Bella POV
Ya eran como las dos de la mañana y yo seguía dando vueltas por toda la habitación de Edward mordiendo mi dedo pulgar. Que era lo que había visto Alice? Diablos necesitaba saberlo, odiaba la incertidumbre. Edward había tratado como diez veces de tranquilizarme pero no lograba.
Amor seguro solo fue algo así como una rebaja en alguna tienda –suspiró Edward-
NO! Porque me hubiera torturado –intenté seguir manteniéndome de pie pero me estaba cayendo de sueño y en menos de un parpadeo Edward ya me había abrazado-
Ya tranquila amor –me sonrió besando mi cabello- yo te voy a cuidar siempre –ahí estaban esas palabras que me daban tanta seguridad-
Te amo flaquito –le susurre a punto de quedarme dormida-
Y yo más a ti flaquita hermosa –me sonrió, quería discutir pero mis ojos ya me pesaban demasiado-
Mis sueños eran sueños realmente, casi todos eran con Edward, él y yo siempre juntos. Pero esta vez fue especial, veía a Edward hermosísimo como siempre con un traje negro se veía feliz y su mirada brillaba, todos vestían de elegantemente, me comencé a acercar a él lentamente, un sacerdote nos esperaba, cuando tomé su mano me di cuenta de algo, estaba totalmente arrugada.
Felices bodas de oro mi amor –me susurró al oído-
Cuando vi mi reflejo en sus ojos era muy parecida a mi abuela, estaba completamente arrugada y envejecida y Edward se seguía viendo como un adolescente
Me desperté exaltada, mi corazón se querida salir de mi pecho y los brazos fuertes de Edward me rodearon
Amor que pasa? Solo fue un mal sueño tranquila –su mano hacía círculos en mi espalda y ahí me di cuenta que había comenzado a llorar-
Edward te lo suplico conviérteme –lo miré sollozando- hago lo que quieras, amárrame con cadenas para que no haga nada indebido, no sé lo que tú quieras lo que sea pero por favor conviérteme, no quiero envejecer a tu lado, quiero ser siempre joven, porque no quiero morir
Bella, no me digas ese amor, no puedo hacerlo, no puedo lastimarte de esa forma –sopló en mi oído abrazándome-
Mi cielo te lo suplico –lo mire directamente a los ojos-
Está bien –suspiro- solo te voy a pedir una cosa –besó mi frente antes de desaparecer y reaparecer-
Lo que quieras Ed, lo que sea –lo miré a los ojos cuando él se comenzaba a hincar-
Oh cielos… -me llevé una mano a la boca ahogando las primeras lágrimas que se formaban-
Isabella Marie Swan, me harías el extraordinario favor de casarte conmigo y compartir toda tu vida con este vampiro que te ama con todo su ser? –Abrió una pequeña caja donde había un anillo con muchos diamantes incrustados, mis lágrimas ya brotaban sin parar-
Si, Edward, si quiero casarme contigo –estas eran las palabras que toda mi vida había soñado con decir y aquí estaba yo en medio de la madrugada aceptando a mi novio vampiro para compartir toda mi vida con él-
LO SABIA! –se escucho un agudo grito desde otra habitación mientras Edward y yo nos besábamos-
CALLATE ALICE INTENTO BESAR A MI FUTURO ESPOSO –diablos que bien se escuchaba eso sonreí con Edward mientras me giraba en el aire-
SI ESCUCHO UN SOLO GEMIDO LE QUITARE A EDWARD LA RAZON POR LA QUE GRITAS ISABELLA –gritó Alice-
Alice… porque gritas, estas en el cuarto de alado… -dijo Edward por voz pausada y tranquila riendo-
Jasper estoy… -la voz de Alice fue silenciada gracias al cielo- no hagas…. Eso –suspiró y de ahí fue un silencio absoluto-
Gracias a dios –sonreímos Edward y yo, no había dos personas más felices en todo el mundo de esto estaba segura-
Mi amor… será mejor que descanses –beso mis labios suavemente para luego ir por mi mejilla, oreja y cuello-
Si sigues con eso Edward, te juro que no podré… -suspiré fuertemente apretando los ojos por sus besos-
Descansa amore mío –en un segundo me encontraba en la cama sobre el pecho de Edward- cuidaré de tus sueños así como tu cuidas mi corazón –beso mi cabeza mientras acariciaba mi espalda
En unos segundos yo ya estaba profundamente dormida, había tenido muchas emociones en un día, las visiones de Alice, de ser novia pase a ser prometida de Edward, todo eso era extremadamente genial y emocionante para mí. Y claro como yo seguía siendo una aburrida humana pues me daba sueño.
