He vuelto, como ya es tradición comienzo este encabezado disculpándome por la tardanza y contándoles la trágica razón por la que o he podido actualizar antes y la verdad es que fui abducida!! Venia de vuelta de alimentar delfines huérfanos cuando este extraño circulo de luz me rodeo y luego flote como 3 metros hasta un paraje desconocido, bueno fue eso o el libro que estuve leyendo: el último bailarín de Mao!! Ahh!! Li cunxin te amamos!

Disclaimer: I do not own Detective Conan. or any of the characters/locations contained within this story.

Cápitulo dedicado a loveshin, taraaaaaaa aquí tan rápido como pude, para que no esperes mas la continuación y solo me llevo 5 meses!... perdooooname la vida soy una irresponsable!!, Rani07,ajjaja lo del caño… se agradece el apoyo con todo esto del "drama del final" que se acerca el climax mujer! Preparate para la explosión donde todos mueren!, Sayuri Nara, tan pronto como pude x)jejeje, a pedido del publicoooo (y de lo que me demore en actualizar) te regalo otro capítulo! Si querida lectora, solo a ti!, por ultimo Karo 113, whoa gracias por el espíritu! Eso es lo que se necesita para sentarse y dejar que tu mano se mueva en el papel! Ojala que este desenlace te mantenga a la orilla de la silla… jajaja seriedad publico que comienza el drama del último capítulo…

Pd. Lady paperr!!!!! Que va socia! Definitivamente la escritora que obligo a mi mente a seguir esto, gracias por el apoyo kaito/aoko es genial que lo hayas disfrutado siendo que fue en lo que mas nula me sentí!!, un balde de agua que me despertó del soponcio del colegio y el preu!

Memorias de un Ángel by Glorious Jeux d'Enfants.

Cáp.13. All love (Ingrid michaelson)

"If you're willing to take a chance you should try it, they say the view from the other side is spectacular"

Grey's anatomy.

Casi una semana había pasado desde ese sábado tan lleno de eventos en el corazón de la ciudad, ese ya tan conocido parque donde meses antes un ángel había salvado a un arquitecto de morir atropellado, el mismo parque donde un millonario había empujado a la prometida de su hermano desde un puente laguna adentro, la misma de la cual terminaría enamorándose, el mismo parque donde un abogado había decidido recuperar su vida y luchar por lo que aun podía ser suyo.

Mucho había pasado durante esa semana, para comenzar Kaito había sido corrido de su casa por su propio padre que temía que su interés en Aoko pudiera hacer peligrar una alianza millonaria o eso creía el, ignorante de la quiebra de los Nakamori.

Nada se les comunico al resto de la familia sobre esto, la versión oficial era que Kaito había decidido que lo suyo era la economía y su gestión ejecutiva y que partiría a la universidad de Chicago por los próximos dios-sabe-cuantos años.

Todos miraron incrédulos a Kaito mientras en una voz carente de inflexiones éste anunciaba su decisión.

"¿Qué dices? A ti nunca te interesaron las humanidades" replico Shuichi intuyendo algo turbio.

Aoko comenzó a hiperventilar mientras era presa del pánico, para evitar llamar la atención fingió tomar café de una taza que ya estaba vacía, solo Kaito reparo en esto. Una ola de infinita ternura lo envolvió desde dentro de lo que supuso su pecho, se sintió más liviano, quizás hasta más alto, respiro y nunca antes el aire le pareció mas refrescante y limpio.

Y es que a pesar de que flotaba a la deriva de un futuro incierto ya sabía que en el mundo había alguien solo de él y para él, se sentía explotar de alegría por la certeza de que una personalidad tan fantástica ya existía en el mundo, y mira tu! Él la había avistado antes que otro, ya la había ganado antes, lo había elegido a el! De entre miles y miles solo a él! Y la verdad, se sentía genial!. Lo que podría haberle parecido cansador ahora se le abría en un abanico de posibilidades, economía? Ja! Seguro, no había ganado esta liviandad para anclarse de nuevo.

Decidió jugar al mago, sería como Houdinni, se iría para nunca más volver, desaparecería al último momento y en su último acto se llevaría con el lo mejor que jamás le ofreció esa vida , lo que más rico lo haría.

Lástima que entre su repertorio de Houdinni recién estrenado no estuviera la telepatía, Aoko ya estaba azul sin nadie más notarlo, de seguro creía que había decidido dejarla allí atada a un compromiso de matrimonio forzado , que había caído en la cuenta de que no valía tantos problemas, sintió deseos de reír de tan solo pensar en lo absurdo de eso.

