Bella POV

Estar en la playa con Edward había sido algo genial, me había sentido como cuando estaba con él como cuando era humano, pero debo reconocer que ahora que era vampiro era mejor. Pasamos toda la noche juntos como siempre, el me contaba cuentos a su estilo, donde el príncipe era un vampiro y los malos eran cazadores.

Hoy era mi último día de clases antes de salir de vacaciones, habíamos quedado Edward y yo en irnos a algún lugar juntos, mis papas me habían dado permiso porque les dije que necesitaba salir de Forks para "olvidarlo".

No presente atención en ninguna clase, en mi mente solo cambia una sola persona y esa persona era Edward, estaba segura que en estas vacaciones él iba a recordar todo yo lo ayudaría así tuviera que hacer lo que tuviera que hacer.

Iba saliendo cuando me tope con James, ya tenía tiempo que salía con él, solamente platicábamos de cosas tontas porque sabía que a Edward no le agradaba mucho.

Hola preciosa, como estas? –me tomó del brazo para atraerme a él y besar mi mejilla-

Bien, gracias James –intenté apartarme pero no pude, yo volteaba para todos lados pero no veía a Edward cerca-

Ven, vamos a dar una vuelta –comenzó a caminar sin soltarme, yo intentaba hacerlo pero no lo lograba-

No James, no quiero –me zafé de su agarre pero el lo hizo más fuerte-

Mi bella, tienes dos opciones la buena o la mala y no creo que quieras conocer la mala, así que camina –me comenzó a empujar hasta que llegamos a un cuartucho abandonado, estaba muy oscuro, algo llego a mi nariz y perdí el conocimiento

James POV

Dormí a Bella con un líquido que me habían dado, la tiré sobre la cama y le amarre los brazos y las piernas. Cuando la vi en ese estado me comencé a excitar, esa chica tenía un muy buen cuerpo, me iba a divertir bastante antes de matarla.

Después de un rato ella comenzó a moverse, se estaba despertando. Se comenzó a mover hasta que comenzó que se despertó asustada y exaltada.

Hey tranquila, preciosa ahorra tus energías que vamos a necesitarlas –me acerqué a la cama sentándome-

Suéltame James! –su voz sonaba aterrada-

No, no lo haré, haber si tu adorado vampiro viene a salvarte –acaricie sus piernas haciendo que ella gritara de desesperación eso me excitaba más y más-

Me puse sobre ella y comencé a besarla a la fuerza ella gritaba y gritaba que la dejara pero era inútil, no lo iba a hacer. Isabela iba a ser mía completamente. Me incorporé sobre ella y le rompí la blusa dejando expuestos sus senos con su pequeño sostén. Enterré mi cabeza ahí y comencé a lamerlos y morderlos sin ningún cuidado, no me importaba lo que ella sintiera, solo hacia lo que mi excitación me pedía. Me senté sobre su vientre y la miré ella lloraba mientras me quitaba la playera.

Ya cállate –le di una bofetada lo cual incremento su llanto-

Que te calles maldita sea! -la volví a golpear-

Vas a ser mía, solamente mía, aunque tu vampiro te salve, esto se va a quedar en tu cabeza –le di unos golpes en su cabeza- y cuando el te quiera tocar me vas a recordar –le desate las piernas mientras acariciaba sus piernas por adentro- y no vas a permitir que te toque –le quité su ropa interior-

Rompí su sostén mientras devoraba sus senos, frote mi miembro en su vagina, fuertemente, raspando sus paredes con mi pantalón. Comencé a frotar mi mano para ver si se excitaba un poco pero no lo conseguía

Mira, si no comienzas a mojarte, será peor para ti… -le metí un dedo y ella di un aullido de dolor-

Si con mi dedo te pones así, morirás de dolor cuando te meta otra cosa… -reí de ella mientras hacía eso, me baje el pantalón y bóxer para penetrarla fuertemente abrí sus piernas lo más que pude y le clave todo mi miembro en ella. Bella gritó con todas sus fuerzas de dolor cuando saqué mi pene estaba repleto de sangre pero eso me permitió seguirla penetrando con mucha fuerza cuando veía que se desmayaba le daba alcohol para que regresara, quería que sufriera porque así el vampiro sufriría el doble.

