Edward POV

Cuando llegamos a la casa, estaba nervios, había estado con Bella otras veces y la deseaba, pero generalmente nos gana la pasión y todo es más sencillo, pero esta vez era más complicado tenía una necesidad tremenda por hacer todo lo que ella deseaba, si Bella me pedía un estrella era capaz de viajar en un cohete espacial para bajarle una.

Yo le había prometido convertirla apenas nos casáramos y se lo iba a cumplir, así eso costara que ella y yo no tuviéramos familia, me acerqué a su cuello y lo bese, esto me costaba muchísimo trabajo, realmente no quería transformarla aun, quería estar con ella un tiempo más como humana.

Edward… no –dijo mi precioso ángel con un hilo de voz cuando estaba a punto de traspasar su suave piel con mis dientes-

Todavía no… -suspiró cuando me vio- quiero tener una noche de bodas como humana, quiero que intentemos tener una familia, que eso no sé si sea posible, pero muchas de mis amigas me dijeron que todos los favores que les hacia dios me los pagaría con muchos intentos y pocos hijos asi… que quiero hacer el amor con mi esposo siendo humana y el día que me conviertas quiero hacer el amor con mi esposo otra vez -tomó aire para continuar hablando- por algo me llevas cinco años de edad

Eso fue todo lo que necesite para que mi amor se encendiera, Bella y yo pensábamos igual, ella igual deseaba una familia tanto como yo y la única forma de intentar era haciendo el amor, ataqué sus labios con devoción la abracé más pegándola a mi pecho, definitivamente el vestido de Bella me estorbaba era demasiado abultado.

Es una molestia el vestido –gruñó mientras nos besábamos-

Un poco… -sonreí mientras la cargué para llevarla a la habitación, que estaba decorado con pétalos de rosas en la cama, alado de nuestra cama había una canasta con frutas y todo estaba iluminado con muchas velas, tendría que agradecerle a Esme por la casa y a Rose por decorar-

Edward…el cuarto… esta precioso –sonrió dulcemente mientras yo la abrazaba y acariciaba su vientre-

Preciosa estas tu mi vida –comencé a besar su cuello con dulzura mientras ella se fue girando para quedar frente a mí y besarnos con mejor acaricié la parte de su cuello que estaba descubierta mientras ella metía sus manos por debajo de mi saco acariciando mi espalda-

Mientras la besaba, intentaba ser racional e irle desatando el vestido, pero a partir de ese día iba a odiar todos los malditos corsés del mundo, así que opté por la mejor decisión y romperlo, desgarré el vestido con una facilidad que me sorprendió, Bella solo soltó una risita y yo casi desfallezco cuando vi su ropa interior, solo era un muy diminuta tanga y un brasier estraple.

La acerqué más a mí y la recosté suavemente sobre la cama besando su cuello mientras acariciaba todo su cuerpo, sobretodo sus piernas, eran tan largas y suaves. Bella tenía una mano sobre mi cuello mientras me quitaba la camisa, mi saco no tenía idea donde había quedado o en qué momento me lo había quitado, cuando logro quitarme la camisa una sonrisa se dibujo en sus apetitosos labios que me encargue de besar otra vez pero esta vez con mayor pasión.

Me abrazó fuertemente mientras se comenzaba a levantar, dejándome parado frente a ella que estaba sentada en la orilla.

Que pasa mi vida? –la vi asustado-

Estas muy vestido… -dicho esto comenzó a quitarme el cinturón y luego el pantalón, yo acostumbraba usar bóxers normales… pero Alice me había regalado estos pegaditos negros para la boda… al parecer a Bella le gustaron mucho por la reacción que tubo, comenzó a acariciar mi miembro-

Flaca… créeme que esto es más doloroso para mí que para ti pero esto se trata de ti –me volví a acostar sobre ella para besarla sin dejarla reclamar, nuestras lenguas comenzaron a danzar como solían hacerlo, Bella se puso sobre mí mientras yo me apoyaba en la cabecera de cama, le quité el brasier lentamente, ella se movía suavemente sobre mí se sentía tan bien… definitivamente la abstinencia tenia buenos resultados, comencé a besar sus senos, estaban tan suaves pero con mis caricias se fueron poniendo duritos, ella no dejaba de menearse suavemente y gemía suavemente era como si se estuviera conteniendo, yo mientras acariciaba su espalda suavemente.

Teníamos todo el tiempo del mundo ahora para disfrutar del placer que producían nuestras caricias, nuestros besos. Bella aumento un poco más sus movimientos mientras besaba mis hombros y acariciaba mi espalda, yo tenía mis manos sobre sus caderas y piernas acariciándola, me estiré y tome una fresa y la comencé a pasar por todo su cuerpo, ella reía y reía suavemente

Que haces Ed? –Soltó una risita cuando me lleve la fresa a mi boca-

Tú siempre hueles a fresas, entonces comerme una fresa es como si te comiera –le sonreí mientras la recostaba sobre la cama y me ponía sobre ella-

Seguimos besándonos creo no hubo un solo rincón de su cuerpo que no besara comencé a descender por en medio de sus senos hasta su ombligo donde me detuve un rato, levanté un poco su cadera para poder ir deslizando su tanga para quitársela, seguí besando sus piernas hasta su entre pierna, Bella no dejaba de gemir.

