Capitulo 2:
Mi historia comienza así…
Flash Back…
Habían pasado semanas desde que comencé a tener este tipo de sueños con Natsu, le miraba más tiempo y no entendía como podía si quiera ser tan... tan él.
Estaba muy confundida y esto me estaba matando, ya que... ¡POR DIOS, ES MI MEJOR AMIGO! Soy una pervertida al estar imaginando esas cosas de él y lo peor es que estaba perdiendo a una gran amiga por culpa de mis tontos celos. Sé que ella no tiene nada que ver con él pero... me mataba el hecho que hayan estado juntos desde mucho antes, y tengo miedo que él decida volver a como antes.
Claro que Lissana era uno de mis menores males, ella era mi amiga y sabía lo que sentía por Natsu, es decir, ella lo sabía todo, era la única a la que le podía confiar algo así, además de Levi-chan. Ellas sabían mi problema sexual y psicológico, además ellas me apoyaban en todo.
El mayor y más problemático de mis males era el hecho de que me estaba alejando de él. Soy una cobarde al no poder contarle lo que realmente sentía, pero tenía mis razones. Es Natsu de quién hablamos, Lo conozco demasiado bien y sé que intentaría rehuirme, no está en su naturaleza desear a alguien en el ámbito sexual, él... es como un niño pequeño, uno que me enciende demasiado. Natsu querría salvar nuestra amistad, y su único deseo es ser más fuerte, no quería preocuparlo, a pesar de que sé que lo hago sentir mal con mis rechazos.
Fin del Flash Back
Dios... aun siento sus brazos sobre mi cuerpo y eso que solo fue un error.
Aunque peor fue lo que hice cuando perdí el control...
Flash Back
-Luce... - sentía que su susurro me enviaba corrientes por todo mi cuerpo, estaba tan sensible y desesperada, que me sentía una cualquiera servida en una bandeja de plata, aun soñaba con él.
- abrázame... - le dije mientras volvía a colocar mis brazos al rededor de él. Mm.. Estaba más lejos de lo que creía.
- ¿Que estás haciendo? ... me abrazas muy cerca... Lucy detemrrpe- le interrumpí ya que hundí su rostro en mis pechos... dios si...
Rayos... ¿Porqué te mueves tanto?, decido abrir uno de mis ojos ya que la luz del sol me molestaba... ¡Espera! ¿No era media noche...? y ¿qué hace Natsu todo sonrosado en medio de mis pechos? – Auush! Natsu eso duele...
Estaba tratando de salir de mis brazos, sonrosado (yo media dormida) y apretó un seno muy fuerte... y reacciono - ¡QUE HACES AHÍ IDIOTA! - le grito ya que no se qué hacer, ¡soy tan tonta!, le suelto.
- ¡ES TU CULPA! ¡Tú me apretaste ahí Lucy! y yo venía a buscarte para ir al gremio ya que Happy me dejó por ir de misión con el idiota de cabeza de metal y su gato.
Yo no sabía qué cara poner... Estaba tan roja y avergonzada como él y lo peor es que verlo tan agitado y sonrosado... Me excitó. - Nat-natsu... Será mejor que te vallas... enserio.
Vi su rostro contraerse unos segundos antes de ponerse totalmente serio - ¿Por qué haces esto Lucy..?, ¿Porqué te empeñas en alejarme de ti? Podrías decirme... - la fuerza de su voz iba disminuyendo a cada segundo hasta que no pudo hablar más, y eso me dolió.
-Es... es lo mejor Natsu... - sentía un nudo en la garganta y sentí mis lagrimas caer por mis mejillas - créeme... por favor... tengo un problema y no quiero dañarte, te quiero demasiado... Te- te prometo... yo sé... te prometo que te lo diré un día, ¡cuando me sienta preparada!
Le vi apretar sus puños con impotencia, estaba molesto... Su seño estaba fruncido y era mi culpa- Lucy- dijo serio mientras se acercaba a mi - no quiero... que nada malo te pase - comencé a llorar más fuerte, tanto que nubló mi vista - he visto que pasas más tiempo con Lissana y Levi, Lucy... - Lo sentí más cerca así que limpié mis lagrimas y me sorprendió verlo sobre mi cuerpo en la cama, su aliento llegaba a mi rostro y me asusté, quedé completamente congelada - Yo no te cambié por nadie Lucy... ni siquiera cundo Lissana volvió - ¿Él acaso estaba... Celoso?, hundió sus puños a los lados de mi cabeza - No permitiré que te alejes de mí ¿Me has oído? - estaba realmente molesto, tenía esa expresión que solo le había visto dirigir a sus contrincantes - Eres MI amiga Lucy, no de ellas eres MÍA.
Continuará…