Aoko que a estas alturas ya conocía todas las inflexiones que la cara de Kaito era capaz de hacer se sintió desfallecer al verlo casi sonreír.

No puede ser! Sabía que tarde o temprano pasaría! En cualquier momento me mirara y dirá que me deja en este matrimonio forzado, que se dio cuenta de que no valgo la pena tantos problemas. Soy una retardada por creer que una personalidad como la de él querría a una como la mía, de seguro hay miles de mujeres allí afuera que son mas

Divertidas y sexy que yo!

Y lo peor de todo es que le quería! Como se había permitido quererlo?! Ahora por su estupidez sufriría por el resto de su vida sabiendo que existe!

Por su lado el padre de Aoko se sentía bastante más tranquilo , sospechaba algo en el aire cada vez que Aoko entraba en una habitación en la que estaba presente Kaito o vice versa. El camino se le iba aclarando, ya a finales de mes su hija seria una Kuroba.

Mientras hablaba, Kaito buscaba la mirada de Aoko, intentando que viera el infinito amor que le tenía para ofrecer, mas esta incapaz de permanecer serena estudiaba su taza vacía.

Mírame! Vamos Aoko mírame! Aquí estoy, te quiero! Mas ella ignorante a su silenciosa suplica luchaba por seguir respirando, y no pararse y correr lo más lejos posible de allí.

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Heiji.

El aludido buscó alrededor al escuchar su nombre.

Luego de descubrir a Hakuba y Kazuha besándose en pleno parque había ido a caminar, no sabía cuánto había caminado, cuando había reparado de lo que hacia, ya era muy de noche.

Recién había entrado a su apartamento pensando en lo mucho que dormiría cuando escucho su nombre.

Heiji.

Volteo hacia la ventana, aha! Allí estaba. Una dormida Kazuha aun en la misma ropa de esa misma mañana apoyada en el resquicio de la ventana que daba a toda la ciudad y sus infinitas luces.

"Estará soñando conmigo?" sigilosamente se acercó a ella, la única iluminación en la habitación era la que entraba por la ventana, la ciudad y la luna.

Se veía especialmente pálida al dormir y un hilillo de baba le caía por un costado de la boca.

"Hey, paparazzi, estas arruinando mi barnizado" le reclamo fingiendo un enojo que no sentía, mas la inflexión de la diversión se notaba en su voz, lo dijo tan bajo que la chica ni reparo ni se movió.

Por mas de un minuto se quedo allí a su lado mirándola dormir, de seguro despertaría con dolor de cuello, pero no quería perder esta ocasión para mirarla en sus anchas. Se había sujetado el cabello en una coleta alta, era la primera vez que la veía así y le pareció increíblemente atractiva.

Se acerco a ella maravillado, ella seguía llamándolo en sueños, sonrió satisfecho.

Si que estaba soñando con él.

Antes de que se ahogara con su propia saliva en sueños, con la manga de su chaqueta le seco la barbilla. Estudio su cara con los labios ahora enrojecidos por la fricción al limpiarle la boca, ya la había besado una vez, pero le parecía ya tan lejano, en ese entonces aun no sabía cuán importante era ella para él.

En un ataque de divina inspiración se acerco para besarla de nuevo,

se detuvo a medio camino.

Ah, ahora lo recordaba, a ella le interesaba él, Hakuba, ¿Cómo había dejado que sucediera?! Todo volvió en una ráfaga a su cuerpo, la epifanía de saberla amada, el dolor de descubrirla de otro en el siguiente instante.

Esto no se comparaba con Ayumi, al descubrir su traición solo se había sentido cansado al saber los tramites de separación que le esperaban.

¿¡Por qué ahora era diferente con Kazuha? Sentía como si lo hubieran operado recién de una enfermedad muy invasiva: el cuerpo cansado, rígido ,adolorido, ¿Cuántas mas traiciones lo esperaban en la vida? No estaba seguro de poder resistirlas si todas serian como esta.

Ahh, si pudiera retroceder el tiempo haría las cosas diferentes, se las arreglaría hasta hacer que fuera suya, que lo amara hasta que le doliera, como le dolía ahora a él. Le importaba mucho, le sorprendió lo fuerte del sentimiento, cuánto tiempo perdido! Cuantas veces en las que podría haber disfrutado de su risa, sus locuras, el escapar de un hospital sin pagar!

La recordó en bata de hospital el primer día que la vio, recién escapada, desesperada por un trabajo tal vez el único que la salvaría de su ineptitud como paparazzi. Tal vez desde ahí que ya le gustaba tanto que contra toda lógica la había contratado, un alma en constante movimiento que venía a mover su tranquilo mundo. Ahora al verla dormida sintió más que nunca el deseo de que fuera solo suya-

¿Pero que es lo que quería ella?

