Edward POV
Lleve a Bella en mi espalda corriendo lo más rápido que podía, me sentía como cuando tenía cinco años y mi mamá me decía que si arreglaba mi cuarto me daría un premio y lo hacia lo más rápido posible para que me lo diera. Solo que sabía que Bella me iba a dar otra clase de premio…
Apenas cerré la puerta la atraje con un poco más de fuerza a mi pecho, juraba que en un mes, que por cierto esperaba que las malditas visiones de Alice sirvieran de algo y ya estuviera preparando todo, la iba a reclamar a Bella como mía unas millones de veces y más cuando la hiciera vampira. No quiera hacerla pasar todo ese sufrimiento, pero tan egoísta que la quería para mí por más que para siempre.
Bella colocó sus pequeños brazos sobre mi cuello y brincó para enrollar sus piernas en mi cadera quedando bastante juntos, su vestido se enrollo hasta su estomago y nos comenzamos a besar con amor y pasión, nuestras lenguas danzaban como su hubieran pasado 110 años deseándose, con un brazo rodee su pequeña cintura para sostenerla, era como cargar una pluma, y con la otra acaricie su cabello, ella por su parte comenzó a acariciar mi pecho haciendo que Eddie comenzara a despertar su letargo… Avancé con Bella aun cargándola la pegue contra la pared para poder acariciarla mejor.
Baje mis besos por su cuello, amaba a esa mujer, la deseaba, su cuerpo era mi perdición definitivamente, Eddie estaba más que feliz en estos momentos y parecía que Bella estaba bastante emocionada porque podía olerla ella en un acto totalmente no esperado por mi comenzó a frotarse contra mi miembro haciéndome gruñir de placer.
Nena que haces? –Eché mi cabeza para atrás cuando aumento el ritmo-
Alice dijo que no sexo –no articulaba las oraciones lo que me hizo reir un poco- nunca dijo que no a los cariñitos –gritó cuando yo igual comencé a frotarme contra ella-
Bella… espera un segundo… te voy a lastimar así… -recordé lo de James y me quité o mejor dicho destrocé mi pantalón de mezclilla para solo quedar con mis bóxers, la tela era las suave al igual que su pequeño calzón así sentiríamos mas los dos-
La volví a cargar y seguimos en lo nuestro, quedamos que nuestras manos no iban a tocar ninguna parte intima… pero nuestras partes intimas si se podían tocar, si era algo tonto pero cuando la calentura es mayor, las cosas tontas resultan ser muy buenas ideas, con mi pecho rozando sus senos Bella gritaba mi nombre y tiraba de mi cabello
Ed… WARD! –gritó la ultima parte de mi nombre cuando empuje más mi miembro sobre ella para que sintiera mas-
Te amo… te amo… -decía mientras besaba mis hombros-
Y yo a ti mi dulce Bella –sentí como estaba a punto de que esto concluyera-
Me moví mas fuerte ganándome millones de gritos más de Bella y palabras sucias que en sus labios eran terriblemente sexys. Ambos llegamos al clímax gritando como dos locos de pasión, Bella casi cae desmayada en mis brazos.
No sé cómo voy a aguantar un mes… -suspiré cuando estábamos en el piso, ella tenia su cabeza apoyada en mis piernas y yo estaba sentado apoyando en la pared acariciando su cabello-
Fuerza de voluntad mi amor… -respondió una agitada Bella con los ojos cerrados-
Estas muy cansada? –le pregunte solo para cambiar de tema-
Tú qué crees? –Suspiró mirándome- acabo de hacer casi el amor con mi novio vampiro… que no se cansa por lo tanto estuvimos casi tres horas dándonos cariño… creo que si estoy cansada… -comenzó a reír-
La levante como bebe pegándola a mi pecho y la lleve al cuarto para que se recostara y durmiera un rato y se recuperaba la recosté en la cama y comencé a besar su cuerpo, esta vez no con lujuria sino con amor… el cansancio de Bella era demasiado que casi ni se movía, cuando llegue a su vientre plano me detuve y comencé a acariciarlo.
Y la cruel realidad llego a mí, yo no sabía si Bella soñaba con ser madre, yo no sabía si podía embarazarla mi cuerpo estaba muerto, por un segundo me imagine a Bella con su barriguita hinchada con un carácter peor al que ya tenía comiendo sin parar dulces y yo abobado mirando como todo su cuerpo cambiaba y cumpliéndole todos sus antojos. Me imagine a Alice comprando compulsivamente ropa de bebe. Suspiré ante tal idea, sabía que no iba a ser posible jamás, bella y yo nunca lo lograríamos y todo por mi culpa.