Flaquito… -gimió cuando comencé a besar su centro-

Cada vez eres más hermosa… Bella –seguía besando y chupando toda su feminidad- te gusta?

Edward –gimió mordiéndose los labios- me encanta, me fascina –arqueo la espalda-

Seguí con mi labor de esposo complaciente, sabía lo que le gustaba a Bella y esta vez iba a ser diferente, porque lo del imbécil de James ya estaba superado tome varias frutas y las rosé por ella y luego me las comía haciendo que Bella riera y un segundo después gritara, combine mi lengua con mis dedos, después ella se volteo un poco y bese sus glúteos que me enloquecían, los mordí y acaricie como un loco.

Amor… creo que…. –gimió casi gritando-

No te preocupes tu… disfruta –apresuré mis movimientos en su vagina hasta que un grito me indicó que había llegado al clímax, Bella estaba sin aire relajada en la cama y yo me acosté a su lado sonriéndole-

Estas bien pequeña? –le sonreí mientras acariciaba su vientre y pecho-

Dame un minuto… -sonrió aun con los ojos cerrados-

Yo estaba sonriendo tanto que no me di cuenta cuando Bella ya se había colocado sobre mi besándome como nunca, era una Bella apasionada y terriblemente sexy yo la tome de las caderas mientras nos besábamos, ella cortó nuestro beso para besar mi pecho y cada uno de mis cuadritos, se estiró y tomó el syrup de chocolate y me lo comenzó a echar por todo mi abdomen hasta que llego a mi bóxer y gruñó

Qué pasa? –reí al verla enojada-

Me molesta que tengas tanta ropa! –comenzó a inclinar su cabeza y le dio un beso a Eddie, lo cual hizo que este creciera y creciera, ya que me quitó mi bóxer sentí como algo tibio caía sobre mi miembro, cuando levanté al vista, vi la imagen más excitante en toda mi vida…

Bella me había echado chocolate y con sus suaves manos lo estaba esparciendo por todo… yo creo que ya no podía articular palabras solo podía gemir y suspirar hasta que Bella hizo lo de la vez pasada… era el mejor sexo oral en toda mi mediocre vida, ella lo hacía tan bien…

BELLA! –Grité cuando aumento la rapidez-

Que pasa cariño? –Maldita sea su tonta voz inocente que me enloquecía, me las iba a pagar- solo… te estoy quitando el chocolate… -se mordió los labios antes de continuar-

Siguió hasta que me ordenó que me sentara y yo como esclavo de esa diosa que ahora era mi esposa, lo hice, no podía creer lo que Bella iba a hacer… se levantó un poco y se sentó sobre mi miembro, tomo mis manos entre las suyas y comenzó a bajar terriblemente lento

Bella… -gemí- cariñito… -apreté los ojos- te importaría hacerlo un poquito más rápido? –le supliqué lo más cordial que pude-

Te dije que me las ibas a pagar Cullen… -no iba ni por la mitad, cuando dijo eso y yo recordé lo que le había hecho en la boda-

Mi amor perdóname –gemí, Bella me apretaba, estaba tan estrecha que me enloquecía, además de que estaba hirviendo por dentro, le agradecía a Carlisle que me hubiera hecho vampiro sido muy probablemente ya hubiera terminado en Bella solo con la primera estocada-

No lo sé… -se llevo un dedo a los labios dándose golpecitos… enloqueciéndome… si quería jugar sucio, yo igual lo haría-

Oh vamos flaquita… -le sonreí torcidamente- tu quieres hacerlo tanto como yo… -acerqué mis labios a sus senos besándolos, arrancándole varios gemidos-

Diablos Edward, te odio –y se dejo caer en mi, haciendo que los gritáramos por la fricción que se produjo, yo aproveche la situación para tomar el control y me comencé a mover dentro de ella mas fuerte-

Me odias Bella? –cada vez que hablaba me movía mas fuerte-

SIII –gimió fuertemente-

De verdad? –Comencé a moverme lentamente como ella lo había hecho-

Maldita sea Edward no me hagas esto –me miro suplicándome- TE AMO con todo mi corazón –nuestros ojos se encontraron y me harté de estos juegos-

Le hice el amor a mi esposa, como nunca lo habíamos hecho, jugamos los dos, a la vez que nos decíamos lo mucho que nos amamos, acaricie todo su cuerpo miles de veces lo bese, hice que llegará al clímax hasta que se canso. Cuando salí de Bella ella prácticamente se durmió entre mis brazos, solo una delgada sabana cubría nuestros cuerpos desnudos que habían gozado tanto.