¡Hola de nuevo! Ahora actualicé un poco más rápido porque estaba ansiosa que Bella volviera a ver a Roger y creo que a ustedes también :D ¡Me alegra la aceptación que he tenido! ¡Gracias por sus reviews! Que me han hecho muy feliz aun cuando estaba enojada por tener que hacer 150 preguntas de castigo ¬¬ (En total llego como unas 500 :S) ¡Sí! Estaba haciendo esas preguntas de mi materia de programación justo cuando leía sus comentarios :D

Y aquí mis agradecimientos a las personas que siguen esta historia: Ally Masen Cullen, Roxa Marvola Riddle D' Malfoy, Evadie, ElizabethDublin, dianitha vampire, Keyra Masen Cullen, stella y camino368. Bueno o al menos son los que me dejan un comentario de apoyo y de los que estoy enterada ;) ¡GRACIAS A TODAS!

Estaba un poco inspirada en este capitulo y por eso es un poco más largo que los anteriores 8) Ustedes me dicen si así estan bien o un poco más cortos, es que yo estoy un poco acostumbrada a hacerlos de unos 9 o 10 hojas de Word..pero bueno ^^ Eso es cuando estoy alegre y con inspiración para continuar... A veces no podré actualizar a los poco dias porque pueden salir inconvenientes y si estoy de mal humor y escribo soy capaz de hasta matar a Roger y a todos sus amigos cruelmente... hahah pero no se preocupen ^^ Casi siempre estoy feliz... Eso sí, mis actualizaciones no pasaran más de la semana.

Lean^^ ¿REVIEWS? :D


Al poco tiempo perdí la concentración por las quejas de los demás al no saber lo que estaba pasando, pero fue suficiente para que Edward
entendiera.

—Oh…ya veo—fue lo único que pudo decir. Luego profundizo un poco más su mueca.

Esto no iba muy bien… Por fin había decidido matar a ese humano pero cuando lo pretendía a hacer todo se arruinaba. ¿Qué pasaría ahora? Si no me había animado a asesinarlo hoy… ¿Podría hacerlo después? No lo sé… Pero lo seguiría intentando…una y otra vez hasta conseguirlo. Ahora sería otro plan… hacerlo que venga a mí, desprotegido y solo.


Reencuentro


— ¿¡Los ojos! —gritó Alice de improviso haciendo que todos escucharan y se confundieran aun más. Empezaba a ser muy frustrante no poder ocultarle nada a Alice… tarde o temprano se tenía que enterar. Hice un mohín ante las miradas interrogatorias de todos.

—Pero Edward tiene los ojos dorados de vampiro—habló Emmett con un semblante de querer pensar y sacar la respuesta, parecía que le estaba constando mucho esfuerzo. Se rascaba con la mano la cabeza.

— Y él los tiene verdes…— prosiguió Alice con una pequeña sonrisa. Desvié la mirada esperando que el calor subiera a mi rostro.

— ¿Y en que se parecen el dorado y el verde? —cuestionó Rosalie confusa.

— ¡No lo digas Alice! Es vergonzoso—le grité a Alice mientras le mandaba una mirada amenazadora. Ésta me miró suplicante y con cara de cachorrito a medio morir.

— Bella, no tienes porque apenarte. Es interesante lo que está pasando y los demás tienen derecho a saber lo que sucede—no sé cómo sus palabras me hacían entender lo que ella quería. Le mandé una mirada sospechosa a Jasper que me miraba divertido, tal vez él hacía que le hiciera caso su adoración. Bufé negando con la cabeza.

—No, luego yo les diré. Por ahora no es necesario—repliqué mientras atraía Renesmee conmigo y la abrazaba.

— ¡No seas mala hermanita! Yo quiero saber…por favor—habló Emmett mientras trataba de imitar la cara tierna de Alice agitando sus pestañas… debo decir que era un poco ridículo verlo pero consiguió que soltará una carcajada.

—No la presionen, si ella no quiere decirlo no lo hará—habló Edward cerca de mi oído. Le mandé una mirada de agradecimiento mientras él me giñaba el ojo.

— ¡Eso no es justo! ¡Tú ya lo sabes!—protestó Emmett haciendo una mueca infantil… Era como un niño que hacia un puchero cuando no lo dejaban jugar. Rosalie soltó una pequeña risita.

