Bella POV

Cuando salí de bañarme me puse la ropa que Alice me había dado, era un vestido de mangas con rayitas blancas y azules, me cepille los dientes, el cabello y trate de acomodármelo lo mejor posible, Edward era espectacular yo al menos quería verme bien… me maquille un poco y salí del baño para encontrarme el cuarto vacio, con la cama ya recogida y sobre ella había una rosa roja.

Después sentí como unos poderosos brazos se enrollaban en mi cintura y una gélida respiración sobre mi cuello para luego tomaran lugar a unos fríos labios que me enloquecían. Tomó la rosa que tenía entre mis manos y comenzó a acariciar mis brazos con ella, se sentía bien, pero no como cuando me acariciaba con sus dedos.

Ya no tengo fuerza para separarme de ti –me susurro al oído haciéndome estremecer-

Dentro de muy poco seré eternamente tuya –giré mi cabeza para besar sus labios con devoción-

Los labios de Edward y los míos se movían por si solos, era como cobraran vida cuando estaban unidos, en nuestros besos siempre había una combinación terrible de pasión, deseo pero cargados de amor y ternura. Poco a poco el se fue separando, yo abrí mis ojos lentamente para encontrarme que el aun los tenía cerrados apretándolos muy fuerte.

Mi amor, estas bien? –acaricie su brazos que descansaban sobre mi estomago-

Si –me sonrió para después abrir sus ojos y toparme con ellos perdiéndome totalmente- Esto es asombrosamente placentero… -aspiró el olor de mi cabello sonriendo- vamos a desayunar…

Amaba la fuerza de voluntad de Edward, su fuera por mi me la pasaría encerrada en un cuarto con el haciendo el amor a cada momento ya que ahí podía hacer con el todo lo que amaba hacer: decirle cuanto lo amaba, abrazarlo, besarlo, acariciarlo… todo lo que quería hacer con él.

Decidió que su carro no era un buen medio de transporte y me llevo como mono araña sobre su espalda a desayunar. Entramos al lugar y la chica que nos dio la mesa, casi podía jurar que lo estaba violando con la mirada no necesitaba tener la habilidad de Edward de lector de mentes, pero creo que le deje muy en claro que no estaba disponible cuando lo bese poniendo mi mano con mi anillo de compromiso sobre su mejilla para acariciarlo.

Bueno amor –dije intentando recobrar la respiración- a que se debe este desayuno…. –le sonreí pegándome a su pecho-

Tengo que tener un motivo para traer a mi futura esposa a desayunar como humana? –comenzó a reír suavemente-

Pues, no pero quizá sería mejor desayunar con la comida sobre tu pecho… -me mordí el labio inferior imaginándome eso, definitivamente era una perdida sexual…-

Bella, no me tientes… que ya escuchaste la amenaza de Alice y realmente es lindo lo que dijo… -me sonrió-

Bueno quizá si… -reí-

Flaquita… para que fecha quieres que nos casemos? –Me preguntó mientras yo me llevaba un delicioso trozo de tocino a la boca-

Veamos… -suspiré intentado no morir de asfixia- mañana sería una buena fecha…

Lo veo complicado realmente –Edward comenzó a reír-

En las vegas hay matrimonio las 24 horas, te puedes disfrazar de Elvis y yo de Marilyn Monroe y ya sabes ahí es la cuidad del pecado… -comenzamos a reír como tontos cuando el celular de Edward sonó-

Es Alice… -suspiró- Si ahorita pongo el altavoz…. –la voz de Edward sonaba fastidiada-

ISABELLA SWAN Y EDWARD CULLEN, SI SE ATREVEN A IRSE A LAS VEGAS A CASARSE JURO QUE LOS TORTURARE DE ALGUNA FORMA U OTRA, YA QUE ESTEN CASADOS EN UNA BODA ORGANIZADA COMO DIOS MANDA, PUEDEN IRSE A LAS VEGAS Y PROFANAR TODO EL P… MUNDO LES QUEDO CLARO? –esta vez Alice si sonaba molesta y me dio miedo-

Allie, jamás te haríamos eso… -suspiré- es más… -mire a Edward con cara de "me voy a arrepentir"- quiero que seas mi dama de honor… -me mordí el labio inferior-

–grito agudamente por el teléfono- Bella tú no te preocupes por nada, entre Rose, Esme y yo vamos a arreglar todo, solo pónganse de acuerdo en la fecha y todo será espectacular, vi en una revista unos lugares para luna de miel… -Edward la interrumpió-

Alice, déjame ver eso a mí, yo quiero ver a donde voy a llevar a Bella –dijo lo más amable posible-

Bueno está bien, los dejo porque iré a ver todo hoy, desfruten y nada de andar creando vampiritos –rio en teléfono-

ALICE! –Gritamos los dos antes de reír-

Yo nada mas decía… -cortó la llamada-

Entonces cuando nos casamos? –le pregunte sonriendo-

Te parece en unos 10 meses? Ya sabes para organizar todo –yo me atragante con mi jugo siento como moría-

EDWARD! Diez meses? Sabes todo lo que puede pasar en DIEZ meses? –lo miré incrédula-

Nena, no es ni un año… tranquila, yo te cuidare –beso mi cuello y sentí como se hizo un click en mi cerebro-

Ya te descubrí! Eres un vampiro tramposo! Quieres atrasar mi conversión! –lo miré-

Bella… ya te dije que no estoy de acuerdo… quiero que seas el mayor tiempo posible humana … -suspiró abrazándome, tenía que convérselo de alguna manera… y recordé la discusión de Emmett y Rose-

Está bien… diez meses… pero no haremos el amor en todo ese tiempo… -vi como Edward comenzaba a quedar más pálido si era posible y sus ojos se abrieron como platos-

Eso es bajo, Bella… -entrecerró los ojos- pero… podemos darnos cariño… flaquita… -bajo una mano hasta mis piernas para irla subiendo por mi vestido, maldita sea Edward era un descarado-

No, nada de cariñitos… -apreté mis piernas aprisionando su mano-

Maldita sea, no sé cómo le va a hacer Alice pero en un mes nos casamos… -me sonrió besando mi mejilla y yo lo abracé fuertemente-

No tengo un premio? –me miró con ojitos de niño castigado-

Te lo doy en la casa… y no me refiero a TU casa… -entendió y pago la cuenta rápidamente. Cuando salimos me llevo corriendo hasta la casa de la playa y apenas cerro la puerta me atrajo con fuerza para pegarme a su pecho-

Y mi premio? –Me sonrió y yo ya no aguante más, Alice dijo que nada de sexo, pero unos besitos… no estaban de más-