¡Hola! ¡Especial Feliz dia de la Madres! O por lo menos aquí en México hoy lo es (ya le di un regalo a mi mamá :D), y también quiero felicitar a todas aquellas mamas que ya fue su dia o lo será :D muchas felicidades ^^ ¡Quiero agradecerles a todos! Aquellos que me han dejado un review de regalo :'( ¡Me hacen muy feliz! Me alegra que les haya gustado la historia y ya tengo seguidoras :D Es bueno tener esa aceptación.
¡Ya saben! LOS REVIEWS ES MI COMBUSTIBLE PARA SEGUIR :)
Y si quieren que escriba más rápido, ponganme: "¡Apurate!" haha o un comentario así ;) Acepto de todo tipo, espero su ayuda para mejorar esta historia o algun consejo y algunas propuestas que quieran hacer y cosas que quieren que llegaran a pasar en este fic.
¡MUCHAS GRACIAS! SALUDOS A TODOS ^^ Trataré de subir el otro capitulo más seguido.
Antes de ponerme a cazar, escuché a una camioneta pasar a toda prisa por la carretera, el pequeño rastro de olor humano llego a mí, era esa sangre combinada con otras más, lo que le hacía perder un poco la esencia verdadera, pero fue suficiente para que el veneno se acumulara en mi garganta y comenzara el ardor.
Tal vez este era el momento para seguirlo y beber su sangre, nadie me lo impediría. La sed se volvió más irresistible y caminé deprisa a la dirección donde había ido el propietario de esa sangre… La decisión estaba tomada, lo asesinaría.
Extrañamente familiar
Dude en varios momentos en detenerme y regresar con los demás. Pero no podía ser una cobarde, ya lo había decidido y no iba a echarme para atrás. Seria cuidadosa y rápida para que no sufriera, solo podía concederle que no había a doler, no lo sentiría.
Corrí rápidamente y prevenida de todo movimiento extraño. Podía escuchar el sonido de las llantas contra el pavimento en donde estaban aquellas personas y dentro de la misma el dueño de mi debilidad.
Al poco tiempo pude ver una camioneta Explorer negra, algo vieja pero no demasiado… Me hizo extrañar a mi camioneta Chevrolet, que en paz descanse. Avancé sigilosamente todavía sin respirar por el extremo de los frondosos arboles. Mantenía una distancia razonable para que no sospecharan de mi presencia, ellos eran mi presa.
Los seguí un par de minutos más, hasta que se detuvieron cerca de un gran establecimiento de artículos para deportes de invierno que arriba decía Winter Sports Weigend. Me refugié a lo lejos detrás de los árboles para mirarlos y planear como asesinaría a ese humano.
La camioneta se detuvo y bajaron de ella tres chicos como de mi edad que venía jugando y empujándose unos a otros mientras que se dirigían a la tienda.
— ¡Tenemos que ir a esquiar!—gritaba uno de ellos de baja estatura y cabello puntiagudo brincando entusiasmado. Rápidamente me tensé al pensar él era el causante de mi locura asesina.
— ¡No seas idiota! Iremos en invierno. ¡Ja! Pero apuesto que tú ni siquiera sabes subirte a una tabla de snowboard—otro chico moreno de cabello muy corto se echó a reír a carcajadas mientras que se daban golpes en los hombros. Aparte la vista del otro chico y las concentré en él. ¿Sería él? No me atreví a respirar.
— ¡Eso quisieras imbécil! —respondió el primero parándose de puntitas para hacerle frente.
— ¡Ya déjense de niñerías! Ninguno de ustedes es mejor que el otro… ¡Solo yo! — se burló otro chico delgado y con muchos risos en su cabeza. Los demás bufaron y dijeron al unísono un "¡BUUU!" Él chico de lindos risos reía como Emmett ¿Tal vez él?
Me desesperé cuando los tres se aproximaban más y más a la puerta. Decidí respirar profundamente aunque eso me podría arruinar el plan que tenía en mente, pero tenía que saber quién era…
El aire se llenó de olor humano que quemó mi nariz, pero eran distintos olores, no era el mío. Ellos no eran los propietarios de esa esencia, tal vez me había equivocado.
