lector; si quien lee no está preparado para dicho contenido, se les invita cordialmente a abstenerse o en su caso dejar de leer este fic.
Gracias de antemano.
Con cariño y respeto a todos.
Nep.
EN ALGÚN LUGAR
Todos temían acercarse a la cueva, esperando a una prudente distancia, solo uno se aventuró a entrar… no pudo evitar sentir pánico al ver lo ocurrido… Su Capitán estaba cubierto de sangre… miró a su alrededor, los cuerpos de los dos cabecillas del motín, estaban apuñalados salvajemente. Se dio cuenta de que el Capitán lo había descubierto, le apuntaba con la espada, de la que escurría aún la sangre.
-¡¡¡LLAMA A TOGDOS… DE INMEDIAGTO!!!... – El hombre salió corriendo de ahí al escucharlo decir: - ¡¡¡Y POBGRE DE AGQUEL QUE SE ATGREVA A FALTAG!!!...
-S-SI CAPITÁN… - Llamó a todos, se apresuró a llegar a los demás lugares donde se guarecían, contándoles de forma apresurada el aspecto y el humor de su Capitán. En cuanto llegaron todos y entraron tuvieron que contener su pánico: El Olonnés aterrorizaba más de lo normal al verlo caminar como si nada entre los dos cuerpos si vida, los señalaba con la espada y el puñal cubiertos de sangre.
-¡¡¡LO VEN!!! – Pateó uno de los cadáveres hacia el grupo. - ¡¡¡¿EGRA NECESAGIO QUE LES GRECOGDARA LO QUE PODGRÍA PASAGLES SI ME FALLABAN ALGUNA VEZ?!!!... ¡¡¡SUPONGO QUE OUI!!!... – Los miró con rabia. - ¡¡¡¿CÓMO PUDIEGRON SEG TAN IMBÉCILES PAGTIDA DE INEPTOS?!!!... ¡¡¡PGRIMEGO PIEGDEN A LA CHICA… LUEGO A ESOS MALDIGTOS NEGROS… Y AHOGA A ESE INCOMPETENTE DE NEIL LIGAN!!!! – Algunos se empezaron a alejar de los tripulantes que tenían a Neil por Capitán. - ¡¡¡ES LAPGRIMEGA VEZ QUE TENGO TANTO IDIOTA ENTGRE MIS FILAS!!! – Los más fuertes empezaron a rodear a los amotinados.
-P-pog f-favog, Ca-capitán…d-denos o-otgra o-opogtunidad – Titubeó uno de ellos. – R-grecupegagemos a-a l-la c-chica…
-¡¡¡¿Y CÓMO PIENSAN HACEGLO, PEDAZO DE ESCOGIA?!!!
-Esa gente ega campesina…no sabgrían manejag un bagco…
-¡¡¡¿Y QUÉ MAS SE TE OCUGRE "GRANDICIMO SABIO"?!!!
-Que puegden estag pegdidos en altamag… podemos recupegraglos antes de que alguien más los encuentgren… - Hablo con nerviosismo el hombre.
-UMMMM… PUEDE SEG UN BUEN PLAN…- Comenzó a decir el Olonnés.
-¡¡¡IDIOTA!!!... – Lo interrumpió otro hombre viendo a su Capitán con miedo. - ¡¡¡¿SE TE OLVIDA QUE MONSEUR MUGDOCK LE ENSEÑÓ A LA CHICA A NAVEGAG?!!!
-¡¡¡¿QUÉ DEMOGNIOS ESTAGS DICIENDO?!!! – Rugió con furia el Olonnés al escuchar sus palabras.
-S-su… su a-amigo… Neil Ligan… pidió a Monseur Mogdock l-le e-enseñara a na-navegar a l-la c-chica… - La mirada del Capitán era terrible.
-¡¡¡MALDITO IDIOGTA!!!... ¡¡¡¿EN QUÉ DEMOGNIOS ESTÁBAN PENSAGNDO AL PERGMITIGLE ESO A ESA MOCOSA?!!!
-El Capitán… quegría alagag a la chica… estaba empegnado en que ella se sintiega atgraídgda pog él… le pegmitió muchas cosags… - El Olonnés lo golpeó hasta -cansarse.
-¡¡¡LO SABÍA… ESA MALDIGTA CHICA ES UN DEMONIO!!! –Se paseaba de un lado al otro, se detuvo, vio al hombre que había golpeado, sacó la pistola y lo mató. Se dirigió a la salida de la cueva mientras todos los piratas lo veían atemorizados. Le hizo un gesto a uno de sus hombres de confianza. – MAGTEN A LOS DEMAS AMOTINADOS… - Salió de la cueva y caminó despreocupadamente rumbo a los muelles, mientras escuchaba los gritos de los hombres.
LONDRES
Esperaba en el salón como se lo habían indicado, pero su amiga se tardaba siempre tanto, detestaba que fuera tan… tan teatral… había más cosas que le desagradaban de ella, pero era su boleto de entrada en los exclusivos círculos donde se movían los más importantes nobles ingleses, debía salvar el buen nombre de la familia.
-Eliza… ¿Cómo estas? – Se acercó la rubia a saludarla.
-Muy bien… ¿Y tú? – Ambas se sentaron, la doncella entró con el servicio del té.
-Disculpa la tardanza… - Eliza fingió una tímida sonrisa. – Lo siento mucho he estado ocupada ayudando a mi madre… pronto dará una recepción en honor de… - "Ahí va de nuevo… la acostumbrada letanía de nombres y cargos que debo memorizar". – Pensó resignada y molesta. "Maldito Neil… lo que tengo que soportar por tu culpa, para limpiar todo lo que has hecho por tus malditos vicios". Suspiró. La rubia la escuchó pero fingió no haberlo hecho. Le sonrió.
-¿Entonces qué haremos hoy?. – Preguntó Eliza correspondiéndole.
-Sólo daremos un largo paseo… Necesito desaburrirme de todo esto…
-¿A dónde iremos?
-Sólo por ahí… a ver a algunos amigos…- Sonrió misteriosamente la rubia.
-De acuerdo… - Aceptó la pelirroja.
La simpatía por Candy, había hecho muy buenas amigas a Patricia O'Brient y a la Hermana Margaret; la joven se había sentido muy sola sin sus amigas. Y Eliza Ligan era un problema constante, quien se sentía molesta por no haber logrado la amistad de la castaña y no dejaba de mostrar sus desacuerdos por todos lados, molestando a más de una de las alumnas del Colegio. La hermana se había dado cuenta de que la pelirroja había hecho amistad con los Marlowe, quienes debían su lugar en la corte por ser descendientes de un famoso dramaturgo en la época de la Reina Isabel I y amigo de William Sakespeare, pero ahora habían malgastado la fama y la fortuna. Para Paty era un alivio que Eliza dejara de molestarla respecto a Candy. La hermana le había comentado que Susana Marlowe había sido alumna del San Pablo pero debió dejarlo. Estaban en los jardines tomando el Té, aprovechando que Eliza y la mayoría de las alumnas habían salido por ser el quinto domingo, la joven esperaba que su familia llegara.
-¿Sabe la razón por la que Lady Marlowe no volvió al Colegio? – La hermana negó con la cabeza.
-Me preocupa que Eliza se esté relacionando con ella… - Paty la miraba sin comprender. – Era una joven muy extraña… no me parecía alguien de fiar… es muy manipuladora…
-Bueno, parece que está describiendo a Eliza. – Dijo Paty, la hermana sonrió. – Como quisiera que Candy y Annie vieran los esfuerzos que hace por ser invitada de las importantes familias inglesas.
-Patricia O'Brient, eso no es gracioso. – La retó la hermana. – Que malas costumbres adquiriste con Candy. – Paty sonrió apenada.
-Lo siento mucho Hermana Margaret. - Suspiró. – Me hubiera gustado mucho haber ido con ellas a conocer las nuevas tierras… usted y la hermana María cuidando de nosotras…
-Qué envidia… - Dijo la monja con voz soñadora, mientras cerraba los ojos. – Sólo días cálidos… nada de neblinas… ni lluvias…
-¡Hermana! – Dijo Paty sorprendida.
-Bueno… es un decir… - Respondió sonrojada. Ambas comenzaron a reír.
CERCA DE CUBA
-Teshi, ven acá ¿Qué es lo que haces? – Lo llamó su madre a ver que se detenía frente a la puerta de Mandisa. El pequeño corrió hasta ella con algo en las manos. - ¿Qué es lo que traes ahí? – El pequeño le mostró una fina cinta y un pendiente.
-Mira mamá… ¿Ves como brilla?... ¿Crees que le guste a Malaika?
-Es de ella… - Miró la puerta sonriendo, "Así que no fue mi imaginación". – Debió caérsele anoche. Vamos con la Sra. Morris.
-Pero quiero ir a verla…
-¿Te parece si la sorprendes con algo especial cuando despierte?
-Siiiii… - Brincoteó el pequeño.
-¿Qué te parece si le preparas el desayuno?
-Está bien.
-¡¡¡Emma!!!… ¡¡¡¿Dónde estás?!!! – Preguntó el Sr. Smith entrando a la cocina.
-¿Dónde quieres que esté? – Respondiendo mientras se alejaba de la cocinera. –Supervisando el desayuno…
-¡¡¡¿TODAVÍA NO ESTÁ LISTO?!!! – Ella le dio un coscorrón con una gran cuchara.
-YO NO ME PASO EL TIEMPO DE PARRANDA EN PARRANDA… TENGO COSAS MÁS IMPORTANTES QUE HACER. – Ahora se apresuró a darle un manazo para quitarle uno de los bollos recién salidos del horno. – TIENES QUE ESPERAR…
-De acuerdo, de acuerdo… ya entendí… ¿No has visto a Terrence?
-No. Supongo que salió a primera hora rumbo a los campos. – Dijo caminando de un lado para el otro.
-No… de allá vengo… - Sacó detrás de sí su mano izquierda mientras sonreía con malicia.- Y en el camino encontré esto… - Alzó la mano mostrándole las zapatillas de Candy. El ama de llaves las miró asustada abriendo enormemente los ojos.
-¡¡¡OH POR DIOS!!!... ¡¡¡DIOS MÍO!!!... ¡¡¡NOOO!!!... ¡¡¡¡¿QUÉ HA HECHO ESE MUCHACHO?!!!... – Salió casi corriendo de la cocina, mientras el Sr. Smith reía a carcajadas. Ella se dirigió a una de las entradas a los pasadizos. "¡¡¡AHORA SI ME VA A OÍR!!!... ¡¡¡Y TENDRÁ QUE HACERLO QUIERA O NO… NO ME IMPORTA QUE SEA EL AMO Y SEÑOR DE ESTAS TIERRAS… NO SEÑOR!!!... ¡¡¡ESTO… ESTO… ES… IMPERDONÁBLE!!!... ¡¡¡APROVECHARSE DE LA JOVEN ASÍ!!!… ¡¡¡JAMÁS LO CREÍ… QUE FUERA CAPAZ DE… ALGO TAN BAJO… Y RUÍN!!!..." Pensaba una y otra vez furiosa. Llegó a la entrada de la habitación de la joven. Respiró hondo para tranquilizarse y prepararse para lo que fuera a encontrar. Movió la puerta, despacio se acercó a la cama para mirar a través de las delgadas cortinas… soltó el aire aliviada. Regresó al pasadizo para dirigirse a la habitación de Terrence. Lo encontró recostado en la cama sin destender, a medio vestir, rodeado de botellas de Ron vacías… "¡¡¡ESTE MUCHACHO ME VA A MATAR UN DÍA DE UN SUSTO!!!"
