Disclaimer: Los personajes presentados a continuación, no me pertenecen. Son de propiedad de la Sra. Stephanie Meyer. Sin embargo, la historia es completamente mía.
Capítulo 02: Comienza la operación
Alice POV
-Buenos días familia –dije entrando en la cocina. Mi papá y mis hermanos ya estaban desayunando. Mamá estaba sirviéndome mi comida-.
-Parece que alguien amaneció de mejor humor hoy –dijo sonriendo mi papi-.
-Sí, decidí que no valía la pena seguir molesta por mi castigo, así que de ahora en adelante, pondré más de mi parte –les respondí, dejando a todos sorprendidos por mi madurez. Emmett explotó en carcajadas.
-Alice, deja las bromas y empiézate a quejar como siempre –dijo mi hermano todavía riéndose-.
-No es broma, de verdad. Ya entendí que mis papas tienen razón –le dije a Emmett. En realidad no era verdad, pero si ellos lo creen, me levantaría el castigo antes de lo previsto-. De hecho, hoy me iré más temprano con Jasper.
-Sabía que mentías, lo que tú quieres es ver a tu novio –dijo el idito que tengo como hermano. Era tan temprano, ¿y ya iba a empezar con las bromas? Escuché que alguien se atragantaba con la comida, y resultó ser mi papá-.
-¿Có-cómo? –preguntó tartamudeando. Se aclaró la garganta y prosiguió- ¿Cómo que tienes novio, jovencita? Además, estás castigada, y al único que puedes ir a visitar es a tu tutor –dijo un poco molesto. Y todo por culpa del estúpido de Emmett y sus comentarios.
-No tengo novio papi, el tonto de mi hermano se la ha pasado diciendo que Jasper es mi novio –dije tranquilamente. Era algo que nunca pasaría, ni siquiera en un mundo paralelo-. Así que no estoy rompiendo ninguna regla.
-Bueno chicos, cambiando de tema… ¿cómo les fue ayer en sus citas? –preguntó mi madre tratando de aligerar el ambiente.
-Sin comentarios –dijo Edward con las manos en sus ojos-.
-¡Yo les cuento, yo les cuento! –dijo Emmett levantando la mano y moviéndola de un lado a otro- Estuvo todo muy divertido. Primero, fuimos a cenar. Cuando llegó la mesera, casi se come con los ojos a Edward, y Bella se puso celosa. Logró calmarla, pero cuando llevó la cuenta, también venía el número telefónico de la mesera. Bella no lo soportó, y le gritó, haciendo que nos corrieran del Restaurant. La pobre Bells se la pasó toda el camino al bar muriéndose de vergüenza, así que en cuanto conseguimos mesa en el este, se puso a beber como una loca –dijo haciendo un pausa. Sabía que la historia iba por mal camino, pues Bella más alcohol, era un desastre seguro-. Mi hermano trató de convencerla de que se dejara de beber, pero no pudo. Ella se enojó con él y se fue a bailar con Rose. Hasta ahí, iba casi todo bien. Cuando creímos que ya se estaba calmando la situación –dijo haciendo suspenso. Presentía que venía lo peor-, decidimos que era hora de irnos. Pero nos dimos cuenta que mi cuñadita estaba bailando con un tipo muy pegadito. Nunca imaginé ver a Edward agarrarse a golpes con ese tipo. Finalmente, mi hermanito salió bien librado, pero el otro terminó con un ojo morado, y Bella con el tobillo torcido, ya que se le ocurrió separarlos. Fue lo más emocionante que había visto hace mucho tiempo –dijo terminando su relato. ¡Valla historia que me perdí!-.
-Hijo, ¿estás bien? –dijo mi padre entrando de inmediato en su papel de médico- ¿dónde te golpeó?
-Estoy bien, tengo un par de moretones en el hombro, por lo demás estoy perfectamente. Gracias Emm, por preocuparlos –dijo un poco molesto Edward-.
-Para eso estamos los hermanos –respondió muy sonriente-.
El resto de la mañana, me la pasé pensando por donde tenía que empezar con Jasper. En definitiva, su ropa. Pareciera que usara la ropa de su abuelo. ¿Los pantalones a la cintura? Eso sería lo primordial. Lo siguiente sería darle unos productos para su piel, hoy en día es un crimen que alguien de nuestra edad tenga barritos en su cara habiendo tantos tratamientos para la piel. Sí, eso será lo que veríamos.
Llegué a la casa de los Hale a eso de las dos de la tarde, preparada para iniciar la primera fase de 'Transformado al erudito en alguien bonito'.
-Bien Jazz, para comenzar, tengo que ver tu armario –le dije mientras estábamos en su habitación 'estudiando'-.
-¿Para qué te preocupas de mirar mi armario? –preguntó algo nervioso.
-Para saber que puedo salvar de tus cosas –dije, aunque no creía realmente que eso fuera posible-.
-Si es para eso, de acuerdo. Pero por favor, si te vas a deshacer de algo, primero pregúntame-.
-Tranquilízate, sólo voy a revisar tus ropas, no a destruir tu casa –dije tratando de que no se sintiera incómodo por ver su ropa-.
-Entonces ve -abrió la puerta de su armario y después de eso, todo se volvió negro-.