Se puso de pie dispuesto a ducharse para descansar la cabeza.

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Kazuha despertó horas después cuando aún estaba oscuro justo a tiempo para verlo salir del baño, recién duchado, en toda su gloria, jamás le pareció más atractivo, casi se sintió intimidada por su alta figura no acostumbrada a verlo de esta manera, pero quería, tenía que explicarle.

Vio que él reparó en ella, una expresión indescifrable en su rostro, se pregunto que fue lo que cruzo por su mente, abrió la boca para explicarse pero antes de decir nada Heiji dio un paso hacia ella y sin pensarlo y sin preguntarse por qué ella lo recibió con los brazos abiertos mientras el la besaba por todas las veces que no lo había echo en el pasado y no haría en el futuro. Para Kazuha se sintió tan natural, la fuerza de su primer beso en la noche de compromiso falsa le inundo de nuevo, sintiéndose por primera vez en mucho tiempo correcta, lo abrazo de vuelta deseando transmitirle todo lo que se había callado desde que lo conoció.

En ese momento algo la golpeo y sintió deseos de reír de alegría.

Así que era Heiji!

El que siempre había buscado y perseguido! No podía creer su suerte, al fin lo había encontrado! Lo amaba!

Por una razón diferente a la de Heiji pero con lo mismo en mente, lo beso de vuelta con todo ímpetu regodeándose de su cercanía, de tenerlo tan cerca de ella, Heiji por lo que sabía no tendría en el futuro y Kazuha por lo que creía tendría de hora en adelante por siempre.

Las manos de Heiji la rodearon fuertemente por la espalda recorriéndola hambrientamente y maravillándose de lo pequeña que era. Parecía haber estado haciendo eso desde hace años por lo bien que se sentía Kazuha, como si fuera de lo más normal para los dos ella se apretó lo mas que pudo a él y le rodeo el cuello, el mismo sentimiento de deja vu que Heiji la invadió.

Entre abrazo y beso Heiji la alejo lo suficiente como para que su boca quedara a la altura del oído de Kazuha , soltó el agarre que tenia Kazuha alrededor de su cuello y sonriendo de lado murmuró una palabra, la separo de el y tomando sus llaves abandono el apartamento.

Kazuha aun con el recuerdo de su calor no se movió un centímetro.

Ciao.

Sus doblillas se doblaron bajo su peso y allí quedó durante el resto de la noche, en medio de la oscuridad de una habitación vacía.

Esa fue la última vez que lo vio.

----.

"Pero que dices viejo! ¿Cómo hoy tampoco llegaras a cenar?!"

Los pocos pelos blancos que quedaban en la cabeza de Gato ojii-san se erizaron ante el grito que recibieron del otro lado de la línea, irritado alejo el teléfono del alcance de sus ya gastados oídos.

"Lo que oyes vieja! No te pongas pesada ya te he dicho que estos no son los tiempos para descuidar el teatro!"

"Que estos no son los tiempos para… blasfemia! Me llevas repitiendo eso desde hace mas de 50 años! O vienes y traes tu lánguido trasero o voy y te-"

"Qué dices vieja??! No te oiGOOO"

"No me vengas con esas viejo mañoso!"

"Es esta tecnología! Qué? Qué?? Tendré que colgarte" Y ojala fuese la tecnología , Mrs. Gato le estaba matando la poca audición que le quedaba a los 72 años de edad, con esfuerzo alejo al endemonionado aparato de si.

"Viejo? Vieeejo! Estas allí? Escúchame-"ya estaba, dicho y hecho, cerrando su celular almeja la relativa paz del teatro volvió.

Gato ojii-san era el orgulloso propietario de un viejo y ya venido a menos teatro, este vejo edificio había estado en su familia desde hace ya más de 20 generaciones.

Por mucho tiempo "Galería" había sido el lugar de encuentro de todos los viernes y sábados por la noche, familias asistían y disfrutaban juntos del espectáculo. Allí incluso el había encontrado a la que se convertiría en su esposa, Mrs. Gato 50 años atrás , a la que ahora cariñosamente conocía como su vieja.

Mas, Galería no había podido competir contra los efectos del cine, ni el glamour de los nuevos centros comerciales. Sus acreditadores le habían dado el ultimátum.

O Galería revivía con un gran espectáculo o seria el fin.

