Hola a todos!~ :DD
Pues en primer lugar me disculpo por el atraso. Dije que nos veríamos dentro de dos semanas pero me atrase una mas ;u;
Gracias como siempre por los reviews, me inspiran mucho para seguir con esta colección :'3
En esta ocasión, cambie la imagen del cover con una que tuviera relación con el one-shot que estoy publicando. En realidad, fue a partir de la imagen del cover que me vino la idea para la historia uwu no estoy segura de si haré esto con las demás historias que publique, ya veremos -w-
Sin mas preámbulos solo diré: ¡Espero que les guste!
Titulo: Peculiar.
Summary: El privilegiado Len Kagamine estaba acostumbrado al constante acoso de sus fans, pero cuando la "peculiar" y rara Miku Hatsune se enamore de él, su perfecto mundo se vera de cabeza.
Status: (5/¿?)
Cover: Fanart de 2kushi2 [Twitter]
Disclaimer: Vocaloid no me pertenece. Todos los derechos de autor van para YAMAHA Corporation y CRYPTON Future Media.
"Peculiar"by Mitsui Neko
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Len Kagamine era el clásico chico privilegiado. Nació en un gran y acogedor hogar, con una familia de mucho dinero y con unos padres los cuales nada le negaban y todo le daban. Ya siendo más grande, la pubertad hizo sus milagros en el joven rubio de ojos azules y, lo que un principio fue un niño bastante tierno, se convirtió en un muchacho atractivo y apuesto.
A todo eso agregar que el joven Kagamine también estaba dotado con una gran inteligencia, estaba de más decir que lo tenía todo.
Constantemente, al llegar al colegio, Len era recibido por su grupo de fans. Chicas que encantadas por su inteligencia, físico y dinero, iban detrás del chico en busca de una oportunidad con él como sus posibles novias. Pero en realidad, Len no estaba interesado en tener pareja aun, además de que aquellas chicas no causaban en él alguna atracción. Aun así, eso no evitaba que el rubio hiciera de las suyas, aprovechando de la "amabilidad" de sus chicas para tener favores.
Sí, todo era perfección en la vida de Len Kagamine, hasta que un día, una chica "diferente" al resto decidió unirse al grupo de fans de Len por la fuerza.
¿El nombre de aquella chica? Hatsune Miku y de verdad que era diferente.
La joven, dos años mayor que Len, iba en la clase del chico. Tenía una piel tan blanca como la leche y tenía el cabello teñido de un azul lapis lazuli. Sus ojos eran esmeraldas, pero usaba pupilentes rojos, además de delineador para que estos se vieran más grandes y llamativos. Para finalizar con broche de oro -y haciendo más raro todo-, cuando no estaba en clases, Miku vestía puros vestidos y atuendos al estilo "gothic lolita", dándole una imagen de una muñeca de porcelana viviente.
La extraña chica de coletas, por muy peculiar que fuera, era bastante inteligente, creativa y talentosa. Prueba de ello se encontraba en las hermosas obras que hacía en las clases de arte. De eso se había tratado toda su vida durante mucho tiempo, el dibujo y la pintura, pero a partir de conocer a Len todo cambio.
Miku jamás se había interesado en chicos, pero Len era diferente, no solo era increíblemente apuesto -sí, era rara, pero una chica con corazón y el desgraciado rubio era atractivo-, sino inteligente y amable. Esas cosas llamaron la atención de la chica de inmediato. Al principio se notaba algo tímida con la idea de acercarse al joven Kagamine, pero al observar como este ni se inmutaba cuando sus fans iban acosarlo, Miku creyó que ella igual podría unirse a ellas.
Como era de esperarse, el grupo de fans de Len se negaron a que Miku se les uniera por ser tan rara. ¿Pero quién necesitaba su aprobación? Fue muy sencillo para la lolita mandar al demonio a ese grupo de pesadas y decidió acercarse a Len por cuenta propia, solo que llevándolo a un nivel más extremista.