Cuando estaba a punto de salir corriendo a donde estaban mi familia, una ventisca de aire hizo arder mi garganta en veneno y activo todos mis sentidos asesinos, me giré rápidamente y vi a un chico un poco más alto que los demás salir del asiento del conductor con una sonrisa en los labios. No pude evitar hacer lo que Alice me dijo que no hiciera, ver su rostro… ya que el recuerdo de ella quedaría por siempre.
Era alto, buen físico, su cabello era castaño claro algo ondulado, su piel era color crema, tenía la mandíbula algo cuadrada que le daba un toque serio y misterioso que no contrastaban con su sonrisa divertida, pero hacían una perfecta combinación. Vestía unos jeans junto con una simple playera blanca y un saco negro.
— ¡Hey Roy! ¡Camina más rápido quieres! —gritó el chico con el cabello de puercoespín que hacia ademanes con su manos. Roy…por fin sabía su nombre.
— No seas molesto, si quiero me voy y te dejo aquí—su voz grave me decía que no tenía la misma edad que sus amigos. Pero hablaba muy tranquilo, como si no sintiera el peligro que lo rodeaba, como si yo no estuviera asechándolo. Era él… estoy segura que es él… Gruñí molesta, no tenía nada de especial.
— ¡No, ya tranquilo! Era broma… Entremos de una vez, nosotros nomas te venimos a acompañar—respondió mientras que los tres amigos entraban a la tienda.
Roy… se detuvo a mitad de su camino, se giró y empezó a buscar algo con la vista en la dirección que yo estaba. Me tensé mientras que me sujetaba a las raíces de dos árboles para no salir corriendo y beber esa tentadora sangre, necesitaba esperar un poco más, había poca gente todavía caminando por los alrededores.
Vi algo extraño y familiar en sus ojos, no alcanzaba a verlos todavía con detalle, estaba a unos 80 metros lejos de él. Había jurado que por una milésima de segundo me había detectado y había posado sus ojos en mí, pero deseché esa idea cuando se regresó nuevamente a su camioneta, abrió la puerta mientras buscaba algo.
Ese era el momento, sus amigos estaba dentro de aquel establecimiento, la carretera estaba vacía y no había más testigos, el estaba descuidado y todo acabaría en un segundo…nadie sabrá que le había pasado, tal vez lo reportarían como desaparecido, eso era lo mejor para ambos. Volví a respirar su aroma embriagante para dejarme llevar por mi instinto.
Sin pensar dos veces ni en las consecuencias, corrí a toda velocidad, no habían pasado ni dos segundo cuando estaba a unos escasos metros de él, todavía no se había movido, seguía de espaldas. Pensé en lo que ocurriría después, bebería su sangre, me satisfaría como ninguna otra que había tomado, me llevaría su camioneta y subiría su cuerpo en ella y lo escondería en algún lugar del bosque para que nadie lo encontrara y las personas que lo conocieran siguieran con la esperanza de que pudiera estar vivo. Y su automóvil tal vez lo arrojaría un risco o lo desmantelaría. Ninguna evidencia… ningún culpable… ¿Ningún remordimiento?
Era un buen plan, todos pensarían que se había ido… Bueno, supongo que era lo mejor en vez que supieran que un ser mitológico lo había matado y había bebido cada gota de su sangre y había agonizado de dolor.
Pero antes de llegar hasta él, escuché una voz de una mujer cansada pero feliz llamándolo junto con un par de risitas de sus amigos.
— Roger ¿Puedes venir un momento, por favor? — lo llamó con suma ternura. Me recordó a Esme por un momento. Roger suspiró y se giró un poco.
—Sí, ya voy mamá—
Me detuve en un instante antes de llegar a él… poco menos de tres menos nos separaban. ¿Había dicho mamá? ¡RAYOS! ¿Cómo podía matar despiadadamente a alguien frente a su propia madre? No podía imaginar el sufrimiento de esa mujer cuando supiera que su hijo había muerto o simplemente la había abandonado… Ahora yo podía saber que se sentiría, ahora yo era mamá de una hermosa niña.
¡NO! ¡NOO! No podía hacerlo… Pero la ponzoña se acumulaba en mi boca con ansias incontenibles por ese humano.
—No olvides que tienes que recoger de la escuela a tus hermanitos—volvió a hablar su mamá con mucho cariño que al mismo tiempo se divertía con las risas burlonas de los chicos.