Thema dejó al pequeño desayunando, diciéndole que tal vez Malika no se sentía bien, por lo que ella le llevaría el que ambos le prepararon. Llamó a su puerta, pero no contestó, así que entró. Aun lado de la puerta encontró una casaca, un chaleco y más adelante una camisa… junto al poste del dosel, el vestido y los refajos… sonrió con tranquilidad "Tenía que pasar… después de tanta testarudez de ambos... Me alegro por ella…" Dejó la bandeja con el desayuno en una mesa para recoger todo en el baúl. Se acercó a los ventanales. Sonrió con malicia.
-¡¡¡BUENOS DÍAS MANDISA… ESPERO QUE HAYAS DORMIDO BIEN!!! – Dijo en voz alta mientras corría las cortinas para abrir las ventanas. A través de las delgadas cortinas de la cama vio que la joven se incorporaba asustada, como movida por un resorte.
-¡¡¡¿Tan tarde es?!!! – Haló las sábanas hasta su cuello.
-No… no es muy tarde… - Sonrió por el ademán de la joven. Le dio deliberadamente la espalda, para darle privacidad mientras abría las otras ventanas. - ¿Cómo te sientes? – La rubia no comprendió la pregunta.
-Bien… supongo… - Contestó extrañada. Tenía miedo de salir de entre las sábanas. "¿Cómo… cómo pude dormir… así?" Miró a su alrededor hasta que vio su bata, la haló y se la puso. Ella misma corrió las cortinas de la cama, percatándose de la charola del desayuno en la mesa. – Thema… no era necesario que te molestaras… ya… ya iba a bajar… en un momento…
-Supongo que el joven Capitán te acompañará… hasta el comedor más tarde… - Dijo Thema sentándose en el sillón mientras veía a la joven nerviosa, quien se asustó con la mención del joven.
-No… no me dijo nada anoche… - Su tono era de tristeza. La mujer no comprendió. Se acercó al baúl y lo abrió. Miró a su alrededor aún más nerviosa, Thema la veía de espaldas con impaciencia, esperaba que dijera algo de lo sucedido la noche anterior.
-¿Qué pasa Mandisa?...
-Na… nada… - La vio sonrojada como jitomate. La vio tomar del baúl una camisa, pantalones y sus botas. – Quisiera ir a dar un paseo… hay… hay un lugar al que quisiera que me acompañaras…
-Claro que sí Mandisa. – Se levantó para ir por la charola. – Llevaré esto a la cocina para que lo mantengan caliente… - Salió meneando la cabeza. "Los blancos son demasiado complicados". Candy se apresuraba a vestirse, bajó a saludar a todos y ambas salieron prometiendo regresar pronto.
-¿Te divertiste mucho anoche?. – Preguntó con cautela Thema.
-Si… y mis recuerdos regresan… poco a poco…
-Ha de ser por la tranquilidad del lugar. – La miró de reojo. - El Capitán ha sido de mucha ayuda… después de todo… - La vio sonrojarse.
-Puede ser… - Continuaron caminando en silencio, alejándose de la casa. Después de un rato llegaron. – Mira Thema, ¿Qué te parece? – Estaban en la cascada.
-Es muy hermosa…
¿Te… te importaría si yo… - Comenzó a decir apenada.
-Adelante… no te preocupes yo te cuidaré. – Como una niña pequeña, se emocionó y le dio un beso en la mejilla, para después bajar corriendo, en cuanto llegó a la orilla, comenzó a desnudarse. Thema notó que tenía un cardenal debajo de la clavícula, sonrió. – Mandisa, ¿Qué te pasó ahí? – Le señaló. Candy se miró y sonrojó de nuevo. – Ten más cuidado… - La rubia la miraba expectante, un poco asustada. – Los insectos pueden ser muy peligrosos… ten mucho cuidado…
-Haaa… si claro… - Contestó aliviada y distraída. Corrió a meterse al agua. Thema seguía sonriendo.
"¿Qué tan tarde será?... ¡Maldición!... Mi cabeza…" Pensó al incorporarse y sentirla apunto de estallar, se sobresaltó al sentir frío en los costados, abrió por fin los ojos. "¿Todo esto bebí anoche?" miró las botellas "¡¡¡DEMONIOS!!!" Se levantó buscando su camisa… no había nada… Renunció a seguir buscando para dirigirse a la palangana, vertió agua para lavar su cara, con la esperanza de despertar más al sentir el frío de la misma.
-¡¡¡BUENOS DÍAS TERRENCE!!! – Entró bruscamente el Sr. Smith.
-¡¡¡CON UN DEMONIO!!!... NO GRITES… - Le gruñó molesto.
-Qué extraño… has amanecido de malas… ¿Cuál es el motivo?... – Preguntó con suspicacia.
-TENGO UNA FUERTE RESACA POR SI NO TE HAS DADO CUENTA… - Dijo señalándole las botellas.
-¿Tan mal te fue anoche? – Le mostró las zapatillas con una sonrisa maliciosa, Terry furioso se las arrebató. – Ummmm… ya veo que si…
-¡¡¡LÁRGATE DE MI HABITACIÓN!!!
-Te estás comportando muy extraño…
-¡¡¡DIJE QUE TE LARGUES… MALDICIÓN!!! – Gritó al tiempo que tomaba una botella y se la lanzaba al instante… haciéndose añicos contra la pared.
-Está bien… ya me voy… - Dijo sonriendo mientras cerraba la puerta.
-¡¡¡¿QUÉ HICE?!!! – Dejó caer las zapatillas… mientras se tomaba con ambas manos su cabeza.
Se miró al espejo. "Candy… lo siento… no debí…" Se dirigió a una cómoda, sacó otra camisa, se la puso mientras trataba de recordar, se sentía tan mal… Salió de su habitación para dirigirse a la de Candy, "Necesito… ¡¡¡DEMONIOS!!!... primero debo despertar bien". Salió de la casa, rodeándola para internarse en un sendero. Escuchó la caída del agua. Sonrió, eso lo tranquilizaba y lo hacía reflexionar. Un ruido de voces lo distrajo, se acercó un poco más. "¡¡¡¡QUÉ DEMONIOS HACE AQUÍ THEMA?!!!". En eso vio una rubia cabellera emerger del agua. "¡¡¡¿CANDY?!!!..." Pensó sorprendido.
-De verdad que a veces te comportas como una chiquilla malcriada… - Le dijo Thema cuando la joven nadaba hacia una roca, desde la cual se había estado lanzando.
-Por favor Thema… nunca había nadado así… y se siente tan bien… - Su voz se apagó. – O tal vez sí… no lo sé, tal vez cuando vivía en Escocia… con mis padres…
-Esa época era diferente… eras solo una niña pequeña… y según veo sus costumbres, deberías de ser más recatada… cubrirte más… - La vio subir a la roca, ella misma recordó su infancia en África. Sonrió. - ¿Qué tal si los hombres del Capitán o él mismo anduviera por aquí? – Dijo mientras volteaba en todas direcciones.
-¡¡¡OH NOOO!!!... ¡¡¡NO DIGAS ESO!!! – Reaccionó por fin, alarmada ante su imprudencia. Pero pisó mal, resbalando para caer en el agua.
-¡¡¡MANDIIIIISSSSAAAA!!!
-¡¡¡CCAAANNNDDYYYY! – Ambos gritos se escucharon al mismo tiempo, Thema volteó buscando la procedencia del otro, pero no vio a nadie. Escuchó a la rubia toser.
-¡¿Estás bien?!
-Si… Creo que… ya no… haré más tonterías… - Se alejó nadando hacia la cascada, Thema siguió buscando. ¿Habría imaginado o alguien andaba por ahí?... Sonrió misteriosamente.
Llegó atrás de la cascada, supuso que la cortina de agua la cubría de cualquier mirada indiscreta, Sentir el golpeteo del agua, oír su caída… nada ocupaba sus pensamientos, un recuerdo la asaltó: Terrence en ese lugar… en las mismas condiciones en las que ahora ella estaba ahí. Comenzó a sentir un calorcillo extraño subir por su cuerpo desde su vientre. "¿Pero que me pasa?... ¿Por qué he de pensar en él? No vale la pena…" Nuevamente se arrojó al agua, pero eso no calmaba lo que sentía. Nadaba bajo la superficie, pero eso no evitaba que recordara…
Flash Back
"¿Por qué… por qué siento esto?... es una sed tan… extraña… ¿Alguien me ha besado así?... no puedo recordarlo…" Pensó al sentir los labios de Terry sobre los suyos… la forma tan brusca de besarla, como si la devorara con cada beso… Un ligero dolor en su labio, hizo que abriera la boca para protestar… pero él aprovechó ese movimiento para introducir su lengua… ahora sí fue todo más extraño, no sabía como describir lo que sentía… comenzó a empujar la de él… primero despacio y después con más fuerza, una especie de lucha por controlar, ¿Pero controlar qué?... sentía que le faltaba el aire… se sentía mareada, pero a la vez no quería dejar de sentir todo eso: su corazón latía desbocado, su respiración se agitaba cada vez más, parecía que no podía tener control sobre su cuerpo que respondía de manera extraña a las atrevidas caricias del joven, que hacían que su temperatura se elevara como cuando estuvo enferma... se dio cuenta de que ya no la aprisionaba y había comenzado a acariciarlo, introduciendo sus dedos entre los largos cabellos del castaño… se sentía tan bien… tan libre… Nuevamente la besaba en la quijada, el cuello, acariciando sus costados con nerviosismo… apenas rozando sus senos, murmurando su nombre de una forma que comenzaba a enloquecerla…
De pronto escuchó pasos, al parecer Terry también. Rápidamente abrió las puertas de la habitación para entrar, cerrándolas de inmediato. Ella lo miró, tratando de recuperar la respiración, él la miraba de esa forma tan atrayente que solo atinó a sonreír nerviosa, nuevamente la atrajo hacia él, volviendo a besarla con mayor intensidad. Le parecía que su contacto la quemaba, pero quería sentir más… sentirlo más cerca, "La cascada", pensó de repente, al sentir un calorcillo en su bajo vientre mientras recordaba, al sentir sus caricias "¿Por qué siento esto solo por recordarlo… desnudo?". Quería tocar su piel con libertad, así que comenzó a sacarle la casaca con ayuda de él, que la arrojó desesperado sin dejar de besarla al igual que el chaleco. Ahora bajaba su rostro por su cuello hasta el nacimiento de su pecho, ella gimió, él se separó un momento, confundido, para verla que comenzaba a desabotonar su camisa con manos temblorosas, hasta que se la quitó. Al ver su torso desnudo, los marcados pectorales y abdomen, tuvo miedo de tocarlo. Sus miradas se cruzaron y vio que él le sonreía halando su mano hacia él, así que tímidamente comenzó a acariciarlo, quién gimió desde el primer contacto, cerrando sus ojos para disfrutar de sus tímidos avances… Impulsivamente la abrazó, recargándola en el poste de la cama. ¿En qué momento habían llegado hasta ahí? Comenzó a sentir sus manos en la parte de atrás de su vestido, ella había comenzado a temblar de forma incontrolable, la besaba por sus hombros ahora, mientras comenzaba a bajar la prenda. Sus piernas temblaban tanto que creía que no la sostendrían más. Perdía fuerza en ellas.
-Candy… - Dijo roncamente a su oído, haciendo que cerrara sus ojos. La hizo estremecer. - ¿Hasta dónde quieres llegar? – Ahora la besaba en el nacimiento de su pecho de nuevo, poco a poco iba bajando, sentía el peso del vestido en la cintura.
