Los días pasaban, Edward me trataba mejor a una princesa, en las noches me dormía en sus brazos para que soñará con lo que había pasado, cuando tenía las pesadillas podía ver la mirada de terror de Ed, lo que me hacía sentirme peor, cuando se tenía que ir a cazar me quedaba con Esme platicando de cosas del hogar y me contó su historia antes de conocer a Carlisle.

Carlisle me había dicho que podía leer todos los libros que tenía en su biblioteca y me contó todas las historias de los vampiros, no iba a negar que me daba mucho miedo pero a la vez me gustaba escuchar los relatos, me parecía muy interesante la forma en que vivían y se comportaba.

Pasaron las tres semanas y por fin me quitaron las vendas, mis costillas habían vuelto a quedar como antes y los moretones en mi cuerpo estaban desapareciendo, aun tenía dolores en mis partes intimas pero ya no tanto como antes. Edward y yo ya nos besábamos otra vez no con la pasión de antes sino que ahora había más amor.

Quedamos que íbamos a salir a dar un paseo por el bosque que estaba atrás de la casa de Carlisle para que yo no me aburriera.

Edward que es todo eso? –lo miré mientras en una mochila metía un botiquín, una frazada, una chamarra, comida, como 5 botellas de agua, chocolates y millones de cosas más-

Pues una mochila con cosas para ir al bosque… -dijo inocentemente encogiéndose de hombros-

Si , pero no vamos a ir a vivir ahí, solo vamos a dar un paseo… -lo mire confundida-

Bella solo estoy llevando lo indispensable, el botiquín es por si e caes, la frazada es por si te quedas dormida, la chamarra es por si tienes frío, la comida pues por si te da hambre, el agua por si tienes sed y los chocolates por si te baja la presión –señaló todo como si fuera lo más lógico del mundo-

Oh Dios mío… -suspiré-

Vamos amor, ya se nos hace tarde… -me tomó de la mano mientras bajábamos las escaleras-

Ed si apenas son 6:55pm no es tan tarde –otra vez la confusión-

Tu solo hazme caso –me sonrió mientras salíamos de la casa y me bajaba para que caminara-

Mmm bueno –sonreí abrazando su cintura con un brazo cuando un sonido nos hizo voltear rápidamente a la casa-

OH CARLISLE! Te extrañaba tanto –un fuerte gemido de Esme que provenía de su cuarto, Edward si hubiera podido sonrojarse lo hubiera hecho y yo me aguantaba la risa-

Por eso te quería sacar rápido de esa casa… -soltó una risita pegándome a su pecho-

Ahora si Esme se acabo la abstinencia! –Nunca me imagine a Carlisle hablando de ese modo y Edward se soltó a reír-

Creo que necesitan más privacidad… -reí mientras tiraba de él para que caminara y en menos de un segundo ya estaba atrás de mí abrazándome-

Flaca, hay algo que no logro recordar… -suspiró mientras nos sentábamos en una rama el atrás de mi jugando con mis manos-

Que no recuerdas amor? –le di un beso en una mejilla sonriendo-

Tu y yo… cuando ya sabes era humano… tu y yo… amm ya sabes… hicimos… el amor? –dijo lo último con la voz casi inaudiblemente, verlo nervioso me encantaba-

Si –me sonroje horriblemente- unos meses antes de que te fueras en ese avión…

Ah –solo pudo musitar por los nervios- fui bueno? Ya sabes… a lo que me refiero…. Gritábamos así como Carlisle y Esme?

Diablos Edward… -lo miré que clase de pregunta es esa? –comencé a reír nerviosa y sonrojada-

Es pura curiosidad Bella… -puso una sonrisa inocente que casi se la creo-

Quédate con la duda… -reí suavemente pero el comenzó su venganza-

Así que no me dirás? –con su nariz comenzó a recorrer mi cuello y su voz aterciopelada me seducía-

No… -suspiré fuertemente, contrario a otros casos de violaciones, me costó besar a Edward las primeras veces pero después todo iba rápido, me sentía perfectamente protegida con él-

En serio? –Comenzó a acariciar mis brazos mientras me daba besitos en mi cuello y mejillas- solo es una palabra la que quieres que decir…

Y que palabra seria? –intente buscar sus labios para que pudiera descargar lo que me estaba haciendo pero se negaba.-

Te daré opciones… -estiró mis brazos y comenzó a acariciar la parte de debajo de estos, lo que me hizo gemir un poquito- bueno, muy bueno, excelente, todo un maestro, espectacular, fenomenal y no te digo sublime porque así será cuando hagamos el amor otra vez…

Todo un maestro –recordé que ese día le había dicho que me había dado anatomía-

Eso es todo –comenzó a reír- hasta siendo humano era lo máximo

Haber bájale a tu ego… -reí- que con eso que tienes todo frío… -comencé a reír más y él no se aguantó la risa igual-

Nadie a tenido quejas… -sonrió pero yo me enoje-

Edward! Me estás diciendo que…. –abrí la boca formando una O-

Mi amor, antes de encontrarte cometí muchísimos errores… -suspiró arrepentido- no te recordaba porque si no te juro que no hubiera pasado nada de eso

Ojos que no ven corazón que no siente… -sonreí para atrapar sus labios y besarlo nuestros besos suaves pero hoy, había mucha pasión, quizá por lo que habíamos estado hablando, el comenzó a acariciar mi vientre suavemente para luego ir desabrochando mi blusa de abajo hacia arriba lentamente, yo acariciaba su mejilla suavemente mientras nuestras lenguas jugaban como si se acabaran de conocer.

Sentí como sus brazos atraparon mis hombros y mis piernas para en un segundo desaparecer de donde estábamos, el corría a velocidad vampírica y yo recordé cerrar los ojos para no marearme. Cuando los volví a abrir estábamos al interior de una pequeña casa frente a la playa y el me recostó sobre la cama con todo el cuidado posible.

Que es todo esto? –Pregunte sonriendo mientras lo abrazaba por el cuello atrayéndolo a mi-

Si regresamos esta noche, ni ibas a poder dormir así que pensé que lo mejor sería rentar esta casita… -acarició mis mejillas con tanto cariño que me estremecí-

Creo que habíamos comenzó algo en el árbol… -acaricie su cuello para ir bajando por su pecho –

Bella no quiero te presiones… aun no han pasado mucho tiempo de… bueno ya sabes y tengo miedo a lastimarte… -

Edward, estoy lista, te necesito mi vida por favor –le suplique, sabía que iba a ser difícil convérselo pero tenía que lograrlo-

Amor y si no me puedo controlar y te muerdo? No me quiero imaginar la vida sin ti, Bella por favor… -en su mirada había muchísimo miedo-

Flaquito, confío en ti y si me duele será como si fuera mi primera vez otra vez –le sonreí para darle confianza- no me harás daño te lo juro.

Bella me estas tentando demasiado –soltó un gruñido en mi oído-

Qué crees que quiero? –sonreí lo más dulce que pude-

Hoy, amore mío, vas a conocer que es algo sublime –dijo antes de besarme con toda la dulzura que podía y pasión-