— ¡Oh ya basta! De todas formas Bella se los dirá en dos horas, porque esperar… El humano de Bella tiene ojos verdes que le recuerda a Edward cuando era humano y a un sueño que tuvo al estar embarazada ¡Punto! Vez no es tan difícil—Alice me sonrió triunfante ladeando la cabeza. La miré incrédula y rodeé los ojos.

— Pero Bella nunca vio a Edward de humano…—habló Emmett todavía sin llegar a comprender, todos bufaron y rodearon los ojos por su lentitud—…. ¡Oh! Ya entendí… ¡Ja! Aaaahh… Que ternurita—rió escandalosamente mientras yo me acercaba y le daba un golpe en el brazo para que se callara, al principio protestó y se sobó el brazo con signos de dolor, todos reímos como en familia.

Seguido de unas cuantas preguntas y mi falta de disposición todos se fueron a casa dejando atrás el tema del…humano. Edward, Renesmee y yo fuimos a la nuestra, era bastante grande y lujoso, aunque no bastante para sentirme incomoda pero suficiente para que no faltara nada. Se encontraba construida cerca del bosque y los cantos de aves silvestres ayudaban a que Renesmee consiguiera dormirse.

La dejamos en su espaciosa habitación color durazno cuando estábamos completamente seguros de que había sucumbido ante el sueño. Edward y yo fuimos a nuestra respectiva cama para tener un momento íntimo antes de que nuestra hija despertara.

Los "te amo" nuevamente resonaron en toda la habitación, juntos con unos cuantos susurros en el oído. Sabía que jamás me iba a acostumbrar a Edward, simplemente todavía no podía creer que él me había aceptado y me había amado tanto como yo lo hacía… Y quería estar así toda la eternidad.

Un poco de luz se coló por las ventanas cristalinas… Me separé un poco de mi marido para contemplar su divino rostro y su perfecto cuerpo. Un rayo golpeó nuestra piel e hizo que brillara como un diamante.

—Buenos días hermosa—murmuró con una sonrisa de lado que me sacaba suspiros. Tarde varios segundos en contestar.

—Buenos días…—respondí mientras me acercaba a él para darle un apasionado beso y morder su labio inferior, luego me separé y lo miré directamente mientras él me miraba lujurioso de nuevo—Guapo—reí mientras mi marido hacia mueca divertida.

—No se puede comparar nada con tu belleza—volvió a besarme mientras se acomodaba arriba de mí. Se separé un poco para contestar.

—Solo tu—sonreí mientras Edward gruñía, a veces olvidaba que no le gustaba mucho ser alagado y ser nombrado como perfecto— ¿Es que no lo vez?… tu eres lo que más amo y amaré por siempre—

—Y te estaré agradecido por el resto de mi existencia por elegirme…Te amo Bella—nuevamente comenzaron las caricias y besos sin parar. Los tibios labios de Edward recorrieron mi cuello infinidades de veces más, sus grandes manos parecían arder sobre mi piel cada vez que la tocaba y yo me consumía en el placer por tener más…

Fue muy poco el tiempo, ya que Renesmee estaba a punto de despertar e interrumpirnos. Rápidamente nos pusimos ropa y nos acomodamos en el enorme sillón mientras reímos por nuestra complicidad.

Seguido de un minuto más Renesmee bajó corriendo las escaleras para luego lanzarse encima de nosotros. Enseguida empezamos a hacerle cosquillas con delicadeza, y ella se ahogaba con su propia risa. Luego de un minuto se tranquilizó y nos dio un abrazo, parecía que no le molestaba en lo más mínimo el contacto frio.

— ¡Hoolaaaaaa! —gritó alegremente con su hermosa voz. La miré con absoluto amor, no podría amarla más de lo que ya lo hacía, ella era mis ojos, la luz de mi vida.

— ¡Hola! ¿Qué tal amaneciste? —pregunté maravillada por su sonrisa.

— ¡Muy bien mamá! —habló ladeando la cabeza para luego buscar algo afuera con la mirada.

