Edward POV
Había estado cerca, muy cerca de Bella en los últimos días pero no me atrevía a hablarle, sentía un enojo terrible en mi cuando la veía con ese tipo horrible, sus pensamientos solo eran "sexo, sexo, sexo" no tenía buenas intenciones con ella. Pero yo no podía hacer nada, ella me decía en sus sueños que me amaba pero si yo no hacía nada, ese estúpido me iba a quitar al amor de mi eternidad.
Como todas las noches me encontraba en el árbol de su habitación, ella comenzó a cambiarse como siempre pero esta vez no era dueño de mis actos, me deje llevar solamente por lo que sentía y estuve un rato con ella acariciándola, sintiendo su cuerpo hirviendo pegado al mío, mi cuerpo pedía y suplicaba que la hiciera mía ya, no aguantaba más pero Bella se merecía algo mejor que yo. Con toda mi fuerza de voluntad solo toqué partes no intimas, podía oler su excitación volviéndome loco y cuando gimió tuve que cubrirle la boca para que sus padres no lo escucharan.
Cuando ya estaba a punto de explotar decidí alejarme de ella, sino no me haría responsable de lo que iba a pasar, si quería estar más cerca de Bella tenía que cambiar mi dieta humana por la que Carlisle había intentado educarme, las primeras veces fue terrible pero poco a poco me fui acostumbrado y ya me podía acercar más a Bella por las noches, oír sus sueños era como ver la mejor película del mundo.
El maldito tipo ese James no se despegaba de ella, le encantaba ponerla nerviosa aprovechándose de su vulnerable corazón. Cuando logré acercarme más a ellos cuando estaban juntos, leí sus pensamientos quedándome petrificado.
La chica que había matado en aquel callejón después de haberla violado, era su hermanita, él sabía lo que yo era porque era un cazador de seres como yo. El quería acabar conmigo, matarme como fuera. No sospechaba nada de que Bella y yo éramos cercanos lo cual me tranquilizó pero debía alejar a Bella de él y llevármela lejos, no pretendía a renunciar a ella por un tipo como ese, petulante y engreído.
Cuando James la dejo en su casa, ella espero a que se fuera, para irse al bosque, es que acaso no sabía que en el bosque habían animales peligrosos? Llego a lo que parecía un prado, era un lugar precioso lleno de flores de colores, pero eran opacadas con la belleza de Bella.
Edward… quizá ya estoy loca, pero aquí solíamos estar juntos, aquí me pediste que me hiciera tu novia –suspiró quitándose la mochila que traía en sus hombros –
Era ahora o nunca, o hablaba con Bella o perdía para siempre, no podía ser un cobarde, la quería, la amaba, la adoraba. Tenía que explicarle lo que sentía, quizá si ella me platicaba de mi pasado recordaría algo. Tome todo el valor posible y me baje del árbol.
Edward? –susurro ella con su voz apenas audible, yo estaba atrás de ella-
Soy Edward… -hable lo más tranquilo que pude-
Tu… estas… cambiado… -retrocedió un poco mientras hablaba lentamente-
Me convertí en un monstro –le dije con sinceridad-
No, si fueras un monstro me hubieras matado ya –dijo dulcemente-
No sé quién eres, no recuerdo nada de cuando fui humano pero… -hice una pausa- no se que hubo entre nosotros que siento una conexión importante aquí –me toque el pecho- siento que no puedo pasar un minuto sin ti, te convertiste en la razón de mi eternidad, sin siquiera conocerte. Estoy completamente rendido a tus pies, Bella –me deje caer hincado al pasto-
Edward –la voz de bella era completamente entrecortada- te creí muerto por más de un año y el cielo o no se que me dio la oportunidad de tenerte otra vez aquí, no me importa si eres humano, zombie o lo que sea te amo y te quiero conmigo siempre –se dejo caer frente a mi abrazándome con todas sus fuerzas que para mi eran como un abrazo normal-
No soy un zombie, soy un vampiro –reí un poco ante lo que había dicho- desde hace unas semanas estoy intentando acostumbrarme a otra dieta de sangre, solo con animales –dije con orgullo conmigo mismo, ella me veía contenta- puedo leer todos los pensamientos menos los tuyos –sonreí de lado- así que eres un misterio para mi
Soy un bicho raro –se encogió de hombros mientras la abrazaba suavemente pegándola a mi pecho-
Esta frente a un vampiro que no recuerda nada y a ti te preocupa ser un bicho raro porque no puedo leer tu mente –reí un poco mientras nos acomodábamos en el césped-
Por fin estamos juntos, te contare todo lo que vivimos juntos, te mostrare fotos, videos, todo lo que tengo de cuando fuimos novios –sonrió jugando con mis manos, tenerla así tan cerca me gustaba, me daba tanta paz.