Gato ojii-san no era tonto y no había sobrevivido tanto tiempo por nada. Había llamado a audiciones de talentos sin descubrir, seguro de que su ángel salvador le traería la gran fama que los sacaría de la casi ruina total. Así que sentado en las butacas veía subir al escenario a cuanto ocioso se le había ocurrido probar suerte e impresionar al viejo Gato.

"Siguiente!" llamo luego de despedir a un traga fuego.

"Número 300, Minko Tara" anuncio uno del staff de entrevistadores.

Un apuesto joven rubio con cara de querubín apareció en escenario y se dirigió al micrófono. Gato se inclino hacia delante en su asiento, Podría ser…??

"Buenos días, hoy les interpretare la suite n.1 prelude de Bach"

Todo el público presente encargado de las audiciones se preparo para lo que esperaban un acto de sublime arte para tan complicada pieza de música, Gato observo mortificado como el apuesto joven interpretaba la canción soplando una flauta por la nariz, "largo de aquí payaso!" interrumpió lanzándole el bastón, Minko indignado se fue como una abeja reina.

Gato se recostó en su asiento, era casi perfecto… "Que esperan? Siguiente!"

"Número 301, Mouri Ran"

Una delgada y delicada joven avanzo hasta el centro del escenario, parecía segada por los focos que la iluminaban y le impedían ver a Gato sentado unas cuantas filas mas atrás.

Gato sonrió suavemente recordando a su primer amor.

"Qué nos mostrarás hoy pequeña?"

La chica abrió la boca mas ninguna palabra salió de ella, parecía despistada de porque se encontraba allí. Se protegió los ojos de la luz y miro a su derecha escudriñando tras bambalinas.

Shinichi miro a Ran apremiantemente y con una de las sonrisas mas deslumbrantes jamás esbozadas, se inclino hacia ella dedicándole una reverencia ,invitándola a bailar.

Ran sonrió y rio de una forma tan limpia que hasta Gato se sintió rendirde frente a sus encantos, era como el agua que corría riachuelo abajo. Se aclaro la garganta de nuevo.

"Yo- -bailo." Habló a la oscuridad.

"Pues entonces baila pequeña!" le vino la respuesta del anciano desde la misma oscuridad.

Ran respiro hondo, cerró los ojos y…

Solo se dejo llevar.

¿Por el viento?, ¿Por la música? Que mas daba. Quizás solo lo hacía por ella y la gente que la rodeaba, quizás solo lo hacía por la vertiginosa sensación de velocidad que experimentaba, tal vez lo hacía por los años de práctica solitaria mientras aun vivía, o quizás lo hacía por él.

Que mas daba!

Se sentía bien, solo se comparaba a volar tan alto que los edificios se desdibujaban, quizás volaba ahora, frente a los humanos ojos del staff y de Gato presente. Entre giro y giro le pareció ver a Shinichi riendo, los ojos brillando y unas enormes alas azules rodeándolo.

Sonrió sabiendo su misión completa.

Termino de girar y aterrizando en un plié saludo a la audiencia, se despidió y corrió donde Shinichi que la esperaba con los brazos abiertos en un enorme abrazo.

Ran lo recibió de vuelta, consciente de que era la primera vez que alguien la acompañaba luego de una audición. Shinichi comenzó a girar con ella en brazos.

"Ran eso fue-tu-deberías haber visto sus caras!- Ran eres increíble!" resumió deteniéndose.

"Shinichi, dime algo, eres feliz?" le pregunto la chica, tan cerca de su rostro que alcanzaba a sentir el cosquilleo de sus palabras.

Shinichi se sorprendió, sonriendo la contempló no seguro de que era lo que debía decir.

Por otro lado, Gato ojii-san entrecerró sus felinos ojos y con una sonrisa de gato Cheshire complacido lanzo un grito de júbilo, comenzó a ladrar ordenes a los presentes.

"Takagi!, encárgate del vestuario, tu, Sato! arregla la escenografía y tu Shiratori! asegúrate que todos sepan que Galería vuelve a la carga con la mejor ballerina que jamás se haya visto!" finalizó riendo de júbilo.

---.

La mañana recibió a Kazuha con un viento helado y un fuerte dolor de músculos. Heiji no se había vuelto a aparecer el resto de la noche, pero eso no decía nada, verdad? Tal vez se le había pasado la hora en un bar o visitando a un viejo amigo.

Moviéndose muy lentamente hizo su camino al baño donde el calor de una ducha le devolvería la claridad de mira.

El frio aire le golpeo la cara nada más salir del edificio, Kazuha respiro hondo saboreando el mundo, por primera vez veía todo claro. Hizo una mueca al recordar su infatuación hacia Hakuba, y ella que se enorgullecía al saberse ms inteligente que las mujeres que caían enamoradas del primer chico bonito que se les cruzaba.