Maldición… ¿hermanitos? ¡Esto era demasiado! No podía, no debía. Me ahogaba en mi fuero interno por retenerme y parar de una vez…debía de alejarme.
—Sí, ya se—replicó algo incomodo con las risotadas que pegaban sus amigos. Estaba tan paralizada que no pude huir cuando Roger se dio la vuelta y me vio parado enfrente de él. No respiré en ningún momento más.
Cuando me miró sus ojos se sorprendieron demasiado, no pude evitar mirarlo con detenimiento. Era un chico bastante atractivo, pero lo que me llamó mucho más la atención eran sus ojos… ¡Por dios!… Eran de un verde claro como aceitunados, tan hermosos con un brillo tan especial en ellos, pero a la vez eran tan familiares.
Entonces recordé todo, mi memoria parecía televisión rayada, toda borrosa pero encontré lo que quería. Ese color de ojos me hacia recordar cuando había imaginado a Edward cuando era humano, cuando Carlisle me había dicho que tenía los ojos verdes.
Los mismos que había imaginado en mis sueños a mi pequeño hijo, un pequeño Edward, cuando estaba embarazada de Renesmee. Eran tan parecidos…
No sé cuando tiempo con exactitud me le quedé viendo, pero él tampoco retiraba su vista de mí, parecía hechizado por mi presencia, pero cualquier otro humano hubiera sentido el peligro que lo amenazaba y hubiera salido corriendo despavorido… Me enojo que él no lo hiciera aun cuando lo miraba con mis temibles ojos negros que destilaban la insaciable sed.
Miré con deteniendo como pasaba saliva sonoramente, su cuello dejaba ver la sangre correr por sus venas, la palpitaciones hacían mover su delgada piel. El ritmo de su corazón que bombeaba fuertemente grandes cantidades de esa deliciosa sangre y que retumbaba en mis oídos, su piel se erizó cuando un escalofrió recurrió su cuerpo… Se veía tan suave y frágil para mí, pero a la vista de los ojos humanos se podría decir que era bastante fuerte. No podía imaginar otra cosa que sentir la caliente sangre correr por mi garganta sin parar, mis dientes perforar su cuello con facilidad y… ¡Basta! Traté de controlarme cerrando fuertemente los ojos mientras me giraba lentamente para salir de ahí.
Cuando apenas di un paso, lo escuché dar dos pasos cortos hacia mí y detenerse dudoso, el ritmo de sus palpitaciones ahora se había acelerado considerablemente. Su respiración parecía agitada.
—Es-pe-Espera…—balbuceó un momento pero rápidamente arreglo su voz— ¿Te encuentras bien? —preguntó seguro al verme con mi expresión torturada. ¿Qué diablos estaba diciendo? ¿Se preocupaba por mí? ¿De alguien que ni conocía y que lo miraba como si fuera una psicópata? Claro… que ironía...El quería que esperara un poco más mientras que para mí los pocos segundos que estuviera ahí eran una tortura y no estaba consciente de ser capaz de permanecer mucho tiempo sin abalanzarme a él.
Al ver que no me movía ni siquiera un centímetro, se acercó un poco alarmado y su mano rosó apenas la tela de la blusa de mi antebrazo. Me alejé de su contacto como si me quemara, creo que lo hice demasiado rápido ya que nuevamente su pulso estalló… pensé seriamente en que tuviera taquicardia.
Lo miré de reojo resistiendo con todas mi fuerzas la sed. Cuando se encontró con mis ojos, él bajó rápidamente su vista y la sangre se acumuló un poco en su cara… se había sonrojado, eso no era una gran ayuda para mi autocontrol.
—Me llamó Roger Weigend… ¿Tu co-cómo te llamas? —suspiró fuertemente que su cálido aliento llego a tocar mi rostro, apreté mis dientes. ¡¿Por qué no salía corriendo en vez de preguntarme mi nombre?! Parecía que no sentía el miedo en la atmosfera, debía de temerme, si acaso sus cinco sentidos funcionaran bien, lo haría.
Lo miré molesta y el retrocedió los dos pasos que había avanzado mientras parpadeaba confundido. Era mejor que me tuviera miedo, todo seria más fácil.