-No… no lo sé… - Contestó sofocada. Él continuaba bajando el vestido. – Solo quiero sentir… más… - Ahora ya estaba en el suelo, ella lo apartó. Sintió ahora que él luchaba con las cintas del corsé, sin dejar de besarla hasta que se lo quitó, al igual que los refajos con asombrosa rapidez. Ella se mantenía quieta por la sorpresa, aún con los ojos cerrados… sólo le importaba sentir sus labios, sus manos, su piel… Pronto pudo sentir sus manos sobre sus senos, le había quitado el corpiño con asombrosa rapidez, cabían perfectamente en ellas y comenzó a acariciarlos con delicadeza, sintió como sus pezones respondían a su contacto… sentir como se estremecía por las caricias. Dejó escapar un tímido gemido.
-Candyyy… No entiendo… lo que me pasa contigo… no puedo… no puedo controlarme…
-Yooo… yo tampoco… solo… solo quisiera sentirte más… - La seguía besando por el cuello, bajando poco a poco hasta que llegó a sus senos… ella soltó una exclamación de sorpresa al sentir sus labios en ellos… arqueándose, al tiempo que acariciaba su espalda de arriba-abajo.
-Candyyy… Candyyy… - Gemía su nombre, pero a ella le pareció que sufría, de todas formas eso la hacía sentir… emocionada.
-Terryyyy… Te…ryyy… - Decía entrecortadamente. – No… no te detengas…
-Pide… pide que… me detenga… hazlo… hazlo ahora… - Besaba con mayor intensidad uno y otro como desesperado, haciendo que contuviera la respiración con fuerza, no quería que la escucharan.
-¿P-por… por…q- qué?... – Preguntó con voz ronca, sus labios sobre sus senos la estaban haciendo perder la cordura… era una deliciosa tortura que no quería dejar de sentir.
-Por que… si… no me detengo ahora… después… después será demasiado tarde…
-¿T-tarde?... ¿T-tarde p-para q-qué?... – Ella no quería que parara todo lo que estaba sintiendo.
-Dime… ¿Hasta… hasta dónde… llegaste con… con Anthony? - Seguía bajando con sus besos ahora estaba en su abdomen, la sentía estremecerse… paseó su lengua con lentitud por su ombligo, ella gimió por fin con mayor fuerza… sólo una prenda lo separaba de su total desnudez… parecía ser su principal objetivo… y eso la estaba matando de impaciencia, aunque no sabía porqué. Él se incorporó para girarla, continuar besando su espalda, hombros y cuello, sin dejar de pasear sus manos por sus senos y abdomen.
-N-no s-séeee… n-no sé… -dde q-quéee… hablas… - Trataba de hablar normal, pero le era imposible, sus piernas temblaban demasiado, tal vez si él no la estuviera sosteniendo, recargada en el poste hubiera caído desde el principio. Él se detuvo abruptamente. Ella abrió los ojos confundida por su reacción.
-No… esto no está bien… no debí… hacerlo… - Evitó mirarla. Volteó la cara, tratando de controlar su respiración, ella sin saber porqué se giró y lo abrazó ya que él quería alejarse de ella… lo logró con mucho trabajo. Destendió la cama. Le miraba sin comprender que había pasado, sintió mucho escalofrío cuando, halándola de la mano, la acercó para acostarla y cubrirla. Salió rápidamente de la habitación sin volver a mirarla.
No entendía lo que le había pasado a Terry… "¿Qué fue lo que hice?" pensó al deshacerse de la última prenda y acostarse hecha un ovillo, comenzó a llorar desconsolada. Sin saber porqué. "Ella no es tan interesante… es una chiquilla inocente," recordó nuevamente sus palabras, le dolían demasiado. "Anthony"… susurró, por más que se esforzó, no podía recordar que algo así hubiera sucedido con él… Se sintió furiosa con el castaño, "ÉL SI ME AMABA… ME RESPETABA… TERENCE SOLO QUIERE JUGAR CONMIGO… ¡¡¡MALDICIÓN!!!... ¡¡¡SOY UNA IDIOTA!!!... ¿QUÉ ESPERABA DE ÉL… ¿UNA DECLARACIÓN DE AMOR?... ¡¡¡POR DIOS… ES UN MALDITO PIRATA… SÓLO LE IMPORTA SU EGO!!!"… Recordó con amargura el Baile del Gobernador, cuando no quiso aceptar las caricias del rubio y lo lastimó sin razón. "¡¡¡DIOS MIO!!! ¡¡¡ANTHONY MURIÓ POR PROTEGERME!!!… Y YO… ¿QUÉ ESTOY HACIÉNDO?... LE HE FALTADO A SU MEMORIA… MURIÓ POR MÍ… PORQUE REALMENTE ME AMABA…" Se sentía terriblemente mal… fue un joven tan gentil que no merecía una traición así… Lo amaba… Siempre lo amaría…
Fin del Flash Back
-Mandisa, tenemos que regresar o Teshi no te perdonará por que no has probado lo que te preparó.
-Si ya voy… - Nadó hasta la orilla, Thema la esperaba para darle la camisa, y se comenzara a vestir, mientras exprimía su cabello con la esperanza de que el calor lo secara rápido.
Se había alejado lo más rápido y discreto que pudo "¡¡¡IDIOTA!!!… ¿PUDO HABERTE ESCUCHADO?... ¿POR QUÉ NO ME LARGUÉ DE AHÍ EN CUANTO PUDE?" Se recriminaba camino a la casa. Pero ver a la rubia, lo alteró de tal forma que hubiera ido por ella y… sacudió su cabeza con desesperación, furioso. Pero sus pensamientos lo traicionaron de nuevo… el verla desnuda, y que ella lo tomara como lo más natural del mundo… sin prejuicios… "¡¡¡DEMONIOS!!!" Esa inocente naturalidad con que veía todo, lo enloquecían... esa candidez… La noche anterior fue demasiado difícil controlar sus instintos, especialmente al ver la forma en que reaccionaba la joven con sus avances… lo que lo intrigaba respecto a su inocencia… por eso no pudo evitar preguntarle sobre su relación con Anthony… Otra joven lo hubiera abofeteado al instante ofendida… o aprovechado por completo la situación… pero ella no… tenía una mentalidad completamente pura… sólo le permitía continuar… se dejaba llevar… como si quisiera experimentarlo todo… "¡¡¡ELLA NO ES COMO LAS OTRAS!!!... ¡¡¡ESTUVE A PUNTO DE ARREBATARLE SU… SU VIRGINIDAD COMO UN VIL… DELINCUENTE… UN VIL Y DESPRECIABLE PIRATA!!!... ¡¡¡¿EN QUÉ ME HE CONVERTIDO?!!!... ¡¡¡NOOOO!!!… ELLA NO SE MERECÍA LO QUE LE HICE… NO ASÍ… NO DEBÍ INCITARLA A LO QUE PASÓ… YO NO SÉ AMAR… SOLO CONOZCO LO FÍSICO… EL DESEO… NO SÉ AMAR… LO QUE SIENTO POR ELLA NO ES AMOR… SÓLO ES UN SIMPLE DESEO FÍSICO… ESO ES TODO LO QUE DESEO DE ELLA: SU CUERPO… EN CUANTO LO TENGA LA OLVIDARÉ… NO MEREZCO A ALGUIEN… QUE SE ENTREGUE ASÍ… SIN CONDICIONES…"
Flash Back
Al salir de la habitación se sentía tan mal… se dirigió a la bodega para sacar varias botellas de Ron. Sintió el aire nocturno, pero no le importó dónde había quedado su camisa y su casaca, se dirigió a su habitación. "Le he mentido… en cuanto regrese a Port Royal sabrá que Anthony sigue vivo… me odiará"… Soltó una risilla mientras se dirigía a su balcón. "ME LO MEREZCO… TIENE QUE HACERLO… ¡¡¡DEBE HACERLO!!!… POR QUE… PORQUE NO LA MEREZCO… SOY… ¡¡¡SOY TAN DESPRECIABLE… QUE ES MEJOR ASÍ!!!". El aire lo relajó cuando se sentó en la banca… Sin querer volvió a pensar en ella… En su voz… sus movimientos… sus gestos… como sentía su piel estremecerse con su contacto, con su aliento antes de besarla… sus tímidas caricias sobre su torso y espalda… su temblor… la forma en que se arqueaba cuando comenzó a besarla desde el nacimiento del pecho hasta sus senos desnudos… cuando fue bajando por su abdomen, que parecía que estaba apunto de desmayarse… Escucharla gemir… decir su nombre con esa inocente sensualidad que parecía ignorar… "¡¡¡NOOO!!!… ¡¡¡BASTA YA!!!". Se dijo, al tiempo que furioso abría la primera botella y comenzaba a beberla sin detenerse, siguiendo así con la segunda… pero nada podía calmar su sed.
Fin del Flash Back
Rápidamente entró a su habitación, se cambió. Estaba por bajar a desayunar como si nada hubiera sucedido, pero se detuvo al escuchar la voz cantarina de la joven. Decidió no verla. Pidió que le llevaran el desayuno. Necesitaba arreglar las cosas con ella, pero de momento tenía que controlarse, el simple sonido de su voz lo alteraba más de lo que podía soportar. Tenía que pensar. Salió por el balcón para dirigirse a las caballerizas. Por el momento debía estar lo más lejos posible de ella… por el momento…
Se sentía sola… triste, al no ver a Terrence durante el desayuno. "¿Por qué cada vez que parecían ir las cosas bien entre nosotros, hay algo que lo hecha a perder?" Nadie lo había visto. Se sentía deprimida. Salió a caminar, cerca de la capilla escuchaba de nuevo el choque de espadas. Se acercó, el Sr. Smith estaba entrenando a algunos jóvenes, al verla llegar los detuvo.
-Milady, buen día.
-Buen día Sr. Smith, ¿Ha visto a Terrence? – Él la miró.
-No… no desde ayer… - Mintió. La miró con suspicacia. - ¿Hay algún problema?
-No… ninguno… - Contestó con tristeza, el hombre se preocupó. Ella miró a su alrededor. - ¿Puedo quedarme a observar?
-Milady, no creo que sea propio para una dama como usted… mire lo que le pasó la otra vez que…
-No se preocupe Sr. Smith, ya… estoy bien… es más, mi padre me enseñó un poco a usar la espada… - Sonrió por un momento, esforzándose por recordar algo más.
-¿Quéeee?... Pero, usted… es una dama y no…
-No debería sorprenderse… viví en el campo, mi padre quería que supiera defenderme…
-Ya veo…
-Aunque… hace mucho tiempo que no practico… - Dijo nuevamente con tristeza. El hombre quiso animarla.
-¿Por qué no lo hace conmigo?
-¿Está seguro?
-No seré rudo con usted Milady.- Aún incrédulo le ofreció una espada, ella la tomó y se puso en guardia.
-Muy bien, Milady… buena postura… adecuado agarre del arma… - Sonreía mientas la examinaba. – Ahora, veamos su defensa y ataque. – Se lanzó hacia ella, quien respondió muy bien. El hombre estaba sorprendido. – Creo… creo que eso esta muy bien… su padre la enseñó muy bien…
-Admítelo Smith, la chica es mejor que tú… - Se burló el Sr. Gibs, los demás rieron.
-¡¡¡CÁLLATE!!! – Le gritó molesto. Candy se sentía apenada.
-Sólo le faltó usar toda su fuerza… Milady… - Dijo un joven con timidez.
-Yo... lo siento mucho, no quiero causar problemas. – Dijo la rubia apenada, mientras le regresaba el arma.