Su teléfono celular sonó, vio el reconocedor de llamadas y maldijo, hablando del rey de Roma, sin contestar colgó. El viento le trajo un panfleto que la golpeo en pleno rostro.

"Madre!! Pero qué..??" lo miró sorprendida del otro lado del panfleto la silueta de una bailarina de ballet la miraba con grandeza, pero ella conocía a esa chica… Ran! La chica que acompañaba a Shinichi en el hospital.

Ran Mouri

Gran Debut

Teatro Galería presenta

Giselle.

"Whoa, no tenía idea que Ran bailara ballet…ese Shinichi.." sonrió satisfecha, sabía que su amigo estaba en buenas manos.

---.

Dos días llegaron y se fueron, la publicidad de Galería se incrementó, todos hablaban de la misteriosa bailarina prodigio que había aparecido de la nada, algunos ancianos presagiaron que sería como la fallecida bailarina en escena del mismo nombre, la noticia del debut fue transmitida por radio, televisión e incluso el periódico, Gato ojii-san se encargo especialmente de ello, ya podía imaginar las innumerables temporadas que vendrían para Galería, seria nuevamente la envidia de otros centros culturales.

Al ver los días pasar y Heiji sin volver Kazuha comprendió que ya no volvería, lloró toda una noche abrazada a sus rodillas, dormía en la cama del moreno para sentir el olor que lentamente iba siendo reemplazado por el propio.

Qué sentido tenía el haberse dado cuenta que lo quería cuando él decidía largarse a quien-sabe-donde?!

Hakuba la intento llamara los dos días varias veces, Kazuha rio amargamente ante la ironía de su vida, aparentemente estaba destinada a ser abandonada e ignorada por el hombre que le interesaba.

Sinceramente, se daba risa ella misma, lloraba por todo, la puerta del baño le recordaba a Heiji saliendo por ella reclamándole el haber usado todo el shampoo, así que cuando la veía lloraba.

El microonda le recordaba a Heiji intentando cocer fideos en el porque era incapaz de usa el horno, así que cuando se acercaba a calentar algo lloraba. Toda su ropa le recordaba a Heiji diciéndole que eligiera todo lo que se le apeteciera y luego a el protegiéndola de la dependienta, así que cuando intentaba vestirse se echaba a llorar, razón por la que andaba por toda la estancia vestida solo con unas de las camisas de Heiji, que era aun mas masoquista

¡¿Por qué diablos la besaba así si pensaba irse luego?!

Dios santo si hasta el sillón la hacía llorar!

Mañana seria diferente decidió, lo esperaría hasta que regresase, pero seguiría con su vida para estar lista en el momento, solo se permitiría llorar cuando nadie la viera, en la noche, aun le quedaba esperanza.

---.

Heiji bostezó cansinamente, era de noche y tomaba un trago en el bar del hotel donde se hospedaba.

Había sido incapaz de pegar el ojo desde que había dejado a Kazuha en el living de su apartamento, casi no había podido dejarla, sonrió ajenamente, de seguro ahora lo odiaba por haberla besado contra su voluntad.

¿Pero lo había sido??

Decidió no darle mas vuelta al asunto, ya había cumplido, Hakuba la quería y ella tenía lo que quería, fin. Él mismo se regodearía en su miseria y se largaría de allí, nunca más pondría pie en su viejo apartamento.

No más Hakuba.

No más Kazuha.

No más traiciones.

"Ahh! Por qué me molesto por esto aun?!" masculló revolviéndose el cabello enojado.

"Problemas colega?" Sintió como alguien tomaba el puesto disponible a su derecha, levanto la vista: Shuichi Kuroba.

Kaito vio como Heiji lo miraba sorprendido, pidió un vodka con limón y miro el lugar que el hotel había destinado para que los cliente tomaran un trago y se relajaran, el lugar exudaba éxito , estaba lleno de hombre y mujeres en atractivos y exitosos, un lugar exclusivo se notaba a metros.

"Que haces aquí Kuroba? No te veía desde el acierto en el restaurant"

Kaito rio secamente.

"Que te puedo decir, mi padre me echo de casa por miedo a que truncara el matrimonio de Shuichi, seriamente, que esperaba que hiciera?! Por supuesto que lo iba a truncar, Aoko es mía!"

Heiji lo miró y pestañó inocentemente.

"Miedo a que truncaras el matrimonio de…Shuichi dices?"

Kaito lo miro con la mirada encendida recordando el drama de su vida.