Mientras Len era atendido por sus seguidoras, de lejos, Miku corría a gran velocidad por los pasillos, para repentinamente -ante la mirada atónita de todos- saltar encima del rubio, en un intento, no solo de abrazarlo, sino también de robarle un beso a esos tentativos labios. Al final Miku solo logró conseguir el abrazo, pues antes de lograr besar a Len, este salió huyendo.
Sí, Len lo había vivido casi todo, pero nada como eso. Aquel tackleo/abrazo lo tomó por sorpresa y aquella chica era verdaderamente rara. El rubio no lo admitía abiertamente, pero Miku le intimidaba bastante y hasta se podría decir que le asustaba con su aspecto tan extraño.
Claro, esa no fue la única vez que Miku había intentado robarle un beso a Len, oh claro que no. Ella lo intentaba todos los días, específicamente a la entrada a clases, a la hora del almuerzo y por ultimo a la salida. Ya se había vuelto costumbre en el colegio, ver a Len Kagamine corriendo por los pasillos en su intento de escapar de su peculiar acosadora.
Aquel día en especial, Len se encontraba bastante agotado de estar huyendo de Miku. No es que el rubio no tuviese una buena condición física, pero estar corriendo todos los días de la misma chica y sin descanso resultaba cansado.
Acechó por los pasillos para ver si es que Miku no le había seguido. Soltó un suspiro al darse cuenta de que estaba solo y fue entonces que vio pasar a uno de sus mejores amigos, Yuma, y fue corriendo a la dirección de su compañero pelirosa.
— ¡Yuma! –le habló.
Por otro lado el mencionado no podía evitar reír un poco al ver a su amigo en aquellas fachadas, tan desarreglado y cansado.
— ¿Huyendo de tu fan, Kagamine?
— ¿Fan? ¿Estas bromeando, Yuma? ¡Esa chica no es mi fan! ¡Es una acosadora! –exclamó Len con molestia.
—Mmmm... ¿Y las chicas que siempre te esperan en la entrada, te siguen y te buscan constantemente por el colegio no cuentan cómo acosadoras? –le espetó al más bajo.
—Eso es muy diferente. –Contestó Len secamente- esas chicas al menos son normales, en cambio aquella chica Miku es TAN rara.
Sin que Len se diera cuenta, Yuma había fruncido levemente el ceño. Justo en ese momento, uniéndose a la plática, apareció Oliver. Un chico parecido a Len, rubio de ojos azules, pero menor que este, además de llevar el cabello algo revuelto y que un par de sus mechones le cubriera el ojo izquierdo.
En realidad Oliver y Len no se llevaban bien, y cuando el primero vio a su rival en ese aspecto tan patético -luego de que el Kagamine se mofara de ser muy pulcro y elegante- inevitablemente dejo escapar una carcajada.
— ¡Por dios! Qué bien te ves, "Lenny"~ -dijo Oliver sin parar de reír.
— ¡Cierra la boca! –gruñó Len, pero igual Oliver tardó un rato antes de parar de carcajear.
—Ay, Len. Siendo sincero no entiendo por qué haces de un grano de arena toda una montaña. ¿Por qué huyes de Hatsune? La he estado observando y es linda.
— ¿Es que acaso no ves lo rara que es? ¿De dónde sacas que es linda? –comentó con descaro.
— ¡Por el amor de dios! ¡¿Len, cuál es tu maldito problema?! –exclamó Yuma con molestia.
— ¿Eh? ¿De qué hablas, Yuma?
—De la manera en la que te refieres a Miku-san solo por ser más peculiar que el resto de tus locas fans. ¿Desde cuando eres tan superficial? –Le cuestiono.
— ¡Y-yo no soy superficial! –se defendió el rubio.
Oliver dejo escapar una risa sarcástica ante el último dicho por Len.
— ¡Si, lo que digas! ¿Acaso las personas diferentes te incomodan? ¿Acaso personas como yo no te agradan?
Hubo un silencio incomodo en el pasillo.
Lo que el ojiverde decía era cierto. Yuma, al igual que Miku, era "peculiar", tal vez no tanto en su manera de vestir, pero si en sus gustos y forma de ser. Era debido a esa peculiaridad que el pelirosa solía ser molestado constantemente en su colegio, hasta que Len apareció para defenderlo y desde entonces volverse buenos amigos.