— Creo que debe de estar muy cerca de aquí—respondió Edward a sus pensamientos. Descifré rápidamente que se trataba de Jacob… Renesmee sonrió y me tocó la mejilla, me comunicó sus ganas de ir a jugar con su amiguito… su Jacob. Le sonreí con media sonrisa y asentí algo no muy convencida… ¿Pero que más podía hacer? Aceptaría cualquier cosa que ella me pidiera.

— ¡Gracias! —gritó mientras salía corriendo de la casa.

Me desconcertaba un poco la relación entre Jacob y Renesmee… la imprimación hacia ella era totalmente extraña… Sabía que desde el primer momento en la que la había visto, se había creado una conexión entre ellos bastante fuerte, para Jacob mi hija era su razón de vivir, su alma gemela… pero ¿Para Renesmee también lo era él? ¿También es afectada la persona de la que se imprima un licántropo con la misma "magia"? Supongo que sí… estaban destinadas.

Entonces… ¿Cómo se supone que los vampiros encuentran a su alma gemela? ¿Por coincidencia? O tal vez era otra cosa… No lo sabía pero yo ya había encontrado a la mía…Edward.

Pero entonces… ¿Por qué rayos había aparecido una tua cantante en mi vida?...Claro, tal vez el destino.

El veneno se acumuló de nuevo al recordar la extravagancia de esa sangre. Si esto me pasaba solo al recordándola, no quería imaginar al saborearla. Cerré los ojos mientras trataba de olvidarme de Roger…

— ¿De nuevo esa sangre causando estragos? —abrí de repente los ojos al escuchar la voz de Edward bastante seria.

—No, claro que no—vacilé al mismo tiempo con tono de disculpa. Él sonrió y acarició mi mejilla.

—En realidad no me agrada mucho la idea de que mates a un humano, sabes—sonrió con amabilidad mientras que yo me confundía.

— ¿Por qué? Pensé que querías que tomara una decisión… Ya lo hice—respondí mirándolo interrogante.

— Solo quiero que estés segura de lo que harás… Solo quiero que seas feliz—su mirada era tierna aunque ocultaba un poco la tristeza en ellos.

—Lo soy… Y no te preocupes, él morirá de todas formas, en mis manos o en la del tiempo… todo acabará…pero quiero adelantar ese proceso— ¿Yo estaba diciendo eso? Cualquiera que me escuchará diría que me estaba comportando como toda una asesina serial… ¿El fin justifica los medios? No lo creo… Esa no era yo. Pero, no podía esperar a que la vejes acabara con él, era demasiado tiempo y no quería ver pasar los años pensando en el "hubiera"…

— Yo puedo ayudarte a acabar con él—sugirió con media sonrisa. Negué rápidamente con la cabeza.

— ¡No! Para nada… no quiero que tus manos de ensucien por mi culpa, de esto me encargo yo—no podía dejar que Edward lo matara, él ya pensaba que era un monstro porque ya había matado a varios humanos décadas atrás, no dejaría que cargara una culpa que no le pertenecía.

— ¿Podrás hacerlo? —preguntó con el ceñí fruncido. Asentí algo dudosa.

— Lo intentaré… sé que mi instinto podrá ayudarme—susurré pensando en que momento sucedería.

—Entonces… ve a intentarlo. Entre más pronto mejor—no sabía si estaba hablando enserio o estaba probándome... Primero me decía que tomara una decisión, luego que no le gustaba que lo matara y después que vaya a asesinarlo… ¿Qué planeaba? Le miré indecisa mientras me daba un corto beso en los labios.

—Ve…regresa pronto y procura que nadie te vea—murmuró mientras salía de la casa en dirección donde Renesmee y Jacob se divertían, tal vez para establecer límites con él.

Sonreí algo sorprendida… veía de nuevo a Roger, pero ¿Dónde se encontraba? Debía de buscarlo… Y tenía que idear un nuevo plan.

Salí corriendo con rapidez a lugar en donde lo había visto por última vez, era algo lejos pero sería suficiente tiempo para poder prepararme psicológicamente para lo que tenía planeado hacer.

Este era el plan B: Ya que el plan A de acercarme sigilosamente y tomarlo desprevenido no había funcionado del todo por unas interrupciones de algunas personas. Por eso ahora intentaría atraerlo hacia mí, llevarlo a un lugar solo y matarlo… sutil.