"Así es! Y debo agradecértelo a ti y no es ironismo, es gracias a tu ayuda que Aoko ha aceptado que me quiere a mi, Kaito!" comento emocionado, Heiji se empezó a ahogar con su trago.

"Kaito? Dices que entonces tu nombre es Kuroba Kaito?" pregunto Heiji con la voz ahogada temiendo oír la respuesta por favor no digas si, no digas si

"Si." Respondió simplemente, lo miro extrañado "Vamos hombre supuse que luego de todo este tiempo ya lo sabrías! Err… Heiji estas bien?" pregunto preocupado al ver como el moreno comenzaba a reír oscuramente para luego pegarse cabezazos contra la barra.

"Argh, al diablo con todo, dices que resultó bien?" se incorporo como si nada.

"No diría que exactamente bien, me echaron de casa, recuerdas? Y este… como que ahora no me dejan acercarme a 10 metros de ella, pero oye! Eres nuestro Cupido personal!"

"Entonces no es tan malo que haya perdido mi empleo por una buena causa…supongo, ¿Nunca te llamo la atención que te ayudara a …? Bah olvídalo"

Kaito lo miró sin comprender de qué iba la cosa.

"Ahora que lo noto, ¿Por qué ya no estás con la chica de las cámaras? Parecían muy unidos"

"Cámaras, Kazuha? Bah, digamos que nuestros caminos ya no se cruzan, personalmente me hago cargo de eso" murmuró al final para si por lo bajo.

"Y por eso ahora te las das de solitario en un hotel?" Kaito sonrió capciosamente.

"Tu debes de haber sido el chico más aventajado de tu clase, no?" le vino la sarcástica respuesta de Heiji, que va, al final de cuentas Kaito tenía la razón, "De todas formas presumo que tampoco a ti te sentó muy bien-" Heiji se interrumpió, de seguro que Kaito y su familia ya se habían enterado de la ruina de los Nakamori, decidió mejor no agriarle la noche al hombre.

Kaito lo miró instándolo a terminar lo que iba a decir.

"Que? ¿Qué me sentó mal?"

Heiji comenzó a reír nerviosamente con las manos en los bolsillos intentando parecer casual.

"Err.. te sentó mal que-que las emisiones de CO2 aumentaran este año contribuyendo al calentamiento global" rio nerviosamente.

Kaito creyó que se refería a su actual relación con Aoko, pero que tacto, prefiere ahorrarme el desanimo al saberme incapacitado para comunicarme con Aoko!, que tipo más tierno!

Sonrió cómplicemente.

"See!completamente devasssssssstador!"

---.

Kazuha despertó con el sonido del teléfono, miró el discador de llamados: número desconocido.

Levantando solo el brazo y vistiendo solo una camisa de Heiji que le iba demasiado grande descolgó el auricular y se lo llevó al oído para contestar.

"Buenos días?" pregunto con una voz ronca,

"Querida mía lo siento tanto por ti!" la voz de una mujer le llegó por el otro de la línea, pero quien…?

"Ehrr.. gracias?"

"Oi lo de tu compromiso con Heiji y te llame lo más pronto que pude, lo lamento tanto hacían una pareja totalmente hermosa"

Kazuha terminó de despertarse y se sentó sobre sus piernas más alerta ahora.

"Hei- él dijo eso?" por alguna razón prefería no mencionar su nombre, terreno más seguro "Se-se conectó con ustedes? Dijo donde está ahora?"

"Si, Heiji llamó anoche a sus padres para anunciar el rompimiento de su compromiso, estaba muy apenado por lo que te hizo, creo que se va del país en unas horas más…"

"Lo que me hizo?" Kazuha no entendía de que iba la cosa ¡¿Cómo que se iba?!!

"El haberte engañado,, no te preocupes que toda la familia te apoya y no te culpa de nada, estas cosas pasan!"

Kazuha estaba petrificada,¿ y mas encima él se llevaba toda la culpa?! Recordó entre las nieblas de la memoria el trato entre ellos hecho meses atrás donde el prometía luego de conseguirle a Hakuba el romper su supuesto compromiso, acaso él ya sabia que al creerla suya Hakuba intentaría arrebatársela?! Maldita sea!! ¡Maldito trato!, ¡maldito Hakuba! Maldita ironía y maldito Heiji!

Es que no lo sabía??! Por qué otra razón lo besaría de vuelta que no fuera porque Hakuba no le interesaba?! Era obvio que lo quería a ÉL!, en un ataque de rabia comenzó a atacar la almohada de Heiji con el auricular, donde la pariente de Heiji aun le comunicaba sus condolencias, ¿Pero quien era esta mujer? Hizo memoria. Esa voz…

Ah! Ya lo recordaba, era la anciana que los había obligado a besarse en mitad de la fiesta donde anunciaron su compromiso...