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-Alice, ¡despierta Alice! –dijo una hermosa voz. ¿De donde venía?- ¡Alice! –dijo un poco más fuerte, y sentí un fuerte olor a… ¿alcohol?
-¿Qué ocurrió? Sólo recuerdo los pantalones blancos más horribles que he visto en mi vida. Luego te veo a ti, y ¿por qué me estás abrazando? –dije tratando de incorporarme.
-Ay, lo siento –dijo mientras me soltaba. De no ser por la alfombra, me hubiera dado un buen golpe-. Lo siento de nuevo… por cierto, esos pantalones blancos son míos –dijo un poco sonrojado-.
-Discúlpame tu a mi, no debí criticar así tu ropa, es sólo que me sorprendió un poco –me disculpé, cuando de cómo una loca se tratara, comencé a reírme.
-¿Por qué te ríes? ¿Tan duro te pegaste? –preguntó mientras yo reía aún más intensamente.
-¿Te das cuenta que todo el tiempo estamos pidiendo disculpas? –pregunté. Él lo entendió de inmediato, y empezó a reír. La alegría que desprendía al sonreír, me hacia sentir muy bien.
-Tienes razón, hay que hacer otro trato. Desde ahora, nada de disculpas, y sólo la verdad. No importa si creamos que puedan ofender al otro, ¿qué te parece? –dijo con una sonrisa, extendiendo la mano.
-De acuerdo, entonces puedo ser cien por ciento sincera sobre tu ropa –el asintió-. Pues… ¡es horrible! La ropa de mi abuelo es más moderna, Jazz… tendremos que renovar completamente tu guardarropa. ¿Te parece bien? –pregunté. Se quedó un momento en silencio.
-Tu mandas, Alice. Pero, ¿estás segura que toda mi ropa se tiene que ir? –me preguntó algo triste.
-Creo que podemos hacer una excepción con un par de camisas. De hecho, esta es bonita –le dije señalando una que tenía muy bien doblada-, y nunca te la has puesto. Tiene la etiqueta –dije reprendiéndolo con la mirada-.
-La verdad, no lo sé. Mi hermana me la regaló para mi cumpleaños, el mes pasado. Pero nunca se me ocurrió ponérmela… -dijo un poco avergonzado.
-Bueno… para empezar, ¿qué tal si te la pones mañana para la escuela? –le propuse.
-Pero no tengo nada que convine con ella… -dijo mientras se me ocurrió una genial idea.
-Eso quiere decir que tenemos que ir de ¡compras! –dije muy emocionada, hasta creo que asusté a Jasper- Tenemos que hacer compras, eso si, no compraremos más pantalones blancos ni chalecos de abuelito, ¿entendido? –el asintió. Yo creo que, mínimo, tenía veinte chalecos distintos, uno más feo que el anterior- Dame cinco minutos, para hacer una lista de lo que debemos comprar… -dije tomando un lápiz y una hojita.
Lista de esenciales de ropa por Alice Cullen:
*Piezas en colores sólidos, tonos oscuros y líneas sencillas.
-3 Pantalones de corte recto, entallados, a la medida negro, azul, marrón o beige (blancos no).
-5 playeras de diferentes colores.
-2 pantalones de mezclilla de estilos diferentes.
- 1 traje color oscuro.
- 1 chaqueta en piel o gamuza.
-Listo, léela y dime que te parece –le propuse mientras le pasaba la lista. Se tomó su tiempo.
-¿Dónde se supone que voy a guardar todo esto? No cabe nada en mi armario, Alice… -dijo algo preocupado.
-Oh no, no seas tonto… claro que cabrá, recuerda que mucha de tu ropa se irá –dije reprimiendo una sonrisa-.
-¿Y qué piensas hacer con ella? Por favor, no la vayas a tirar a la basura… -.
-La pienso donar, no soy tan desconsiderada… -dije, aunque pensándolo bien, debería quemarla. Es un crimen que alguien más se la ponga- Ya, vamos al centro comercial, que no tenemos mucho tiempo antes de que lo cierren…
-Pero si todavía faltan cinco horas… -dijo despreocupado. ¡Yo pensé que teníamos más tiempo!
Estábamos a punto de salir cuando apareció Rose.
-¿Adónde van ustedes dos, tan misteriosos? –preguntó, mientras yo pensaba alguna excusa rápida que decirle.
-Vamos a comprar unos libros que Alice necesita –dijo salvándonos Jasper. Su idea fue brillante, tanto, que al parecer, Rose le creyó-.
-Oh, está bien… vayan –dijo dejándonos pasar. Estábamos yéndonos, cuando me llamó-. Hey, Alice…
-¿Si, Rose? –dije un poco nerviosa. Se suponía que no podía ir al centro comercial durante un mes completo.
-Llamaron de tu casa, diciendo que no podían venir por ti, así que Jasper te llevará.
-Gracias por avisarme. ¡Nos vemos! –me despedí, y salí huyendo, antes de que dijera algo más.
-Bien, esta será un tarde divertidísima, Jazz –dije sonriéndole, una vez que ya habíamos llegado-.
-Querrás decir larguísima –dijo mientras entrábamos al centro comercial. Y yo no pude evitar reírme de su expresión-.
seguimos con la edicion, bueno paiitocullen13 q esta haciendo un magnifico trabajo editanlo, por el momento yo no tengo nada nuevo que decir
nos leemos prontooo
kisses y abraxos
brii