-Me agradas mucho jovencita… - Se negó a aceptarla el Sr. Smith. - ¿Quieres seguir practicando?
-Claro que sí… - Dijo emocionada mientras se ponía en guardia, a la orden del Sr. Smith todos comenzaron a practicar.
Tenía la impresión de que le había dado toda la vuelta a la isla, recorriendo los campos, revisando el barco… Tenía que mantenerse ocupado… alejarla de sus pensamientos… pero la extrañaba… no sabía que hacer, sonrió con amargura, "Evadirla no ayudará mucho". Detuvo su caballo cerca de la cascada, quería pensar con claridad… no le gustaba sentirse tan intranquilo… incapaz de decidir… Lo sucedido la noche anterior… su forma de detener tan embarazosa situación para ella… aun su cuerpo pedía a gritos ser satisfecho con ella… no podía hacerlo… no así… Comenzó a pensar en las posibilidades: él quería que la joven se lo pidiera, quiso que fuera de la forma correcta… se sorprendió al pensar en ello: "La forma correcta… ¿La forma correcta?… ¿Cómo… mi… esposa?… mi mujer… y sólo mía… donde sólo yo esté en su mente… su corazón… en su cuerpo… sin dudas… sin fantasmas…" éste pensamiento finalmente lo hizo aceptar lo que tanto se había negado a admitir desde que la vio por primera vez: No era una simple ilusión… ni un capricho: COMENZABA A AMARLA… era verdadero amor… algo tan extraño para él… El hecho de que ella amara a su ex mejor amigo, lo detenía… no podía evitar los celos, estaba vivo y ella decía amarlo… "Pero la forma en que reacciona cuando está a mi lado me confunde… cuando la toco… ¿Debo decirle que está vivo?... ¿Debo aceptar tan fácilmente que regrese a su lado?... Jamás creí que pudiera necesitar tanto… a alguien… Candy… ¿Qué has hecho conmigo?"
Thema y la Sra. Morris habían buscado a Candy por todos lados. Se tranquilizaron cuando Teshi entró diciendo que estaba cerca de la capilla con el Sr. Smith y regresó para estar cerca de la joven.
-Me preocupa… - Murmuró Thema.
-Parece que le ha tomado mucho cariño a Milady. – Comentó la Sra. Morris, Thema le sonrió.
-Me recuerda mucho a mi hermana menor… su forma de ser… Me alegra que hayamos podido escapar de ese hombre tan cruel… Tal vez nunca se hubiera recuperado… si hubiera regresado a sus manos… - Miró a su alrededor. – Ese hombre estaba tan loco que… me aterra pensar que tal vez hubiéramos corrido la misma suerte que esos hombres… - La Sra. Morris se sentó a su lado.
-No se preocupe, están a salvo… Y me alegro que Terrence haya decidido alejarse del Olonnés definitivamente. Había dejado de ser un buen chico… me disgustaba verlo tan exaltado todo el tiempo… asustando a medio mundo con sus gritos… bebiendo hasta embrutecerse todo el tiempo… riñendo con todos y por todo…
-¿Qué fue lo que pasó con él?
-Su padre… - Thema la miró sin comprender. – Terrence es su hijo ilegítimo… su madre era la Dama de Compañía de la Duquesa… después de un tiempo desapareció sin dejar alguna explicación… Milord la buscó por todos lados, después de unos años la encontró, con su hijo… y se lo quitó, fue muy duro para el pequeño… Después lo obligó a entrar a la Marina Real Inglesa… pienso que fue lo único bueno que hizo por él, le agradaba… decía que era el único lugar donde se sentía libre… - La mujer sonreía con ternura al recordar. – Pero, después las cosas se le complicaron: una joven se había obsesionado con él, causándole muchos problemas, así que decidió desaparecer por un tiempo de Inglaterra… El Sr. Smith lo estuvo buscando… lo encontró en Tortuga, rodeado de muy malas compañías… entre ellas El Olonnés… El Sr. Smith llevaba unos documentos que le otorgaban el perdón por la piratería, le daban la protección de Inglaterra si a cambio les daba parte del botín que obtuviera de los galeones españoles… sabía que su padre estaba detrás de esto… especialmente cuando se le obligaba a jamás ponerse en contacto con su madre…
-No puedo creer tanta crueldad por parte de su padre… - Decía Thema mientras veía hacia a fuera. - ¿Por qué confía tanto en el Sr. Smith si usted dice que era enviado de su padre?
-Fue su tutor desde pequeño… y también le desagradaba el Duque, siempre trató de acercarlos, pero era imposible…
-¿Y usted? – La Sra. Morris sonrió.
-Simplemente no podía dejar a mi pequeño amo, siempre había cuidado de él y no quería separarme… creo que fui la única que le daba un poco de cariño en ese lugar tan frío… es por eso que pienso que Milady Ardley es perfecta para él… ambos son iguales… son espíritus libres…
-Si, Mandisa es muy especial… aunque muy testaruda. – Ambas comenzaron a reír. En eso entró Teshi corriendo muy asustado y sin aliento.
-Malaika… y Terry… están… peleando…
-¡¡¡¿QQUUEEE?!!! – Exclamaron ambas mujeres al mismo tiempo sin poderlo creer.
Quería ejercitarse un poco, así que se dirigió al claro cerca de la Capilla, escuchó los sonidos de espadas al entrecruzarse, "Pobre del chico que esté con Smith" cuando salió al claro se quedó sorprendido, "No puedo creerlo." Apartados del grupo estaban Candy y el Sr. Smith, la chica se movía con gran soltura y agilidad, como si siempre lo hubiera hecho. Soltó una sonora carcajada, haciendo que todos se detuvieran.
-¡¡¡VAYA… VAYA!!! ¡¡¡PERO ¿QUÉ TENEMOS AQUÍ?!!! PECAS… ERES TODO UN ESTUCHE DE MONERÍAS… - Siguió riendo. Ella frunció los labios molesta. – NO SABÍA QUE APARTE DE MI, HABÍA ALGUIEN MÁS QUE SE ATREVIERA A DESAFIAR A SMITH… ESO SI ES UNA VERGÜENZA HOMBRE… - Dijo mirándolo con burla. - QUE UNA JOVENCITA TE DERROTE… - Volvió a reírse.
-TERRENCE, MIDE TUS PALABRAS…
-No se preocupe Sr. Smith… - El hombre la miró asombrado por su tranquilidad. – Ya me he acostumbrado a sus impertinencias. – Dijo mientras lo miraba retadoramente.
-¿A caso estás molesta conmigo? – La miró igual, sosteniéndole la mirada, haciéndola ruborizarse.
-¡POR SUPUESTO QUE NO! ¡¿POR QUÉ HABRÍA DE ESTARLO?! – Usó un tono que demostraba todo lo contrario, él sonrió de medio lado, por lo que ella se enfadó más. – ES SÓLO QUE TENGO QUE ACOSTUMBRARME A LAS TONTERÍAS QUE DICES Y PENSAR LA FORMA CORRECTA DE CONTESTARTE SIN QUE SE MAL INTERPRETEN MIS PALABRAS…. HAY PERSONAS… QUE NUNCA MADURARÁN… – La sonrisa se le borró, estaba sorprendido. Pero rápidamente le contestó.
-Veo que el ejercicio te ha ayudado a recuperarte rápidamente… Pecosa… - Seguía mirándola, ella había comenzado a sentirse nerviosa por ello.
-Supongo que sí… ha sido de gran ayuda el Sr. Smith… - Miró al hombre mayor. – Necesitaba ejercitarme más… - Vio que el joven se le aproximaba lentamente sonriendo de medio lado.
-¿Y por qué no me lo dijiste antes… yo podría haberte a-y-u-d-a-d-o?… - Estaba muy cerca de ella, haciéndola estremecer. – E-s-t-a m-a-ñ-a-n-a… por ejemplo… - Se acercó a su oído para susurrarle. – Tú… yo… solos… en la cascada… - Ella abrió mucho los ojos sorprendida al escuchar sus palabras. – El lugar era p-e-r-f-e-c-t-o… sólo… me hubieras llamado… y con gusto… te hubiera ayudado… a ejercitarte… lo hubiéramos hecho muy bien… juntos… te hubiera enseñado… tantas cosas… que… ambos disfrutaríamos… al máximo… y tú… sólo pensarías en mí… gritarías mi nombre… te sentiría estremecer por mí… - Ella no resistió más, de nuevo esa extraña sensación, "Maldición… detesto que use ese tono de voz", estaba sonrojada a más no poder, sintiendo ese extraño calorcillo que subía desde su bajo vientre… así que furiosa lo empujó y levantó su espada hacia su pecho. Él sonreía nuevamente de medio lado.
-¡¡¡TUUUUU!!!... ¡¡¡TTUUU!!!... ¡¡¡FUISTE TÚUUU!!!... ¡¡¡CREÍ HABER IMAGINADO!!!… ¡¡¡PERO NOOO!!!…¡¡¡¿CÓMO PUDISTE?!!!... ¡¡¡ME VISTE!!! - Él comenzó a carcajearse por la indignación de la joven.
-Si… Te vi, pero no te miré… - Su vista recorrió su cuerpo de una forma que ella se estremeció, in importarle que ella le estuviera amenazando con el arma se acercó lo más que pudo para susurrarle. Notó que su mano temblaba. – Ayer… hoy… no habría diferencia alguna… - La miró a los ojos, para después nuevamente ir bajando la vista por su cuerpo, sonreía de medio lado al ser muy evidente su nerviosismo por su cercanía con el joven. – Ummm… excepto que la luz de esta mañana, permitía una mejor visión… desde cualquier ángulo… - Se alejó de él sin dejar de apuntarle con la espada, se enojó consigo misma al darse cuenta de como temblaba, "No le mostraré debilidad… jamás…", respiró profundo para tratar de controlarse.
-¡¡¡ERES UN…!!! UN… ¡¡¡UN MALDITO!!!… UN… - Levantó su mano para dirigirla hacia él con fuerza, quien la detuvo aún sonriendo, la atrajo hacia sí, sintió como ella temblaba sin control, "Indignación… ¿O… algo más?" pensó intrigado sin dejar de mirar su rostro.
-Recuerda lo que te dije ayer… - Le susurró al oído. – No lo hagas o atente a las c-o-n-s-e-c-u-e-n-c-i-a-s… - Todos los miraban con cierta suspicacia. Ella se soltó violentamente, lo que hizo que él sonriera ampliamente. – Te propongo un trato: practiquemos juntos… olvidemos lo que haya pasado… ayer… hoy… y nuevamente amigos… ¿Te parece?... – "¡Demonios Terry!… para ti todo es tan fácil… aun después de lo que pasó anoche… eres tan… exasperante…" Pensó. Frunció la nariz.
-De acuerdo "Milord" – Aceptó. Vio su expresión socarrona, como la detestaba.
-Bien, "Milady" – Desenvainó con una sonrisa burlona. Se pusieron en guardia y comenzaron. Terry la había subestimado demasiado, era fuerte. A pesar de que tal vez ya llevara tiempo practicando con el Sr. Smith, no se veía agotada.
L-a Srita. Si que es buena… - Dijo un hombre al Sr. Smith.
-Creo que por fin veré a alguien darle una paliza a este chico testarudo y malcriado… - Señaló el hombre al ver que sus mañanas no servían con la joven, quien cada vez más aumentaba la frecuencia y fuerza de sus ataques, sorprendiendo al moreno.
-¡¡¡MAAANNNDDDIIISAAA!!!