—Olvídalo. –concluyó Yuma al notar que su amigo no contestaba y le dio la espalda para retirarse.
—Oh, vaya… esta vez sí que la cagaste. –dijo Oliver, ganándose de inmediato una mirada fulminante por parte de Len.
Justo en ese momento, se escucharon algunos pasos hiendo a la dirección donde ambos jóvenes –y el tercero que se retiraba- se encontraban.
La persona que llegaba, dando uno que otro salto, era nada menos que Miku, que al momento de ver a Len, una sonrisa picarona se dibujó en sus labios, al mismo tiempo en que sus mejillas se sonrosaban levemente.
— ¡Len!~ –exclamó emocionada.
—A-ay no… -musitó el ojiazul nervioso.
Rápidamente, Miku emprendió carrera para correr a la dirección de Len y saltar sobre este, para abrazarlo y como siempre, intentar robarle un beso.
Len tembló un poco. Deseaba huir de la extraña chica, pero entonces recordó las palabras de Yuma. ¿En que se diferenciaba Miku del resto de sus seguidoras? Haciendo un lado la forma de ser y de vestir, lo único que hacia realmente diferente a la chica de coletas de las demás es que era más atrevida. Ella no le coqueteaba, tampoco buscaba ser su novia –o tal vez si-, ni hacia favores lambiscones en busca de su aprobación. No, solamente era ella misma. Una chica dulce y cariñosa, que le saludaba todas las mañanas con un abrazo y un intento de beso.
Tal vez Yuma tenía razón después de todo. Se había vuelto alguien superficial. Todos sus privilegios lo convirtieron en alguien que detestaba. Pues ya no más. Eso se acabaría ahora.
—¡Len-kuuuuun!~ –volvió a exclamar Miku al momento en que se lanzaba encima del rubio.
Len, quien normalmente metía sus brazos para evitar dicho abrazo, esta vez los abrió, recibiendo a Miku.
Se abrazaron con fuerza al mismo tiempo que sus labios se unían en un tierno y romántico beso. Los ojos de Len se abrieron con sorpresa, mientras que Miku los mantenían cerrados, y sus orbes azules brillaron al deleitarse con tal dulce sabor de los labios ajenos.
Todo su cuerpo se estremeció, perdiendo fuerzas por un instante, lo que provocó que cayera al suelo con la chica encima y sin parar de besarlo aun.
Cuando el oxígeno les empezó hacer falta a ambos, se separaron, viéndose sonrojados y hasta algo agitados. Miku sonrió traviesa y se relamió sus labios, provocando que Len sonrojara con más intensidad.
—Nos vemos a la salida.~ –fue lo último que dijo antes de levantarse de encima del rubio y luego irse con sus ánimos hasta el cielo.
El Kagamine se incorporó, aun anonado, quedando sentado en el suelo. Rápidamente sus dos amigos fueron a verle.
— ¡Vaya beso! –comentó Oliver con una sonrisa, mientras le daba palmadas a Len en su espalda.
— ¿Len, por qué hiciste eso? –Le preguntó Yuma, pero Len simplemente negó con la cabeza dando a entender que tampoco lo sabía- ¿Cómo estuvo?
—Increíble… -masculló el rubio, a lo que sus amigos inevitablemente rieron y le felicitaron por su valor.
Ese mismo día, Len esperó con ansias a Miku para la salida. Nuevamente se besaron, ante la mirada atónita de todos sus compañeros de clases y las fans envidiosas del rubio.
Con el tiempo se volvió costumbre ver al privilegiado y caballeroso Len Kagamine, andar de la mano de su peculiar pero adorada novia, Miku Hatsune.
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¡Espero les haya gustado! XDD
Por favor, como siempre les pido, dejen reviews con sus comentarios/opiniones para saber que les ha parecido y si les gustaría ver más historias mías en este fanfic :3 también se aceptan peticiones nwn
Nos vemos la próxima semana (espero :c) con otra historia! Hasta entonces, cuídense! uwu)/
Bye-bye~
Atte: Mitsui Neko