— ¿Te sientes…mal? ¿Necesitas ayuda? Yo puedo ayudarte—habló rápidamente con esos ojos verdes preocupados, pero todavía seguía viéndome como si fuera una deidad o una maravilla, parecía alucinado, examinaba mi rostro con detalle que se inclinó un poco para ver si era de verdad. Hice mis manos puños con fuerza y me tensé al sentir el calor que radiaba su cuerpo a mi gélida piel aunque estuviéramos a poco más de dos metros.
—No…—musité rechinando los dientes con el poco aire que me quedaba. No quería volver a respirar su aroma y mucho menos estando tan cerca. Me enojó la manera en la que me hacía sentir… tan sedienta e incontrolable…una neófito.
Roger me miró sorprendido y algo decepcionado. Y asintió débilmente, el brillo en sus ojos se hizo más opaco.
— ¡Hijo! ¿Estás todavía afuera? Vamos entra—la voz de la mujer se escuchó más cerca y yo decidí que emprendería mi huída.
Escuché un par de pasos que se dirigían a nosotros, me giré cuando Roger volteó a ver a su madre y salí corriendo deprisa hacia el bosque.
Antes de alejarme demasiado puede oír una par de voces más.
—Sí ya voy, estoy con… ¿Dónde está? —habló incrédulo mientras refunfuñaba.
— ¡Ya estas alucinado Roy! —
— Pero aquí estaba…—murmuró triste.
— ¡Te hace falta amor amigo, consíguete una chica! —
Luego todo se volvió silencio, solo escuchaba un par de ramas romperse al hacer contacto con mi cuerpo mientras atravesaba el espeso bosque. Corrí enloquecida tratando de alejarme de aquel aroma, del sonido de su corazón, su sangre, sus ojos…
De repente escuché muchos agiles pisadas poniéndose enfrente de mí. Me detuve en una milésima de segundo y miré a toda mi familia que me miraba preocupados, bajé la cabeza avergonzada.
— ¿A dónde fuiste Bella? — el primero en cuestionarme fue Edward con tono tranquilo pero lo conocía bastante bien para saber que no era así.
— Supongo que Alice ya se los dijo—murmuré sin levantar la vista.
— Si, nos lo dijo. Pero… ¿Por qué? — Edward parecía consumido por la curiosidad, alcé los ojos y él me miraba incrédulo con las cejas juntas. No sabía que contestar… ¿Por qué, qué? ¿Por qué me había ido a quererlo asesinar? O ¿Por qué me había arrepentido? ¿Acaso estaba molesto?
Me sentí confusa al no poder contestarme ni yo. Entonces Carlisle se acercó a mí y me tomó por los hombros con delicadeza para mirarme fijamente.
—Bella… nosotros sabemos por lo que estas pasando. A muchos ya les ha ocurrido esto, eso no significa que te vayamos a juzgar. Yo por mi parte me siento orgulloso de tener una hija tan fuerte—habló tan sincero que me sentí un poco mejor. Era bueno ser considerada parte de la familia.
—Gracias Carlisle—susurré mientras me daba una sonrisa y muchos se relajaban.
— Bien, bien… Ahora dime una cosa— Alice avanzó con agiles pasos hacia mí con una mueca y algo molesta— Estaba tan segura que ibas a acabar con ese humano, ¡Lo podía ver! Pero de un segundo a otro cambias de decisión ¿Por qué? ¿Qué te hizo hacer eso? —preguntó algo confusa, algo que le disgustaba a Alice es no saber lo que pasaría.
—No lo sé… Había algo en él que…me resultaba familiar—murmuré y miré a Edward sin pensarlo. Muchos parecieron notar a lo que me refería.
— ¿Se parecía a Edward? —preguntó deliberadamente Rosalie que me tomó desprevenida. Balbuceé un momento… Edward me miraba curioso como todos los demás.
— ¿A mi hermano guapo? —continuó Emmett con media sonrisa y ladeando la cabeza.
— Edward tiene un doble—la delicada voz de Esme sonó divertida pero incrédula.
— ¿Es enserio? —Alice parecía tratar de recordar algo, pero creo que se le dificultaba un poco, estaba cruzada de brazos mientras movía un pie ansioso mientras Jasper trataba de calmarla.