-¡¡¡TEERRREENNCCEE!!! – LA Sra. Morris y Thema gritaron, los hombres que rodeaban a los contrincantes las vieron llegar en una carreta junto con el pequeño. Los jóvenes continuaban sin haberlas escuchado.
-¡¡¡SR. SMITH, ¿CÓMO ES QUE HA PERMITIDO ESTO?!!! – Preguntó el ama de llaves furiosa con el hombre. Él rió de buena gana.
-Tranquilízate Emma… Creo que a veces uno necesita olvidarse de todo protocolo para arreglar… ciertas diferencias…
-¡¡¡PERO ES QUE ELLA ES UNA JOVEN!!!... ¡¡¡NO PUEDEN TRATARLA COMO SI FUERA UN MUCHACHO!!!
-No te alarmes Emma, son jóvenes… déjalos divertirse… - ambas mujeres los miraban con temor.
-¡¡¡TERRY!!!... ¡¡¡DÉJA EN PAZ A MALAIKA!!!... ¡¡¡CREÍ QUE ERAS NUESTRO AMIGO!!!... ¡¡¡TE ODIO!!!... – Teshi indignado se soltó de su madre, corriendo hacia ellos.
-¡¡¡TEEESSHHHIII!!! – Candy se distrajo al escuchar el grito, Terry aprovechó la oportunidad y la tiró, pero no contaba con la reacción inmediata de la joven que con sus piernas le hizo lo mismo. De rodillas frente a él, inmediatamente lo amenazó con la espada ya que él había soltado la suya. Ambos se miraban a los ojos, ambos muy agitados, llenos de polvo por la caída... Ella tenía una mirada desafiante.
-¿Te… rindes? – Trataba de normalizar su respiración, él la miraba desde el suelo con intensidad.
-Ante… ti… siempre… Pecosa… - Sonreía misteriosamente, haciéndola sonrojarse de nuevo.
-¡¡¡ERES… ERES UN!!!… ¡¡¡ASHHH!!!… ¡¡¡ERES INSUFRIBLE!!! - Estaba a punto de incorporarse cuando él la haló del brazo y la besó. Sus hombres comenzaron a hacer gran algarabía. Ella comenzó a luchar al notar que no la soltaba, él al darse cuenta, comenzó a estrecharla más contra sí, tratando de obligarla a abrir sus labios.
-¡¡¡AUCHHH!!! – Exclamó él, ella aprovechó para alejarse corriendo hasta la carreta con Teshi detrás. Los hombres se reían de la joven. Se pasó el dorso de la mano por el labio, estaba sangrando. Sonrió. "Si que eres ruda Pequeña Pecosa… esto se hace… muy interesante". El pequeño lo miraba y le hacía gestos despectivos mientras se alejaban.
-¿QUÉ FUE TODO ESO TERRENCE? – Preguntó el Sr. Smith al ayudarlo a incorporarse.
-¿De qué habla? – Comenzó a sacudirse el polvo fingiendo inocencia.
-Conmigo no te hagas el tonto… jamás había visto a una joven tan enfadada… furiosa sería lo más correcto.
-Sr. Smith… no se meta en mis asuntos… y no, no estaba enfadada… - "¿Por qué temblaba?".
-No me metería si eso ayudara a que la joven te correspondiera…
-Sabe que no es de mi interés… sabe lo que opino de ella… - Se inclinó a recoger su espada, dándole la espalda al hombre mayor.
-Es demasiado tarde para que lo niegues… todos hemos visto lo que está pasando entre ustedes… solo que son tan testarudos para aceptarlo…
-Solo me estoy divirtiendo Sr. Smith… Jamás había tenido un entretenimiento como en éstos días… - Respondió el joven con cinismo.
-Si claro… sigue fanfarroneando todo lo que quieras, al final seré yo quien ría al último.
-Milady, ¿Qué fue lo que le hizo Milord para que se enojara así? – Preguntó angustiada la Sra. Morris.
-No… no fue nada… solo… quiso probarme… - Estaba aun abochornada por el beso que le dio frente a todos. – Se burló de mí respecto al uso de la espada…
-¿Segura que sólo fue eso? – Preguntó mirándola insistentemente.
-Siento mucho haberlas asustado…
-¡¡¡TERRY ES MUY MALO!!! – Exclamó Teshi indignado con su amigo. – YA NO QUIERO QUE SEA MI AMIGO…
-¿Por qué no?. – Preguntó Candy.
-PORQUE TE MOLESTÓ… ESO NO LO HACE UN AMIGO…
-Tienes razón… pero no lo volverá a hacer… - Le guiñó un ojo. – Después de todo tú me ayudaste a darle su merecido…- Sonrió la joven, haciendo que el pequeño dejara de fruncir el ceño.
-SIII… MORDIÓ EL POLVO… - Ambos comenzaron a reír.
-¡¡¡MILADY!!!
-¡¡¡TESHI!!! – Ambas mujeres les llamaron la atención y ellos continuaron riendo.
Había estado en la biblioteca, quería estar sola y dijo que quería leer un rato. En vez de leer para distraerse, había estado mirando por la ventana hacia los jardines. Todo lo sucedido con Terry le daba vueltas en la cabeza… "¿Por qué se comporta siempre de forma desconcertante?... Unas veces tierno… otras muy duro, al grado de atemorizar… siempre cambiante… y no puedo dejar de sentir… algo, por él… aun cuando se porta como un patán… ¿Qué es lo que siento cuando estoy con él?" Escuchó pasos apresurados, corrió hasta la puerta, la entreabrió y vio que el Sr. Smith se dirigía hacia allá. "¿Qué hago?… no quiero ver a nadie… y no puedo salir o me verán…" Miró la pesada cortina, y corrió a ocultarse justo cuando se abría la puerta y escuchaba sus pasos.
-Creo que es hora de que sientes cabeza. – Dijo el Sr. Smith encendiendo su pipa mientras veía a Terry a punto de dirigirse a la ventana. Él se sentó en el sillón.
-¡¡¡BASTA YA CON ESO!!!... ¡¡¡SABES LO QUE OPINO AL RESPECTO!!!
-Pero tú eres mejor hombre que tu padre… lo has demostrado de muchas formas… tanto que te envidia… envidia la enorme fortuna que has hecho por ti mismo… Ahora está una mujer a tu lado que vale mucho…puedo ver que se a…
-¡¡¡BASTA YA SMITH!!!
-Te enojas por que sabes que tengo razón…
-Yo… no es cierto… yo no la merezco… - Titubeó. – Y ella ama a Anthony… NO PUEDO INTERVENIR… ¡¡¡NOOO!!!… NO VOLVERÉ A CAER EN EL MISMO ERROR… - El hombre no podía comprender su respuesta tan ambigua.
-¿Cuál error?... él está muerto… ella es libre… tú puedes conquis…
-¡¡¡CON UN DEMONIO SMITH!!! ¡¡¡CÁLLATE!!!... ¡¡¡HE DICHO QUE NO!!!
-Terrence no seas testarudo… ambos…
-¡¡¡MALDICIÓN SMITH CIERRA ESA MALDITA BOCA DE UNA BUENA VEZ Y ESCUCHA: ÉL NO ESTÁ MUERTO!!!... ¡¡¡ESTÁ VIVO!!!... ¡¡¡Y LA ESTARÁ BUSCANDO PORQUE ESTÁ CLARO QUE NO CONFÍA EN MÍ!!! – Candy se sorprendió con sus palabras, "¿Qué es lo que está diciendo?... que Anthony…"
-¿Qué es lo que dijiste? – El hombre apagó su pipa.
-¡¡¡MALDICIÓN!!!... ¡¡¡ANTHONY BROWN NO ESTÁ MUERTO!!!... ¡¡¡ESTÁ VIVO!!!... SÓLO ESTABA MUY MAL HERIDO… LO ENCONTRARON… SOBREVIVIÓ A LA CAÍDA… Y SEGURAMENTE ESTARÁ FURIOSO POR LA FORMA EN QUE ME FUI DE PORT ROYAL… PARA BUSCARLA…
-¡¡¡ERES UN DESGRACIADO MENTIROSO!!! – La joven salió como torbellino de su escondite ante la mirada sorprendida de ambos hombres. Ella había comenzado a llorar, pero Terry pudo notar en sus ojos furia, se acercó a él y comenzó a golpearlo en el pecho con todas sus fuerzas. Él no se defendía. - ¡¡¡TE ODIO!!!... ¡¡¡TE ODIO!!!... ¡¡¡LO SUPISTE TODO EL TIEMPO!!!... ¡¡¡TÚ… TÚ TE APROVECHASTE DE MI… TODO ESTE TIEMPO!!!... ¡¡¡TE ODIO!!!... ¡¡¡ERES UN PATÁN!!!... ERES…. ERES UN… UN… - Lo golpeó con el puño en el rostro… sacudió su mano adolorida y salió corriendo.
-¡¡¡TERENCE, HABLA CON ELLA!!! – Le aconsejó el hombre mayor, viendo a la puerta abierta y al joven sin moverse siquiera.
-¡¡¡NOO!!!… ES… ES MEJOR ASÍ… TODO SERÁ MÁS FÁCIL… - Fue a sentarse mientras se sobaba la quijada.
-¡¡¡TERRENCE GRANDCHESTER!!! ¡¡¡JAMÁS CREÍ QUE FUERAS UN MALDITO COBARDE!!!... ¡¡¡Y MENOS CON LA MUJER QUE AMAS!!! – Terry lo miró furioso.
-¡¡¡JAMÁS HE SIDO COBARDE!!!
-¡¡¡¿Y ESTO QUE ES?!!!
-ES… ES… LO QUE QUIERO PARA ELLA… - Dejó caer su cabeza entre sus manos. – ELLA MERECE LO MEJOR… UNA VIDA A MI LADO… JAMÁS SERÁ BUENA… NO SOY BUENO PARA NADIE… Y NO SERÉ BUENO PARA ELLA…
-TERRENCE ¿ESTÁS DISPUESTO A PERDER LA OPORTUNIDAD?
-NO SOY BUENO NI PARA MÍ MISMO…
-Si es lo que piensas, ¿Por qué te esforzaste tanto… si al final la ibas a dejar ir?
-Tal vez… quise experimentar lo que podría ser estar a su lado… - El hombre mayor lo miró moviendo la cabeza negativamente.
-Y ahora ambos están lastimados… - Se acercó a él, haciéndolo que lo mirara de frente. – Terry, tienes derecho a ser feliz… como todos… lucha por ella… no te niegues lo que realmente sientes por ella… conquístala… - El joven lo miró desolado. – pero ahora como un caballero… no como un pirata… se lo debes…
-¡¡¡CANDYYY!!! – La llamó Thema al verla subir corriendo las escaleras.
-¡¡¡DÉJENME!!!... ¡¡¡QUIERO ESTAR SOLA!!! – Fue todo lo que le dijo. En cuanto llegó a su habitación se encerró con llave. Miró a su alrededor, deteniendo su vista en el baúl que Terrence le regaló. Se acercó al ropero, lo abrió y al instante sacó y tiró al suelo todos los vestidos. Después se dirigió de nuevo al baúl, de donde sacó el estuche con las joyas y lo aventó… Caminaba desesperada, quería hacer algo, pero no sabía qué… Sentía ganas de regresar y estrangularlo con sus propias manos. Miró las ventanas abiertas, salió al balcón, asegurándose de que nadie la viera, se descolgó para irse corriendo. Tomó el camino que llevaba hasta la capilla, subió hasta el campanario. La luna alumbraba el mar a la distancia… sentía ganas de gritar.