Besarse.

Con otro grito de guerra siguió atacando la almohada hasta que la mujer al otro lado de la línea se aburrió y colgó.

Así transcurrió el resto de la mañana, entre llamada y llamada de condolencias. Al parecer nadie conocía el paradero de Heiji ni a donde se iba,

Cada vez que lo mencionaba siquiera en su mente sentía que un yunque le caía en plena nuca.

Heiji se iba… yunque uno.

Se iba hoy…yunque dos.

Quién sabe donde…yunque tres.

El maldito creía que aun quería a su hermano... yunque cuatro,cinco y seis!

Argh!! Tomando lo primero que encontró se fue a vestir dispuesta a desahogarse de alguna manera, al menos eso Heiji le había dejado.

Ya no era esa debilucha paparazzi que recibía abiertamente golpes sin hacer nada por cambiar su suerte.

----.

Kaito se apoyo en las rejas que lo separaban de la mansión Kuroba. Estaba desesperado.

Hoy en la mañana se había anunciado en los periódicos que la esperada boda de los herederos Shuichi Kuroba y Aoko Nakamori se había adelantado y era a celebrar al mediodía de esa mañana. Bueno, ya era casi una hora pasada las 12 y Kaito se veía imposibilitado de entrar a su propia casa, por más que les decía su nombre a los guardias, estos dirían que no estaban autorizados para dejar pasar a nadie que no tuviera invitación.

Desde donde estaba, se comenzó a escuchar la "llegada del Señor" de Haendel, tema que habían estipulado para la llegada de los novios, por todas partes estaba los medios de comunicación, todos intentando captar una imagen de la boda del año. Kaito se removió inquieto, no había nada que pudiera hacer, llevaba ya mas de tres horas intentando violar la seguridad sin ningún resultado.

Con rabia pateo la reja, algunos de los periodistas lo miraron desaprobatoriamente sin reconocerlo, solo vieron a un joven desesperado desquitándose con una reja.

Sin soportarlo más, Kaito comenzó a gritar desesperado.

"AOKO!!!" los guardias apostados allí, comenzaron a caminar hacia el "AOKO!! Suéltenme!! Ustedes no entienden!! AOKOOO, SHUICHIII NO PUEDES HACER ESTO!!"

A estas alturas los medios de comunicación ya lo habían reconocido y lo grababan fascinados del espectáculo que estaba creando a las afueras de su misma casa, entre patada y golpe Kaito se soltó del agarre de los guardias y continuo golpeando la rejas en un intento en vano mientras a todo pulmón llamaba a Aoko.

Fue en vano. Vio desde lejos, como todos los invitados aplaudían a la vez que la recién casada pareja. Que seria de Aoko ahora?? Ni Shuichi ni su padre serian benevolentes al enterarse de la ruina de los Nakamori y de cómo lo habían mantenido en secreto esperando el compromiso, Kaito se había enterado la noche pasada luego de despedirse de Heiji que al principio había

dudado en decirle o no para al final cuando se estaban ya despidiendo comunicarle la verdad, estaba seguro que esto era cosa del padre del Aoko, ella no tenia idea cuando todo esto comenzó, sino podría haberse librado de este compromiso forzado.

No.

Aoko no habría roto el compromiso, en el fondo lo sabía, seguramente habría decidido quedarse y atarse a un destino nefasto como esposa de un hombre que la ignoraba por no abandonar a su padre, el mismo padre que la había utilizado como objeto de unión para asegurar mas millones. Se sintió como un tonto, se sintió engañado y por sobre todo, sintió asco por Aoko que había preferido la fría seguridad de los millones de los Kuroba.

El veneno inundo su boca, ella no sabia que el mismo heredaría el dinero de su madre, eso es por seguro sino no habría dudado en seguirlo a él, asqueado dio media vuelta y se alejo de allí dispuesto a no volver nunca jamás.

---.

Aoko lloró todo el camino hasta el altar rodeada de extraños que atribuyeron las lagrimas a la felicidad de contraer nupcias con Shuichi Kuroba, la promesa de una de las empresas mas prometedoras del Japón.

Tenia la confianza de que en cualquier momento Kaito aparecería a las puertas del gran salón con su sonrisa de lado, la misma que ponía cada vez que cometia una travesura, mas al ver las horas pasar y el muchacho no llegar algo comenzó a morir en ella. Al llegar al altar y su padre despedirse de ella escucho como este le susurraba en el oído lo que consideró su sentencia de muerte "él no vendrá"

Con un nudo en la garganta tomó la mano que Shuichi le ofrecía, lo sabía, se había rendido, ella no valia tantos problemas, lo imaginó a estas alturas volando en un avión tranquilamente destino la universidad de Chicago y no a tan solo unos metros de ella llamando su nombre a gritos separados por una reja.