James por favor ya para aaahhh –gritaba contorsionándose de dolor-

Qué? Tu vampirito no te hace esto? –seguía moviéndome sobre ella abriendo sus piernas hasta el punto de romperle los músculos, cuando sentí que ya iba a terminar me Salí de ella para llenarla de mi semen el vientre-

Creíste que ya habíamos terminado? Pues no… mira como me pones maldita zorra –la desamarre y la levante para que se apoyara en la pared y la obligue a que se incline, ella no aguanto y se cayó al piso.

Maldita ni para eso sirves –la comencé a patear en el vientre, ella ya no gritaba solamente tenía la mirada perdida en algún lugar, la levante y la apoye otra vez, la tome de las caderas y me introduje en ella otra vez por otra parte, lo hice con fuerza mientras tiraba de su cabello y golpeaba sus glúteos fuertemente, termine más rápidamente esta vez, ya me apretaba más. La levante y la tiré sobre la cama poniéndome sobre ella otra vez y comencé a morder todo su cuerpo.

Edward POV

Me atrasé un poco para pasar por Bella, porque los pasajes de avión no salían, cuando llegué ella no estaba lo cual le preocupo no podía perderla, en los pensamientos de sus compañeros estaba ella con la mirada asustada y… James, apreté mis dientes con fuerza ese tipo la había llevado a no sé donde para hacerle no se qué.

Comencé a olfatear su olor que estaba mezclado con el de James, podía casi sentir en mi el miedo de Bella, no era muy bueno olfateando pero lo mío con ella era totalmente diferente. El rastro me llevo a un edificio abandonado, comencé a concentrarme en los pensamientos de James. Eran horribles, corrí a velocidad humana lo más rápido que pude, conforme me iba a acercando oia los gritos de Bella de dolor y miedo.

Todo tipo de cordura la perdí, me deje llevar solamente por la rabia que sentía cuando vi a Bella en esa cama, casi desnuda, con James sobre ella. Me tire sobre el golpeándolo con toda la fuerza que tenía, le rompí cada hueso cuidado de no matarlo para que el dolor lo torturara como él había hecho con Bella. En sus pensamientos habían muchas cosas, su hermana, bella yo, el dolor que sentía todo eso.

Cuando toda la rabia se apoderó de mi le rompí el cuello acabando con su asquerosa vida. La rabia seguía en mí, pero había un ángel delicado sangrando a menos de un metro de mi, sentía su olor más fuerte de lo normal. Me acerque suavemente a ella, si pudiera llorar en este momento lo estaría haciendo por impotencia

Bella perdóname por todo, todo esto es mi culpa –acaricié su cabello, ella tenía los ojos cerrados y sus mejillas estaban mojadas de todas las lagrimas que había derramado-

Edward… -susurro mi nombre con mucho trabajo apretando una de mis manos-

Mi vida, tengo que llevarte con un doctor, estas muy lastimada –me quité la chaqueta que traía y la cubrí-

Por favor no… hospitales no… -gimió de dolor, sus labios estaban hinchados y sangrando-

Tranquila, mi amor, todo va a estar bien, te lo juro –me levante de su lado y tire la ropa despedazada de bella sobre el cadáver de James y les prendí fuego, luego la cargue y la saqué de ahí a velocidad vampírica subiéndola a mi carro y le llame al único doctor de mi entera confianza y conocido de esta nueva vida-

Carlisle… -mencione su nombre cuando me respondió-

Edward, que pasa? Estas bien hijo? –su voz era exactamente como la de un padre preocupado, pero sin reproches-

Yo sí, pero… Bella no, por favor, necesito que la ayudes –acelere a todo lo que podía, para llegar en tiempo record a Alaska-

Está bien Edward, tráela a la casa que ya conoces, Esme y yo prepararemos todo, está muy grave? –me preguntó mientras podía oír como Esme movía todo para recibirnos-

La violaron… y esta inconsciente ahorita, creo que tiene unos huesos rotos –la miré por el espejo retrovisor, su cara reflejaba una tristeza absoluta y los golpes de su cara comenzaban a quedar morados-

Como late su corazón? –me pregunto Carlisle-

Terriblemente rápido –le dije cuando escuche como su corazón estaba a punto de salirse-

Edward, tráela rápido, quizá por lo que vivió le puede dar un infarto y no nos daría tiempo de salvarla-

Ya estoy en camino… -dije antes de cerrar el teléfono y lanzarlo al asiento de alado, me sentía terriblemente mal, todo esto había sido mi culpa, el amor de mi eternidad estaba muriendo y yo no había hecho nada para evitarlo-