-¡¡¡AAAANNNTTTHHOOONNNYYY!!!... ¡¡¡ANTHONYYY, ESTAS VIIIIVVOO!!!... ¡¡¡ESTAS VIIIIVVOO!!!... – Recordó a sus primos. - ¡¡¡SSSSTTTEEEEAAARRR!!!... ¡¡¡AAARCCHIIIEEE!!!... – Siguió gritando hasta casi quedarse afónica. No pudo resistirlo más y calló de rodillas mientras lloraba. "¡¡¡¿POR QUÉ?!!!... ¡¡¡¿POR QUÉ LO HIZO?!!!... NO TENÍA PORQUÉ OCULTARME QUE ANTHONY ESTABA VIVO… ¡¡¡¿POR QUÉ?!!!... ¡¡¡¿POR QUÉ SE PORTA ASÍ CONMIGO?!!!... ESTOY HARTA DE QUE JUEGUE CONMIGO…¡¡¡¿POR QUÉ NO PUEDO NEGAR… NEGARME A ÉL?!!!... ¡¡¡¿QUÉ ES LO QUE SIENTO POR AMBOS?!!!..." Cuando se sintió más tranquila regresó a la casa. Escaló de nuevo hasta su habitación. No encendió ninguna lámpara, en la oscuridad se preparó para dormir, pero al acostarse no pudo evitarlo y nuevamente comenzó a llorar, hasta quedarse profundamente dormida.
Sus palabras se repetían una y otra vez… ¿Por qué se empeñaba en negar lo que para los demás era tan obvio?... se dirigió nuevamente a la bodega, esta vez ahí mismo comenzó a beber. "Tiene razón Smith, no se merecía que le ocultara la verdad… pero no la engañé… solo no le dije todo… sólo quería esperar… si, ¿Esperar qué?... Ella necesita poner en claro sus sentimientos: Anthony o yo… obligándola a permanecer a mi lado no podrá hacerlo… ella necesita… ¿Tiempo?... ¡¡¡DEMONIOS!!!" ¿Cuánto tiempo había trascurrido?.... no lo sabía, solo salió del lugar trastabillando un poco. "Tengo que hablar con ella… no me importa… lo haré ahora…" Había llegado hasta su puerta, se dio cuenta de que la había cerrado con llave. Recordó la entrada a los pasadizos, fue hasta su propia habitación y con trabajos pudo abrir la entrada. Se tropezó, se regañó a sí mismo por su torpeza y rió tontamente, caminó un tramo. "Creo que sshaa llegué… ¡¡¡SSHHH!!!". Abrió con dificultad y calló nuevamente de bruces, golpeándose con algo, sin importarle el dolor comenzó a avanzar a gatas. Su mano topó con algo y al halarlo se atoró, escuchando que algo cayó y se rompió.
-¡¿Quién anda ahí?! – Preguntó asustada la joven.
-SSSHHH… shoy shooo, Pecasss – Dijo al incorporarse con torpeza, aún sosteniendo la tela que había halado, su voz se escuchaba pastosa.
-¡¡¡LÁRGATE DE AQUÍ O GRITARÉ!!!... ¡¡¡TE LO ADVIERTO TERRENCE GRANDCHESTER!!!...
-UUUYYY… Essstassshhh furiossa… Pecossshha… - Se recargó en el poste de la cama, no se atrevía a mirarla.
-¡¡¡¿QUÉ ES LO QUE QUIERES?!!!... ¡¡¡HABLA CLARO DE UNA BUENA VEZ Y LÁRGATE!!! – Dijo la joven un poco asustada en susurros furiosos. - ¡¡¡NO CONFIARÉ MÁS EN TI!!!... ¡¡¡¿ME ESCUHASTE?!!!
-Sé… que debí hacer mussshhasss cosssass – Se acercó más a ella, quien lo miraba a través de las delgadas cortinas, él corrió una y se acercó poco a poco a ella, percatándose de que le temía. – No… no pecassssh… no te preocupess… no haré nada… - le mostró sus manos. – Ssssoolo quiero hablarsss. – Ella hizo un gesto de asco.
-¡¡¡APESTAS HORRIBLEMENTE A… RON!!! – Él rió tontamente, ella lo miró severamente y él se detuvo.
-Pecassshh… - Se sentó a su lado, ella lo miraba con cautela. – Candy… yo… no ssshhé que decirte… - Ella iba a hablar pero él le puso la mano en sus labios para impedírselo. – Sshhe que sssoy un idiota… quería que te recuperarassshh… que recuperarasss la memoria… de verdadsss… no quería aprovecharme de tu ssssituación… y no… merecesss a alguien como sshhooo… un hombre ruín y sin esssscrúpulosssss… que sssse aprovessshho de tí… de una forma… poco honorable… - Ella no pudo evitar sonrojarse. – Pero… el essstar cerca de ti… me hace perder toda cordura… por essshhho odio a Anthony… ¿Cómo puede mantener el control cerca de ti… sobre todo… teniendo tu amor?.... ¡¡¡MALDITO SSSEEAA!!!… No quería que volvierassss con él… te quiero para mí… Pero todo lo he hessho mal… Temo perderte… - Ella había comenzado a llorar, sin saber porqué. – Quiero que vuelvasssshh a confiar en mí… Déjame intent…
-Te… Terry… - Tomó su mano con temor. - ¿Por qué no hablamos de esto mañana? – Él se estremeció con el gesto.
-Yo… quissssiera sssaber que tú… me perdonasss… aunque ssssé que esss muy difícil… despuésss de todo lo que te he hessshho… pero yo…
-Te perdono Terry… - Dijo haciendo que la mirara de frente y mirándolo a los ojos, él se sintió extraño.
-¿Cómo… cómo lo hacesss?
-¿Hacer qué?
-Perdonar… asssshí… como asssshhí… ssssería algo tan difísshhil… desssspuésssh de lo que yo…
-Nadie es perfecto… todos cometemos errores y… creo que para saber perdonar, hay que perdonarse uno mismo… por sus propios errores…
-Pero tú no hassss hessho nada…
-Tal vez… no de manera consciente… ¿Me perdonas?... – Tomó sus manos y se las estrechó, la miró. Sintió el deseo de besarla, pero se detuvo… no quiso arruinar las cosas de nuevo.
-Te… te… p-perdono… Candy… - Ella se estremeció al oír su nombre, impulsivamente lo abrazó, para sorpresa del joven. Estaba completamente tenso, tardando en corresponderle, primero con rigidez y después poco a poco se fue relajando. Cerró los ojos, aspirando su aroma: rosas.
-Lo ves, no es tan difícil… - Le susurró al oído.
-Contigo… no lo essss… tossssho… essss… tan fácil… - Después de un momento se separaron. - ¿Puedo quedarme?...
-¿Ummm?... – Lo miró alarmada.
-No te preocupessss… me quedaré en el sillón… essss ssssólo que me gussshta verte dormir…
-Pu-puedes quedarte aquí… - Palmeó a su lado. Eso lo alteró. Se alejó poco a poco meneando negativamente la cabeza.
-Essssh mejor que me quede en el ssshillón… - Corrió la cortina.
-A mí no me importa. – "Candy… tu inocencia es increíble" Pensó acercándose, volvió a abrir la cortina para besar su frente.
-Pero a mí ssssi… y no esssstando en misss cinco ssssentidosss… másss… - Besó su mano, para cerrar nuevamente las cortinas y dirigirse al sillón.
-Buenas Noches Terry… que descanses…
-Buenassss nossshessss… Candy… tú también… - Cerró los ojos.
Esa mañana el Sr. Smith contó lo sucedido con los jóvenes. La Sra. Morris estaba tan indignada que la masa para el pan sufría las consecuencias. Thema sólo escuchaba. Decidió ir a hablar con la rubia. La Sra. Morris le dio la llave de su habitación. Al entrar se encontró con un desorden: un jarrón roto, una mesa volcada y en el sillón Terrence sentado, había corrido la cortina y estaba contemplando a la joven que estaba perdida en su quinto sueño.
-Capitán… - Él se sobresaltó.
-Yo… lo siento… no…
-No se preocupe Capitán, sé que usted jamás le haría daño.
-Thema, ¿Qué es lo que he hecho para que usted esté tan segura de ello? – La mujer sonrió.
-Por la forma en que la mira y cuida… - Él la miraba sin comprender que fuera tan obvio para todos los demás. – Por que usted la ama… - Se revolvió inquieto en el sillón.
-¿También usted lo cree?
-Si. – Lo miró penetrantemente. - ¿Está todo bien entre ustedes?
-Eso creo… yo… tengo que irme… - Se incorporó y miró las cosas tiradas. – Soy culpable del jarrón… pero lo demás… - Thema le sonrió.
-No se preocupe, veré que nada se haya estropeado.
-Bien… yo… - Caminó con cuidado hacia la puerta. – Tengo que irme… las veré más tarde…
-Claro.
-¡¡¡BUENOS DÍAS MANDISA!!!. – Escuchó una voz alegre. Abrió lentamente los ojos, Thema estaba sentada a su lado. - ¡¡¡¿Qué tal dormiste?!!! – De pronto se acordó de Terry, por lo que abrió mucho los ojos asustada, Thema sonrió al comprender la expresión de la joven. – Acaba de irse…
-Thema… no es lo que parece… na-nada… pasó… él sólo…
-Lo sé, no te preocupes… ustedes los blancos son tan complicados… tienen tanto miedo a todo… - Se alejó para que ella se levantara. La escuchó suspirar.
-Tienes razón… sería todo tan fácil si no tuviéramos tantos prejuicios… sólo que así se nos ha educado… - Al cubrirse con su bata se dio cuenta del desorden, sonrojándose de vergüenza, apresurándose a recoger. - Yo… espero no haber estropeado nada… - Llamaron a la puerta, una mucama le dio un pequeño sobre. Candy lo abrió y leyó.
-¿Qué es?
-Una nota de Terry… - Se sonrojó. – Quiere que nos veamos… en la cascada, después de que haya desayunado… a solas…
-¿Es buena noticia?
-Puede ser… Thema, es solo que… ¡¡¡AASSSHHH!!! – La vio hacer gestos de exasperación. - ¡¡¡ES UN MALCRIADO ENGREÍDO QUE SABE COMO SACARME DE MIS CASILLAS!!! – Rompió la nota impulsivamente.
-¿Por qué? – Preguntó divertida Thema. Se sentó en el sillón, viéndola como caminaba de un lado al otro, mientras recogía las cosas con furia. – Veo que se preocupa por ti…
-Si… se preocupa por mí… ¡¡¡PERO… ES QUE… ES… ES… TAN!!!… ¡¡¡SIEMPRE CAMBIANTE… SIEMPRE TAN DESCONCERTANTE… UNAS VECES BRUSCO, UN BRUTO… OTRAS TAN TIERNO… CABALLEROSO!!!... ¡¡¡SIEMPRE EN LOS EXTREMOS!!!... – Se dejó caer en otro sillón. – No sé… qué pensar…
-¿Qué sientes por él? – Candy alzó la mirada. - ¿Lo amas?
-Yo… yo amo a Anthony… - Respondió mirando a la ventana.
-¿Estás segura?
-Si.
-No lo creo… - Candy iba a replicar, Thema continuó:- Necesitas aclarar tus sentimientos… si realmente amaras al otro joven, no hubieras permitido muchas cosas…
-Terrence se aprovechó de…
-No te quieras engañar… Aún cuando no recordaras… algo hubieras hecho para detener algunas cosas…
-¡¡¡YO CREÍ QUE ANTHONY ESTABA MUERTO!!!... ¡¡¡TERRENCE SABÍA LA VERDAD!!!... ¡¡¡Y… Y NO LE IMPORTÓ!!!... ¡¡¡ÉL DEBIÓ RESPETARME!!! – Thema sonrió, "Así que si pasó algo entre ellos." Meneó la cabeza, "Estos chiquillos, ¿Por qué no sólo se dejan llevar por sus sentimientos?"