Mientras el sacerdote hablaba en su interior rezaba porque alguien interrumpiera esta locura de boda que claramente era un error, algún asesino en serie, algún loco escapado de un manicomio, una mujer intentando fingir ser monja para impresionar a un hombre que nunca la miraría.

"Lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre" finalizó el sacerdote.

Aoko dio el primer paso de lo que sería toda una vida de penurias.

No volvió a ver a Kaito.

----.

Hakuba sentado en su oficina leía en el periódico el anuncio de la boda de Kuroba con Nakamori, la empresa para la que trabajaban. Con un café en la mano y los pies en el escritorio su mañana avanzaba de manera muy lenta.

El sonido del comunicador y su secretaria avisándole de una visita lo hizo dejar el diario y su taza de café en la mesa dispuesto a recibir a su visita.

Sonrió al ver que su visita no era otra que Kazuha Toyama, dando un paso hacia ella intentó darle un beso de saludo en plena boca.

Se detuvo al reparar en lo tensa que parecía la chica que seguía sin levantar la vista del suelo.

"Así que… tu eres el pariente misterioso que se metió con la esposa de Heiji, dos semanas luego de casarse?!" Masculló echa una fiera levantando la vista donde una mirada asesina se adivinaba,

Hakuba levantó las manos y retrocedió intentando pensar rápido en alguna excusa.

"Ehr—déjame que te explique-" Kazuha avanzó hacia él, una mirada de mujer desamparada en su rostro, se acercó aun mas a él con paso lento y seductor. Hakuba, sonrio confiado, por un momento había pensado que la chica lo golpearía, se inclinó hacia ella para besarla.

Kazuha lo golpeó con toda la fuerza que pudo reunir en un solo puño, lo golpeó en plena quijada y sintió un hueso crujir, no estaba segura si se trataba de él o de ella, pero se sintió satisfecha al ver a Hakuba gritar de dolor para luego caer sobre su escritorio sujetándose la quijada.

Hakuba abrió la boca para espetarle que qué le pasaba si se había vuelto loca, Sin darle tiempo de decir nada, Kazuha le arrojó uno de sus zapatos y salió de allí echa una fiera.

En toda su gloriosa y hermosa rabia. El sol de la mañana la abrasó y la bañó de luz al salir del edificio, algunos transeúntes la miraron sorprendidos al creer ver dos enormes alas verdes desplegadas en su espalda. Miraron de nuevo.

De seguro había sido su imaginación.

Continuará cáp. 14… ¿Final??

Hola, de seguro todos mis queridos lectores desearan mandarme flores y tarjetas de buenos deseos: ¡¡¿Qué me demore 5 meses en actualizar?! ¡¿Qué Heiji se fue para nunca volver?! ¡¡¿Qué Kazuha se queda sola?! ¿¡Que Aoko no vuelve a ver a Kaito y se casa con Shuichi?! ¿¡Que Kaito reniega de Aoko?!

Jejeje si, lo se, muchas razones para desearme los mejores dones del mundo, que pasaará?? Habrá que ver en el próximo capítulo, que prometo tener antes de que termine el año, voy a terminar este fic antes de dejar de ser escolar y antes de entrar a la universidad!!

Jajaja me gustó la parte final donde Kazuha golpea a Hakuba, es una de mis partes favoritas de todo el fic, es como la mujer que se levanta de las cenisas para hacer su justicia y empezar a hacer las cosas bien, y lo escribi mientras escuchaba la canción que lleva este capitulo por titulo, All love de Ingrid michaelson, bájenla o escúchenla en youtube, tambien es parte de la banda sonora de grey's anatomy.

Eso me lleva a la cita a principio del capítulo, la puse allí porque creo que abarca todo lo que se trata este cap, es como dar el paso arriesgándote a ver lo que paso luego de dudartodo el resto del fic. El próximo capítulo es algo así como el último, pero por favor no se separen de este fic porque las defraudó que las parejas terminaran mal, todo es parte de la trama!!!! Me queda una carta bajo la manga, el mundo se puede doblar de muchas formas!!!

Stay tuned with us!!!!!!!!!!!!!!!!! Nos vemos en unos meses más!!

Por cierto, perdón por las faltas de ortografía pero estaba muy emocionada por lo que escribia como para detenerme a escribir las tildes xD

Glorious Jeux d'Enfants.