Avancé un par de kilómetros más, en menos de diez minutos pude ver a lo lejos su camioneta negra. Sonreí instintivamente, todo iba marchando bien. Volví a refugiarme de nuevo detrás de los arboles… no pude evitar sentirme como una acosadora, que se escondía y miraba los movimientos de su víctima.

Bien, ahora necesitaba ir adentro y buscarlo, sería difícil mantener el control cerca de él pero podía hacerlo, tomé una gran cantidad de aire para poder hablar lo necesario para convencerlo.

Caminé hasta la puerta principal sin respirar en ningún momento, puse mi mejor cara de tranquilidad y entré a la gran tienda.

Me sorprendió un poco el lugar, era lindo y bien decorado. A mi derecha estaban los artículos de invierno y algunas tablas de snowboard y esquís que estaban colgados en la pared, a mi izquierda había ropa deportiva y todo lo necesario para ir a las montañas de Canadá.

Caminé fingiendo buscar algo en el local mientras tocaba algunas cosas, como cualquier otro curioso e interesado humano. Seguido de eso escuché como una caja de cartón pesada caía estrepitosamente al piso.

Me giré lentamente de donde provenía ese sonido y vi a Roger con expresión sorprendida con su mandíbula desgajada y los ojos completamente abiertos con incredulidad cerca del mostrador.

Ahora estaba vestido con unos sencillos jeans deslavados junto con una playera polo verde militar y una gorra del mismo color mal acomodada que cubría su cabello algo despeinado.

Le dediqué una pequeña sonrisa y miré como sus ojos se abrían aun más… parecía que había visto un fantasma, por un momento pensé que el sol había aparecido y me había hecho brillar para que tuviera esa reacción. Roger parpadeó varias veces y empezó a balbucear nervioso. Su corazón esta desenfrenado, lo cual hacia que me quemara la garganta, aunque lo pude disimular.

— ¿Hola?... —hablé un poco para no gastar el aire que había acumulado. Roger pareció comprender que no era una alucinación y voló de inmediato hacia mí con una sonrisa incomprensible dejando las cosas tiradas y se colocó a una distancia razonable.

— ¡Hola! Hola… de nuevo. ¿Te-te puedo ayudar en algo? —habló rápidamente como si no quisiera que me fuera o desapareciera. El brillo en sus ojos verdes me hacía reflejarme en ellos, me vi con una expresión serena y algo misteriosa que lo miraba penetrantemente… Aunque a él no parecía incomodarle en lo más mínimo.

Dudé un poco y me giré levemente para ver algunas tablas de diversos colores, fingí nuevamente en estar interesada en alguna…y no en él.

— Realmente solo veía… Gracias—hablé despacio procurando no hablar mucho. Lo volví a mirar y él estaba como hipnotizado viéndome, cuando sintió mi mirada agacho la cabeza algo nervioso y avanzó un poco más para estar a mi lado.

—Sí, está bien… Lo que necesites estoy aquí, para servirte —habló de nuevo con prisa mientras no me despegaba los ojos de encima. Le sonreí y Roger lo hizo también, tenía una linda sonrisa carismática y sobre todo sincera.

Me moví en diferentes direcciones para pensar en que mas diría… Se suponía que lo llevaría al bosque, pero ¿Cómo lo haría? Nunca había sido una gran seductora ni una buena mentirosa… aunque ahora era hermosa, lo cual era un gran punto a favor. Debía de intentar algo…

— Disculpa… pero ¿Te ocurría algo ayer? Digo porque, no me hablaste y no sé…pensé que me odiabas o algo así… y no me dijiste tu nombre ¡No es que tuvieras que hacerlo! Pero me quedo la duda… y luego desapareciste de la nada… Lo que quiero decir es que me alegra que de nuevo estés aquí, ¡Bueno! Mejor dicho que vengas a comprar aquí… Y… maldita sea, estoy hablando como un idiota—habló impaciente, la última frase la susurro para él pero yo la escuché con claridad, es como si tuviera mil cosas que preguntarme… Aunque yo no podía contestar a todo ello, primero porque estaría mintiéndole y segunda porque no tenía tiempo ni aire para hacerlo.