-¿Qué querías Mandisa?... es un Pirata… sólo le importa obtener lo que considera suyo por derecho… ¿Qué sabes de él?... ¿Hiciste algo por conocerlo?. – Ella negó con la cabeza con pesar.
-No sé mucho… - Thema se sentó a su lado.
-Pequeña Mandisa, ¿Por qué no haces algo?... Olvida lo que ha pasado… Tal vez así puedas decidir correctamente. – Miró los vestidos que sostenía entre sus brazos. – Habla con él… dale una oportunidad… Te ayudaré… - Eligió uno de los vestidos y se lo mostró Candy le sonrió aprobatoriamente.
"Ser un Caballero… he pasado más tiempo siendo un Pirata… que he olvidado su significado… ¿Qué es Ser un Caballero?... Mi padre lo es… y ha sido más ruin que yo… hablando tan mal de mi madre… siendo un maldito miserable con los demás… usando su poder para destruir todo lo que esté a su alcance… siempre odiándome… ¿Por qué no me dejó con mi madre si solo represento problemas para él… habría podido hacer algo mejor de mi vida…"
-Terrence…- Escuchó a sus espaldas con suavidad, sacándolo por completo de sus pensamientos, volteó con lentitud, Candy estaba a su lado… se veía muy hermosa con ese vestido tan parecido al que usaba el día que la vio en la playa. Le ofreció el brazo para llevarla hasta un lugar que no había visto, tenía una banca de granito, ella se sentó, lo miraba sorprendida, estaba afeitado, bien vestido y su cabello recogido en una coleta. Lo vio caminar de un lado para el otro, como si no supiera por dónde comenzar, finalmente se detuvo:
-Este es mi lugar favorito de toda la isla… puedo pensar con tranquilidad… me hace olvidar…
-Yo… siento mucho haber invadido tu…
-No, no te preocupes… me… me alegra que lo hayas encontrado… supongo que a ti también te ha ayudado… - Ella iba a decir algo, Terrence le hizo una seña y se detuvo. – Yo… quisiera disculparme primero por haber entrado de esa forma en tu habitación y haberme presentado en tan deplorable condición. – Ella lo miró extrañada por tanta formalidad en sus palabras.
-Yo… acepto tus disculpas… - Respondió apenada.
-Gracias, Milady. – Hizo una reverencia. - Quisiera también que pudiéramos empezar de nuevo… sé que lo he dicho en varias ocasiones, pero quiero que sepas que es en serio… quiero que nos conozcamos mejor… Te prometo que haré mi mayor esfuerzo por comportarme como todo un Caballero…
-Terry… - Él la miró, le gustaba que lo llamara así. – Yo no quiero conocerte con falsas poses y máscaras… sólo quiero que seas tú mismo… - La miró sorprendido. – El punto es… que siempre me confundes… me exasperas… - Sonrió. – No sé quién eres de verdad…
-De acuerdo Candy… Trataré de que me conozcas un poco más, sin mentiras… - Le guiño un ojo. – Entonces, ¿Te gustaría dar un pequeño paseo hasta la playa? – Extendió su brazo, ella aceptó.
PORT ROYAL
Albert estaba con el Gobernador cuando Cuky llegó corriendo al palacio de gobierno, en cuanto fue anunciado, entró emocionado.
-¡¡¡POR FIN!!!... EL TEODORA HA LLEGADO AL PUERTO… ¡¡¡TERRENCE HA LLEGADO!!! – Ambos caballeros se apresuraron a llegar al muelle. Pero no vieron a Terrence por ningún lado, un hombre mayor descendió del barco.
-¡¡¡SR. BOGART!!! – Lo llamó el chico. - ¿Dónde está Terrence?
-¡¡¡CUKY!!!... DEMONIO DE MUCHACHO, ¿QUÉ HACES AQUÍ? – Respondió el hombre al verlo llegar con los dos caballeros. - ¿EN QUÉ PROBLEMA TE HAS METIDO ESTA VEZ?
-En ninguno, ellos son mis amigos… - El hombre los miró detenidamente. - ¿Qué ha pasado con Terry?
-Él está muy bien… no te preocupes… tengo que entregar una carta a Sir William Albert Ardley… Es muy importante. – Albert se adelantó.
-Soy yo… - El hombre se la entregó, Albert esperaba que fueran buenas noticias.
-¿Puede acompañarnos a mi despacho? – Pidió el Gobernador.
-Claro Sr. - Caminaban por el muelle.
-Sería tan amable de decirme ¿En dónde se encuentra su Capitán? – Preguntó inquieto Lord Britter.
-Lo siento mucho, Milord, no puedo hacerlo. – Vieron a Cuky subir al barco.
-De acuerdo… no hay problema… - Siguieron caminando en silencio hasta el palacio, entraron al despacho del gobernador. Albert terminó de leer la carta, les sonrió aliviado.
-¿Son buenas noticias? – Preguntó Lord Britter.
-Si… encontró a Candy… pero se está recuperando de… una enfermedad grave…
-Eso alegrará a Annie… ¿dice cuando regresará? – Albert negó con la cabeza, eso le intrigaba.
-No es necesario que se preocupen, Milady está en buenas manos. Mi Capitán la traerá personalmente… - Contestó el Sr. Bogart. - ¿Quiere que le dé algún mensaje?
-¿Podría venir más tarde a recogerlo? – Preguntó Albert.
-Tómese el tiempo que crea necesario, yo debo ver algunos asuntos por aquí… partiré en 2 días. – Hizo una reverencia a ambos caballeros y salió. Cuando estuvieron a solas, Albert le tendió la carta a Lord Britter quien la leyó rápidamente.
-¿Qué opinas? – Preguntó Lord Britter a Albert. - ¿De verdad le crees que haya perdido la memoria y enfermado?
-No lo sé… lo creeré en cuanto la vea con mis propios ojos… - Releyó la carta con rapidez. – Ahora debo ir a decírselo a los chicos… han estado muy impacientes…
-Annie, Dorothy y la Hermana María se alegrarán. – Vio que Albert estaba muy pensativo. - ¿Se lo dirás todo a tus sobrinos?...
-Creo que sólo les diré que ha estado enferma… por favor, diles lo mismo… no quiero que se preocupen más de lo necesario… - Se dirigió a la puerta. – Te veré más tarde.
-De acuerdo.
"¿Cómo tomarán esto los chicos?..." llegó hasta el fuerte, solicitó verlos. Esperó pacientemente hasta que escuchó sus voces cuando llegaban corriendo.
-Tío… ¿Qué pasa? – Preguntó con calma Stear.
-¿Por fin hay alguna nota de rescate? – Dijo con ansiedad Archie.
-¡¡¡LA HAN ENCONTRADO!!! – Afirmó Anthony al ver la cara relajada de su tío. Quien asintió.
-¡¿Y… DÓNDE ESTÁ?! – Preguntó Archie con apremio.
-Con… con Terrence… - Los vio endurecer sus caras.
-¿PERO EN DÓNDE?... – Se precipitó a salir Anthony. Miró alrededor, sus primos lo alcanzaron, al no ver a nadie miraron a su tío.
-Debo decir que no lo sé… sólo llegó una carta de él…
-¡¡¡NO SABES DÓNDE LA TIENE?!!! – Gritó fuera de sí Anthony, sorprendiendo a todos. – ESE… ESE…
-ANTHONY, TRANQUILÍZATE… - Le habló con dureza el rubio. – TENGO SU PALABRA DE HONOR DE QUE NADA LE HA PASADO…
-¡¡¡¿CÓMO PUEDES CONFIAR EN ÉL?!!! – Intervino Archie. – ÉL NO TIENE HONOR…
-ES MI AMIGO…
-¡¡¡TAMBIÉN FUE NUESTRO Y…
-CONFÍO PLENAMENTE EN ÉL, Y USTEDES TAMBIÉN DEBERÍAN HACERLO… POR CANDY…
-¿Cuándo llegarán? – Preguntó Stear más calmado.
-No lo precisó…
-¡¡¡MALDITO!!! – Exclamó Archie mirando a Anthony. – NO LE FUE SUFICIENTE CON… CON LO QUE HIZO HACE TIEMPO… ¡¡¡¿ES QUE NO LO VES TIO?!!!... ¡¡¡AHORA VA TRAS CANDY!!!
-No sé cuando regresen por que ella se está recuperando de una severa enfermedad… - Dijo para detener sus furiosas palabras.
-¡¡¡¿QQUUEEEE?!!!
-Ella estuvo muy grave… justo después de que encontraron el barco de Neil…
-¡ENTONCES DEBEMOS ESTAR CON ELLA! – Urgió Anthony.
-Por el momento, es mejor que confiemos en él. – Los vio obstinarse. – Háganlo por mí…
-NO SABES LO QUE ESTÁS PIDIÉNDONOS… - Murmuró molesto Archie.
-De acuerdo tío… - Cedió Anthony a regañadientes. – Por ésta ocasión confiaré en él. – Se alejó de ellos. Archie esperó un poco y lo siguió.
-Tío, ¿De verdad crees que estuvo enferma? – Preguntó Stear.
-En su carta me contó los horrores que presenció con el Olonnés… - Lo miró sin comprender. – Te pido que seas discreto respecto a esto ya que eres más racional que ese par: Candy… perdió la memoria… y poco después, cuando fue rescatada, enfermó gravemente… se ha ido recuperando poco a poco, al igual que su memoria…
-Con mayor razón para que esté aquí… o vallamos por ella… somos su familia…
-El punto es que no sabemos dónde la tiene Terrence… pide que le demos un poco más de tiempo y la traerá…
-No confío en él… siempre hay segundas intenciones en sus palabras…
-No podemos hacer más… Stear, confío en que no les menciones esto a tu hermano y a Anthony.
-Sólo lo haré por Candy… tío…
Era muy temprano para que su padre llegara a casa, la sorpresa fue mayor al ver que Cuky y Marck fueran con él.
-Papá… - Se apresuró a saludarlo, se veía inusualmente alegre.
-Ve a buscar a tu madre, la hermana María y Dorothy… las veré en el salón.
-Pero…
-Ve… son buenas noticias…
-¡¡¡CANDY!!! – Exclamó emocionada, su padre la miró. – Lo siento…
-Apresúrate, no les vayas a arruinar la sorpresa…
-Si. – Salió emocionada, ellos se dirigieron al Salón para esperar a las damas.
-¿Lord Ardley se reunirá con nosotros? – Preguntó Marck
-No… Tiene que lidiar con sus sobrinos por un buen rato. – Dijo sonriendo mientras servía un poco de Whiskey y le ofrecía al joven. - No toleran al joven Grandchester… y ahora menos que sepan que él encontró a Lady Ardley.
-Terry es bueno, no sé porqué todo el mundo se empeña en decir que es de lo peor…
-Cuky… es complicado dentro de nuestra sociedad… especialmente siendo el hijo de un noble de alto rango. – Comenzó a explicarle. Después llegaron las damas y les contaron sobre la carta y el estado de salud de la rubia, lloraban de emoción.
-Entonces, ¿Cuándo llegará? – Preguntó la hermana María.
-No fue preciso el joven Grandchester… - La vio inquietarse. – Dijo que en cuanto su salud se restableciera por completo la traerá…
-Lleva tanto tiempo perdida… - Susurró Dorothy.