—No es que…bueno, realmente así de… ¡No se parecen! Solo tiene algo…—hablé repentinamente nerviosa. Que ridiculez seria que les dijera que sus ojos, si nunca lo había visto cuando era humano ni mucho menos, eso solo era producto de mi imaginación. Así siempre me los imaginé…
Y por supuesto que era mucha la diferencia entre ellos, físicamente Edward era un dios perfecto, Roger solo era un humano atractivo. Edward siempre seria quien se robaría mis suspiros, mi corazón…todo mi amor.
— ¿Por qué se tiene que parecer a mí? —preguntó algo molesto. Alice lo miró como si todo fuera muy obvio.
—Porque esa es la única manera en que Bella no mataría a un humano ¿Crees que Bella lo haría si le recordaba algo de ti en él?—Alice me miró alzando la ceja, me sentí un poco incomoda ser el centro de la discusión.
— ¿O no? —me preguntó haciendo un mohín. Dude un poco, así que solo levante los hombros— Es como si te estuviera haciendo daño a ti…—ahora se dirigió a Edward, mi esposo mantenía el semblante dudoso, las teorías de Alice me ponían mucho más tensa.
—Eso sería genial—rió Emmett por el último comentario de su hermana. Rosalie le dio un codazo en las costillas haciéndolo callar, este protesto enseguida pero se mantuvo en silencio.
—Entonces… ¿Qué era lo que se te hacia familiar? —preguntó de nuevo Alice curioseando más de lo debido. Bufé algo enfadada.
—No lo sé—mentí mientras Edward me abrazada.
— Mientes…— mi esposo me murmuró en el oído algo divertido. Refunfuñé y lo miré algo indignada.
—No es cierto…—
—Sigues mintiendo—
—Claro que no—
—Todavía lo haces—
— ¡Argh! ¡Bien! ¿En verdad quieres saber? — suspiré y lo miré fijamente. El asintió con firmeza. Tomé aire, cerré los ojos lentamente y me concentré en él… Sentía todas las miradas clavadas en mí.
Extendí mi escudo mental fuera de mí para permitirle a Edward leer mi mente, siempre se encontraba facinado por recorrer mis pensamientos. Ya habíamos practicado mucho mi poder para poderlo controlar con mayor facilidad, ahora era ahora de pensar en lo que había ocurrido con…Roger.
Pensé en lo que había sucedido, sobre la mamá de Roger, sus amigos y sus supuesto hermanitos los cuales me hicieron detenerme… También le compartí mis pensamientos sobre mis sueños borrosos de aquel niño de ojos verdes, junto con mi imaginación de un Edward humano comparándolos con los de Roy. Tan similares…
Al poco tiempo perdí la concentración por las quejas de los demás al no saber lo que estaba pasando, pero fue suficiente para que Edward entendiera.
—Oh…ya veo—fue lo único que pudo decir. Luego profundizo un poco más su mueca. Me senti un poco apenada.
Esto no iba muy bien… Por fin había decidido matar a ese humano pero cuando lo pretendía a hacer todo se arruinaba. ¿Qué pasaría ahora? Si no me había animado a asesinarlo hoy… ¿Podría hacerlo después? No lo sé… Pero lo seguiría intentando…una y otra vez hasta conseguirlo. Ahora sería otro plan… hacerlo que venga a mí, desprotegido y solo.
¡Ya termino! Bueno, realmente no sé si así de imaginaban el encuentro... para mí tampoco ;) Pero quise resumirlo un poco, queria poner un poco más la frustación de Bella pero no queria seguir repitiendo la palabras y la situacion. Les prometo un poco más de acción y emoción a los proximos caps! Bueno, en tanto a Roger... sé que a muchas les gustará y a otras no, pero bueno es parte de la historia :)
Aquí les dejo un aproximado de como seria...estuve buscando mucho :S y este es el que más se le parece, aunque solo imaginencelo con grandes ojos verdes y un poco más fuerte ;)... ustedes diganme ¿Que les parece?
(La foto de Roy esta en mi perfil) Busquenla y diganme si les gusta ^^
¿REVIEWS?..PORFA....PORFA......PORFA.......PORFA........¿PORFA?...................¿DE REGALO :D ? ¿REVIEWS?