—Ayer no fue mi gran día, lo siento… Y me llamó Bella, mucho gusto Roger—sonreí un poco mientras lo veía ponerse más feliz por haber recordado su nombre. Mi piel vibró al sentir su aliento cuando suspiró fuertemente.

—Él gusto es completamente mío, Bella—asentí fingiendo estar feliz mientras que los latidos de Roger parecían el sonido de una cascabel siendo agitada.

Desvié mi vista deprisa hacia enfrente para hacer que no lo miraba cuando alzó su mano para estrechar la mía. Al ver que no le había prestado atención se movió un poco incomodo y metió sus manos en los bolsillos de su pantalón.

Puse mi atención en una tabla que combinaba colores como el azul, amarillo, naranja y verde, que le daba un toque hippie, toque la frágil madera con la yema de mis dedos para no destruirla y emprendí mi jugada.

—Esta es linda… pero no podría pagarte, hace un momento perdí mi cartera en el bosque—gasté mucho aire en una patética y lamentable excusa que ni un niño de preescolar se la creería, pero no podía pensar con mucha cordura cuando tenía a un humano que planeaba liquidar frente de mí.

Roger se acercó un poco más y posó su vista algo dudoso la tabla de snowboard que estaba mirando, estaba demasiado cerca que el calor de su cuerpo me golpeaba con intensidad, traté de concéntrame y tranquilizarme para seguir con el protocolo.

Me miró frunciendo el ceño pero luego se relajó y esbozó una linda sonrisa.

—No te preocupes, tómala…será un regalo…por ser… la visitante...numero… diez mil…—improvisó de una manera ridícula pero algo divertida. Vi como la sangre subía de nuevo a sus mejillas y refunfuñaba mientras se cascaba la cabeza disgustado. Tuve que sonreír para ocultar el dolor en mi garganta.

Bueno, esa respuesta no me esperaba… no quería llevarme ninguna tabla, quería llevarme a él al bosque… Aunque eso sonara algo pervertido, no lo era para mí.

— ¿Y por qué no mejor me acompañas a buscarla? —pregunté con cierto tono coqueto mientras lo miraba persuasivamente.

Roger abrió la boca pero no pronunció ningún sonido. Era extraño que un chico se sonrojara continuamente por unas simples palabras, aunque tal vez para un hombre esas palabras significaban un "Quieres ir a tener una aventura conmigo" aunque para mí significaran un "Quiero beberme tu sangre" pero también podría expresar un simple "Me ayudarías a buscar mi cartera" Pero, tenía que esperar su respuesta.

Roy se compuso y miró alrededor de la tienda. Juntó las cejas mientras pensaba, su cuello estaba descubierto y me llamaba para morderlo… Cerré los ojos por un momento y me concentré "espera un momento más" pensé en mi mente.

Escuché unos pasos lentos avanzar hacia nosotros, caminaba con mucha tranquilidad y pereza. Abrí los ojos para encontrarme con una señora delgada y algo bajita de cabello castaño largo con unas cuantas canas, sus ojos eran verdes pero algo azulados, había dos pequeñas ojeras debajo de ellos pero tenía una expresión tierna y amable. Ella y Roger se parecían bastante…

— Roger dejaste las demás cajas tira…—la señora comenzaba a regañarlo cuando me miró sorprendida y esbozó un "Oh"… sonreí sin pensarlo. Esa voz era la misma que la de ayer, estaba segura que ella era la madre de Roger.

—Si mamá, perdón. Estaba atendiendo a Bella—habló feliz mientras me señalaba, algo cohibida alcé la mano para saludarla. ¡Dios! No debía convivir con los familiares de mi víctima ¡Ni mucho menos con ella! Debía de haber sacado a Roger a la fuerza al bosque en vez de pedírselo… ¡Argh! Era pésima en ser mala.

— ¡Aaaah! Ella es la chica más hermosa que habías visto en toda tu vida ¿Cierto? — recordó la señora chasqueando sus dedos. Miré a Roger tratando de ocultar el rostro mientras le mandaba una mirada de advertencia a su madre.

—Mamá…por favor ¡ssshh! Cállate—susurró casi moviendo solamente los labios para que ella entendiera, no pude evitar reír.

— ¡Oh por dios! ¡No la alucinaste! —gritó aliviada juntando sus manos en el aire. Y continuó con una sonrisa.