Pues las fotos las he visto cuando te visito por las noches –bese sus mejillas que están sonrojadas-
Me has visto dormir? Yo… -su voz se apago por la pena-
Hablas dormida, lo sé –sonreí torcidamente, lo cual veía que causa efectos en ella-
Oh cielos… -se oculto en mi pecho a penada, yo solo reí-
Estuvimos un rato más platicando de cosas tontas, me contaba cosas de mi pasado ella tarareaba una canción que me hizo recordar algunos momentos de cuando era humano, el baile de sus XV años, cuando iba por ella a su casa. Todo llegaba con facilidad, cuando comenzó a anochecer, la lleve a su casa para luego reencontrarnos en su habitación.
Seguimos platicando hasta que el sueño la venció.
Mi nueva relación con Bella cada día era mejor, ella casi ya no veía a James, cosa que ya era un gran avance para los dos, no la había besado otra vez, pero habíamos estado a punto de… muchas veces. Me encantaba verla sonrojarse cuando la visitaba solamente con mis pantalones o cuando estábamos en el bosque y me quitaba la camisa. Desde que me salí de la casa de Carlisle no me fijaba en la ropa, pero algo dentro me decía que alguien se podía molestar sino usaba la ropa adecuada.
Eddie amor –bella intentaba cubrirse los ojos me puse frente a ella, no llevaba camisa porque estábamos en la playa-
Bella… nena estamos en la playa, la gente no se mete con ropa al mar –reí tomando su cintura para pegarla más a mi-
No me gusta que la gente te mire –oculto su rostro en mi pecho sonriendo-
Pues yo no veo a nadie… la gente no se mete al agua con este clima –reí besando su cabeza-
Me agrada el frio… y sobre todo los fríos –comenzamos a reír los dos, ella coloco sus manos en mi pecho riendo-
Pues yo opino… -comencé a reír suavemente- que tienes mucha ropa aun… -le levante el vestido que traía puesto para sacárselo ella se sonrojo violentamente cuando solo se quedo con el bikini que le había suplicado que se pusiera-
Estoy gorda –comenzó a reír y yo no entendía porque decía eso, su cuerpo era perfecto, la tome de sus caderas para abrazarla mejor-
Estas perfecta, ahora te meteré al mar –comencé a reí cuando la cargue como un bebe en mis brazos-
Edward! No! No me tires al agua me dan miedo los peces! –reía y reía agitando sus piernas-
Tranquila ellos estarán lejos de mí –la lance al agua para luego sacarla rápidamente-
Comenzamos a jugar con el agua, yo la abrazaba y ella se escondía de mi por todas partes, en parte era porque yo me dejaba, nos la tirábamos agua. Estuvimos así un rato hasta que mi autocontrol se fue acabando, la abracé pegándola lo más posible a mí, ella pego sus manos a mi pecho y nos comenzamos a acercar peligrosamente. Nuestros labios estaban a centímetros de encontrarse.
Ya no aguanto más –susurre cerca de sus labios-
Yo tampoco –su voz estaba cargada de suplica y deseo-
Te voy a besar… -sonreí torcidamente antes de atrapar sus labios-
Nos fundimos en un beso lleno de deseo, amor y ternura. Nuestros labios se movían a la perfección era como si los labios de Bella y míos estuvieran hechos a la medida, besarla para mí era más placentero que tener sexo con 400 mujeres a la vez. Ella paso sus brazos por mi cuello pegándonos más. La cargue y me moví a velocidad vampírica, llegamos a la orilla y con todo el cuidado del mundo la recosté sobre la arena poniéndome sobre ella.
Comencé a bajar mis besos por su cuello, ella se estremeció.
Tranquila, no voy a comerte –reí en su cuello-
Lo siento… -suspiró cerrando los ojos-
La levante para que ambos quedáramos sentados sobre la arena pero sin dejar de besarnos, ella estaba sentada sobre mi. Baje mis besos por su barbilla hasta su cuello lentamente hasta llegar a su pecho, seguí hasta la línea que separaba sus senos.
Edward –gimió bella con fuerza, lo cual hizo que mi miembro creciera más, cuando ella lo sintió comenzó a excitarse, podía olerlo, podía sentirlo, baje mis manos por su sostén para desabrocharlo-
Muñeca… estás segura? –dije mientras besaba sus hombros acariciando sus brazos-
No pude esperar su respuesta, escuche que alguien se aproximaba y la levante lo más rápido que pude mientras le acomodaba la ropa
Edward que pasa? –me pregunto asustada-
No te preocupes por nada –acaricie su mejilla- te prometo que terminaremos esto… -la tome por la nuca para poder abrazarla- tenemos que Salir de aquí –La cargué y nos fuimos por las copas de los arboles corriendo-
James POV
Ese vampiro me había quitado lo que más quería, le iba a devolver el favor.
En la playa lo vi besando a la chica de cabello marrón con la que quería tener algo… iba a ser una lástima matarla pero que mas daba, chicas habían muchas y mas lindas que ella, le iba a hacer lo mismo que él le había hecho a mi hermana.
Los vi marcharse por el bosque, mi venganza iba a tener que ser mañana…