Me dejé llevar por la fantasía de mis sueños, los cuales no eran muy diferentes a la realidad.
Edward POV
Bella estaba profundamente dormida sobre mi pecho, el sonido de su corazón tan tranquilo era como escuchar la mejor música relajante. Acariciar su piel, hirviendo sobre las yemas de mis dedos era como acariciar un ángel que el cielo me había mandado aun cuando yo era un monstro.
Sonreí al recordar que la pequeña y delicada mujer que dormía sobre mí en poco tiempo sería mi esposa, todo lo que siempre habíamos soñado desde pequeños se cumpliría, Bella, Bella Swan, esa pequeña niña a la que le devolví su osito cuando esos niños la molestaban iba a ser mi esposa, aquella mujer que había luchado para que yo recordará mi pasado, aquella mujer que me guardó luto cuando me creía muerto, iba a ser mía completamente mía, si sonaba quizá un poco posesivo pero anhelaba a Bella como un enfermo.
Recordé sus palabras cuando despertó del sueño, ella quería que la convirtiera en un monstro como era yo, no sabía si iba a ser lo suficientemente valiente para lograrlo poderme contener al manjar que era para mí su sangre pero sin duda lo intentaría por ella. Por un momento me llego la duda que si ella solo estaba conmigo por hacerla vampira y por eso había aceptado mi propuesta, pero deseche esa idea inmediatamente.
Comencé a ver como la luz del sol se asomaba por la ventaba del cuarto, Bella no tardaba en despertar, cuando los rayos del sol tocaron su piel sonreí, me la imaginé como si fuera una vampira, con su piel brillando terriblemente más sexy de lo que era… extrañaría verla dormir definitivamente pero yo era un hombre o vampiro de palabra e iba a cumplir lo que le había prometido.
Bella se comenzó a remover entre mis brazos y yo no pude evitar sonreír como tonto cuando sus hermosos ojos chocolate… oh maldita sea el chocolate… recordé cuando hicimos el amor y bueno… NO EDWARD REACCIONA! Me dijo mi conciencia… NO TOCARAS A BELLA HASTA LA NOCHE DE BODAS MALDITO VAMPIRO SEXOSO suspiré y le sonreí cuando ella me dio un beso en la mandíbula
Buenos días amor… -me sonrió con la voz todavía adormilada-
Buenos días preciosa –bese sus labios con devoción acariciando su espalda- como dormiste?
Perfectamente bien –me sonrió cuando separé mis labios de los suyos-
Tienes que desayunar… te parece si lo hacemos fuera? –baje mis caricias por sus costados-
Me parece una idea genial, pero si sigues acariciándome así voy a desayunarte –soltó una risita, antes de levantarse de mi pecho-
Bella! Ya estoy aquí así que olvídate de usar esa horrible ropa, hoy te compraré ropa nueva –entro Alice con un conjunto de ropa en su brazo- y tu feo vete no veras a Bella desnuda hasta la luna de miel –me sacó la lengua-
Alice, no te voy a pedir permiso cuando quiera hacer el amor con tu hermano –dijo Bella frunciendo el seño y cruzándose de brazos mientras yo reía-
Si siguen con esa actitud no voy a dejar que duerman juntos! Tienen que tener algo emocionante para la noche de bodas! –Alice sonaba desesperada-
Oh maldita sea está bien Alice está bien… -tomó Bella la ropa del brazo de Alice y se metió al baño-
Alice, lo que habías visto en tu visión era mi boda con Bella? –le pregunte a mi hermanita mientras buscaba mi ropa-
Si… pero ayer por la noche vi algo mejor –me guiñó un ojo-
DIME! –intente ver en su mente, pero lo único que vi fue a Alice sacándome el dedo medio-
No, no! –soltó una risita y salió danzando del cuarto-