— ¡Ay! ¡Es hermosa! Es igualita a como la describiste, aunque con ojos distintos…—habló ladeando la cabeza viéndome fijamente. ¡Maldición! Había olvidado que él me había visto con mis ojos negros hambrientos, mientras que ahora los tenía dorados.

—Son lentes de contacto—me excusé tratando de sonar convincente, al parecer lo creyeron.

— ¡De todas formas eres hermosa! Hubieras visto como hablaba de ti ayer, ¡uuff! No paraba de mencionarte—continuó riendo divertida pero sin intenciones de dejar en ridículo a su hijo.

— ¡Mamá! ¡Ya!… ¡sssshh! No es necesario que digas eso—protestó algo irritado y apenado. Sus mejillas se encontraban encendidas, no pude evitar saborearme y mirando cómo se movía su sangre por la vena un poco resaltada de su cuello.

— ¿Decir qué? Agradece que no haya dicho que hasta soñaste con ella—inquirió algo indignada. Roger algo desesperado se quito la gorra de la cabeza y empezó a despeinar su cabello con fuerza.

—Lo acabas de decir, gracias—masculló con semblante enojado.

— ¡Ups! Es cierto—fingió estar sorprendida y luego empezó a reír sonoramente mientras se tapaba la boca— No le hagas caso, nunca se enoja con facilidad, es algo necio y vergonzoso eso es todo. Como una vez cuando tenía siete años le compró un helado a una niña que le gustaba y ésta se lo embarró en la cara, sufrió desde entonces… por eso es un poco cobarde con las mujeres pero es una buena persona— las palabras de cualquier madre orgullosa se dirigieron a mí y yo solo pude asentir a todo lo que dijo tratando de no sentir tanta culpa de lo que tenía planeado para él.

Sentí mucho remordimiento, había querido saber si él había hecho algo malo pero ahora me decían que siempre fue bueno… no se merecía esto.

Roger parecía querer morirse de vergüenza, al parecer esta señora no comprendía la palabra "incomodo" frente a su hijo. Esta conversación era algo inoportuna…

—Ya basta… Bella vamos a buscar esa cosa deprisa, quiero salir de aquí lo más rápido posible—habló entre dientes mientras movía la cabeza y caminaba a paso impaciente hacia la puerta. Lo seguí sin pensarlo y me despedí con una mano de aquella simpática señora… Ella me recordaba demasiado a mi loca e infantil madre, Renée.

— ¡Roger, hijo! ¡Recuerda que sin globo no hay fiesta!—el gritó de su madre se escuchó como un estruendo cuando salíamos de la tienda. Roger se tensó a mi lado y escondió su rostro para que no lo mirara.

—Trágame tierra… este es uno de mis peores días de mi vida—Roy susurró algo inaudible para los oídos humano pero yo lo escuché quejarse con pesadumbre. Sentí un poco de lastima por él.

Y sí que sería su peor día de su vida… este sería el ultimo día de su existencia. El plan seguía por buen camino, estábamos caminando hacia el bosque, solos…sin testigos, sin nadie. Esa sangre que recorría a aquella persona, seria mía. Ahora o nunca…


¡Fin! haha :) Espero que les haya gustado, traté de ponerle un poco más de humor a este capítulo con la mamá de Roger, aunque no tengo alma de comediante, yo me la pasé bien escribiendolo. ¿A quien no le ha pasado que su mamá o alguna mamá empiece a decir las cosas más vergonzosas de su infancia a todos sus amigos o alguien más? Típico, pero es grandioso :D

Mañana comienzo a escribir el siguiente capítulo ¿Que prefieren?

a) De nuevo un encuentro con Bella y Roger

b) Encuentro Edward y Roger

c) Tarde amorosa Edward y Bella

d) Ninguna es especifica (lo que la autora quiera poner)

¡Tranquilas! No es un examen, no ahora... 8) No empieces a decir "¡ppss! ¡Pásame la uno!" Porque quiero saber cual es tu respuesta individualmente ;)

¿Qué opcion elijes? Respuesta vía review :D

La mayoría gana, manda tu respuesta rápido y escribiré sobre ella ^^ Nos vemos. ¡GRACIAS!