Cuando despertó, regresamos a la casa, Alice nos sonreía pícaramente, pero no le hicimos caso y nos quedamos platicando hasta tarde todos reunidos en la sala y detalles de la boda, de cómo queríamos que fuera y cosas así, el vestido, los invitados, la decoración, la música, Bella tenía cara de terror y yo ya no lograba entender cual era la diferencia de los colores de blanco que Alice me decía
EDWARD! Es sencillo! Blanco perla o blanco azuloso –gritaba Alice a punto de arrancarse el cabello-
El que sea esta bien ALICE!, no me importa! –Suspiré fuertemente- con que Bella este a mi lado y haya un sacerdote enfrente me vale si tiene un vestido de novia o uno sencillo, y mejor si no tiene nada así todo será más sencillo –vi como las mejillas de Bella se encendían y Emmett reía-
Eres un! –grito Alice- eres un peligro para la moda! No sé cómo somos hermanos maldita sea –creo que comenzó a cambiar de color a rojo de su molestia-
Blanco perla es genial Alice –intervino Bella para tranquilizarla-
Perfecto! –sonrió y su expresión cambio totalmente-
Así pasaron las semanas, eligiendo cosas, probando comida que para mi toda sabia a tierra y Bella casi vomitaba cuando probaba algunas cosas, las invitaciones, el tipo de letra de las invitaciones, diablos íbamos a morir, ni tiempo nos daba de besarnos más que en la mañana, la enana lo estaba logrando… hasta que llego la prueba del vino para brindar… Alice compro como cincuenta botellas de vino para que probáramos, para mí todos sabían a nada pero al parecer a Bella TODOS le parecieron fascinantes.
Mmm amor… creo que has tomado mucho vino por hoy… -dije, mientras evitaba que tropezara por séptima vez con sus pies-
Pero… amshooor… solo tomé –hipo- un poquito de cada…. Uno –se tambaleaba en mis brazos-
Lo se, preciosa, pero será mejor que descanses… -le guiñé un ojo-
Oh, Oh, Oh –su voz sonaba tan graciosa que no podía evitar de reír- quieres que vashaamos al cuarto eh? Picaron –tocó mi nariz-
Si, mi cielo pero para que descanses y duermas… -la cargue como novia y comencé a subir las escaleras-
Edward, porque eres tan guapo? –comenzó a acariciarme-
Porque así me hicieron mis papas mi amor, ya sabes con mucho cariño… -la deje en la cama mientras buscaba su pijama para cambiarla-
Flaquito… -se hincó sobre la cama- deja eso, dormiré desnuda contigo… -Bella me mataba de risa, nunca la había visto tan tomada, era más sexy-
Si, amor, no usaras ropa para dormir pero hasta que nos casemos… -le pase su pantalón y blusa de pijama- ahora cámbiate amor
Pero Edward –hizo puchero- ándale… unos besitos…. –tomó la ropa-
Te daré besitos pero hasta que te pongas tu pijama –le guiñé un ojo-
Oh ya entendí! –Corrió al baño tambaleándose y se cambió lo más rápido que pudo-
Salió del baño con su pijama, le quedaba algo grande lo que la hacía ver más inocente, llego a la cama y se acostó sobre mí, yo como de costumbre no tenia camisa, Bella comenzó a besar mi pecho, en otras circunstancias, la hubiera besado pero sabía en que estado estaba, y no quería que al día siguiente se levanta sin recordar nada.
Flaquita hermosa, tienes que dormir –ella se estaba comenzando a quitar la blusa pero la detuve-
Bella… no te desnudes… -la mire mientras la besaba, sintiendo el sabor de sus labios-
Edward te deseo…. Ahora por favor –comenzó a menearse-
Oh Flaca… no hagas eso –tomé su nuca y la comencé a besar con intensidad nuestras lenguas se envolvieron como dos serpientes, la llene de caricias hasta que sentí que casi no se movía la separé un poco de mis brazos para darme cuenta que se estaba quedando dormida, yo solo sonreí y la recosté sobre mi pecho.
Sabía que Bella se iba a levantar con un terrible dolor de cabeza y nauseas por todo el vino que tomó, dato a recordar: "no dejar que Bella tome mucho el día de la boda", toda la noche me la pase acariciando su vientre, moría de ganas de tener un bebé con mi ángel, pero no se lo había comentado por miedo a que ella se sintiera mal, cuando Alice la secuestro para ver el vestido de novia hable con Carlisle, sobre eso, él me había explicado si era posible peor no pudimos seguir platicando porque Alice llego para que me probara quince trajes para la boda, para mi todos me quedaban bien pero ella insistía y de todas formas me quede con el primero…
ODIO el sol –esa frase me sacó de mis pensamientos, no me había dado cuenta que Bella ya había despertado y se intentaba esconder del sol-
Tranquila mi amor…. Ahorita cierro las cortinas… -me levanté para cerrarlas y regrese para abrazarla otra vez-
Edward, vas a quedar viudo antes de casarte… -gimió pegando su frente a mis costados-
Amor nos casamos en mañana, no digas eso… -suspiré, me casaba mañana… por fin la espera estaba terminando-
Me va a explotar la cabeza, Edward júrame que nunca vas a dejar que vuelva a tomar tanto maldita sea –gimió, me partía el alma verla sufrir-
Dale estas pastillas… -me paso un sobre Alice que había entrado no se en qué momento dándome un botecito y un vaso con agua-
Bella, amiga, perdóname, no debí obligarte a beber un poco de todas… -en la mirada de Alice había mucha culpa- si hubiera visto esto jamás lo hubiera hecho –suspiró- los dejo solos, cuídala mucho Ed, tiene que estar bien para mañana…
Está bien Allie, no te preocupes me voy a reponer… -suspiró mientras tomaba las pastillas-
Hay algo que pueda hacer para que sientas mejor? –le pregunté acariciando su espalda-
Solo quédate conmigo… -la pegue contra mi pecho acariciándola-