-Si es porque le preocupa lo que haya dicho el joven Ligan… - Comenzó a decir Lord Britter.
-No… él no me preocupa… - Comenzó a decir la hermana María, entonces el Gobernador comprendió a qué se refería.
-¡¡¡TERRY NO ESTÁ SÓLO!!!... – Intervino Cuky, defendiendo a su amigo al ver las extrañas miradas que intercambiaron ambos. – ¡¡¡EL AMA DE LLAVES ES MUY ESTRICTA CON ÉL Y PUEDO ASEGURARLES QUE LA CUIDARÁ COMO SI FUERA SU PROPIA HIJA!!!… - Estaban sorprendidos por lo que sin querer reveló el chico.-
-Cuky, ¿Serías tan amable de contarnos…
-NI LO PIENSEN… no les diré más… - Contestó al darse cuenta de lo que dijo. – No les diré dónde está…
-Sabemos que no lo harás… - Miró con extrañeza a la hermana. – Sólo te pido que nos digas si es agradable para ella el lugar…
-Por favor Cuky… - Pidió la mucama. – Sólo queremos saber si ella podría sentirse segura… a gusto con las personas… sólo eso…
-De… de acuerdo…
CERCA DE CUBA
-Creo que te saldrán más pecas… - Dijo impulsivamente mientras ambos veían el atardecer frente al mar, sentados en la arena como lo venían haciendo a diario.
-Creí que me habías dicho que te comportarías como un caballero. – Respondió sin voltearlo a ver, lo que hizo que él sonriera de medio lado.
-Creí que querías conocerme tal y como soy.
-Y ya te conocí. – Él giró su rostro, ella continuaba viendo al frente con una sonrisa. – No puedes pasar un momento sin que te burles de alguien… eso creo que te quita puntos a favor…
-¿Para compararme con Anthony? – La miró con malicia.
-No. Yo no quise decir eso… - Lo miró angustiada, él seguía sonriendo al mirarla al rostro. - ¿Por qué tienes que retorcer las palabras de los demás a tu conveniencia?
-Por que eso hace más divertida una conversación.
-Ahora que lo dices, yo… acabo de recordar algo… - La miró de forma que se puso nerviosa, tal vez se enfurecería con ella como lo hizo con el Sr. Smith, pero necesitaba saber. – Quiero que me digas la verdad, sea cual sea… – Ahora la veía sin comprenderla, pero animándola a continuar. - ¿Prometes que lo harás?
-¿Por qué tanto misterio? Sólo pregunta y ya.
-Primero prométeme que me dirás absolutamente todo… aún si es muy duro para mí…
-De acuerdo Candy… te diré todo… Lo prometo. – Ella respiró profundo para poder preguntar con calma.
-Dices que tú y mis primos fueron grandes amigos… - Vio como empezaba a tensarse. - ¿Qué pasó entre ustedes para que dejaran de serlo? – Ahora sí la miró con furia, pero ella no se inmutó. – Por favor, tengo que saber la verdad… Ellos y tú son lo más importante para mí… no quiero que peleen por mi causa… ni por alguna otra, jamás… - Él se tranquilizó, aunque lanzó un suspiro exasperado.
-Candy… eso ya no es importante… ¿Por qué no olvidas el asunto?
-Lo prometiste. – Tomó su mano para animarlo. – Y porque quiero comprender algunas cosas de ustedes…
-De acuerdo… - Dirigió su vista al horizonte. – Hace 6 años asistimos a uno de los festivales organizados por el Real Colegio San Pablo por invitación de mi prima Karen. Ahí conocimos a una joven… hermosa… No sabría decirte qué era lo que cautivaba de ella… - Sacudió la cabeza desesperado. – Se llamaba Susana Marlowe… Archie siempre ha sido un mujeriego y nos retó a conquistarla antes de que terminara el festival… reconozco que me atrajo… pero había algo que no me gustó de ella, así que dejé que él ganara el reto. – Sonrió con amargura. – No sé si Stear y Anthony también sintieron atracción por ella… Pasó el tiempo, Archie nos sorprendió al decir que se comprometería… Yo… comencé a sospechar de… de sus verdaderas intenciones… se los comenté a Stear y Anthony… ellos no quisieron creerme, me acusaron de estar celoso. Ella comenzó a presentarse en el castillo de mi padre cuando yo estaba ahí de "visita", sola… Así que pedí a los sirvientes que me negaran si volvía a presentarse… Después comencé a recibir cartas demasiado… sugerentes, de ella… Finalmente decidí enfrentarla y arrojarle sus cartas. Le exigí que me dijera porqué estaba haciendo todo eso, si era la prometida de uno de mis mejores amigos. Dijo que me amaba, desde el primer día que me vio, y si había aceptado a Archie era por mí, para estar cerca de mí… pero había cometido un error al aceptar casarse con él, que ya no podía hacer nada por detener todo… me propuso… que fuéramos amantes… me marché de su casa furioso, diciéndole que estaba loca y que la desenmascararía. Ella me amenazó diciendo que me arrepentiría por haberla despreciado… Nunca supe que tanto envenenó a los "Tres Caballeros" en mi contra.
-Pero, eran los mejores amigos… debieron creerte… - Él sonrió negando con la cabeza.
-Cuando una mala mujer interviene… se pierde la proporción de las cosas… y más si ella sabe manejarlas a su favor…
-Lo lamento… debió ser muy duro perderlos…
-Los consideraba como mis hermanos… siempre había estado solo… - Vio su rostro entristecerse por primera vez. – Ella lo miró, animándolo a continuar. – Después fingió arrepentirse de su amenaza… fue a verme… - Su rostro se endureció, tensando el mentón. – Lo último que recuerdo es haber despertado en la habitación de mi padre, con ella a mi lado… durmiendo… desnuda… mi padre y mi madrastra nos encontraron… exigiéndome que para deshacer su deshonra, debía casarme con ella. Nunca creyeron en mi inocencia. Después ella comenzó a mentir sobre "nosotros" usando las cartas que le devolví. Archie fue a buscarme, retándome a un duelo, el cual lamento decir que le gané… Susana me acechaba constantemente, exigiéndome que me casara con ella, comenzó a decir que estaba esperando un hijo mío… Así que no soporté más la presión de todos… Escapé en un barco Corsario de Inglaterra… El Capitán y yo nos hicimos buenos amigos, especialmente porque era hábil en la navegación. – Ella lo miraba expectante. – Sé que todo el mundo cree que soy un pirata vil y desalmado. - Dijo con sarcasmo. – La verdad es que aprendí a hacer algunos buenos negocios… - La incredulidad se reflejaba en el rostro de la chica. – De acuerdo, si he atacado a los barcos españoles… pero eso es por órdenes de Inglaterra… es parte del trato para que me dejen navegar en paz por todo el mundo…
-¿Qué pasó con ella?. – Preguntó la rubia con suavidad. Él tomó aire, extendió su mano para tomar la de ella.
-Antes… antes de escapar, comencé a seguirla… no era la dulce dama que todos creían… su familia estaba en quiebra, así que necesitaban atrapar a un pez gordo para seguir manteniendo su modo de vida lujoso… así que Archie nunca le interesó, yo era su objetivo… hasta que supo de la importancia de los Ardley en Escocia e Inglaterra… pero había sido tan tonta que había arruinado su propia reputación… Por ello decidieron sacarla del San Pablo… nunca supe a dónde la enviaron… y si realmente… estaba esperando un hijo mío…
-Eso… eso no es amor… - Él la escuchó, y estrecho más su mano. – Todo fue un tonto mal entendido… debiste haberles insistido con tu inocencia…
-Todo fue tan rápido… tan complicado… lo intenté, pero Anthony protegía a Archie… incluso me dijo que había intentado suicidarse por mi canallada con la mujer que amaba… así que mejor me fui… cuando voy a Inglaterra trato de que nadie se entere…
-¿Es por eso que se te creía muerto? – Él asintió, entrecerró los ojos y continuó hablando.
-El primer barco que navegué naufragó en una tormenta… el Olonnés me rescató… al principio fui su prisionero… también fui testigo de los horrores que comete… - Candy se estremeció, sacudiendo su cabeza para alejar esos recuerdos. – Supongo que le agradé… me liberó y lo acompañé en sus fechorías… no sé que pasó conmigo… de pronto disfrutaba con los saqueos, los incendios, las torturas… todo lo que él hacía… no sé en qué me estaba convirtiendo… a veces no podía ni soportarme a mí mismo… sentía odio por todo y todos… todo el tiempo bebía… peleaba… - La miró, vio que trataba de contener el llanto, en cuanto tocó su mejilla ella ya no pudo más, "Ella llora por mí… es la segunda vez que la veo que lo hace… me recuerda a… Eleanor… ¿Dónde estará?... ¿Me habrá querido así?... ¿Habrá llorado así por mí… alguna vez? ". Sacudió la cabeza para ya no pensar en ella… Le secó las lágrimas. – Candy… tú lo cambiaste todo… no sé exactamente como… pero lo hiciste… y no quiero perderte…
-Terry… yo…
-Lucharé por ti de la manera correcta. – Tomó aire. – Así que he mandado una carta a Port Royal, avisando lo que pasó… les dije que te llevaré personalmente. – Tomó su rostro entre sus manos, la miró a los ojos. – Pronto será Navidad… quiero que estés conmigo… por favor… quédate conmigo… – Ella veía la súplica en sus ojos. – Sólo dime cuándo quieres partir si no quieres hacerlo… no lo tomaré a mal… - Ella le sonrió.
-¿Te parece hasta después de año nuevo? – Él no lo podía creer.
-Candy… - Susurró sorprendido.
-Te mereces una oportunidad… - Le guiñó un ojo. – Después de todo te has portado bien… has sido sincero conmigo… y…
-Y haré lo que sea para conquistarte… - Acercó su rostro al de ella.
-Dijiste que lo harías de la manera correcta… - No pudo evitarlo, cerró los ojos al sentir su aliento.
-Por el momento tengo ciertas ventajas… y no desaprovecharé una de ellas… – Sus labios estaban muy cerca de los de ella, no dejaba de mirarlos.
-¿Y cuales ventajas?... La única es que estoy aquí… a tu lado…
-Cierto… y por eso puedo hacer esto… - La besó con delicadeza.
-Es usted un atrevido Lord Grandchester… - Dijo cuando se separaron, él la miró sonriendo de medio lado.
-Ése es mi encanto Lady Ardley… – Volvió a besarla. – Y es irresistible… como puede ver… – Le dio un nuevo beso.
-Ya veremos… - Lo retó cuando se separaron, lo empujó hacia la arena, al tiempo que se incorporaba para escapar corriendo.
-¡¡¡ME LAS PAGARÁS PECOSA MALCRIADA!!! – Le gritó apresurándose a ir tras ella. – ESO NO ES JUSTO…
-¡¡¡SI ES QUE LOGRAS ATRAPARME PIRATA ENGREÍDO!!! – Reían y corrían, disfrutando de la brisa marina, mientras desaparecían los últimos rayos del sol.
CONTINUARÁ…
Hola:
Muchas gracias por sus reviews a Melody, Galaxylam84, Valerys, Shirley… y a todas las chavas que leen anónimamente este locuaz fic… espero no haber ofendido a nadie por tan violenta descripción del Olonnés al principio del capítulo. Si lo hice, mis más sinceras disculpas. Es sólo que se me ocurrió describirlo tal cual en la realidad, para darle más realismo a los capítulos siguientes. Que estén bien.
